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lunes, 26 de noviembre de 2012

ANDRÉS MOLINA EN "LIBERTAD 8" - I: «LA MAGIA EXISTE»

Acudo a conciertos con bastante frecuencia, pero no en todos suelo ser testigo de lo que sucedió anoche –25 de noviembre– en el que nos ofreció ANDRÉS MOLINA en la Sala Libertad 8. 

Fue uno de esos conciertos en los que inesperadamente surgió la "magia", y en los que el disfrute se hizo tan intenso que el paso tiempo fue como si no existiera...; eran prácticamente la una de la madrugada y no había quien nos moviera de los asientos.

Andrés Molina.

Evidentemente el origen, o la causa, de aquella "magia" fue, sin duda, la irrupción de lo imprevisto, que en esta ocasión –y con toda naturalidad– jugó a nuestro favor gracias a la sencillez y a la generosidad de Andrés, y al profundo respeto que sé que siente hacia sus compañeros. 

Un imprevisto que tuvo nombres propios, en concreto, los de Manu Clavijo y Migueli, que se acercaron por la Sala Libertad 8 porque admiran el trabajo de Andrés Molina –aunque personalmente se conozcan poco–, y que al final decidieron unir sus sensibilidades, su música y sus canciones dándole a la noche esa magia indescriptible que, como diría Violeta, "se nos fue enredando y enredando en el alma como en el muro la hiedra". (He de decir también que en el buen "rollo" que se montó anoche en Libertad 8 jugó un papel muy importante Dani López que mimó el sonido y consiguió contagiarnos su buen hacer y su entusiasmo).

Dani López.

Y realizada la anterior introducción, hoy aunque mi intención fundamental era, por encima de todo, dejar un testimonio fotográfico del concierto de ayer; sin embargo, antes voy a hacer unas brevísimas anotaciones acerca de sus protagonistas:

ANDRÉS MOLINA –que hacía bastante tiempo que no cantaba en Madrid– demostró una vez más –nunca me cansaré de decirlo– que es uno de los mejores cantautores que tenemos en nuestro país, tanto desde el punto de vista de la composición poética y musical –riquísimas en matices, simbolimos, fusiones, y hondas raíces populares–; como desde el punto de vista de la interpretación: toca a la perfección la guitarra y el piano, y cada día su canto adquiera mas fuerza y convicción. (Hoy lunes podremos seguir disfrutando de su música y de su voz, musicalizando y cantando a Miguel Hernández, en el marco del homenaje que le va a brindar al poeta en la Sala Galileo).

Andrés Molina.

MANU CLAVIJO, que se encontraba entre el público, fue invitado por Andrés a compartir alguna de sus canciones acompañándole al violín, y he de decir que anoche Manu me dejó absolutamente sorprendido; en este momento es, sin duda, uno de los mejores jóvenes violinistas que se pasea por los variopintos círculos de la canción de autor; hombre que posee una humildad ejemplar, y que esconde y manifiesta una capacidad de sorpresa inimaginable. Anoche mismo, el propio Andrés, se quedó más que sorprendido al constatar la capacidad musical perceptiva, creadora y de interpretación que Manu ha llegado a desarrollar.

Manu Clavijo.

Y en tercer lugar MIGUELI, al que me unen ya muchos años de amistad y de admiración; hemos compartido divertidos y muy bellos momentos y aventuras musicales y educativas, y anoche me hizo sentir una gran emoción sobre todo al constatar en vivo, y en directo, la coherencia luchadora y revolucionaria que Migueli vive, practica y contagia desde los inicios de su "oficio de cantor". 

Migueli tiene el gran encanto de la naturalidad –"cantautor" hasta la médula–; es un practicante activo del "antisistema positivista y solidario"; domina el lenguaje y la presencia directa; y, en particular, posee la fuerza y la fortaleza de una fe que le mantiene vivo y eternamente utópico y esperanzado. Imposible dejar de creerle, de quererle, y de seguirle... Anoche, él, que asisitió al concierto para disfrutar de Andrés, contribuyó muy eficazmente al disfrute colectivo y a esa constatación que hacía al inicio de esta crónica: "La magia existe"...; anoche nos lo demostraron Andres, Manu y Migueli.


Migueli.

Y ahora sí, ahora en un cuelgue aparte, voy a ofrecer otras fotografías del concierto de ayer, que mi cámara me regaló...; he de reconocer que se porta bien conmigo en agradecimiento, tal vez, por los buenos sitios y momentos que le proporciono.

