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viernes, 20 de junio de 2014

JOSEP TERO (I) - CRÓNICA DE UNA COHERENTE SENSIBILIDAD.

Josep Tero. (Fotografía de Juan Miguel Morales).

La historia de la "nova cançó" está cuajada de grandísimos creadores, compositores y cantautores a los que siempre he admirado mucho por su calidad, y por su inquebrantable compromiso con la realidad y con la cultura catalanas, uno de ellos es sin duda JOSEP TERO.

Josep, maestro de profesión, nación en l'Escala –en el alto Ampurdán–, pueblo costero al que le ha dedicado –en recuerdo de su padre– una de sus más hermosas canciones titulada "Quan dic l'Escla"; bella y enternocedora canción que os recomiendo escuchar como pórtico de este "cuelgue", porque nos introduce muy bien, no solamente a la infancia de Josep Tero, sino en la realidad de un tiempo y de un país que nunca más debería repetirse. 


«Cuando digo l’Escala, digo la barca de mi padre / estrellada al sol de una cala doliente / donde la gente ya no va a encontrarse como antes, / ni a respirar los pinos que cortejaban el aire. / Cuando digo l’Escala, digo la nieve de las montañas / del Camigó helado, que envía tramontanas / para desempolvarnos el trigo de los pocos campos de la llanura / que los campesinos aún siembran año tras año. / Cuando digo l’Escala digo un camino hacia Francia / para huir el horror de las guerras de España / y caminos de claridad de l’Albera y os Aspres / para cruzar el Rosellón sin necesidad de añoranza. / Cuando digo l’Escala, digo la escuela a donde nos llevaron / a aprender a tener miedo de curas y alcaldes, / y de maestros vencidos, obligados a enseñarnos / a escribir y a leer en una lengua extraña. / Cuando digo l’Escala, digo los juegos de cada tarde, / y algunos juegos prohibidos las tardes de los sábados: / en Ampurias, cerca del mar, el cielo no ayudaba / a salir del infierno con el que siempre acababa / el sermón del mosén, ladrón de risas / pesadilla de muchas noches de aquellos que rezábamos / por un mundo sin males, ni guerras, ni esclavitud /a una Virgen María que bien poco nos escuchaba. / Cuando digo l’Escala, digo el desprecio a la cara / para los que no querían ser como todos los demás, / por no hacer nunca como ellos: fútbol cada semana, / por no pelearse con ellos, ni hacerse con ellos el macho. / Cuando digo l’Escala, digo las dunas y las playas, / y las calles donde el sol entraba dentro de las casas / para calentarnos el invierno que arañaban los vientos, / y para hacer sonreir a los viejos, de quienes aprendíamos tantas / palabras que hemos perdido, y canciones y cuentos, / y juegos para que amainase el frío que nos entumecía, / mientras el padre, en el mar, calaba incluso bajo nubes de tormenta / para que nunca nos faltara un trozo de pan en la mesa. / Cuando digo l’Escala, / digo la barca de mi padre».



«Quan dic l’Escala, dic la barca del meu pare / estavellant-se al sol d’una cala malalta / on ja no va la gent com abans a trobar-se / ni a respirar-hi els pins que hi festejaven l’aire. / Quan dic l’Escala, dic la neu de les muntanyes / del Canigó glaçat que envia tramuntanes / espolsar-nos els blat del pocs camps de la plana / que els pagesos encara sembren any rera altre. / Quan dic l’Escala, dic un camí cap a França / per fugir de l’horror de les guerres d’Espanya / i camins de claror de l’Albera i els aspres / per creuar el Rosselló sense haver d’enyorar-se. / Quan dic l’Escala, dic l’escola on van portar-nos / a aprendre a tenir por a capellans i alcaldes / i de mestres vençuts obligats a ensenyar-nos / a escriure i llegir en una llengua estranya. / Quan dic l’Escala, dic els jocs de cada tarda / i alguns jocs prohibits les tardes de dissabte / Empúries vora el mar, el cel ens ajudava / a sortir de / l’infern amb què sempre acabava / el sermó del mossèn, robador de rialles / malson de moltes nits de tots els qui pregàvem / per un món sense mals ni guerres ni esclavatges / a una mare de Déu que poc ens escoltava. / Quan dic l’Escala, dic el menyspreu a la cara / per els qui no volíem ser com tots els altres / per no fer mai com ells, futbol cada setmana / per no batre’s amb ells, ni fer-se amb ells el mascle. / Quan dic l’Escala, dic les dunes i les platges / i els carrers on el sol entrava dins les cases / a escalfar-nos l’hivern que els vents esgarrapaven / i a fer somriure els vells de qui apreníem tantes / paraules que hem perdut i cançons i rondalles / i jocs perquè mai més el fred que ens enrampava / mentre el pare en mar englobi tot calada / perquè no ens faltés mai un bocí de pa a taula. / Quan dic l’Escala, dic la barca del meu pare». 

