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viernes, 6 de agosto de 2021

UN NUEVO MOTIVO DE CELEBRACIÓN Y DE GRATITUD

En este momento hemos superado los DOS MILLONES DOSCIENTAS MIL VISITAS (2.200.000 visitas)... ¡Alegría grande! Realmente volamos por todo el planeta como "quién respira"... ¡GRACIAS con toda mi alma!


jueves, 29 de julio de 2021

RAFAEL ALBERTI: «SALMO DE ALEGRÍA PARA EL SIGLO XXI»

El proceso de investigación y creación de mi nuevo libro «RAFAEL ALBERTI ...Y SU PALABRA SE HIZO MÚSICA», esta siendo una maravillosa aventura cuajada de sorpresas y de descubrimientos. La vida y la obra de Rafael es apasionante.

En este momento acabo de terminar de redactar el segundo capítulo del libro al que he titulado «Primeras canciones y cantatas de lucha, paz, alegría y esperanza».

Capítulo dedicado a los poemas que Alberti escribió desde 1933 con la clara intención de que fueran musicalizados y convertidos en canciones de lucha, de residencia y de esperanza en defensa y reivindicación de la libertad, de la paz y de los grandes valores democráticos.

Uno de esos poemas, escrito en 1988, fue el «SALMO DE ALEGRÍA PARA EL SIGLO XXI», que fue bellísimamente musicalizado por el inolvidable compositor ANTÓN GARCÍA ABRIL y convertido en una cantata para soprano y orquesta de cuerda.


Esta cantata es claramente un canto de alegría, de confianza y de esperanza que Alberti escribió con la necesidad y el deseo de un tiempo mejor –en aquel momento el cambio de siglo– en el que la paz y los más limpios sueños e ilusiones de las personas pudieran hacerse realidad; un tiempo posible solo gracias al amor –«es la sola palabra»–. En ese sentido Antón García Abril afirma: «Rafael Alberti repite insistentemente la palabra amor, y yo recojo este grito para intentar transmitir, a través de la música, el vuelo necesario para proclamar y convertir en acto de fe el amor como único vehículo de entendimiento y comunicación entre los hombres.»

Su compositor dedicó su obra a la inolvidable Monserrat Caballé, y fue estrenada el 14 de noviembre de 1990 interpretada por la Orquesta Nacional de España dirigida por el propio Antón García Abril y la espléndida voz de la Caballé.


RAFAEL ALBERTI, MONSERRAT CABALLÉ
Y ANTÓN GARCÍA ABRIL

Caricatura de Dávila publicada en ABC el
15 de noviembre de 1990

Evidentemente aunque este Salmo del poeta gaditano está escrito hace más de treinta y tres años hoy sigue teniendo absoluta vigencia: «Paz y amor en la tierra y en los altos cielos y en las constelaciones más lejanas.»

Seguidamente me hace muy feliz compartir aquí "donde cantamos como quien respira" este impresionante «SALMO DE ALEGRÍA PARA EL SIGLO XXI».

«Amor, amor, amor. Es la palabra.
Es la sola palabra.
Amor. Es la palabra.

Se va el siglo. Se va. Ciega la noche.
Amor. El Alba. Amor. El Alba. El Alba.

Vendrá la mar abierta. Vendrá la tierra limpia.
El cielo sin temor. El viento en calma.
Amor, amor, amor, en los jardines.
Amor, amor, tendido por las playas.

Mis hermanos del Sur, llegad, subid al Norte.
De Este a Oeste, venid, cruzad, hermanas.
La misma mar abierta os da la mano.
El mismo sol, la misma luna os cantan.

Lejos, la muerte. Un mundo sin heridas.
Sin campos incendiados de batallas,
sin prisiones, sin sueño interrumpido.
Amor, amor, amor. Es la sola palabra.

Amor,
es la sola palabra.
Amor. Amor. El alba.

Vendrán de un solo sueño
las ilusiones altas.
Las más plenas mareas
se alzarán siempre en calma.

Sus puertas abre el siglo. ¡Atrás las sombras!
¡Atrás la muerte! ¡Atrás! El siglo canta:
Paz en la tierra y en los altos cielos
y en las constelaciones más lejanas.

Amor, amor, amor. Es la palabra.
Es la sola palabra.
Amor. Es la palabra.

Se va el siglo. Se va. Ciega la noche.
Amor. El Alba. Amor.
El Alba.

Vendrán los corazones
abiertos y anegados,
los rostros sin temor,
la mano blanca.

Paz y alegría. Amor. Toda la tierra.
Luz y alegría.
El Universo canta:
¡Amor! ¡Amor! ¡Amor! Es la sola palabra.»

lunes, 26 de julio de 2021

ALGUNAS CLAVES PARA UNA EDUCACIÓN EN LA TERNURA

Dedicar y enviar mi "REIVINDICACIÓN DE LA TERNURA" a los amigos y amigas que se han interesado en tenerlo es un momento que para mi es verdaderamente placentero. Me da mucha alegría poder compartir mi trabajo y, en concreto, éste de forma muy especial.