ANDRÉS MOLINA EN "LIBERTAD 8" - II: CRÓNICA FOTOGRÁFICA

Andrés Molina.
Andrés Molina.
Manu Clavijo y Andrés Molina.
Manu Clavijo y Andrés Molina.

Manu Clavijo interpretando una de sus canciones.
Andrés Molina.
Manu Clavijo y Andrés Molina.
Migueli emocionado y sorprendido escuchando a Andrés Molina.
Dicen que "la cara es el espejo del alma".

Migueli interpretando una de sus canciones.

Migueli, Manu Clavijo y Andrés Molina.
Protagonistas de un concierto con mucha magia y calidad.

domingo, 25 de noviembre de 2012

CANTIJUEGO; «DE LA REIVINDICACIÓN DE LAS "CARICIAS", POR SI TE APETECE».

Esta mañana a mi amiga Candela Junco –escuchando la canción "Dame un beso" de Pablo Guerrero y Luz Casal que he colgado en mi muro de facebook, como "buenos días"– se le ha ocurrido que hoy precisamente podríamos celebrar "EL DÍA INTERNACIONAL DE LOS BESOS"; y yo he pensado que, puestos a celebrar, me parece una sugerencia magnífica.

Y para rematar el día –en el contexto de un mundo tan violento como el que estamos viviendo– a mi se me ha ocurrido que nuestro habitual "cantijuego dominguero" hoy podríamos dedicarlo a la reivindicación de las CARICIAS... ¿Te apetece "cantijugar"?


Como de costumbre, a continuación, te vas a encontrar con 15 fragmentos poéticos, tomados de canciones. El "cantijuego" consiste en identificar el nombre de la canción a que pertenece cada fragmento y el del cantante –él o ella– que lo interpreta...

Si te apetece jugar, o seguir el desarrollo del "cantijuego", puedes hacerlo en el apartado de ˝comentarios":
1
«Los enamorados 
se pierden entre la fronda.
Hay otra luz para ellos.
Cuando el sol se duerme se despiertan
las caricias de sus dedos».

2
«Dono tot el que tinc per ballar amb tu
per trobar en el meu cos les teves carícies
per sentir el teu alè en el meu coll nu
i oblidar-me de l'esguard que potser ens vigila».

«Doy todo lo que tengo por bailar contigo,
por sentir en mi cuerpo tus caricias,
por sentir tu aliento en mi cuello desnudo
y olvidarme de la mirada que quizá nos vigila».

3
«Así pasaron los momentos locos,
así pasaba la felicidad:
huyendo siempre de mirada de otros,
entretejiendo un universo loco
de caricias dudas y complicidad».


4
«Como blancas gaviotas
echan a volar
y me traen de los cielos
la luna de azahar,
la caricia del viento,
la rosa del tiempo
que no volverá».

5
«Dibujo en tu piel las caricias sin prisa
y entre risas y besos las dejo volar
mentiría si niego que eres un paraíso
de ventanas abiertas invitándome a entrar».

6
«Puse la mano en tu mejilla pura
con un temblor casi de luz, de pájaro,
y vi el paisaje convertirse en ala
y arder mi frente contra el cielo alto.
¡Ay, locura de amor!, ya todo estaba 
en vuelo y en caricia transformado... 
Todo era bello, venturoso, abierto... 
y el aire ya tornose casi humano».


7
«Se me va de los dedos la caricia sin causa 
se me va de los dedos en el viento, al pasar 
la caricia que vaga sin destino ni objeto 
la caricia perdida, ¿quién la recogerá?».

8
«Tus manos son mi caricia,
mis acordes cotidianos;
te quiero porque tus manos
trabajan por la justicia».

9
«Oh! Si igual que tu, gavina, el mar pogués jo travessar
Fins a arribar a la platja, on tan dolç és recordar
I veure la imatge bruna, en el seu bell despertar
De la nina que entre somnis és tan grat d’acariciar...».

«¡Oh! Si como tú, gaviota, el mar pudiera atravesar
hasta llegar a la playa donde tan dulce es recordar
y ver la imagen bruna, en su bello despertar
de la niña que entre sueños me es tan grato acariciar...».


10
«Voy soñando con tus besos
por el Callejón del Agua,
¡no despertarme del sueño campanas de La Giralda!
que es que en amores, que es que en amores,
las caricias soñadas son las mejores».