JOSEP TERO a finales de los años sesenta, se introdujo en el mundo de la música, junto con Marina Rossell, componiéndole algunas de su más bellas canciones, como "Si volieu escoltar", sobre un poema de Espriú, o la inolvidable "Cos meu, recorda", basada en unos versos de Kavafis. (Curiosamente en ambos casos, fueron las canciones que dieron título al primero y al cuarto LP de la cantante catalana).

Entre 1982 y 1986, acompañó a Lluís Llach en sus recitales por toda Cataluña, realizando la primera parte de sus conciertos y obteniendo un gran éxito.

Josep Tero, Marina Rossell y Lluís Llach.

Tras aquel rodaje artístico y profesional Josep Tero grabó su primer LP, titulado "Batecs d'ocells" ("Batidos de pájaros") (1987), con la colaboración de Lluís Llach y de Marina Rossell; disco en el que quedan reflejados dos de los grandes ejes de la obra de Josep: la creación e interpretación de sus propias canciones –de gran belleza y sensibilidad–, y la composición de canciones sobre versos de poetas fundamentalmente catalanes; en este primer LP, concretamente, canciones con textos de Maria Àngels Anglada, Clementina Arderiu, Juan Roís de Corella, Salvat-Papasseit y Kavafis, poeta griego por el que Josep Tero siente una profunda admiración.

En 1990, editó su segundo LP: "Raval"; disco de gran belleza y cargado de gratas sorpresas como la participación de Maria del Mar Bonet cantando el tema titulado "Rondalla eivissenca"; o las de Marina Rossell y Georges Moustaki, bordando, con sus voces y con la música de Tero, nuevos versos de Kavafis.

Resulta necesario mencionar también el CD "Lladre d'Amor", grabado, en 1995, en homenaje a Joan Salvat-Papasseit; en este disco Josep nos ofrece una muy cuidada selección de canciones tradicionales de bandoleros y ladrones, brillantemente entrelazadas con canciones creadas sobre textos de Salvat-Papasseit, mitificador del bandolerismo amoroso, que escribió aquello de que «si fos lladre d'amor m'obririen les portes».

Seguidamente Josép Tero ha publicado los siguientes discos: "Camins de tarda" (1999); "Sal" (2001), "Et deixaré la veu" ("Te dejaré la voz") (2002); "Fronteres" (2009) y "D'un mateix port" ("De un mismo puerto") (2014), disco que presentaré mañana en el apartado del blog dedicado a lo que llamamos "musicalmas sabatinas".



Por último es importante mencionar la participación de Josep Tero en el doble CD del músico y cantante griego LAURENTIS MAXAIRITSAS: "Los ángeles viven todavía en el Mediterraneo" (2013). En concreto  Josep Tero está presente en el disco con dos de las canciones que grabó en su CD "Fronteras", ahora versionadas y cantadas en griego. Estas dos canciones son: “A Griselda...”, compuesta a partir de un texto de Carles Fages de Climent –escritor, poeta y periodista, nacido en Figueras en 1902 y fallecido en 1968–; y “Amb un sol gest”, canción que Josep creó a partir de la musicalización de un poema de Miquel Marti i Pol.

Sobre esta colaboración con Laurentis Maxairitsas y sobre su disco "Fronteras" puede ampliarse la información acudiendo a los "cuelgues" que ya les dedique anteriormente en este mismo blog. Ver:


martes, 17 de junio de 2014

«RETRATOS ÍNTIMOS». INTRODUCCIÓN

Hace unos años, concretamente en 1998, mientras escribía mi libro "Crónica cantada de los silencios rotos. Voces y canciones de autor 1963-1997" –para Alianza Editorial– me surgió la necesidad de agradecerle a varios cantautores y cantautoras –amigos y amigas– lo mucho que me habían ayudado a vivir, y lo mucho que había podido disfrutar con sus canciones. Fue entonces cuando se me ocurrió escribir una serie de "RETRATOS ÍNTIMOS" que incorporaría al final del libro acompañados, cada uno de ellos, de una caricatura que Alfredo González –extraordinario pintor– que se ofreció generosamente a crearlas.

Aquel libro está totalmente agotado y ahora, en este momento, me apetece que aquellos "RETRATOS ÍNTIMOS" puedan revivir de nuevo, se conozcan por otras personas –sobre todo las más jóvenes– y no se olviden. Es por ello que, a partir de hoy, voy a ir recuperando cada uno de aquellos textos aquí  DONDE CANTAMOS COMO QUIEN RESPIRA.

