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jueves, 7 de julio de 2011

¡MALDITAS GUERRAS! - 100 + 4

De nuevo es Ismael Serrano quien nos acompaña, en esta sección el blog, con una de sus canciones. Es una canción de la que hablábamos ayer; se llama "Al bando vencido" y nos muestra una de las mil caras despiadadas, absurdas, crueles e injustas de la "malditas guerras".

«Se van llevando la memoria
queda en la historia una mancha, un borrón.
Mientras el resto sufre amnesia
un viejo recuerda una canción
de aquella lejana batalla
donde pudo morir,
en una guerra no ganada,
a veces me pregunta por ti.


Se cree aún en la trinchera,
otra bandera, de otro color,
solemne en su viento ondea
sobre la cima y en su salón.

A veces habla con fantasmas
de cuyo nombre se olvidó
Vencidos, nunca regresaron
de su exilio interior.

Ni un momento, ni un recuerdo
para los que perdieron, los que construyeron
la tumba, el mausoleo
de la miseria, del carnicero.

¿Cómo esperas ganar sin ellos
las batallas que anteriormente perdieron?
Si han de callar, que callen aquellos
los que firmaron pactos de silencio.

Tratan de convencerle, abuelo,
las explosiones han terminado.
Pero cuando sale a la calle
Madrid parece bombardeado.

Y lee escritos en los muros,
gritos contra lo que luchó
y personajes de rostro oscuro
que le inculcaron el terror.

Y un día, sin darnos cuenta,
el viejo, con sus historias se consumió.
Y en la memoria de su nieto
solo una huella, un leve borrón,
de aquella lejana batalla,
donde pudo morir,
de una guerra no ganada
donde luchó por ti».

Cartel del concierto "RECUPERANDO MEMORIA",
 celebrado en homenaje a los republicanos, en 2004. En este concierto participaron
 Bebe, Lluís Llach, Javier Álvarez, Wyoming y Reverendo, Ruper Ordorika, Luis Pastor
y Lourdes Guerra, Miguel Ríos, Luis Eduardo Aute, Pedro Guerra, Víctor Manuel,
Ana Belén, Labordeta, Paco Ibáñez e Ismael Serrano que interpretó
la canción "Al bando vencido".

PACO CIFUENTES Y ALEJANDRO MARTINEZ. De la belleza seductora

Anoche estuve en la Sala Libertad 8, de Madrid; cantaba PACO CIFUENTES acompañado de ALEJANDRO MARTÍNEZ.


Una vez más tuve el placer de vivir un recital inolvidable, de los que quedan grabado es la memoria.

Hubo un momento en que, escuchando a Paco y a Alejandro, me vinieron a la memoria uno versos de mi buen amigo Jaume Sisa que, desde que se los escuché, milito en ellos intelectual y sentimentalmente; son estos:

«Por amor a la fruta prohibida
vivir sin otro rumbo ni certeza
y morir de un ataque de belleza
al llegar a una edad indefinida».
("Fruta prohibida")

"Vivir sin otro rumbo y sin otra certeza que el amor a la fruta prohibida", y sobre todo "morir de un ataque de belleza"; el resto de las causas de muerte me parecen unas ordinarieces del mal gusto e insoportables. 

Intentaré explicar la razón por la que anoche recordé esos versos de Jaume.

La música y la canción me seducen cada vez más; amo la palabra liberada"palabra latido" que se echa a volar– y me rindo ante la "belleza"; una rendición que cada vez me deja más "desarmao" y que me provoca una incontinencia total de los sentimientos que me fluyen y fluyen en libertad –así, a lo salvaje; sin pautas; como salen y sin "pañales" que los retengan–... 

Últimamente he llegado a la conclusión –o al menos a la decisión– de que en esa rendición ante la belleza –de la que no me importaría morir «al llegar a una edad indefinida»– es donde está, o donde radica, la "quintaesencia del vivir"..., y, os lo juro, todo lo demás cada vez me importa menos.

Pués sí anoche en Libertad 8 sentí uno de esos "ataques de belleza" que, felizmente de momento, no fue de muerte, sino de todo lo contrario: me rendí ante la belleza que es capaz de crear Paco Cifuentes –y con él Alejandro– y me sentí absolutamente vivo...; rocé, como decía antes, la "quintaesencia de la vida".

Paco Cifuentes.
Alejandro Martínez.

