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martes, 22 de febrero de 2011

ANTONIO RESINES y ANTONIO GÓMEZ I - "Cantata del exilio".

ANTONIO RESINES y ANTONIO GÓMEZ dos años después de editar "Canciones de cárcel de Ho Che Mính" –disco del que hablábamos ayer– crearon y grabaron una obra verdaderamente histórica y de enorme calidad, titulada "Cantata del exilio. ¿Cuándo llegaremos a Sevilla?" (1978). Impactante disco que se desarrolla, entre el desgarro y la ternura, ante lo que supuso el exilio español que siguió a la derrota republicana de 1939.


Sus autores –Antonio Gómez, de los textos. y Antonio Resines, de la música– presentaban el disco formulando las siguientes reflexiones:

«El exilio español que siguió a la derrota republicana y democrática de 1939 constituye una aventura humana única en la historia contemporánea mundial. Esos cientos de miles de hombres y mujeres que se vieron obligados a abandonar su patria camino de otros países de los que, en muchos casos, ni siquiera habían oído hablar, protagonizaron un drama del que el paso de la frontera es tan solo el primer acto. Después vendría, como en círculo fatal, el internamiento en los campos de refugiados, la resistencia contra el fascismo, los campo de exterminio nazis, y, todavía, el regreso a una tierra dominada por la dictadura, para incorporarse a la guerrilla y a la lucha clandestina, para morir, tantas veces, en las cárceles del franquismo.

Sería injusto intentar resumir esa dura marcha del exilio a un solo país o a un solo grupo de gentes [...]. Nos hubiera gustado tratar aquí de todos los exiliados, pero un trabajo de ese tipo tiene unas limitaciones evidentes y a la hora de afrontarlo nos vimos obligados a elegir unas coordenadas espacio-temporales  a las que circunscribirlo: un país Francia, y unas fechas, 1939, fin de la guerra civil y 1945, derrota del nazismo, por entender que ellas se condensa todo el drama y toda la hermosura, si el que en el dolor cabe la belleza de esta odisea.


En el título que hemos querido darle –"¿Cuándo llegaremos a Granada?" palabras pronunciadas por Ana Ruiz, la madre de Antonio Machado, cuando al salir por la frontera de Francia creía volver a su clara ciudad natal– hemos creído que se encerraba a un tiempo la inmensidad del dolor y la grandeza de una esperanza que, pensamos, es la que ha mantenido vivos a tantos y tantos exiliados hasta nuestros días: la del regreso no sólo a una tierra, sino a una patria en libertad, como la que ahora parece que se presiente [...].

Hemos pretendido construir una obra que exprese el homenaje y el recuerdo de una generación de españoles hacia otra generación de españoles sin los cuales el mundo de hoy tendría menos dignidad. Así pensamos que vamos encontrándonos a nosotros mismos, nuestras raíces, que haciendo nuestra la historia de estos miles de españoles vamos recuperando nuestras propias señas de identidad».

En aquel disco intervinieron un magnífico equipo de músicos compuesto por Miguel Sanz "Judas", José Luis de la Puerta "Cutu", Miguel Aguilar, Luis Mendo, Pepe Vellisco, Ignacio Sáez  de Tejada, Diego Doncel Galán, Alfredo Mahiques Viñerta, Alberto Mateo, Julián Llinás, Miguel Ángel Chastang, Miguel Borja, Darío Riani, Maria Rosa García y Luis Gutiérrez Salamanca. 

Por otra parte, las canciones que integraron la cantata fueron interpretadas por Antonio Resines, Teresa Cano, Luis Pastor, Quintín Cabrera, Pablo Guerrero e, incluso, Carlos Tena.

Hay que destacar también la grabación de cuatro testimonios, víctimas del exilio, y el magnífico trabajo plástico de El Cubri en el desarrollo gráfico y en la ilustración de la carpeta y de la separata adjunta.

Finalmente me gustaría resaltar un dato que hoy 22 de febrero adquiere especial relevancia –me lo recordaba ayer el propio Antonio Gómez–: El 22 de febrero de 1939 murió en Collioure (Francia) ANTONIO MACHADO; dramática circunstancia que es evocada en el disco "Cantata del exilio" con la canción titulada "Muerte de Antonio Machado" interpretada por Teresa Cano, de la que ya hablábamos en el "cuelgue" del pasado día 13 de febrero.