Para iniciar esa recuperación, hoy os voy a copiar la introducción que escribí en el libro para este capítulo al que llamé  RETRATOS ÍNTIMOS; posteriormente, en días sucesivos, iré presentando cada uno de esos retratos.


«Ha llegado ese tiempo en que los años,
las horas, los minutos, los segundos vividos
se perfilan de ti, se llenan de nosotros,
y se hace urgente, se hace necesario
para no verlos irse con la muerte,
fijar en ellos nuestras más dichosas
sucesivas imágenes».
(RAFAEL ALBERTI).

Estos versos de Rafael Alberti, extraídos de su poema "Retornos del amor en los balcones", tienen mucho que ver con las páginas en las que me propongo trazar eso a lo que he llamado "Retratos íntimos".

Tras el desarrollo de esta "Crónica cantada de los silencios rotos" en la que he procurado reflejar y valorar –creo que con objetividad– todas y cada una de las presencias significativas que la hicieron posible, es ahora mi propia subjetividad la que me reclama un pequeño rincón en estas páginas; un espacio íntimo para fijar en ellas las sucesivas imágenes de aquellas presencias que particularmente, y de una manera más rotunda, llenaron, y siguen llenando, mis años, mis horas, mis minutos y hasta mis segundos, de latidos de sensibilidad y de esperanza.

A la hora de responder y de satisfacer esa demanda de mi subjetividad –a la que profeso un profundo respeto– me he dejado llevar plenamente por ella, es decir, por las presencias que ella –y, en ella, mi afectividad– en un primer término me iba demandando.

Soy consciente, en consecuencia de que aquí van a faltar muchas presencias que han sido, y son, claves e importantes para nuestra historia, para el desarrollo cultural y artístico en nuestro país y, sobre todo, para la defensa y la realización de los ideales democráticos en cada uno de nuestros pueblos. Pero soy consciente también de que con estos "Retratos íntimos" solo pretendo "fijar en ellos las mas dichosas y sucesivas imágenes" que forman parte de lo que yo llamaría mi pequeña biografía, o mi más íntimo y particular retrato.

Agradezco profundamente a Alfredo su generosidad y su sensibilidad al ofrecerme su colaboración y su presencia, en estas paginas, a través de sus dibujos-retratos; presencia en la que también, por su parte, se manifiesta eso que Alberti llama "retornos el amor en los balcones".


(Las caricaturas que acompañan a cada "Retrato íntimo" –como puede verse en la anterior imagen– fueron mostradas en la exposición "¡VOLAD, CANCIONES, VOLAD! Cincuenta años de canción de autor en España", que presenté en la Biblioteca Nacional de Madrid, del 7 al 14 de mayo de 2006.

En la actualidad, los originales de las caricaturas están en mi "garaje-museo", y en su día pertenecerán al Centro de la Canción de Autor. Una copia de cada una de ellas puede contemplarse en la Sala "La Estación de Sevilla" a la que se las doné con motivo de su inauguración).

lunes, 16 de junio de 2014

ALGUNAS REFLEXIONES EN TORNO AL "CUELGUE" DE AYER Y SOBRE "JUAN CARLOS CRISTIANO" Y "ALEJANDRO RIVERA", POR EJEMPLO.

Ayer, al hilo del "cuelgue" que escribí sobre canción "¡Qué demasiao!", y recordando y dándole vueltas a la anécdota-realidad que contaba referida a "Pulgarcito" y a Joaquín Sabina, me hice varias reflexiones que hoy me gustaría compartir con todos vosotros y vosotras.

Primera parte: Recapitulando.

Año 1980. Madrid. Un jovencísimo cantautor llamado "Pulgarcito" se echa a cantar a la calle dando origen, junto a otros cantautores y cantautoras, a lo que dio en llamarse "música callejera"; experiencia consistente en tocar, cantar y trabajar, de forma bastante habitual, en las esquinas de las calles, en el Retiro, o en las bocas y estaciones del Metro.


A "Pulgarcito" le encantaba la canción "¡Qué demasiao!" de Joaquín Sabina, que en aquel momento era muy poco conocido. Joaquín solamente había grabado un primer LP titulado "Inventario" (1978) del que siempre ha "renegao" y que, por cierto, a mí me gusta bastante. 

Un buen día, cantando "Pulgarcito" esa canción en la calle, se paró a escucharle uno de los directores del programa de TVE "PopGrama" –eran cuatro Carlos Tena, Diego Manrique, Paco Delafuente y Ángel Casas–. Escuchándole tuvo la idea de dedicar uno de los programas de TV a la "música callejera" e invitó a "Pulgarcito" a que participara en él.