De Paco y de Alejadro he hablado mucho en el blog, y no voy a repetirme; hoy solamente me voy a permitir hacer una afirmación, dar una noticia y hacer dos recomendaciones.

Primero, la afirmación –por cierto, rotunda–: Paco Cifuentes y Alejandro Martínez son dos de los compositores e intérpretes de mayor calidad que hay en nuestro país, y lo son, desde la sencillez, desde la cercanía, sin "cuentos", sin "prepotencias", sin las típicas "gilipolloces" de las que presumen algunos cantantes, entre ellos, por supuesto, algunos que se creen "cantautores importantes", y otros que han decidido dejar de serlo porque se sitúan por encima del bien y del mal. (No doy nombres, "pa qué").

Paco Cifuentes.


Segundo, la noticia: Reconfirmar que Paco Cifuentes está preparando despacito, con mucho cariño y con una "hartá" de pasión, un nuevo disco en el que va a musicalizar y a interpretar textos de poetas a los que admira; entre ellos, Juan José Téllez, de quien va a cantar este bellísimo poema:

«Yo tengo la osadía del bolero
la urgencia del rubor y el fin del mundo
si cada beso tuyo es naufragio
y las huellas de tus gestos son mi rumbo.

Yo resido en el hueco de tus brazos
habitación con vistas a mi vida
tus ojos son mi cine de verano
y siempre dan pasión en sesión continua.

Tu nombre titula una novela
que acaba mal y nunca acaba
cada capítulo borra el precedente
cada palabra desmiente otra palabra.

Yo no soy un juguete entre tus manos
como en una de esas coplas de posguerra
y mi corazón lleva traje de nostalgia
como en una vieja canción francesa.

Recuerda lo que somos si algún día
la vida no tuviera sinvivir
los sueños no sufrieran pesadillas
o escribieran de antemano el porvenir.

Yo no soy un juguete entre tus manos
como en una de esas coplas de posguerra
y mi corazón lleva traje de nostalgia
como en una vieja canción francesa.

Por ti seré un blues sin argumento
daré un final feliz al melodrama
y cada vez que llames a mi timbre
saldrá a recibirte la esperanza».


Una canción bellísima; quizá la más bella canción que se ha compuesto sobre un poema de Téllez; a mí, por lo menos, es una canción que me conmueve y me emociona profunda y apasionadamente.

Y, tercero, dos reiteradas recomendaciones. A quien no los tenga, les recomiendo que, en cuanto puedan, no dejen de comprarse estos dos discos; son imprescindibles:

"...que te voy a enseñar un corazón infiel"
Alejandro Martínez canta a Jaime Gil de Biedma
Paco Cifuentes. "La vida aparte".

miércoles, 6 de julio de 2011

¡MALDITAS GUERRAS! - 100 + 3. (Hoy un juego)

Esta imagen no me gusta nada, me parece triste y lamentable:


Me gusta infinitamente más ésta:


Propuesta de juego: Encuentren al personaje que se repite en ambas fotografias...

¡¡¡¡MALDITAS ARMAS!!!!
¡¡¡¡MALDITAS GUERRAS!!!!

ISMAEL SERRANO II - SUS INICIOS: MEMORIA, ARTE, COMPROMISO Y HONESTIDAD


Ismael Serrano nació en Madrid el 9 de marzo de 1974, pasó su infancia en el barrio de Vallecas, su adolescencia en Pozuelo de Alarcón, y formó parte de una generación de jóvenes ciudadanos que  vivieron, en España, los años de la transición democrática en un clima humano y social en el que se entremezclaban, como él mismo dice, «la incertidumbre, la duda y la esperanza».

Hay que decir –porque fue una experiencia que marcó decisivamente su identidad– que la infancia y la adolescencia de Ismael –así como la de su hermano Daniel– estuvo impregnada de sólidos y solidarios sueños de libertad y de "canciones de autor" vividas, aprendidas y amadas por sus padres y, en particular, por su tío Ricardo, hermano de su madre, que –según cuenta el propio Ismael– le despertó el gusto por la guitarra y por la composición musical.

Fue en ese contexto en el que Ismael descubrió y escuchó a Serrat, a Pablo Guerrro o a Silvio Rodríguez; y en el que "bebió" –a veces hasta la más dulce "borrachera"– de Neruda, Blás de Otero o Mario Benedetti, poetas a los que en más de una ocasión les puso música.