Antonio Machado (Retrato de Francisco Herrera)
«Con el polvo cansado
de tantas caminatas,
agotado, vencido,
Don Antonio Machado,
envuelto en la bandera de la Patria,
entre cuatro soldados,
al bode del camino
con la madre, Ana Ruiz
y con José, el hermano,
sin pluma y sin fusil,
desnudo como el viento,
bueno con el amigo,
frente al infame, honesto,
con el único abrigo
de la tierra en silencio».

NOTA: A continuación, en los dos "cuelgues" siguientes, completo la información de este magnífico disco con la presentación del trabajo gráfico y pictórico desarrollado por EL CUBRI en la carpeta y en su separata.

ANTONIO RESINES y ANTONIO GÓMEZ II- "Cantata del exilio". Crónica de "El Cubri"

La carpeta del disco "CANTATA DEL EXILIO", de Antonio Resines y Antonio Gómez fue magistralmente ilustrada por "EL CUBRI" en cuatro cuadros que seguidamente voy  reproducir.

El Cubri. Autoretrato.
"EL CUBRI" es un equipo de historietistas –surgido en los últimos años del franquismo– integrado por los dibujantes Saturio Alonso y Pedro Arjona, y el guionista Felipe Hernández Cava.

Estas son las cuatro historietas que crearon para el disco, recomiendo que las observéis atentamente porque en su conjunto constituyen un verdadero documento histórico.




ANTONIO RESINES y ANTONIO GÓMEZ III- "Cantata del exilio". Algunos de sus participantes. Dibujos de "El Cubri"

En la separata adjunta al disco "Cantata del exilio", apareció una galería de retratos de los autores, cantantes y músicos que participaron en el proyecto; retratos creados también por "EL CUBRI". 

Seguidamente reproduzco algunos de ellos:

Antonio Gómez

Antonio Resines

Pablo Guerrero

Teresa Cano

Luis Pastor

Quintín Cabrera

Luis Mendo

Igancio Sáez de Tejada

lunes, 21 de febrero de 2011

ANTONIO RESINES II - "CANCIONES DE CÁRCEL DE HO CHI MINH"

Antonio Resines, del que hablábamos ayer, tras finalizar sus estudios universitarios abandonó "oficialmente" la música para dedicarse, entre otras cosas, a la biología..., bueno, en realidad fue un abandono relativo, porque en sus ratos libres no podía dejar de componer.

Un buen día de 1976, a Antonio se le ocurrió musicalizar un poema de Ho Chi Minh –político y poeta vietnamita– basándose en una traducción al inglés de libro "Cuadernos de la cárcel"; obra revolucionaria escrita por Ho Chi Minh –en ideogramas chinos– durante el tiempo que estuvo encarcelado, es decir, entre 1934 y 1935. 

Aquella canción, desencadenó, sin remedio, la creación del disco que hoy voy a comentar "Canciones de cárcel de Ho Chi Minh", grabado en en sello GONG, en 1976; disco en el que, aparte de Antonio Resines, participaron Antonio Gómez –traduciendo y adaptando los poemas del inglés y coordinando la grabación–; Teresa Cano, cantando; Gonzalo García Pelayo, como productor; y los componentes del grupo MALASAÑA, como arreglistas y músicos que intervinieron en la grabación. 

Luis Mendo, Miguel Sanz "Judas", Manolo Aguilar, Antonio Resines, Teresa Cano, Rafa Pérez, Javier Estrella y Pedro Pérez.
«Para nosotros –decía Antonio Gómez, en 1976– la figura de Ho Chi Minh es no solo un símbolo, sino además parte de nuestra vida, es no solo la imagen viva (todavía y siempre viva) de la resistencia heróica de su pueblo, sino también el acicate de nuestra propia resistencia, de nuestra resistencia a la mediocridad, a la mixtificación, a la propia miseria».

«El gallo canta ya es noche negra aún,
con lentitud se va yendo la luna
tras las estrellas va, de nuevo el caminante
por el largo camino se ha echado a andar.
El viento helado le golpea la cara.
El pálido horizonte se va volviendo rosa,
huyen las sombras mientras el universo
dulce calor envuelve, y en el viajero
el poeta comienza a despertar».
("Partida antes de amanecer")

El disco "Canciones de cárcel de Ho Chi Minh" contó también con una magnífica cubierta ilustrada por BENITO MORENO, poeta, cantante y, sobre todo, pintor sevillano de grandísima calidad.