"Pulgarcito" cantó en directo en "PopGrama" la canción de Sabina, y, mira por donde, un ejecutivo de la compañía discográfica CBS le vió en la pantalla, se quedó "prendao" de la canción y puso en marcha todos sus mecanismos para entrevistarse con Pulgarcito. Finalmente se entrevistaron y Pulgarcito le habló de Sabina. El caballero de la CBS siguió movilizando sus mecanismos hasta conocer y escuchar a Joaquín; encuentro del que surgió un buen contrato.

Aquel fue realmente el lanzamiento de Sabina con "Malas compañías" (1980). La CBS, ese mismo año, grabó también a Pulgarcito, pero no se sabe muy bien porqué –yo me lo imagino–, Sabina "tiró pa'lante" y "Pulgarcito" no volvió a grabar y cayó prácticamente en el olvido.

Segunda parte: 
Se sigue cantando igual o mejor; pero son otros tiempos.

Año 2014. Madrid. Treinta y cuatro años después. Sigue existiendo la "música callejera" y los cantautores que cantan en las calles, en los parques y en el Metro. (Concretamente, hace unos días se produjo en Madrid una curiosa experiencia, coordinada por el Colectivo Música por la Voluntad, que consistió en cantar en el "Intercambiador de Transportes de Moncloa").

Alicia Ramos y Paula de Alba cantando en el "Intercambiador de Moncloa"

¿Que es lo que ha cambiado respecto a 1980? Respecto a la música, o sea, a la canción, ¡poco!. Yo pienso que, en muchos casos, hoy se está haciendo una canción de igual, e incluso, de mayor calidad que la de los años ochenta.

El problema es que no existen directores de programas de TV –o de radio– que se paren a escuchar a los cantautores y cantautoras en la calle, porque –en realidad– el problema es que no existen tales programas.  Y el problema es también que, además, no hay ejecutivos de empresas discográficas que se enamoren y apuesten por las buenas canciones que escuchan y descubren, porque tales empresas no existen, y las que existen están en crisis, crisis en la que la belleza y la calidad quedan subordinadas y anuladas habitualmente por las exigencias del "consumismo ramplón" que es lo que se impone en el mercado.

Tercera parte:
Ayer mismo en el Metro de Madrid –línea 5– 
y en un escalón de la calle Huertas.

Pues sí, como antes decía, hoy, a pesar de la falta de programas de televisión dedicados a la buena música de autor, y a la prácticamente inexistencia de discográficas "importantes" que apuesten y arriesguen por la calidad y por la belleza –las hay pequeñas y voluntariosas pero sin medios–, se está creando una "canción de autor" de altísima calidad. Personalmente estoy convencido de que hay muchas nuevas canciones como aquel histórico "¡Qué demasiao!" que, en otras circunstancias, podrían ser un gran éxito y que podrían convertirse en el lanzamiento de sus creadores.

Esta es una realidad que personalmente pude constatar, por ejemplo, ayer mismo en que tuve la oportunidad de escuchar por primera vez –prácticamente en la calle– dos discos de forma anticipada a su publicación. Me refiero, en concreto, al titulado "La última vida de un gato", de JUAN CARLOS CRISTIANO –por cierto genialmente producido de Antonio de Pinto–, y "Siete sábados", de ALEJANDRO RIVERA.


Juan Carlos Cristiano.
Alejandro Rivera.

El disco de Juan Carlos lo escuché tranquilamente viajando en el Metro –línea 5, Alameda de Osuna a Sevilla–, y el de Alejandro sentado en un escalón de la calle Huertas, frente a "La Fídula"... Dos discos bien bellos y bien hermosos que podría competir perfectamente con cualquiera de los editados con éxito en los años ochenta.

Cuarta parte:
Y la luna como protagonista.

Es curioso, de esos dos discos que escuché ayer por la tarde me quedé especialmente "colgao" a dos canciones y ¡que casualidad!, en las dos se nombra a la "LUNA": "Los labios de la luna", de Juan Carlos Cristiano; y "Más de cien lunas" de Alejandro Rivera. Os dejo, a continuación, solamente la letra de esas canciones. Muy pronto tendréis la oportunidad de escucharlas y de disfrutarlas en los discos correspondientes:


«Lucero no te vayas tras el alba,
tu serenas la locura de mi alma.
Siempre quise conquistar lo imposible
y al girarme todo se volvía invisible ,
se volvía invisible….
Los labios de la luna yo los quise besar,
perdí la cabeza por quererla amar.
Yo siempre fui bohemio, un loco trovador de sueños,
un viajero sin billete, un pasado sin presente…
Los labios de la luna…
Lucero te has llevado este día
y el viento se ha llevado el tiempo.
Siempre quise conquistar lo imposible
y al girarme todo se volvía invisible,
se volvía invisible….
Los labios de la luna yo los quise besar,
perdí la cabeza por quererla amar.
Yo siempre fui bohemio, un loco trovador de sueños,
Un viajero sin billete, un pasado sin presente…
Los labios de la luna…»
("Los labios de la luna")


«Te colaste entre mis pasos 
sin permiso y sin reparo, 
derramaste mis esquemas, 
mis principios y teoremas.
Si tu risa me desarma 
y tus palabras me dan calma, 
no dejemos que las lunas 
que separan nuestras vidas 
sean los muros que hagan sombra 
y nos impidan a gritar bajo la lluvia, 
lo que hoy grito a escondidas».
("Más de cien lunas")

Quinta parte: Va de recomendaciones.

Después de todo lo escrito, en particular sobre Juan Carlos Cristiano y sobre Alejandro Rivera, solo me queda formular dos recomendaciones:

JUAN CARLOS CRISTIANO tiene el disco completamente grabado y pendiente de su fabricación. Para que pueda ser escuchado pronto, os recomiendo que le deis un empujoncillo a su propuesta de mecenazgo y venta anticipada. Podéis hacerlo pulsando en el siguiente enlace:
http://www.verkami.com/projects/9025-la-ultima-vida-de-un-gato-nuevo-disco-de-juan-carlos-cristiano

ALEJANDRO RIVERA, ya con el disco grabado y en proceso de fabricación, lo presenta el próximo día 27 de junio en el Café Libertad 8, de Madrid. Os recomiendo la asistencia.


Sexta y última parte: Simplemente una observación.

Hoy alguien me decía en un mensaje: "Tú que eres crítico musical...". ¡No! –le respondía– yo no soy "crítico musical", ni quiero, ni pretendo serlo. Yo soy un simple "escuchante" que ama la "canción de autor" desde hace muchos años, que ha escrito mucho sobre ella, y que comento y recomiendo lo que me gusta. Y al que no le guste lo que a mi me gusta, ¡pues que le vamos a hacer!, ¡no hay ningún problemas!... Allá cada uno... y ¡el gusto es mío!

domingo, 15 de junio de 2014

CANCIONES CON HISTORIA: «¡QUÉ DEMASIAO! (UNA CANCIÓN PARA EL JARO)»... JOAQUÍN SABINA Y PUGARCITO.

Permitidme que inicie la historia de esta canción presentado a su personaje central: Jose Joaquín Sánchez Frutos, alias EL JARO, joven delincuente nacido en 1963 y muerto de un tiro el 24 de febrero de 1979. Sobre su muerte la Jefatura Superior de Policía redactó la siguiente nota de prensa: «José Joaquín Sánchez Frutos, de dieciséis años, el Jaro, ha sido identificado como el joven muerto de un disparo de escopeta en la noche del pasado sábado, día 24, en la calle de Toribio Pollán».



El Jaro, fue un líder nato y desde pequeño manejó una banda con miembros mayores que él, algunos incluso mayores de edad, a los que dirigía en todo tipo de robos, hurtos y atracos. Dada su joven edad y los numerosos delitos cometidos, llegó a hacerse muy conocido, tanto que el director de cine Eloy de la Iglesia dirigió la película "Navajeros" cuyo argumento se basaba en la vida de "El Jaro"; e incluso el periódico sensacionalista "El Caso" le dedicó un monográfico el 14 de abril de 1979.


Por su parte, Joaquín Sabina, con la colaboración de José Ramón Ripoll, poco después de la muerte de "El Jaro" le dedicaron una canción a la que titularon «¡QUÉ DEMASIAO!»; canción en la que narran su vida contemplada desde la perspectiva y desde la sensibilidad de quien se conmueve ante la miseria, la injusticia y el dolor humano, con todas sus consecuencias.

La letra de aquella canción es la siguiente:


«Macarra de ceñido pantalón
pandillero tatuado y suburbial,
hijo de la derrota y el alcohol,
sobrino del dolor,
primo hermano de la necesidad.

Tuviste por escuela una prisión,
por maestra una mesa de billar.
Te lo montas de guapo y de matón,
de golfo y de ladrón
y de darle al canuto cantidad.

Aún no tienes años pa votar
y ya pasas del rollo de vivir.
Chorizo y delincuente habitual
contra la propiedad
de los que no te dejan elegir.

Si al fondo del oscuro callejón
un Bugatti te come la moral,
a punta de navaja y empujón
el coche vacilón
va cambiando de dueño y de lugar.

