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lunes, 27 de abril de 2020

TESTIMONIOS MUSICALES: AUTE (8)


La familia de Aute se desplaza definitivamente a España. Primero a Barcelona y luego a Madrid. Luis Eduardo estudia ahora en el Colegio Maravillas –de "La Salle" como el de Filipinas– y aquello le supone una experiencia desconcertante: libertad amada, deseada y presentida y disciplina impuesta; imagineria religiosa dramática y cuajada de erotismo y sexo descubierto y reprimido; catecismo y dictadura; moral establecida y toda una vida aún por descubrir...; lo divino y lo humano entran en conflicto y aparecen en Aute sus primeras contradicciones.

«Surcaban ayer sus plumas los aires
los pájaros de altivas alas,
poetas del trigo y del alma.

Sus alas de hoy no vuelan, no baten,
hay voces que mandan cortarlas
por miedo a sus justas palabras.


De hastío se viste la cálida tarde
por voces que rezan y matan
pájaros de alas cortadas.» (12)

Un compañero suyo de colegio y de clase durante aquellos años me cuenta: «Era un niño raro y misterioso que hacía siempre muy bonitos dibujos en el encerado».

(12) "Pájaros de alas cortadas" (24 canciones breves, 1968).

domingo, 26 de abril de 2020

TESTIMONIOS MUSICALES: AUTE (7)


Aute va al cine en Manila y ve "Niágara" de Marilyn Monroe. La sugestiva e impresionante belleza de la actriz le atrae y la curiosidad sexual se le despierta. Coge una foto de Marilyn, en bañador, la recorta cuidadosamente y con sus habilidades plásticas la desnuda. Este asunto ya estuvo a punto de costarle la expulsión de la escuela.


«Anda,
quítate el vestido
las flores y las trampas,
ponte la desnuda
violencia que recatas
y ven a mis brazos,
dejemos los datos,
seamos un cuerpo enamorado.

Anda,
deja que descubra
los montes de tu mapa,
la concupiscencia
secreta de tu alma
y ven a mis brazos,
dejemos los datos,
seamos un cuerpo enamorado.» (8)

Más cine. A Luis Eduardo le encanta el cine norteamericano. El niño pintor, que un día desnudó a Marilyn, ahora con una cámara de 8 milímetros que le han regalado sus padres, realiza su primer corto, le titula "David y Goliat".

«Cine, cine, cine,
más cine por favor,
que todo en la vida es cine
y los sueños,
cine son.» (9)

Marlo Blando en "La ley del silencio" deja en Aute una profunda huella. A parir de entonces, deslumbrado por la película, escribe sus primeros poemas. Tal vez por aquella época tanbién él soñaba en que algún día podría ser escritor.


En aquellos primeros poemas infantiles Eduardo empieza a desvelar, en sí mismo, una incipiente preocupación e inquietud por la problemática social que va descubriendo a su alrededor; una problemática con frecuencia radical y sensiblemente contradictoria con su pequeño mundo infantil en un ambiente culto y bastante acomodado.

«La verdad
dónde estará la verdad,
la verdad, la verdad, la verdad.

Dónde estará el sendero
que naciera de mí,
por qué oculto deseo
no me basta existir.
Por qué busco y no encuentro
las raíces en mí.

La verdad
dónde estará la verdad,
la verdad, la verdad, la verdad.» (10)

Mientras tanto en España se producen dos acontecimientos importantes: Se firman los acuerdos bilaterales con los Estados Unidos en los que se otorga una ayuda económica y militar estadounidense a España, a cambio del establecimiento de sus bases militares en el territorio hispano. Se firma igualmente un concordato con la Santa Sede: El Estado español intervendrá en el nombramiento de los obispos para evitar purpurados sospechosos y, como contrapartida, concederá apoyo económico al clero... ¡Descarada estrategia del que quiso atarlo todo bien atado!

«Hay algo en el aire,
un fuerte olor a fuego,
al fuego de la rabia y de la ira
que se revuelve contra la ceniza.

Hay algo en el aire,
un fuerte olor a estiércol,
estiércol que destila la mentira
que respiramos todos cada día.

