Vistas de página en total

jueves, 20 de septiembre de 2012

«MUNDO ALADURÍA»... "CUELGUE" EN CONSTRUCCIÓN.

Pues sí, por primera vez en la historia de este blog aparece lo que he llamado «UN "CUELGUE˝ EN CONSTRUCCIÓN»..., es decir, un "cuelgue" que estoy pensando y creando desde hace tiempo, pero que todavía no he logrado terminar...; no sé cuando podré concluirlo, tal vez mañana..., ¡o quizá nunca!..., ¡no lo creo!

El  caso es que llevo más de un mes intentando presentar y comentar aquí un disco titulado «MUNDO ALADURÍA» y después de todo ese tiempo todavía no lo he conseguido. No es por falta de ganas, ni de interés –tengo auténtica necesidad de hacerlo–; tampoco es que no sepa muy bien que decir;... ¡no!...; es que este disco ha conseguido "atraparme al límite" y todo lo que escribo sobre él lo imprimo y después, al releerlo, me deja insatisfecho, lo lleno de borrones y tachaduras, y al final me cabreo y siempre va a parar a la papelera... Y vuelta a empezar; vuelvo a escucharlo, y empiezo a escribir...

Un proceso que he decido encajar dentro de lo que yo llamaría el "efecto noria", o mejor, el "efecto carrusel" o "tiovivo"–con caballitos que suben y bajan incluidos–: vueltas y vueltas en torno a un micromundo de espejos, luces, colores, sueños, salidas y entradas, fantasías, melodías, relojes con latidos, y cientos de palabras que se echan a volar.


La culpa de todo esto la tienen tres tipos increíbles: Julián Bozzo, Juan Pablo García y David Arribas; tres jóvenes creadores que han irrumpido en el universo de la "canción de autor" –yo así la sigo y la seguiré llamando siempre– poniéndolo todo "pastas arriba", es decir, rompiendo todos los moldes y todos los clichés que puedan establecerse, y creando lo que ellos llaman una obra "aladúrica", o sea –según ellos mismos explican– una obra de creación libre generada fundamentalmente por el impulso alado de la inspiración.



Y de ahí surge el hechizo y la magia –difícilmente traducibles en palabras– en las que este disco ha logrado sumergirme;  y de ahí también que –después de un mes de buenas intenciones– este "cuelgue" siga estando en "construcción", es decir, ni está acabado, ni es todavía el definitivo. 

Escuchar "Mundo Aladuría", sin prisa y con ganas de disfrutarlo, ha sido para mí algo así como sumergirme en una especie de revuelo imaginativo y fantástico en el que la lógica narrativa se descompone por completo, para darle paso a una acumulación de sensaciones, y a un bonancible disparo de sentimientos que se entrecruzan y abrazan sin contradicciones.... 

«Tiempos de volver al corazón», «de silencio y de sanar»...; «dar un paso hacia el interior» y «abandonar las trincheras»...; «sacar la tristeza y de nuevo reír»...; «ser el camino que se abre al caminar»...; salir...; andar..., «fuera la vida espera»; «fuera viven los mundos que nos hacen volar las penas»...; «tocar, dejarme llevar, volar; volar donde no haya oscuridad»...; «azul contra el decir que no»...; «contra la pena y la rabia el azul del mar»...; «pinto de azul mi soledad»...; azul..., azul..., azul «contra la falsedad»; «azul, para abrigarme el amor»... 

Y más, y más..., y gira y gira..., y de nuevo a empezar....

"Azul"... "Salir"... "Abrigo"... "Camino"... "Volar"... Y, mientras tanto, escuchar, sentir..., escribir..., leer y romper..., volver a escuchar y volver a sentir..., disfrutar... Aladuría... sueño... imaginación... fantasía... libertad.... 