Que no se mueva nadie, has ordenao,
y van ya quince atracos en un mes.
Tu vieja apura el vino que has mercao
y nunca ha preguntao:
¿De dónde sale todo este parné?

La pasma va pisándote el talón,
hay bronca por donde quiera que vas,
las chavalas del barrio sueñan con
robarte el corazón
si el sábado las llevas a bailar.

Una noche que andabas desarmao
la muerte en una esquina te esperó,
te pegaron seis tiros descaraos
y luego desangrao
te ingresaron en el piramidón.
Pero antes de palmarla se te oyó
decir: "Qué demasiao,
de esta me sacan en televisión"».


Sobre la historia de esta canción –titulada «¡Qué demasiao!»– y un poco al margen de su contenido, gira una curiosa e interesante anécdota que seguidamente os voy a narrar:

En 1979, empezaron a surgir por las calles del centro de Madrid muchos cantantes callejero –llamados urbanos– que se ganaban la vida interpretando su repertorio a las puertas de los grandes almacenes, en las plazas y en los pasillos del Metro.. Uno de ellos se hacía llamar, "PULGARCITO", un muchacho joven al que le gustaba  mucho cantar el tema «¡Qué demasiao!» de Sabina.

Pues bien, un día Carlos Tena, Ángel Casas y Diego Manrique –que en aquel entonces hacían un programa de televisión titulado "Popgrama"– decidieron dedicar media hora a los cantantes callejeros, y allí apareció Pulgarcito interpretando precisamente «¡Qué demasiao!».


Ante la pantalla, viendo el programa, se encontraba Tomás Muñoz, director de la compañía discográfica CBS; fue tanto lo que le impactó aquella canción que, inmediatamente, entró en contacto con Pulgarcito, quien le informó que aquel tema estaba compuesto por un tal Joaquín Sabina. Tomás, sin  dudarlo, localizó a Sabina –creo recordar que a través de Juan Antonio Muriel– y tras escucharle le firmó un contrato editorial y discográfico. Poco meses después saldría al mercado el mítico álbum "MALAS COMPAÑÍAS" (1980) que por supuesto contenía la canción «¡Qué demasiao!».


Por último, antes de finalizar este "cuelgue" y esta historia, es importante recordar que ese mismo año, la compañía CBS grabó y publicó –preciosamente editado– un LP de Pulgarcito, titulado precisamente «¡Qué demasiao!». Seguidamente os muestro la cubierta de aquel disco y os invito a escuchar a Pulgarcito interpretando la canción de Sabina.


sábado, 14 de junio de 2014

CANTIJUEGO: «27 ELLAS CANTANTES Y POETAS»... Y LAS QUE FALTAN. (1)

... Y volvemos a la tradición de este blog en el que CANTAMOS COMO QUIEN RESPIRA... ¡Volvemos a los «CANTIJUEGOS»!... Un buen recurso para distraerse un "ratillo" en estos fines de semana que ya empiezan a ser veraniegos.

Una de las conclusiones que más alegría me está proporcionando la elaboración del "Católogo de Autores e Intérpretes", que estoy realizando, es la constatación del gran número cantautoras que están surgiendo en nuestro panorama musical, y de poetas relacionadas, de alguna forma, con la "canción de autor"; cosa que no ocurrió en generaciones anteriores.

Hoy traigo a este "cantijuego" 27 de esas mujeres –habrá una segunda tanda, e incluso una tercera–. Pues bien, el "cantijuego" consiste en identificar quiénes son y decir sus nombres.


Y como siempre hemos hecho, para participar en este "cantijuego" lo hacemos en el apartado de "comentarios" que aparece aquí abajo, o sea, al final de este cuelgue.

viernes, 13 de junio de 2014

¡ESTÁ LLEGANDO LA WEB: «CANCIÓN CON TODOS»! –DEL "CENTRO DE LA CANCIÓN DE AUTOR"–... MUY PRONTO VA A SER UNA REALIDAD NECESARIA.

Ayer jueves, muy tempranito, mi buen amigo MARTÍN ACOSTA –que está creando el diseño de la Web «CANCIÓN CON TODOS»– me hacía llegar esta imagen:


Al verla sentí una emoción muy especial, intuí –como luego se confirmó– que este era un boceto de lo que podría llegar a ser el logotipo de la Web.

Pasaron unas horas y Martin volvió a mandarme una nueva imagen. Ésta:


Estaba claro, el proyecto tanto tiempo soñado y deseado ya empezaba a nacer y a hacerse visual... ¡Que grande MARTÍN ACOSTA!... 

Y ya, de atardecida, lo definitivo: La Web «CANCIÓN CON TODOS» empezaba a llegar.