Hay algo en el aire,
un fuerte olor a miedo,
a miedo que amenaza en cada esquina
a cada pensamiento, a cada vida.» (11)


(8) "Anda" (Espuma, 1974).
(9) "Cine, cine" (Cuerpo a cuerpo, 1984).
(10) "Dónde estará la verdad" (24 canciones breves, 1968).
(11) "Hay algo en el aire" (Rito, 1973).

sábado, 25 de abril de 2020

TESTIMONIOS MUSICALES: AUTE (6)


La familia Aute viaja a España. Luis Eduardo, aún niño, toma su primer contacto directo con el franquismo de las represiones y las panderetas.

«Retales, chapuza y pastiche,
remiendos, tapujos y parches,
todo funciona a pegotes,
qué carnaval, qué pitote,
vaya chapuza que hay.

Echa el freno, Madaleno,
que me pisas el terreno,
equilibrios y piruetas
al son de una pandereta.

Coyunturo y estructuro
pa'luego llevarme un duro,
y el parásito pelele
se hace el amo de la tele.

El desnudo prohibido,
los bebés nacen vestidos,
Dedo Gratias por la gracia
de la ilustre dedocracia.

Es mucho más conveniente
ser de Dios que ser decente,
valga enchufe por talento
y a vivir todos del cuento.» (7)

En el hotel en el que se hospeda cuentan que habia una orquestina y que el pequeño Aute lucía sus encantos cantores acercándose a los músicos y enseñándoles algunas canciones en inglés aprendidas en Filipinas. Una de aquellas canciones que Eduardo por entonces ya cantaba era "The falling leaves" ("Las hojas muertas"). ¡Qué hermosa y entrañable canción!

(7) "Retales, chapuza y pastiche" (Babel, 1975)

viernes, 24 de abril de 2020

TESTIMONIOS MUSICALES; AUTE (5)


El 6 de agosto Hiroshima es arrasada por la bomba atómica. A los tres días una segunda explosión destruye Nagasaki.

«Una locutora en el televisor
se disculpa por la interrupción.
De repente se deja de oír su voz
y a la imagen se le va el color.

Se produce en el instante un apagón
y la calle es un gran descontrol.
Me susurras: "Mira, como en Nueva York...
Tengo ganas de hacer el amor".

Y en eso pasa un avión,
pasa un avión...
y pasa un avión.

Qué demonios chilla ese despertador
si aún no son las tres en mi reloj.
No es normal la luz que hay en la habitación
a no ser que haya salido el sol.

Calla, escucha ese redoble de tambor
o es el eco de alguna explosión.
Y me dices: "Ven, amor, olvídalo,
démonos el beso del adiós".» (5)

El 2 de septiembre finaliza la segunda guerra mundial. Luis Eduardo garabatea ya por entonces sus primeros dibujos infantiles.


Más tarde, cumplidos los cinco años, realiza incipientes retratos familiares y dice que cuando sea mayor quiere ser pintor. En el colegio filipino de "La Salle" hace sus primeros estudios de inglés... Los "yankees", con aires salvadores, merodean por todas partes salvaguardado, en el fondo, tan sólo sus intereses económicos y militares en el archipiélago.

«Yo no entiendo nada lo que pasa aquí,
el planeta está perdiendo la razón,
a ninguna parte ya me dejan ir,
todo el mundo me dice: yankee go home,
yankee go home, going home...

No sé por qué creen que tengo mala fe,
con lo guapo y lo simpático que soy,
yo sólo pretendo ser papá Noel,
traigo cocacola, tanques y el Playboy,
yankee go home, going home...» (6)

(5) "Pasa un avión" (Nudo, 1985).
(6) "Yankee go home" (Babel, 1975).

jueves, 23 de abril de 2020

TESTIMONIOS MUSICALES: AUTE (4)


Bajo el signo de Virgo y, según la cartomancia, al amparo del halo mágico propio de la Estrella de la Suerte, hoy ha nacido en Manila de padres españoles, y sin ser consultado, un niño llamado LUIS EDUARDO AUTE.

«Yo pregunto a los niños
si quisieron nacer,
pero no me responden
y yo 
no lo sé.» (4)

Mientras tanto, en el archipiélago filipino, rescatado por el ejército norteamericano, se palpa la miseria y la destrucción, la irracionalidad y el desastre, el absurdo y la inutilidad radical de una guerra mundial que aún continúa.