11
«Por las esquinas verdes del encuentro
las caricias, ansiosas, se perdían
como en una espesura, cuerpo adentro».

12
«Yo sé como a ti te gustan las caricias 
recorriendo lentamente tu sendero 
y me duele cuando tú las desperdicias 
a sabiendas de lo mucho que te quiero». 


13
«Un largo abrazo de agua
quisiera darte
cada vez que estoy solo,
al extrañarte.
Se desbordan mis manos 
con las caricias
que guardo para darte».

14
«Y bailan y bailan
todo el día bailan
y nunca paran
nunca descansan
luego se acarician
llenos de caricias
y nunca paran,
nunca descansan».

15
«Deja que me queme en esa hoguera,
las caricias se me hielan,
se hacen viejas de esperar».



¡Buen juego y ya sabes: 
siempre hay tiempo para la ternura!

sábado, 24 de noviembre de 2012

SUBURBANO - I. «DE "BERNARDO FUSTER" PASANDO POR "PEDRO FAURA"»

Con motivo de la edición del nuevo disco de SUBURBANO y de la celebración de su 33 cumpleaños de existencia como grupo musical, voy a dedicar en el blog varios "cuelgues" que nos permitan aproximarnos a la historia del grupo, y, sobre todo, a la de sus dos fundadores: BERNARDO FUSTER y LUIS MENDO.

Hoy este primer "cuelgue" voy a dedicárselo a BERNARDO FUSTER.

Bernardo Fuster.

De entrada, es de justicia, expresar dos reconocimientos: Bernardo es un claro referente de lo que fue nuestra "nueva canción" del exilio durante la dictadura franquista –más adelante hablaremos de ello–, y es, a la vez, un testimonio ejemplar de lo que supuso en España la lucha contra el fascismo y la pasión y el compromiso por la libertad.

Bernardo nació en Madrid, en 1951. A principio de los años setenta militó en el FRAP (Frente Revolucionario Antifascista y Patriótico), en el que fue responsable, primero en Valencia y posteriormente en Madrid, de la propaganda que el Frente imprimía y difundía de manera clandestina.

A mediados de 1974, acusado y perseguido por su participación en el FRAP –organización subversiva–, tras permanecer varios meses escondido, decidió exiliarse.

Su viaje hacia el exilio, con el fin de no ser descubierto por la policía, lo realizó en un autobús de la empresa "Juliá" que salía dirariamente de la plaza de la Universidad, de Barcelona, con destino a Perpiñán. Un autobús al que llamaban  del "último tango", porque realizaba el trayecto de ida y vuelta cada día, para satisfacer la demanda de los españolitos que deseaban ir a Francia para ver las películas prohibidas por eso del sexo y del despelote; lo que, evidentemente, conocía la policía, que permitía a los viajeros pasar la frontera sin ser sometidos a minuciosos controles.

La intención de Bernardo era encontrarse con responsables de varias organizaciones españolas en el exilio –con los que previamente ya había contactado–, para unirse a ellos y seguir colaborando, ahora desde el exterior en la lucha contra la dictadura. En aquel momento él ya cantaba y tocaba la guitarra y era consciente de que en París residían varios cantantes españoles, como Paco Ibáñez, que organizaban y participaban en actos y conciertos antifranquistas.

Nada más llegar a la capital francesa, a Bernardo se le planteó un problema; él mismo nos lo cuenta:

«En París no pude contactar con las personas que buscaba y estuve varios días viviendo y durmiendo en la calle. Cuando ya estaba dispuesto, por la desesperación, a volver a España, recordé que Paco Ibáñez me había contado –cuando lo llevamos a cantar a mi pueblo dos años antes– que él tenía una amiga cantante que se llamaba Mara y era dueña de un restaurante en París. No era un gran dato, pero e puse a buscar restaurantes en la guía telefónica para ver si alguno tenía algún nombre español o algo que me diera una pista...; empecé a buscar una lista con restaurantes de nombre español para ir luego visitándolos y preguntando por la tal Mara, hasta que vi uno que se llamaba "El maravedí". Fui directamente y allí estaba Mara, mi salvadora. Me dio comida y cena, e incluso cama, durante dos o tres días, hasta que me puso en contacto con algunos compañeros del FRAP».