Y mientras tanto también –y de momento– solo ésto: un "cuelgue en construcción"... y mañana, o pasado –o ¡quién sabe!–, ¡mucho más!... ¡Gracias Julián, Juan Pablo y David porque introduciéndome en vuestro "MUNDO ALADURÍA" me habéis hecho descubrir que felizmente, con el paso de los años –y ya son bastantes– mi pensamiento, y, sobre todo, mis sentimientos siguen estando como este "cuelgue": abiertos y en construcción!... ¡Gracias de verdad, amigos!


miércoles, 19 de septiembre de 2012

FERNANDO LOBO: DE LA MADUREZ Y ALGUNAS NOVEDADES

Fernando Lobo.

Una de las experiencias que me resultan más gratificantes en relación con la "canción de autor" es poder comprobar la positiva evolución y la madurez que van experimentando algunos jóvenes creadores con el paso del tiempo. Este es el caso, en concreto, de FERNANDO LOBO.

Escuché cantar a Fernando por primera vez con motivo de la grabación de su disco "Encrucijada" (2011). Me mandó una maqueta previa a la edición; me pareció un trabajo de enorme dignidad musical y poética; y a partir de ahí le escribí un texto para la carpeta del CD, compartiendo la presentación, con mi  amigo –creo que de toda la vida– Juan José Tellez. Posteriormente, cuando se editó el CD escribí un "cuelgue", en este mismo blog, al que titulé "Po-Éticas y Encrucijadas"

http://fernandolucini.blogspot.com.es/2011/03/fernando-lobo-po-eticas-y-encrucijadas.html)

De aquel primer disco me resulta muy difícil destacar una canción concreta; tal vez la titulada "Si tuviera" por la presencia en ella del poeta querido Carlos Edmundo de Ory –al que perdimos poco tiempo después–; "Dame" porque proyecta la particular pasión de Fernando por el universo del "blues"; o "No sé renunciar", tema al que me enganché emocionalmente y que os invito a disfrutar en el siguiente video.


Pues bien, el pasado día 16, Fernando Lobo nos ofreció un recital en la Sala Libertad 8, de Madrid, y he de decir que me sorprendió y celebré justo lo que decía al inicio de este cuelgue, es decir la evolución y la gran madurez que ha alcanzado poética y musicalmente.

Inició su concierto con una versión del tema "Qué soy yo" de Joan Baptista Humet. Recordemos:

«A veces pienso que tengo suerte
sin una perra y aún me divierte mi profesión
desde una noche en la que Dios quiso
comprometerme con el hechizo de una canción».

Después, en otro momento del concierto cantó "La flor azul de Alejandría" de Javier Ruibal; Fernando sabe que es una de las canciones esenciales de mi universo sonoro.




Y el resto fue un brillante repaso a su repertorio incorporando canciones nuevas, de las que seguidamente incluyo dos textos:

«En lo que dura una canción
dicen mis ojos
lo que no saben decir
cuando no cantan.
En lo que dura una canción
se para el tiempo
si sueña la razón
y no se calla.

Creo que al cantar
suena el agua;
cuando es el mar 
quien dicta las palabras.

En lo que dura una canción
va la belleza
buscando su camino
y su coartada
En lo que dura una canción
cabe otro mundo,
cabe otro amanecer,
otra esperanza.

Creo que al cantar
suena el agua;
cuando es el mar 
quien dicta las palabras.

En lo que dura una canción
cabe la risa
la risa imprescindible
que me salva.
En lo que dura una canción
soy quien sería,
el que quisiera ser,
este que canta».
("En lo que dura una canción". Fernando Lobo)

Fernando Lobo en Liberad 8.
«Me asomo 
al balcón de tus encantos
y el brillo que desprendes
me deslumbra la razón.

Te miro, 
el invierno se me olvida
la vida en ti florece
y te viste de sol.

Me llenas de abril 
al llegar
con la primavera

Te acercas
y la savia se me altera,
despiertan mis sentidos,
se abren como una flor.

Me miras
ya no recuerdo el frío,
cerca de ti germino
y te visto de canción

Me llenas de abril 
al llegar
con la primavera».
("Con la primavera". Fernando Lobo)


martes, 18 de septiembre de 2012

MÁXIMO MORENO ENTRE AMIGOS.