Espero que pueda seguir haciéndolo. Quien desee comprarlo puede escribirme por aquí o a mi correo: fglucini@gmail.com y ¡marchando! va rápido pa'donde sea.


El quinto capítulo del libro lo he titulado "CLAVES PARA UNA EDUCACIÓN EN LA TERNURA". Seguidamente comparto un fragmento de ese capítulo:

«Introduciéndonos, de forma más directa, en el terreno pedagógico o didáctico, vamos a centrar la atención, seguidamente, sobre algunas de las claves en torno a las que debe desarrollarse, en el ámbito escolar, la educación en la ternura.
La primera de esas claves hace referencia a la relación educativa, es decir, al entramado de relaciones que se establecen normalmente en la escuela, y, en particular, a las que mantiene el profesor o la profesora con sus alumnos y alumnas.
En este sentido, de entrada, se impone un principio general que es básico e incuestionable, el rechazo radical y absoluto a la violencia en todas sus posibles manifestaciones. A la violencia física y psicológica –cuando directa o indirectamente, se lesiona la integridad de la vida humana, generando sufrimiento y dolor–, y a la violencia represiva –producida cuando a los alumnos y a las alumnas se les priva de sus libertades fundamentales, o se atenta contra su dignidad.
La pedagogía de la ternura es una pedagogía que se fundamenta en la creación de unas relaciones interpersonales cálidas y afectivas; es un pedagogía de acogida que rompe las barreras de la desconfianza y del desamor, que acaricia, que respeta, que integra, que opta por el diálogo, que siempre se siente enriquecida del encuentro en la diversidad, y que, a fin de cuentas, educa e instruye con cariño y con sensibilidad.
Este rechazo a la violencia –o si se quiere, más concretamente, al uso de la fuerza, o de la «mano dura» en las relaciones educativas–, y de exaltación, por el contrario, de la ternura, hay quienes lo critican alegando que conduce, de forma irreversible, a la debilidad y, finalmente, a la crisis o la falta de disciplina y de autoridad en el ámbito escolar.
Crítica fácilmente rebatible desde dos puntos de vista:
En primer lugar, respecto al riesgo de la llamada debilidad, todo va a depender de loa forma en que se entienda el concepto de ternura. si por ternura se entiende blandura, permisibilidad y falta de exigencia, puede que esa debilidad se produzca; pero ese no es nuestro caso.
Ya hemos afirmado anteriormente que, desde nuestro punto de vista, ser tierno, y defender el valor de la ternura, implica ponernos en el lugar de los otros, interesarnos y conectar profundamente con sus realidades, sentirnos solidariamente unidos a ellos, y manifestarnos claramente contestatarios, intransigentes y rebeldes frente a todo aquello que atente, a nuestro alrededor, contra la paz, la justicia, la igualdad y la libertad; valores sin los que resulta inviable las dignidad humana. planteamiento que, por supuesto, nada tiene que ver con lo que podríamos calificar como una pedagogía de la domesticación, del conformismo, o del sometimiento irreflexivo.

En segundo lugar, respecto al riesgo de la crisis de la autoridad, como consecuencia del ejercicio de la ternura, el error –intencionado o no– es aún más evidente; Luis Carlos Restrepo lo pone de manifiesto con gran claridad:
Cuando ejercemos algún tipo de autoridad sobre los hijos, los alumnos, los ciudadanos –escribe Restrepo en su libro el derecho a la ternura–, nos endurecemos por que nos da temor reflejar nuestras emociones, creyendo que si lo hacemos perdemos el respeto que nos deben quienes están bajo nuestro mando. sospecha válida si queremos educar siervos, para lo cual es preciso establecer un respeto autoritario. Pero si queremos educar para la libertad nada mejor que combinar el ejercicio de la autoridad con una gran disposición afectiva, apertura emocional que nada tiene que ver con la inconsistencia de las normas. [...]. es pertinente recordar que lo que nos queda después de muchos años de formación en la escuela o la universidad, de convivencias en la calle o la familia, no son tanto cadenas de argumentos o bloques de información, sino el recuerdo del clima afectivo e interpersonal que pudimos respirar. lo que permanece grabado en el recuerdo es el manejo autoritario o acariciador que las personas e instituciones del entorno pusieron en práctica con nosotros. lo que nunca olvidamos de los demás es su actitud y su disposición corporal, el clima interhumano que crearon a nuestro alrededor. las grandes decisiones de nuestra vida se alimentan de la calidez o amargura que logramos percibir en los climas afectivos que nos rodean desde la infancia.

En efecto, el ejercicio de la autoridad no está reñido, ni entra en conflicto, con la práctica de la pedagogía de la ternura.