Hace unos días me comentaba Antonio Resines que cuando se grabó este disco, él estaba haciendo la "mili" –que era obligatoria– como alférez y que tuvo que pedir un permiso especial a su capitán para grabar la voces; permiso para el que, por supuesto, no "dijo ni pio" de Ho Chi Ming, porque si llega a hacerlo, en vez de grabando, se habría visto en la cárcel como el poeta vietnamita.

Antes de finalizar este cuelgue me gustaría rescatar de la memoria otras dos canciones grabadas en recuerdo y homenaje a Ho Chi Ming: "El derechos de vivir en paz", de Víctor Jara; e "Inolvidable Ho Chi Ming" del cantautor venezolano Ali Primera.

NOTA: El disco "Canciones de celda de Ho Che Ming", para quien pueda interesarle, puede adquirirse actualmente a través de iTunes.

domingo, 20 de febrero de 2011

ANTONIO RESINES I - "ALMAS HUMILDES" y un gran corazón

Hoy voy a hablar de un gran músico, que es, a la vez, un gran amigo. Si me lo permitís voy a dedicarle varios "cuelgues" porque su obra ha sido y es muy importante aunque, como ocurre con frecuencia en este país nuestro, es una obra que corre el peligro de quedarse en el olvido. (Ya sabéis que uno de mis objetivos con este blog es que se produzcan encuentros musicales intergeneracionales, y que, en la medida de mis posibilidades, la memoria escrita pueda contra el olvido).

Este músico se llama ANTONIO RESINES.


Antes de entrar a hablar de su biografía y de su obra, me gustaría contar, brevemente, una hermosa confidencia que nos puede aproximar al descubrimiento de la gran humanidad y de la tremenda sensibilidad que posee Antonio.

Hace unos años, tuve una grave lesión de corazón que estuvo a punto de arrebatarme la vida. Los médicos, una vez que empecé a superarla, y que descartaron el trasplante, me recomendaron hacer reposo y dar largos paseos. Cuando Antonio Resines se enteró –vivía y vive en Galicia– empezó a mandarme toda una serie de CD's con piezas musicales creadas por él y tocadas con sus manos en su piano... Aquella música de Antonio me acompañó durante el año de recuperación más crítico –no paseaba si no era al ritmo de su piano–, y he de decir que, en parte, me salvó la vida; no se si fueron sus músicas o su gesto, lo cierto es que fui mejorando increiblemente...; y mis sístoles y diástoles se fueron acompasando... Ahora sigo escuchando con frecuencias aquellos CD's; jamás me abandonarán.

Almas Humildes, Ideas (1968). Disco reeditado
en soporte CD por Dro Atlantic en 2006.
Bueno, y ahora vamos "con él" y con su historia. Antonio a finales de lo años sesenta estudiando Arquitectura, en la Universidad de Madrid, tuvo la idea de formar una banda para crear e interpretar canciones que fueran realmente alternativas a las que, por lo general, cantaban los grupo pop de la época. Para la realización de aquel proyecto Antonio se unió a Juan Seco –estudiante de Ciencias Económicas– y a Alex Kirschner y formaron un grupo al que le llamaron ALMAS HUMILDES.

En 1968, grabaron tres singles, que al año siguiente reunieron en un LP titulado Ideas. Disco con doce canciones, la mayoría de ellas compuestas por Antonio Resines, cantadas en castellano, en ingles y en francés; entre ellas: "La gacela", "Andando", "Anoutschka", "Sueños" "Cuervos", "El vagabundo" o "La feria del domingo".

Single del grupo Almas Humildes (1968)







Aquella iniciativa tuvo una gran acogida y una buena y "curiosa" crítica; tan curiosa como ésta, que reproduzco a la derecha, publicada el 11 de febrero de 1968 –precisamente el día de mi cumpleaños–, en el periódico "Las Provincias", de Valencia. (Esta crítica aparecía impresa en la contraportada del single anterior... ¡No tiene desperdicio!).

Pasado un tiempo, Alex Kirschner abandonó el grupo y se incorporaron a él dos nuevos componentes: Guillermo Polo y Javier Navarro, ambos procedentes de Los Diablos Rojos.

La nueva formación siguio trabajando con gran éxito hasta que sus componentes terminaron sus estudios, abandonaron la universidad, y decidieron disolverse.