Superados sus estudios primarios y el bachillerato, estudió cuatro años Ciencias Físicas en la Universidad complutense de Madrid; actividad académica que quedó interrumpida el buen día en que decidió dedicarse a la realización de un gran sueño: ser un "cantautor" como aquellos que había descubierto y admirado durante su infancia y adolescencia, y serlo además convencido de que como decía Celaya «la poesía y la canción seguían siendo una armas cargada de futuro». En esa misma línea, ayer mismo, quince años después –y con un coherencia ejemplar–, Ismael, en uno de sus comentarios realizados en este mismo blog, escribía: «Sigo recorriendo los caminos con mi guitarra al hombro apostando por la música que atiende a la palabra, cultivando la memoria y las esperanza. Sigo persiguiendo sueños como aquellos que, antes que yo, cuidaron este género, brazo armado de la poesía, arma cargada de futuro».


«Pero tiene que llover, aún sigue sucia la plaza".
Ismael Serrano y el incuestionable maestro Pablo Guerrero.

Aquel sueño de música y de canciones se hizo realidad, en 1997, con la grabación y la edición del disco "Atrapados en azul" del que hablábamos ayer. Contaba que aquel disco fue muy importante para mí; hoy diré más: fue clave para este país nuestro tan propenso al "olvido", a enterrar la "memoria", y a marginar –o por lo menos a no valorar suficientemente– a los padres y madres de su cultura... Ismael contribuyó con sus canciones –ya en aquel momento– a la demanda insurgente de una democracia real, y a la crítica de la seudodemocracia barajada e impuesta por  ciertos sectores políticos y económicos de la época...; creo que es justo y necesario reconocerlo.

Refiriéndose a aquel primer disco –indiscutiblemente mítico– el escritor Antonio Muñoz Molina escribía: «Ismael Serrano es muy joven, por lo menos para mí que ya casi le doblo la edad, pero ha perseguido con todas sus fuerzas la consecución del sueño que supone este primer disco que ahora ve la luz [...]. Qué se le puede desear a alguien tan joven y tan ilusionado: probablemente que nunca rebaje la ambición y que nunca se olvide de la vocación que le ha puesto a este primer trabajo [...]. Cualidades no le faltan, tiene fuerza y personalidad en la voz, elegancia para acompañarse con la guitarra y, por lo que se ve, muchas cosas que decir»... Respecto a lo de "rebajar" la ambición –llamémosle "sueños"–, Ismael en ningún momento ha estado de "rebajas", ¡nunca!...; ni en tiempos de crisis...; y en lo que se refiere a las "muchas cosas que decir", pues sí, no para de decir y de cantar, y, cada vez más, bajo el signo de la universalidad y el testimonio de la solidaridad.

Cartel del concierto celebrado en
Campillos (Málaga) el 29 de julio de 2005.
Luis Eduardo Aute –otro de los grades maestros buenos y solidarios– contaba en 1997: «El primer disco de Ismael fue una gran sorpresa. Detrás de aquella voz grave y convincente había, sin lugar a duda, un autor. Un autor que, a pesar de evidentes influencias, anunciaba una perspectiva nueva y muy distinta con relación a otros cantautores de su generación que empezaban a despuntar por aquellos años. Esa perspectiva distinta era una indisimulada rabia social, un malhumor contra los acomodamientos que no tenía ningún pudor en manifestar. Y todo aquello, expresado con unas palabras que no por directas y urgentes se desinteresaban de la búsqueda de un lenguaje impregnado del mejor vuelo poético».

Pues bien, con aquel disco, y con aquellas primeras canciones, Ismael comenzó a ofrecer sus primeros recitales, actuando, sobre todo, en el círculo de bares y de cafés madrileños que en aquel momento empezaban a abrir sus puertas a los jóvenes autores para que pudieran cantar y dar a conocer su obra a un público ciertamente reducido, pero fiel, entusiasta y siempre dispuesto a dejarse atrapar por la belleza, por la sensibilidad y por la magia de una música y de unos textos que transpiraban autenticidad y le llegaban al alma.