Mara.
Mara. Disco: "Chansons de Lorca par Mara".
Acompañada a la guitarra por Paco Ibáñez.
(Le Chant du Monde, París)

Mara era una magnífica cantante española que solía actuar en directo en diversos locales parisienses. Entre ella y Bernardo se entabló una buena amistad, y empezaron a actuar juntos. En aquel momento, Bernardo ya había adoptado el seudónimo de PEDRO FAURA.

Pedro Faura (Bernardo Fuster).

Por aquellas mismas fechas,  Bernardo conoció también a CARLOS ANDREU, cantante anarquista que interpretaba sus propias canciones apoyándose musicalmente en temas populares. (Concretamente Carlos Andreu, en la carpeta de su LP "Un peuple en lutte: Espagne", realizaba la siguiente afirmación: «Hay que hundirse en las más hondas y en las más populares raíces del folklore, para volver a encontrar la verdadera historia de los pueblos»).

Pedro Faura y Carlos Andreu.
Carlos Andreu. Disco: "Un peuple en lutte: Espagne"
(Le Chant du Monde, París)
Como podréis constatar el texto que aparece sobre el careto
de Franco no tiene desperdicio: "Prohibido cantar, bailar, juntarse y hablar"

Y así fue como Mara, Carlos Andreu y Bernardo (Pedro Faura) crearon un colectivo para realizar conciertos conjuntos como el celebrado, en 1974, en la Universidad de Berlín.

En Berlín Bernardo Fuster grabó dos discos con el seudónimo de PEDRO FAURA, en la discográfica Neue Welt: "Manifiesto" (1974) y "Volver, no es volver atrás" (1975); dos discos, radicalmente comprometidos, que simbolizan con claridad lo que en aquellos años se conocía como "canciones de lucha y de resistencia"; canciones que escuchadas en este momento, descontextualizadas de la época en que nacieron, pueden ser calificadas como panfletarias, pero que en aquellas circunstancias eran perfectamente explicables y necesarias; eran canciones –como dice Jean-Jacques Fleury, en su libro "La nueva canción en España. I" (Hogar del Libro, 1978)– en las que "había que llamar al pan, pan, y al vino, vino».


Pedro Faura (Seudónimo de Bernardo Fuster)
LP: "Manifiesto" (Neue Welt, 1974)
En este disco Bernardo canta textos de Alfonso Sastre,
Miguel Hernández
y canciones propias.
Pedro Faura (Seudónimo de Bernardo Fuster)
LP: "Volver, no es volver atrás" (Neue Welt, 1975)
En este disco Bernardo canta textos de José Bergamín,
Nazim Hikmet, Raúl Corbella, Rafael Alberti,
Jesús López Pacheco 
y canciones propias.

En septiembre de 1976, Bernardo Fuster volvió a España, una vez concedida la primera amnistía. Nada más llegar, conoció a Luis Mendo e iniciaron juntos una larga andadura cultural y musical que dura hasta hoy y tiene perspectivas de mucho futuro... Pero bueno, de esto ya hablaremos en los próximos "cuelgues".

Para finalizar, y como curiosidad, dejo seguidamente dos vídeos en los que podemos escuchar a PEDRO FAURA (Bernardo Fustes) cantando los poemas "Rosario Dinamitera" y "Canción del esposo soldado", de Miguel Hernández; son canciones tomadas de su disco "Manifiesto", anteriormente mencionado.



viernes, 23 de noviembre de 2012

SUBURBANO: "33" AÑOS DE BUENA MÚSICA, DE IMAGINACIÓN, DE SENTIMIENTOS Y DE SENSIBILIDADES

Luis Mendo y Bernardo Fuster = Suburbano.
Fotografía de Juan Miguel Morales.

Lo pensaba hace unos días cuando me llegó el último disco de Paco Ibáñez; cuando tuve en mis manos el último de Luis Eduardo Aute –"El niño que miraba el mar"; y cuando la semana pasada escuchaba las últimas canciones de Suburbano y asistía a su concierto en la Sala Galileo...; ¡sí!, pensaba –y pienso–: no hay la menor duda de que la "canción de autor" sigue –como suele decirse– "vivita y coleando"; y además asumiendo una calidad inmejorable. Afirmación que sustento en la audición de esos tres discos realmente sorprendentes; tres obras tremendamente hermosas, emocionantes y, en consecuencia, esperanzadoras para el género de la "canción de autor".