Y así finaliza el primer capítulo de la aventura musical de ANTONIO RESINES... Mañana más... Ya veréis Antonio sella una aliaanza con TERESA CANO –¡listo y con buen gusto que era Antonio!– y se enrolla nada más y nada menos que con HO CHI MINH... ¡Y, claro, la cosa se lía!







PISTAS PARA TERMINAR DE RESOLVER EL "CANTIJUEGO CELEBRATIVO"

La verdad es que el "cantijuego celebrativo" del viernes pasado era complicado. Sin embargo ha sido magnífica la participación, y sorprendente, como siempre, la capacidad de resolución de los jugadores y de las jugadoras visitantes.

Al final, en este momento tenemos 22 discos identificados y faltan solamente 8 por identificar. Si os parece voy a dar algunas pistas para que podamos seguir jugando.

El tablero en este momento está así. Como observaréis las casillas en las que aparece un círculo de color son las que están resueltas-


PISTAS:

• DISCO A/3 - Contiene un hermosa canción titulada "El columpio de Mónica".
DISCO A/4 - Su autor interpreta una de las más hermosas canciones grabadas en estos últimos tiempos: "Meninos da rua".
DISCO B/5 - Es un magnífico disco de un cantaor flamenco. Está dedicado a un gran malagueño.
• DISCO C/I - El autor es canario... Es un auténtico maestro... Es acuario...
• DISCO D/2 - Otro canario... Canta a Alfonso Sastre.
• DISCO D/5- Otra canaria... Bellísima voz.
• DISCO E/2 - A mi, por lo menos, me encanta este disco... Y sobre todo su "Tango a la burocracia".
DISCO E/3 - Le he dedicado un cuelgue en el blog muy recientemente. Es gran amigo de Aute y han cantado juntos.

¿Es suficiente?... Os espero en "cometarios"... Un abrazo...

sábado, 19 de febrero de 2011

DIEGO OJEDA. "Semáforos en verde"

Cuando recibo un nuevo disco que me despierta cierto interés suelo someterlo a una especie de ritual de iniciación que me resulta necesario, yo diría que imprescindible, antes de poder decir, o escribir, cualquier comentario sobre él. 

En primer lugar busco un momento relajado y tranquilo para escucharlo y siempre lo hago a través de mis auriculares, es decir, procurando aislarme por completo de lo que pasa en mi entorno. En esa primera audición me gusta –y me produce un gran placer– que la música y el canto naveguen, vuelen y me acaricien interiormente a su antojo despertándome todo tipo de emociones y de sentimientos imprevisibles... Momento crucial porque, para mí, es en ese clima de subjetividad perceptiva donde se cuece la esencia del concepto crítico de "calidad" o "no calidad"... Siempre lo afirmo: si a lo largo de esa primera audición –llamémosle "salvaje"– la música y el canto consiguen emocionarme, la cosa marcha bien y la obra empieza realmente a interesarme; si no es así, lo mejor es dejarla para otro momento... a ver que pasa entonces.

Superada esa primera audición, me convierto –de repente– en una especie de analista –destripador de arreglos y de letras de canciones–, siempre con una intención: Intentar descubrir –ya más objetivamente– "qué" y "por qué" me ha emocionado, es decir, cuál es, en cada caso, la esencia de eso que llamo yo "calidad"... Y a partir de ahí es cuando me siento realmente capaz de ponerme a escribir.


En el caso del nuevo disco de DIEGO OJEDA titulado "Semáforos en verde" (2011), además de todo el proceso que acabo de explicar –que seguidamente desarrollaré– se me coló un paso previo que me resultó inesperado: Tenía el CD de Diego sobre mi mesa de trabajo a la espera de poder escucharlo relajado y tranquilo, y, de pronto, una de las veces que lo miré –observándolo con detalle–, me sentí atrapado por el diseño gráfico que Raquel Carmona había desarrollado en su carpeta. (¡Bellísimo trabajo el de Raquel!).