Uno de los objetivos que más me motiva y me mueve a la creación, y al mantenimiento, de este blog en el que CANTAMOS COMO QUIEN RESPIRA, es ir dejando huellas y testimonios de la historia de nuestra «canción de autor» y, en general, de nuestra "canción popular". Considero que ésta es la mejor forma en que puedo satisfacer una de mis grandes obsesiones personales; obsesión que, a la vez, es una necesidad y una exigencia cultural indiscutible, me refiero a "salvaguardar la memoria contra el olvido"

Y si hablamos de "salvaguardar la memoria contra el olvido", hay personajes –presencias– en el mundo de nuestra "música popular" que han sido, y que son, esenciales y que nunca deberían ser olvidadas por lo mucho, por lo bueno y, sobre todo, por lo singular de sus aportaciones. Una de esas personas, indiscutiblemente, es MÁXIMO MORENO.

Como comentaba ayer, el pasado día 15 de septiembre, a las 21:00 horas se le dedicó una fiesta homenaje en Sevilla. Fiesta convocada como un "concierto tributo" titulado "MÁXIMO MORENO ENTRE AMIGOS"

Esté fue el cartel del concierto:


La fiesta se realizó en el Monasterio de la Cartuja, de Sevilla, en el que tiene su sede el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo, y fue un auténtico éxito gracias a los amigos que de forma solidaria se sumaron al cartel del concierto, y a las 1.400 personas que participaron en él como público y, sobre todo, como admiradores.

Sevilla, entrada al Monasterio de la Cartuja.
Una gran cola para acceder al "concierto tributo" dedicado a Máximo Moreno.
Entrada para acceder al concierto. Esta entrada, en concreto,
fue la que utilizó María Gracia Correa, amiga que me ha proporcionado
toda la información y las fotografías que voy a incorporar en este "cuelgue".

Los artistas que intervinieron en el concierto aparecen relacionados en el siguiente programa de mano:


Seguidamente, me voy a limitar  a la incorporación de algunas fotografías del acontecimiento:

La primera actuación del concierto fue la de DIEGO CARRASCO,
genio considerado como "el diablo del compás".
Imposible la ausencia de GUALBERTO, uno de los más
grandes músicos de aquellas mis entrañables tierras del Sur.
LUIS EDUARDO AUTE, como siempre, dando testimonio
de su solidaridad. Dedicó a Máximo –cómo no– "La belleza"
y cantó "Al alba" consiguiendo, como afirmó Gonzalo García Pelayo,
"el silencio de Sevilla".
Vestido de blanco y con esa magia que abraza su personalidad
allí estuvo –¡como no!– MANUEL MOLINA...
¡Magestuoso amigo Manuel!
RAIMUNDO AMADOR provocando una explosión
de música, de fuerza y de sensibilidad.
Raimundo Amador presentó y cantó con MIGUEL RÍOS...
y Miguel evocando sus inolvidables "Memorias de un ser humano"
PEPE DE LUCÍA que actuó acompañado de PEDRO RICARDO MIÑO.
Y más, y más, y más amigos, tal y como figuraba en el programa;
nadie faltó a la cita y ¡claro!, inevitablemente
la presencia siempre viva de CAMARÓN

En fin, un concierto de los que hacen historia, del que lamentablemente no pude disfrutar, pero que he podido gozarlo a través de la palabra amiga y de las fotografías que MARÍA GRACIA CORREA me ha regalado. ¡Gracias Maria Gracia! –¡qué bonito suena y que lindo se siente!–


Y... ¡FELICIDADES, BESOS, ABRAZOS Y TERNURAS, 
MI QUERIDO MÁXIMO!

lunes, 17 de septiembre de 2012

MÁXIIMO MORENO Y SUS MÍTICAS E INOLVIDALBLES OBRAS DE ARTE DISCOGRÁFICAS

El pasado día 15 de septiembre se celebró en Sevilla un homenaje a MÁXIMO MORENO, pintor, dibujante, diseñador y fotógrafo mítico, que ocupa, sin duda, un lugar fundamental e insustituible en la historia de nuestra música popular –en todas sus manifestaciones– sobre todo a través de la creación de una gran cantidad de cubiertas de discos totalmente inolvidables.