«Rojo sobre negro,
sangre que tiñe el barrizal
Alma de un soldado
que no sufre más

No pidió la guerra,
no quiso morir
¡Cielos, cuánta mierda
Para sobrevivir!» (5)

(4) "Pregunta" (24 canciones breves, 1968)
(5) "Rojo sobre negro" (Diálogos de Rodrigo y Ximena, 1968)


miércoles, 22 de abril de 2020

TESTIMONIOS MUSICALES: AUTE (3)


Llevo tres días dándole vueltas a cómo llegar a plasmar algo que me atrae pero sigo sin saber cómo hacerlo. He emborronado papeles..., he pensado en visitar a Eduardo para someterle a una larga y tal vez insoportable entrevista..., he creído que lo mejor, tal vez, será renunciar al proyecto..., y sobre todo no he dejado de escuchar una vez más la mayoría de sus canciones.

Hace un momento acaba de sonar, en mi tocadiscos y también muy dentro de mí, uno de sus más antiguos poemas, uno de aquellos que en 1968 integraron su "24 CANCIONES BREVES"

«Yo pertenezco a la tierra
y al agua que a la semilla alimenta,
yo pertenezco a aquel niño
que alguna vez murió.

Yo pertenezco a esa vida
que con esperanzas no se resigna,
yo pertenezco al lamento
que un pan no silenció.

Yo pertenezco a la angustia
de yugos que aprietan por dentro,
yo pertenezco a la furia
causada por muros de miedo.

Yo pertenezco a la brisa
y al viento que nunca se inmoviliza,
yo pertenezco al recuerdo
de aquel que se marchó.

Yo pertenezco a la hierba
que crece a través de rocas y piedras,
yo pertenezco a esa gente
que alguno traicionó.

Yo pertenezco a los frutos
de un árbol expuesto a secarse,
yo pertenezco al futuro
y al cosmos que fluye en la sangre.

Yo pertenezco a la tierra
y al agua que la semilla alimenta,
yo pertenezco a aquel niño 
que alguna vez murió.» (3)




¡Ya está!..., ¡ahí está la clave!... creo que ya he encontrado un camino para responder coherentemente a este reto biográfico que me viene rondando y desafiando desde ya hace varios días.

Sí, voy a escribir la biografía de u hombre llamado Luis Eduardo Aute, pero voy a hacerlo buscando las huellas de su pasado en la coherencia absoluta de su presente, en lo que ha sido y hoy sigue siendo su obra poética... A cada paso encontrado en el tiempo que se fue, voy a intentar desvelarle un presente latente y vivo en sus poemas...; y lo voy a hacer así porque Aute, y en el fondo todos nosotros, "pertenecemos a la brisa tal viento que nunca se inmoviliza", porque todos nosotros, como él mismo nos dice "pertenecemos al futuro y al cosmos que fluye en sangre".

A cada momento de la historia personal de Luis Eduardo Aute le voy a buscar la expresividad la elocuencia de alguno de sus poemas... Soy consciente de que esta va a ser una aventura difícil y arriesgada sobre todo porque en ella pongo en juego mi propia subjetividad..., pero está claro, este es para mí, en este momento, el único camino, y es que, en el fondo, yo para Eduardo quiero necesito mucho más que una simple biografía.

(3) "Yo pertenezco" (24 canciones breves, 1968).

martes, 21 de abril de 2020

TESTIMONIOS MUSICALES: AUTE (2)


Inmerso todavía en la magia de esas "20 CANCIONES DE AMOR Y UN POEMA DESESPERADO", que durante este fin de semana pasado he vuelto a escuchar repetidamente, me vuelven a pedir del Círculo de Lectores que les escriban un pequeño libro biográfico sobre Luis Eduardo Aute.

La idea y el proyecto me resultan profusamente atractivos. Escribir sobre algo en lo que crees y a lo que se ama es siempre una aventura apasionante... Lo malo es que tengo que volver a escribir una biografía –la anterior fue la de Carlos Cano– y no sé como hacerlo...; lo que a mí más me ha interesado desde siempre y lo que más conozco de Eduardo ha sido su pintura, sus poemas y sus canciones...; sus pequeñas anécdotas o sus circunstancias concretas y personales, cuando alguna vez me llamara la atención, fue siempre para intentar comprender y desentrañar mejor los secretos y el misterio que encerraba su obra; unos misterios que necesitaba penetrar.

Siempre he pensado que la vida de un artista puede aportarnos datos que nos ayuden a sumergiros en su mundo interior y simbólico, esa ha sido la única perspectiva biográfica que de Aute a mi personalmente me ha interesado.