Así que, en este caso, antes de escuchar el nuevo disco me resultó inevitable recordar la carátula del anterior álbum de Diego: "Escaparate" –disco que como ya afirmé en su día me encantó–. Evidentemente se había producido una radical transformación plastica: En "Semáforos en verde" ha surgido un estallido de luminosidad; las blancos han aniquilado a los grises, a las oscuridades y a las sombras; ha desaparecido el barroquismo; se respira un nuevo aire mucho más transparente y liberador; vuelve a haber un sillón pero ahora es blanco y ha tomado la calle; la gran ciudad destila una belleza misteriosa; se ven algunos árboles; Diego está sentado, se le nota relajado; fundiéndose con el blanco atrapa el color... Y aparece un cariñoso e insignificante detalle de Raquel integrado en la fachada del edificio que ha dibujado –¡búsquenlo!–: el nombre de Diego Ojeda ha sido escrito o tallado –como si fuera una inscripción–, y debajo, en una hornacina, reaparece en su sillón, pero ahora sí, tocando su guitarra, y seguramente cantando aquello de «Quiero ser rey de mi reino imaginario; quiero una vida con semáforos en verde».


Inmediatamente pensé: ¿Qué relación podrá tener esta cubierta con las canciones del nuevo disco?. (Yo creo que en cualquier manifestación artística de calidad, nada, o muy poco, se improvisa...).

Como consecuencia de aquel interrogante, no me quedó más remedio que sentarme, yo también en mi sillón, ponerme los auriculares, e iniciar el proceso que antes contaba: escuchar el disco.

La audición inicial de "Semáforos en verde"desde sus primeros compases y las primeras palabras de su primera canción– logró engancharme:  «Te empeñas en ver el final de algo que acaba de empezar. Abre la puerta que vengo con ganas de entrar"... Y fueron entrando cada una de las seis canciones que componen este álbum anticipatorio de lo que será el nuevo disco de Diego Ojeda... Canciones cantadas con una voz limpia, clara, rotunda; y acompañadas a la guitarra por el propio Diego con la colaboración de Raúl Hernández, y al piano por Alexis Canciano –extraordinario músico cubano que ha realizado también la producción, lo arreglos y las mezclas del disco–. Acompañamiento acústico de aparente simplicidad, sin barroquismos y sencillamente muy hermoso... (Primera prueba superada: "Semáforos en verde" consiguió emocionarme).

Alexis Canciano. (Fotografía: Raquel Carmona).
A partir de esa primera audición me interesó entrar en el universo poético que Diego desarrolla el las seis canciones que integran el disco. Son seis canciones en las que se reivindica el tiempo para la vida y para el amor...; un tiempo presente que Diego asume inmerso en la tensión –casi siempre contradictoria– que suscita la coordenada "pasado-futuro"; es decir, un tiempo real comprometido con el tiempo; un amor real en el tiempo sin la más mínima concesión a la irrealidad o la blandenguería.


«Entre copas nos contamos derrotas
vamos a hablar de esto sin ropas
entre tú y yo hace meses que pasan cosas [...]
olvidemos todos los dramas del pasado».
("La talla de tus vaqueros")

«Al verte es imposible no mirar atrás
y aunque quisiera empezar contigo una vida en blanco 
y recuerde aquellos años como lo mejor de mi
he aprendido que vivir es ir doblando las historias del pasado
abriendo paso al porvenir».
("Sobre mojado")

Diego Ojeda y Alexis Canciano. (Fotografía: Raquel Carmona).

«Quiero ser el rey de mi reino imaginario
no quiero más futuro en mal estado».
("Semáforos en verde")

«No te robaré besos varatos,
iré poco a poco entrando
cambiando las cerraduras de las puertas tu pasado,
de mi pasado [...].
Voy a amenazar al calendario
con una huelga de futuro entre tus manos˝
("Besos varatos")

Presente, pasado y futuro... Toda una vida para el amor... pero eso sí "con semáforos en verde"... sin pautas, sin guiones preparados o previamente establecidos, dándole color a los horizontes en blanco... y "dejando olvidada en casa la prudencia".

Para concluir no quisera dejar de mencionar la canción "Tú como yo"... bellísima y solidaria canción magistralmente bordada por Diego Ojeda con su voz y por Alexis Canciano con sus arreglos y con la magia de sus manos sobre el piano.

III - Y AHORA ¡A DISFRUTAR CON "PABLO.CANO" ESCUCHANDO LAS CANCIONES DE SU "FLOR DE HABANERA" !... Y ALGO MÁS.

Después de los dos "cuelgues" que publiqué hace unos días dedicados al disco "FLOR DE HABANERA" – opera prima del cantau...