Al mismo tiempo, consciente –como diría Celaya – de que «sus cantares no podían ser sin pecado un adorno», Ismael, en todo momento se hacía presente, con su voz y su guitarra allá donde solicitaban su solidaridad: cantándoles a las Madres de la Plaza de Mayo, en apoyo a la lucha zapatista, en Chiapas, contra el racismo y la xenofobia; o, simplemente, en una asociación de vecinos, compartiendo y celebrando el derecho y el don de la libertad.

Presentado su primer disco en España, Ismael viajó a América y consiguió calar hondo en el corazón de Chile, de Uruguay y Argentina, países en los que he podido constatar y sentir personalmente que se le quiere y que se le admira. En concreto, en el periódico argentino "La Nación", el 12 de diciembre de 1997 se recogía el siguiente titular: "Las tres noches de Serrano. El trovador madrileño realizará, desde hoy, tres recitales en el Maipo, y aún no se acostumbra al éxito local»... Y solamente hacía unos meses que había publicado su primer disco en España.

martes, 5 de julio de 2011

¡MALDITAS GUERRAS! - 100 + 2

Hoy he iniciado una serie de "cuelgues" dedicados a Ismael Serrano, y hoy este apartado cotidiano del blog lo va a ocupar una de las letras de sus canciones... Es una canción inédita, de 1995, titulada "Mañana quizás sea tarde".


«Mañana quizás sea tarde y no llegue primavera,
y él escriba otra carta, escondido en la trinchera,
y entonces vuele la escuela.
Mañana quizás sea tarde y a ella le alcance la metralla,
y la ayuda humanitaria
no llegue otra vez al pueblo.
Mañana quizás sea tarde, cuando tu barrio agonice,
tú buscarás las respuestas en ojos que ya no viven,
consumiéndose en la hoguera.


Escucha, aún hay tiempo de hacer un hueco a esas voces
que, al otro lado del muro, tú casi siempre desoyes.
Escucha, vendrán nuevos días en que triunfe la esperanza
de los que luchan desarmados, de los que nunca tienen nada.

El Sur agoniza hambriento y la caridad no basta.
Eso sí, queda muy bien. Quizá salve nuestras almas.
Qué salvación tan barata.

Explícame tú quien gana cuando se acaba la guerra.
A los muertos los entierran:
ganadores, perdedores, da igual del bando que sean.

ISMAEL SERRANO I - UNOS ENTRAÑABLES RECUERDOS PARA COMENZAR

Ismael Serrano. (Fotografía de Miguel Castañeda)

Hoy inicio una serie de "cuelgues" dedicados a uno de los más importantes "cantautores" de lengua castellana al que admiro profundamente, y que, sin él saberlo –porque nunca se lo conté– fue para mí un personaje clave a mediados de 1997; tanto, que quizá, en gran medida, sea por culpa suya que hoy exista este blog que hace poco más de siete meses decidí poner en marcha con el nombre de CANTEMOS COMO QUIEN RESPIRA; me estoy referiendo a ISMAEL SERRANO.

Como punto de partida –y va a ser la primera vez que lo cuento– deseo narrar las circunstancias y los motivos por los que Ismael se convirtió, hace catorce años, en un compositor y en un intérprete importante para mí y, en particular, para este oficio que practico –que nunca ha dejado de ser una afición y una militancia altruista– de escribir sobre la "canción popular" y sobre los "cantautores".

La cosa fue así:

A mediados de los noventa me encontraba yo de "retirada" y bastante distante de eso que algunos llaman –y que no me gusta nada– "ser un analista de la canción de autor". Pensaba que ya había escrito todo lo que se podía escribir sobre ese género, y que debía centrarme en lo que era realmente mi oficio: la pedagogía.

En aquel momento trabajaba en la Editorial Anaya dirigiendo un proyecto latinoamericano de educación en los "valores democráticos" llamado "Aprender a Vivir".

Justo, por aquella misma época –principios de 1997–, Alianza Editoria –que pertenece al Grupo Anaya– publicó un libro titulado "Solo para fans: La música ye-yé y pop española de los años 60", de Ricardo Irles. 

Publicado aquel libro –que planteaba una visión muy parcial de la canción de los años sesenta–, el Director General del Grupo Anaya me pidió que, para completar la obra de Ricardo, debería volver a escribir otro libro, para Alianza, dedicado a lo que era mi especialidad: "la otra canción", es decir, a la canción social surgida en España a finales de los sesenta.