Educar en la ternura no significa «dejar de exigir», ni promover, como consecuencia de esa falta de exigencia, el desorden y la indisciplina, sino todo lo contrario.

Educar en la ternura significa crear, desarrollar y salvaguardar, en el centro escolar y en el aula, un clima cálido y afectivo regido por principios tan básicos como la escucha, el respeto, la comprensión, la ayuda, la no agresión, y, en general, todos los valores que favorecen una convivencia pacífica y democrática; tarea que irremediablemente implica la necesidad de promover unas normas de convivencia que aseguren y garanticen el mantenimiento de ese clima afectivo. normas que deberían ser elaboradas, interioridades, asumidas y com- partidas por todos los alumnos y las alumnas, y que necesariamente debemos exigir que se cumplan porque de su cumplimiento va a depender que la ternura se convierta, o no, en el valor central de las relaciones educativas. 



jueves, 22 de julio de 2021

miércoles, 21 de julio de 2021

QUINO, MAFALDA Y UNA GENIAL EVOCACIÓN DE RAFAEL ALBERTI

Ayer, trabajando sobre el futuro libro de Alberti, me encontré con algo que me apetece mucho compartir. Os cuento: El poema de Rafael "Se equivocó la paloma" es, sin duda uno de sus más populares: de él se han hecho más de 200 versiones cantadas; y curiosamente incluso el humorista gráfico Quino (argentino) evocando aquel poema creó y publicó la siguiente y genial tira cómica.

(De paso os recuerdo que si queréis comprar el libro "REIVINDICACIÓN DE LA TERNURA" -¡me daríais una alegría!– podéis hacerlo escribiendo a mi correo: fglucini@gmail.com).

martes, 20 de julio de 2021

DISTRIBUCIÓN Y VENTA DEL LIBRO «REIVINDICACIÓN DE LA TERNURA».

Ya publicado el libro "REIVINDICACIÓN DE LA TERNURA" en una edición de 150 ejemplares numerados, en primer lugar, a partir de hoy, lo enviaremos a los 20 mecenas que lo adquirieron en la campaña de verkami.

El resto de los ejemplares, también a partir de hoy, están en VENTA al precio de 15 € incluidos los gastos de envío.

Como la venta será exclusivamente de forma personal y directa, quienes estén interesados en COMPRARLO pueden dirigirse solicitándolo a mi correo personal: 

fglucini@gmail.com 

sábado, 17 de julio de 2021

«REIVINDICACIÓN DE LA TERNURA». UN NUEVO LIBRO CREO QUE ESENCIAL EN LOS TIEMPOS QUE CORREN.

Acaba de llegarme mi nuevo libro "REIVINDICACIÓN DE LA TERNURA" ya editado. Es un libro que tenía muchas ganas de publicar porque creo que se trata de una propuesta necesaria en los tiempos que corren. Como dijo Tomás Borge, poeta nicaragüense y miembro fundador del Frente Sandinista de Liberación Nacional: «No se puede ser revolucionario sin lágrimas en los ojos y sin ternura en las manos».

Comparto seguidamente un fragmento del tercer capítulo del libro:

«En política la ternura, la sensibilidad e incluso, a veces el llamado «buen talante», suelen considerarse como signos de debilidad. A la hora de tomar una decisión, o de elaborar una estrategia política, no caben las emociones, la piedad o la compasión; el político debe ser frío y calculador, y no debe fiarse demasiado de la posibilidad del entendimiento basado en el respeto, en la confianza y en el diálogo. En política la clave es del poder, la fuerza y la agresión, es decir, lo que antes calificábamos como la cultura de la guerra y de la violencia.

Y ¡claro! ¡Así nos va!

Estoy convencido, por ejemplo, de que si los políticos que firman y promueven las guerras. o que favorecen y entran en el juegos de la fabricación y del comercio de las armas, dejaran en libertad sus sentimientos de ternura, y desde ahí, se hicieran conscientes del terrible dolor y de la destrucción que pueden llegar a generar sus decisiones políticas, posiblemente las pensarían antes de adoptarlas y, muy probablemente, renunciarían a ellas, e intentarían –por todos los medios disponibles– abrirles nuevos y originales caminos a la racionalidad, al entendimiento y al diálogo en la solución de los conflictos. Es en ese sentido en el que creo y afirmo que «La ternura puede llegar a ser un muro de contención contra la guerra y contra la violencia».

CADA VEZ QUE CONTEMPLO UNA IMAGEN DEL DOLOR Y DE LA DESGARRADORA Y CRUEL INJUSTICIA QUE ESTA VIVIENDO "CUBA Y EL PUEBLO CUBANO" SE ME ROMPE EL ALMA...

... se me saltan las lágrimas, me desespero por la impotencia y siento un infrenable ODIO –¡sí! odio!- hacia el repugnante  Donald Trump y s...