Hoy, de esos tres discos, voy a referirme, en concreto, al titulado "Treinta y tres", que acaba de editar el grupo SUBURBANO. Un disco liderado por Bernardo Fuster y Luis Mendo, en el que también han participado: Lorenzo Solano (saxos y flautas), Javier Palancar (acordeón), Miquel Ferrer (batería en una de las canciones llamada "Ausencia"), y el amigo Fran Gude que ha realizados las mezclas y la masterización de la obra.

El diseño del disco ha sido realizado por Arturo Iturbe.

Como pórtico a mis comentarios voy a reproducir un fragmento del texto de presentación que Luis y Bernardo nos ofrecen en el libreto que acompaña al disco:

«SUBURBANO cumple con este CD, 33 años de vida –comentan–. Dicen que cada 33 años se inicia un nuevo ciclo solar y es como volver a empezar. Este no es el caso, no tenemos la más mínima intención de volver a empezar. En todo caso de seguir. [...]

Somos lo que hemos vivido. Seguimos en la línea que los sentimientos nos van marcando. Viviendo nuestro tiempo e intentando plasmarlo en lo que escribimos. Cantamos para poder compartir sentimientos y alimentar sensibilidades.

Seguimos haciendo música porque opinamos que las ficciones nacidas de la imaginación son imprescindibles. Necesitamos ficciones para poder creer en la realidad. La imaginación es el único camino entre lo real y lo posible.

Como no olvidamos la sentencia de Albert Camus de que "todo lo que degrada la cultura crea servidumbre", seguiremos cantando evitando alimentar servidumbres.

Y como tenemos la certeza de que la estupidez nunca se rinde, a pesar de llevar 33 años, nosotros tampoco. A estas alturas sería imperdonable tirar la toalla. ¡SALUD, SUERTE Y ALEGRÍA!».

En este breve texto, Luis y Bernardo nos ofrecen, al menos, "tres claves" importantes que surgen, muy oportunamente, en el debate que desde hace tiempo venimos manteniendo sobre la "canción de autor"; claves, muy clarificadoras, que en realidad definen el concepto y la identidad de ese género poético-musical. Esas claves son las siguientes:

Luis Mendo y Bernardo Fuster.

«Vivimos  nuestro tiempo e intentamos plasmarlo en lo que escribimos». O sea, la canción sigue siendo, como diría Raimon, la expresión y el reflejo de un tiempo y, ¿por qué no? de un país.

«Catamos para poder compartir sentimientos y alimentar sensibilidades». La canción es expresión de sentimientos que se comparten –"latidos", diría Vazquez Montalbán– y es, a la vez, alimento de sensibilidades.

«Cantamos ejercitando la imaginación como único camino entre lo real y lo posible, y evitando alimentar la servidumbre». La "canción de autor" siempre tiende puentes entre lo real y lo posible; es "imaginativa" y "soñadora" –o sea, como dice Pablo Guerrero, cree en que "los sueños son posibles"–, y es, a la vez, consciente, crítica y ajena a cualquier tipo de servidumbre social, política, económica o de mercado.

Claves, que en Suburbano nunca fueron especulaciones más o menos teóricas, sino que siempre –desde sus inicios, en 1979, se tradujeron en canciones de gran calidad poética y musical; de inspiración propia y/o en los ritmos y melodías populares; canciones particularmente bellas, contagiosamente alegres, y descaradamente comprometidas cuando es necesario.

Y de todo eso –de toda esa riqueza musical y poética– madurada, asentada y engrandecida con el paso del tiempo, y, sobre todo, con la excelencia profesional de Luis y de Bernardo, ha surgido "Treinta y tres"; para mí uno de sus mejores discos.

En "Treinta y tres", Suburbano rinde su homenaje a dos maestros y amigos que se nos fueron. En primer lugar a Chicho Sánchez Ferlosio al que le dedican una de las canciones más bellas del disco: "El sueño de un fugitivo"; pura sensibilidad y sentimientos, como dicen ellos:

Chicho Sánchez Ferlosio. 
(Fotografía de Juan Miguel Morales)

Aprendiste paso a pasa
a rescatar sentimientos.
Del fracaso hiciste viento,
de la pena resistencia,
de la urgencia un sedimento
de alegría y disidencia. [...]

Fuiste un verso cautivo
En un desierto sin dueño
Fuiste la sombra de un sueño
El sueño de un fugitivo. [...]

Fue tu canción una apuesta
frente a un futuro amañado.
Y esto es lo que nos dejas
antes de salir de viaje:
Un corazón con coraje
y un camino sin más meta
que vivir cada abordaje
cara a cara y sin careta».