Inicialmente, dado mi situación de "retiro y distanciamiento de la canción de autor", le denegué la propuesta. La verdad es que no me atraía en absoluto hacerlo después de haber escrito los cuatro volúmenes titulados "Veinte años de canción en España".

Justo dos semanas después descubrí en una tienda, y me compré, el disco "Atrapados en azul" (1997), obra de un nuevo y joven "cantautor", de veintitrés años, llamado Ismael Serrano.




Cuando llegué a casa escuché el disco varias veces y verdaderamente consiguió atraparme; fue como un "pelotazo"... Aquel muchacho –al que nunca había escuchado–, con sus doce canciones, consiguió removerme la memoria; reencenderme la sangre revolucionaria; abrirme los ojos ante la realidad de una democracia y de un mundo heridos; y, sobre todo, consiguió resituarme en la perspectiva soñadora y utópica que había marcado mi camino siempre y que ahora tenía un poco adormecida; una perspectiva de Unicornios Azules, que apuntaba hacia Ítaca, Samarkanda, Albanta o la Rosa Azul de Alejandría; una nueva perspectiva de vuelos, de lluvias al otro lado del cristal, de nuevos tiempos para el amor.... Ismael Serrano, sin saberlo, estaba recuperando para la "canción de autor" a un enamorado de ella que estaba prácticamente decidido a abandonarla "oficialmente", o sea, públicamente.

En aquel momento me fue imposible resistirme a canciones y textos creados por tres personas tan profundamente humanas, sensibles, democráticas y solidarias como Ismael –a la cabeza– y Daniel y Rodolfo Serrano en el corazón... Canciones como ésta que pasará la historia como uno de los referentes claves del renacimiento de la "canción de autor" y de la reivindicación de los auténticos derechos humanos en la década de los noventa.



«Papá cuéntame otra vez que tras tanta barricada 
y tras tanto puño en alto y tanta sangre derramada, 
al final de la partida no pudisteis hacer nada, 
y bajo los adoquines no había arena de playa.
Fue muy dura la derrota: todo lo que se soñaba 
se pudrió en los rincones, se cubrió de telarañas, 
y ya nadie canta Al Vent, ya no hay locos ya no hay parias, 
pero tiene que llover aún sigue sucia la plaza.
Queda lejos aquel mayo, queda lejos Saint Denis, 
que lejos queda Jean Paul Sartre, muy lejos aquel París, 
sin embargo a veces pienso que al final todo dio igual: 
las ostias siguen cayendo sobre quien habla de más.
Y siguen los mismos muertos podridos de crueldad. 
Ahora mueren en Bosnia los que morían en Vietnam».
("Papá, cuéntame otra vez". Daniel Serrano - Ismael Serrano).

A los pocos días de mi encuentro poético y musical con Ismael Serrano, hablé con el Director General del Grupo Anaya, y le dije que sí, que escribiría el libro que me había sugerido...; y volví apasionadamente a la canción...; y escribí aquel libro al que titulé "Crónica cantada de los silencios rotos"...; y sobre todo, me convencí, de que el mayor riesgo y el mayor peligro que amenaza a la libertad no es más que uno, lo apunta Ismael en su canción, inspirándose en León Felipe: la pérdida de la locura...; el imperio de la insana cordura...

Y esa fue la historia...; después escuche a otros jóvenes cantautores que me reafirmaron en mi regreso a la canción –permitidme que cite a cuatro: Alfonso del Valle, Andrés Molina, Rogelio Botanz y Javier Álvarez–; y aquí sigo, medio felizmente enloquecido, y, eso sí, CANTANDO COMO QUIEN RESPIRA... 

lunes, 4 de julio de 2011

¡MALDITAS GUERRAS! - 100 + 1

Cien días + uno pidiendo, deseando, suplicando la PAZ, la NO VIOLENCIA y el DESARME... Permitidme que vuelva al primer cuelgue y a la viñeta de Forges que me provocó este cotidiano e inconformista apartado de mi blog.


Después de cien días + uno tengo, tenemos, que seguir diciendo:

¡¡¡¡¡MALDITAS GUERRAS!!!!

¡ALEGRÍA DE PODER COMPARTIR UN GRAN ACONTECIMIENTO!...

ALEGRÍA DE PODER COMPARTIR ESTE GRAN ACONTECIMIENTO: A partir del próximo 25 de septiembre va a reponerse en cines la película CHICHO o MIEN...