¡Pues sí, amigos y amigas!.... El "Catálogo de Autores e Intérpretes" está prácticamente finalizado –en este momento en proceso de ordenación por generaciones; y la Web «CANCIÓN CON TODOS» ¡está llegando!.

Permitidme dos recordatorios:

El primero, unas palabras del escritor argentino Armando Tejada Gómez, explicando, desde su punto de vista el término "CANCIÓN CON TODOS"«"Con todos", quiere decir que nadie debe ser olvidado, porque en esta formidable aventura de la vida –tan breve– ser todos es ser alguien en el relámpago de la historia. Ser todos es pensarse en todos. De ese modo, ninguna lágrima, ningún júbilo, allí donde suceda, nos será extraño»... ¡Así queremos que será nuestra Web!.

El segundo recordatorio  es el "contador" que encontrarás pulsando el siguiente enlace, en el que se indican las horas, minutos y segundas que quedan para que la Web «CANCIÓN CON TODOS» inicie definitivamente su vuelo:


¡Gracias a MARÍN ACOSTA, y a JUANLU MORA y al equipo de "CREADTIBE" 
que están colaborando en la realización de este importante proyecto.

jueves, 12 de junio de 2014

DESDE MI ATALAYA: "VERDCEL" Y ALFONS OLMO... ¡QUÉ GRANDE Y QUÉ BELLA LA CANCIÓN DE AUTOR!


Con frecuencia –aunque no lo cuente– subo a esta atalaya donde paso maravillosos momentos de aislamiento y de "soledad buscada": Leo algún libro. Escucho despacito y relajao el disco que me apetece. Me dedico a pensar o a imaginar en silencio y sin hacer nada. Relajo mis cabreos y mis indignaciones particulares. Y cuando estoy flojo de ánimos, miro al cielo –que desde aquí se ve más cerca– y busco la forma de realimentar mi ilusión y mi esperanza; experiencia que felizmente todavía suele tener resultados positivos.

Ayer por ejemplo me pasé un buen rato leyendo "El contador de abejas muertas. Memorias de un músico clandestino", de Bernardo Fuster; y escuchando un precioso disco que me regaló JOSEP TERO, cuando estuve la última vez en Barcelona, titulado "D'un mateix mar" en el que ha musicalizado y cantado a nueve mujeres poetas. Ya lo comentaré próximamente... ¡Os lo recomiendo!



Hace unos días también subí a mi atalaya para relajar un cabreo y para calmar racionalmente un posible estallido de indignación. Vino a cuento de uno de esos "cantautores" super-estrellas y "ombliguistas" que se le ocurrió organizar un concierto privado –creo que para que le escucharan los ejecutivos de una discográfica– cerrando para él solo una sala en la que a esa misma hora estaban citados veinte o treinta cantautores y poetas –compañeros suyos– para celebrar los encuentros que habitualmente vienen realizando allí desde hace más de tres años. (Como si no hubiera más salas en Madrid). Lamentable espectáculo ver a esos creadores esperando de pie –más de una hora– en la puerta de la sala a que la "auto-estrella" decidiera largarse y dejarla libre... Pues eso: Me vine a mi atalaya, me puse a mi amigo Mahler y me calmé. Esas son cosas que pasan y pasarán siempre, y que, en realidad, no descalifican más que sus protagonistas. ¡Allá ellos!... Después de todo, ¿quien soy para juzgarles?... Solamente lo cuento porque creo que, entre otras cosas, me parece algo muy poco poÉTICO.

Pero bueno, aquello ya no es más que una anécdota lamentable; y como contrapunto –podría decirse que en la "oposición"–, hoy estoy aquí, en mi atalaya, para escribir sobre otro cantautor con el que tuve la suerte de convivir varios días la semana pasada aquí en Madrid; me refiero a ALFONS OLMO (VerdCel).

Desde esta atalaya quiero ordenar las percepciones, las sensaciones, los descubrimientos, las sorpresas y los afectos que sentí conociéndole en persona, y desde ahí comentar breve y globalmente su obra.

Alfons Olmo. "VerdCel". (Fotografías de Juan Miguel Morales).

Tenía y había escuchado la obra de "VerdCel" mucho antes de conocer a su autor principal: ALFONS OLMO. A Alfons lo conocí recientemente en Barcelona –de la mano del común amigo Juan Miguel Morales–. Hablamos, se estableció una buena conexión, y le propuse que se desplazara a Madrid para presentar su trabajo.

Pensado y hecho. El domingo 1 de junio pasado llegó a Madrid para estrenarse cantando en la sala "El Colmo", dentro del espacio cultural que organiza "Música por la Voluntad".