La segunda canción recuerdo-homenaje-cariño-admiración grabada por Suburbano en "Treinta y tres" está dedicada a Imanor Larzabal, y es la canción titulada "Ausencia" creada por el cantautor vasco sobre un texto de Lope de Vega. 

Imanol Larzabal.
(Fotografía Juan Miguel Morales).
«Ir y quedar y con quedar partirse
Partir sin alma, e ir con alma ajena
Oir la dulce voz de una sirena
Y no poder del árbol desasirse»


Junto a las dos canciones anteriores, en "Treinta y tres" podemos encontrarnos con otros once temas en los que sus autores despliegan una bellísima gama de melodías para cantarle, por ejemplo, a la "Diosa Diana"«tan distante y tan divina»–; a "El loro de Mózart"«siempre atento en un rincón y que un buen día escribió una canción»–. Cantarle al Sur y "Rumbo al Sur" volar;  a "María" y a otras "Tres mujeres" prostitutas «licencicadas en fríos y penas» que caminan y esperan en una calle de Madrid sin importarles quien pudo ser Concepción Arenal. Cantarle a cuatro hermosas "Ciudades en la memoria": Berlín, París, Lisboa o Madrid; o hacerlo apasionadamente al amor en "Se amaron con locura"«como el vino ama a la copa y mi mano tu cintura»–, y en "Menos tiempo para verte", otra de las canciones del CD que más me ha impactado.

En fin –y perdonen la largura de este cuelgue–, un disco del que merece la pena hablar largo y tentido; pero que, sobre todo, merece la pena ser escuchado y disfrutado... ¡Así que a haceros con él y a disfrutarlo!... Yo, mientras tanto, en los próximos días voy a seguir hablando de SUBURBANO... 

Y para concluir por hoy, ya sabéis: «¡SALUD, SUERTE Y ALEGRÍA!», nos lo desean ellos: Luis y Bernardo.

jueves, 22 de noviembre de 2012

CHICA METÁFORA Y GONZALO BENITO. «PoÉticas COMPARTIDAS»

Chica Metáfora.

El pasado domingo, 18 de noviembre, CHICA METÁFORA, poeta a la que admiro mucho, ofreció en la sala Dog & Roll, de Madrid, lo que ella llamó un "Recital Prosaico Poético Musical"; yo más bien diría –conociéndola un poquito– que lo que se planteó fue organizar un recital de poesía incorporándole su talante personal absolutamente innovador; aquello no podía ser un recital poético al uso –ella no es una poeta convencional–. En consecuencia, lo que Chica Metáfora nos ofreció en la noche del domingo fue un espectáculo amable, distendido, profundo y a la vez irónico –y hasta un poquito cachondo–; un recital de gran altura poética, pero con un claro y cuidadoso aterrizaje, o descendimiento, sobre la realidad cotidiana y vital de quienes decidimos compartir aquella noche con ella.

Chica Metáfora, en esta ocasión decidió reunirse de todo un conjunto de "seres humanos" –todos varones, aunque también hubieron espectadoras–, poetas, músicos y amigos, que la acompañaron y la mimaron –los mimos, en los tiempos que corren, son cada vez más imprescindibles–. Mimos que en esta ocasión se tradujeron en compartir con ella la lectura de algunos de sus poemas, y en ofrecerle la lectura de poemas o la interpretación de canciones que ella le gustan y admira. Por allí pasaron, por ejemplo: Diego Mattarucco, Víctor Sierra, Manu Míguez, Dani Fernán, Pablo Ager, Daniel Hare, Adan Latonda o Gonzalo Benito, entre otros.

Chica Metáfora.

Por circunstancias personales e inesperadas –"sorpresillas" que de vez en cuando te da el azúcar– no pude gozar del recital completo, que –por lo contado anteriormente– prometía ser muy interesante. Estuve solamente en la primera parte, y en esa primera parte hubo un momento que me pareció especialmente hermoso tanto desde el punto de vista literario –o poético–, como desde el de la sensibilidad, o mejor, de la complicidad de sensibilidades entre dos seres humanos; Chica Metáfora y Gonzalo Benito... Desde mi punto de vista fue un momento mágico.

Chica Metáfora y Gonzalo Benito.