Escribir ahora una biografía..., interrumpir por un tiempo mi cuarto tomo de "VEINTE AÑOS DE CANCIÓN EN ESPAÑA"..., ¡de acuerdo!..., ¡acepto el reto!...; pero no sé como hacerlo-

Dibujo que Aute creó y me regaló para la cubierta
del primer volumen de "VEINTE AÑOS DE CANCIÓN EN ESPAÑA".
Obra cuyo original se encuentra actualmente en el
Centro Lucini de la Canción de Autor, de Granada.

Busco y releo en mis archivos, antiguos artículos y comentarios que a lo largo de varios años he escrito sobre Luis Eduardo Aute...; busco en el fondo un camino no precisamente original, sino sincero coherente con lo que pienso que debería ser una biografía... Entre aquellos artículos me reencuentro con uno que escribí en octubre de 1983 –hace ahora precisamente tres años– para la revista "MÚSICA POPULAR".

«Hacía varios meses que no había vuelto a ver a Eduardo, creo recordar que la última vez fue desde la tercera fila del Teatro Salamanca en aquel inolvidable recital celebrado "entre amigos"... Habían pasado los meses de verano, un verano de trabajo intenso y de gran éxito para él: más de 80 recitales y en gran medida la fama y la popularidad..., "el cantante del año.
»En el umbral de su puerta, adivinado ya su paso ligero y silencioso sobre aquel interior desconocido para mí –era la primera vez que iba a su nueva casa–, me asaltó a la memoria algo que días atrás yo mismo había escrito: "El éxito es siempre un arma de doble filo, afianza la seguridad y despeja los horizontes, pero tienta; tras él siempre acecha amenazante el engreimiento, el mito hasta el ámbito alucinante de la mediocridad".
»"¿Qué tal Eduardo?"... Y Eduardo, el entrañable Eduardo de siempre, con esa especie de aparente y misteriosa fragilidad que le caracteriza me responde: "Fernando me alegro de verte, ...disculpa un momento que en seguida estoy contigo".
»Deambulo entre aquellos muros blancos y vuelvo a fijar mi mirada, como tantas veces, sobre antiguos lienzos que espontáneamente asocio a "Rito", "Espuma" y "Sarcófago".
»Sobre todo me detengo en los ojos, en esos ojos que Aute siempre ha pintado..., siempre me impresionaron y me sumergieron en una especie de irremediable contradicción; son unos ojos que despiertan ternura y serenidad y a la vez tristeza y amargura; son unos ojos que te interpelan y te hieren con descaro y que te acarician de forma entrañablemente apasionada.

»Sus desnudos, en una tensión permanente entre la deformación y la belleza, me vuelven a evocar algunas de sus canciones: 
“Sólo el mar de tu oculta geografía,
ese mar aún sembrado de misterios,
lleva mi barco a buen naufragio.
No conozco otro mar más que tu cuerpo,
sólo tu cuerpo.” (1)

“Si supieras que entre tus brazos
me encadeno apaciblemente
y es entonces cuando se enciende
la tristeza más terrible
que es la urgencia de perderte.” (2)
»Siempre he admirado en Aute la profunda coherencia y el equilibrio existente entre su obra y sus canciones.
 »Vuelve Eduardo "Expongo en noviembre"... Charlamos amigablemente, me cuenta algunas cosas de su nueva obra plástica, me enseña su nueva casa... Pasa el tiempo, más de una hora... "Hasta pronto Eduardo"... "Nos veremos"... Y pienso: "El éxito y la fama es un arma de doble filo, es verdad; es puerta abierta a los falsos mitos y a la mediocridad, pero a veces libera y se integra en una perfecta armonía sin que llegue a afectar a la propia identidad˝... Y allí se queda Eduardo, el Eduardo sensible, apasionado y entrañable que siempre había conocido.»
Coherencia radical en el vivir cotidiano y contradicción profunda en el pensamiento popularidad sencillez apasionada y entrañable; éxito merecido y sensibilidad; fama y ternura... Indiscutiblemente no podían ser más que estas las coordenadas sobre las que discurre el reto que me está suponiendo el escribir su biografía.

(1) “Solo tu cuerpo” (Espuma, 1974)
(2) “Un ramo de viento” (De par en par, 1979) 

¡ALEGRÍA DE PODER COMPARTIR UN GRAN ACONTECIMIENTO!...

ALEGRÍA DE PODER COMPARTIR ESTE GRAN ACONTECIMIENTO: A partir del próximo 25 de septiembre va a reponerse en cines la película CHICHO o MIEN...