Hoy aquí, desde mi atalaya, no voy a hacer una crónica de su paso por Madrid –ya la hice–; voy simplemente a realizar una aproximación hacia una persona y hacia una obra creativa que, por lo que he conocido, las considero admirables.

Alfons es una de esas personas absolutamente coherente con su trabajo, que tiene la virtud de fortalecerte en la fe y en la pasión hacia la "canción de autor". A mí me ha pasado. Yo después de escucharle, conocerle y disfrutar de sus creaciones, amo y confío un poquito más todavía en  la "canción de autor" de calidad, y, sobre todo, me he hecho más consciente del inmenso e inagotable horizonte que aún nos queda por crear.

Esta aproximación a la personalidad y a la obra de "VerdCel", contemplada desde mi atalaya, la voy  centrar simplemente en tres breves consideraciones:

En primer lugar la obra de Alfons Olmo –con el siempre latente impulso creador de su hermano Daniel– es el resultado de todo un largo proceso de inmersión, de navegación y de búsqueda por todos los senderos expresivos que el "ARTE" es capaz de desbrozar: música, literatura en cualquiera de sus manifestaciones, pintura, expresión corporal, imagen fija o secuenciada, cómic, documental, nuevas tecnologías, etc.. Alfons es un "investigador" en el arte de "crear belleza", y "VerdCel" es el exitoso resultado de sus investigaciones.

Imágenes creadas por Daniel Olmo para el primer disco
 de "VerdCel" que simbolizan esa búsqueda e invetigación de Alfons
sobre el lenguaje artístico.

En segundo lugar, una vez investigadas y descubiertas las múltiples y complementarias posibilidades de creación y expresión artística que pueden utilizarse para comunicar y transmitir "VIDA" –sentimientos, evocaciones, experiencias, sueños, esperanzas–, Alfons Olmo –creador valenciano, de Alcoi concretamente– se lanza a darles forma con pasión, con extraordinaria calidad, y asumiendo el riesgo como un reto. 

Actitud ejemplar y rara en los tiempos que corren, de la que nacen cinco joyas "musicales·poéticas·pictoricas·documentales": "Paisviatge" (2006-2007), "Sàmara" (2008), "Petjades" / "Huellas" (2010), "Els dies del Saurí" (2012) y "Argilaga"/ "Aliaga" (2014). (Al final del cuelgue de hoy os proporcionaré los enlaces para poder acceder a las presentaciones y comentarios que escribí sobre estos discos la semana pasada).



Por último, en total relación con las dos consideraciones anteriores, ahora y aquí –tranquilamente– quiero destacar tres cualidades personales de Alfons que para mí son esenciales en cualquier "creador" y que, de alguna forma, definen o delimitan la identidad de lo que yo llamo "canción de autor":

Alfons cultiva "la memoria contra el olvido"; y desde esa actitud considera la tradición –la propia historia– como uno de sus nutrientes poÉticos y musicales básicos. Es apasionante, en ese sentido, el vuelo histórico que se plantea en "Sámara" de la mano de su abuela; o la presencia en sus canciones de la música popular de raíz mediterránea; o el latente palpitar de sus referentes musicales más contemporáneos como Ovidi Montllor o Raimon al que dedica su libro-disco-cómic-documental "Petjades" / "Huellas".

Alfons, a la vez practica una poÉtica de profunda sensibilidad y humanismo. riquísima en el uso del lenguaje simbólico. Ahí quedan, y no me alargo más en este sentido, presencias como el "saurí", la "sámara"o la "aliaga"; o realidades como el viento, el agua o el fuego.

Y por encima de todo lo dicho, sobrevolándolo y dándole valor de autenticidad, Alfons en estos días,  en que he tenido el placer de conocerle, me ha transmitido una gran HUMILDAD –valor que tanto estimo y que considero imprescindible en cualquier creador–. Humildad y generosidad. No se pueden hacer ni idea los compañeros músicos y "cantautores" valencianos lo que Alfons me ha aportado en cuatro días para enriquecer lo más posible el "Catálogo de Autores e Intérpretes" que en este momento  estoy construyendo.

Y concluyo añadiendo dos enlaces que corresponden a la presentación y al comentario más pormenorizado de la obra de VerdCel que publiqué en este mismo blog  hacer unos días:


CADA VEZ QUE CONTEMPLO UNA IMAGEN DEL DOLOR Y DE LA DESGARRADORA Y CRUEL INJUSTICIA QUE ESTA VIVIENDO "CUBA Y EL PUEBLO CUBANO" SE ME ROMPE EL ALMA...

... se me saltan las lágrimas, me desespero por la impotencia y siento un infrenable ODIO –¡sí! odio!- hacia el repugnante  Donald Trump y s...