Primero los dos leyeron, a dos voces, este impresionante poema de Chica Metáfora titulado "Sensaciones"; poema que ya he releído no sé cuantas veces y cada vez me gusta más:

«Dulce, 
como el agua de ese río que va a la deriva sin imaginar 
que acabará siendo mar.
Amargo, 
como ese café que entona la mañana con su aroma 
y da calor a mis manos con el temple de la taza.
Emocionante, 
como aquella espera que desespera y rompe las ganas por dentro.
Aterrador, 
como el vacío, como la nada, como el adiós.
Infinito, 
como las gracias, como los suspiros, como las ideas...


Cálido, 
como tu abrazo, como la manta que arropa nuestras tardes de invierno.
Inmenso, 
como el cielo que miro cada noche en el intento de contar las estrellas.
Asombroso, 
como lo imposible, como lo inexplicable, como tu silencio.
Triste, 
como lo inevitable, como lo injusto, como la pena y el dolor gratuito.
Frío, 
como algunas palabras, como la falta de gestos, 
como las miradas que no encuentran respuesta.
Amable, 
como la voluntad, 
como la generosidad del que no pregunta el porqué de las cosas.


Doloroso, 
como los momentos que se atropellan, 
como las mentiras que se desabrochan solas.
Grande, 
como la amistad, como los recuerdos, 
como la sonrisa que alegra el día que parece pintado de gris.
Frágil, 
como las lágrimas, como lo efímero.
Poderoso,
como las cosquillas que descolocan el cuerpo sereno 
y lo transforman en un saco de risas.
Caprichosa, 
como la inspiración, como la vida, como la suerte.
Feliz, 
como yo, como el presente, como el futuro... como la calma».


Inmediatamente después Gonzalo Benito, bastante emocionado, le dedicó a Chica Metáforma su poema titulado "Si el mar y el cielo":

Gonzalo Benito.
«Si el mar y el cielo fuesen la misma cosa
             entonces
comprendería las lágrimas saladas
que recorren tus mejillas
cuando busco el viento en tu mirada.

Si el mar y el cielo fuesen óleo,
             patria  
                           quizá
tú entenderías los tsunamis
                                de mi pecho
o los naufrágios de mi boca
cuando vuelan cometas en tus párpados.

Si el mar y el cielo no tuviesen frontera
ni línea por pintar, ni horizonte
ni revuelo de barcos y pájaros
             entonces
tú comprenderías la razón
de tus ojos»


Y poco más –¡y nada menos!– puedo contar, porque en mitad de la siguiente intervención, que fue la de Diego Mattarucco me tuve que marchar. 

Esta ha sido simplemente una pequeña muestra de un gran encuentro entre personas que aman la poesía, la música y la canción...; encuentro entre seres humanos –gentes raras– a quienes nos gusta afirmar que somos así: tiernos y sensibles, y a la vez innovadores e inconformistas.

Concluyo dejando aquí los enlaces que os pueden permitir entrar directamente en los blogs poéticos de Chica Metáfora y Gonzalo Benito...; merece la pena pasearse de vez en cuando por cada uno de ellos.


miércoles, 21 de noviembre de 2012

SUBURBANO I - Y PARA EMPEZAR, UN «RETRATO ÍNTIMO»

A partir de hoy, y durante varios días, voy a dedicar una serie de cuelgues a dos grandes músicos LUIS MENDO y BERNARDO FUSTER, fundadores y líderes del grupo SUBURBANO; y voy a hacerlo, fundamentalmente, por dos motivos: 

En primer lugar, porque acaban de publicar su último disco titulado "Treinta y tres"; un nuevo disco bellísimo –y, como siempre, sorprendente– que Luis y Bernardo presentaron el pasado día 13 de noviembre en la Sala Galileo, acompañados de una banda musicalmente sabia e inmejorable: Lorenzo Solano (saxo y flauta) –que forma parte del grupo Suburbano desde sus inicios–, Javier Palancar (acordeón, guitarra, armónica y coros) –¡esplendido!–, Miguel Ferrer (batería), Álvaro Cárdenas (bajo) –que como curiosidad hay que decir que es el hijo de Gloria Van Aerseen, de Vainica Doble– y la colaboración especial e impactante de uno de los mejores guitarristas que hay en nuestro país: Nacho Saez de Tejada.

Grupo Suburbano durante su actuación en la Sala Galileo.
Luis Mendo y Bernardo Fuster
Javier Palancar, Lorenzo Solano y al fondo a la batería Miguel Ferrer.
Javier Palancar, al fondo a la izquierda Álvaro Cárdenas al bajo.
Lorenzo Solano.

El segundo motivo por el que durante varios días voy a escribir sobre el grupo SUBURBANO se relaciona con el "cuelgue" que dedicaba ayer a la reivindicación de la memoria contra el olvidoLuis y Bernardo son dos claros referentes de la historia de nuestra música popular a los que merece la pena conocer y escuchar, y sobre los que conviene reflexionar, porque su trabajo, además de ser de una grandísima calidad,  puede sernos profundamente INSPIRADOR.

Hoy, para empezar a hablar de Luis y de Bernardo –y como introducción–, se me ha ocurrido recuperar algo que escribí sobre ellos en 1998, en el libro "Crónica cantada de los silencios rotos" –libro que como comentaba ayer, quiero rescatar–.

Se trata de lo que llamé un "Retrato íntimo" –escrito hace quince años– que aparecía, entre otros retratos, al final de la obra, encabezado por la siguiente caricatura creada por Alfredo González.



«Dentro del mundillo de la música, existen presencias o protagonistas que son evidentes porque están ahí, en el primer plano del escenario, en los titulares de un cartel, o en una portada multicolor de un disco; también hay presencias que surgen, aparentemente en segundo plano, detrás o al lado del cantor: son sus músicos y arreglistas –personas habitualmente insustituibles, pero que, en muchas ocasiones, pasa casi inadvertidas–; finalmente existe la presencia de auténticos creadores que se dedican a componer canciones que se encargan de interpretar los primeros, es decir, los evidentes; canciones que, a veces, se convierten en auténticos éxitos y que normalmente, desde el punto de vista de la popularidad, suelen ser los éxitos no del que ha creado la canción, sino del que la interpreta. (Dejo aparte, aunque no lo olvido, el importante trabajo de los productores).

En el caso de Luis Mendo y Bernardo Fuster –creadores y almas del grupo Suburbano–  se da la circunstancia de que encarnan, en sí mismos, los tres tipos de presencias anteriores; ellos –los dos– son unos creadores que, desde hace años, nos vienen ofreciendo grabaciones y actuaciones propias absolutamente extraordinarias; y han sido, y son, a la vez, presencias claves en el éxito y en la popularidad de algunos de sus compañeros y compañeras de profesión; tanto porque los han sabido mimar y dar seguridad con sus arreglos, con sus percusiones o con sus guitarras, como porque les han ofrecido, en otros casos, canciones propias tan importantes para la historia de nuestra música popular, como pudo ser, por ejemplo, "La puerta de Alcalá".

Para colmo –en este caso, de "bienes" musicales– Luis Mendo y Bernardo Fuster no cesan de componer melodías y canciones convertidas en temas centrales de películas y series de televisión, como "La mujer de tu vida", "Colegio mayor", "La ley de la frontera", "Makinavaja", "Todos a la cárcel" o "Entre rojas"; e incluso han creado la canción "Aprender a vivir"; canción que da nombre a un proyecto educativo, de carácter internacional, sobre la defensa y la proclamación de los Derechos Humanos y de los valores democráticos.




LUIS, además de ser una persona fantástica, tremendamente positiva y radicalmente solidaria; es una de esas personas entrañables que, con su constante bien hacer, ha marcado, en gran medida, el rumbo de nuestra música popular contemporánea.

BERNARDO, luchador infatigable y radical innovador –allá donde quiera que roce con su sensibilidad–, es un músico de ritmo irresistiblemente contagioso y un poeta de lenguaje cercano y extremadamente directo.

LUIS + BERNARDO son una fórmula explosiva; una suma multiplicadora de sensibilidades; un binomio que, a la primera de cambio, se te cuela en el cuerpo haciéndote cosquillas, o pegándote un pellizco en el alma, con verdades como estas: "La tierra se mueve...; no hay marcha atrás...; ya no podemos parar...; estamos dispuestos a negar que el tiempo pasa y nunca pasa nada...; nuestra esperanza es el único mal que no tiene remedio"».


III - Y AHORA ¡A DISFRUTAR CON "PABLO.CANO" ESCUCHANDO LAS CANCIONES DE SU "FLOR DE HABANERA" !... Y ALGO MÁS.

Después de los dos "cuelgues" que publiqué hace unos días dedicados al disco "FLOR DE HABANERA" – opera prima del cantau...