MÁXIMO MORENO

Personalmente quiero unirme a ese homenaje –merecidísimo– y voy a hacerlo dedicándole dos "cuelgues" aquí DONDE LA PALABRA SE HACE MÚSICA.

Mañana haré una breve crónica del homenaje celebrado el día 15 –crónica posible gracias a la información y a las imágenes que me ha mandado desde Sevilla mi buena amiga María Gracia Correa–; hoy me voy a limitar a presentar 17 de sus cubiertas, 17 verdaderas joyas discográficas que no son mas que una parte reducida, pero muy significativa, de su obra.

«VIVIRÉ»
CAMARÓN con Paco de Lucía y Tomatito (1984)
PACO DE LUCÍA
«Interpreta a Manuel de Falla» (1978)
MANOLO SANLÚCAR
«...Y regresarte. A Miguel Hernández» (1978)
LOLE Y MANUEL
«Paisaje del agua» (1976)
ALAMEDA
«Misterioso manantial» (1980)
MIGUEL LÓPEZ
«Cantes de la emigración» (1977)
MANUEL SÁNCHEZ PERNÍA
«Enamorándose» (1987)
LAVENTA
«Al compás del viento» (1977)

TRIANA
«El patio» (1975)
TRIANA
«Hijos del agobio» (1977)
LOS  CHUNGUITOS
«Barrio» (1983)
LOS AMAYA
«Nosotros los gitanos» (1977)
EL BARRIO
«Toda una década» (2006)
JAVIER RUIBAL
«Cuerpo celeste» (1996)
MIGUEL RÍOS
«Memorias de un ser humano» (1974)
HILARIO CAMACHO
«La estrella del alba» (1977)
DANIEL VEGA«La noche que precede a la batalla» (1975)


UN ABRAZO FUERTE ¡AMIGO!
MÁXIMO MORENO

domingo, 16 de septiembre de 2012

CANTIJUEGO CIRCULERO. IMPRESCINDIBLE PARA DESCUBRIR Y GOZAR DE 20 GRANDES DISCOS

Hoy vuelvo a proponer un "cantjuego" con imágenes. En concreto, os propongo identificar 20 CD's cuyos disquetes no son precisamente los que aparecen a continuación, pero que podrían serlo porque cada uno de ellos está ilustrado con algún fragmento de su cubierta.

El "cantijuego", como ya os podréis imaginar, consiste en identificar el título de cada uno de estos discos y el de su autor/autora correspondiente.

... Y para participar, ya sabéis, ahí queda, al final, el apartado de "comentarios".

sábado, 15 de septiembre de 2012

SOBRE LA EMIGRACIÓN. «CANCIONES DE IDA Y VUELTA». VI - LA VUELTA AL PAÍS NATAL



Termino el recorrido que he venido realizando, de la mano de los cantores y poetas, en torno al drama social que supone siempre la emigración, presentando una última experiencia sin duda fundamental en la vida del emigrante y a veces llena de contradicciones; me refiero a su regreso –cuando es posible– a la tierra natal, y a su reencuentro con el paisaje y con los seres queridos que en su día fueron abandonados.

Este regreso, en cualquier caso –por la emigración o por el exilio– siempre aparece teñido de una emoción desbordante; emoción incontenible y alegre que, en ocasiones, es truncada cuando el emigrante se hace consciente del irremediable daño que el tiempo y la distancia llegaron a ocasionar en sus relaciones con las personas a las que tanto amaba: «El invierno de la emigración nos robó la primavera. ¡Quién era yo, ya no soy! ¡Y tú no eres lo que eras!».

El formidable grupo gallego Fuxan os Ventos nos expresa esa experiencia en una de las más bellas y apasionadas canciones grabadas en nuestro país a lo largo de la historia de la "canción de autor", me refiero a ésta creada sobre un poema de Marica Campo:


«Ah, gaitero mío
aún me acuerdo
cuando bajabas por el monte abajo
y me venías diciendo:
“Echa carne en el pote, Marianiña
echa carne en el pote, Marianá
una bolla entera enservilletada
una bota con vino ¡chupaená!”.
Mujer, hartazgo de lucha
¿Qué te voy a decir a ti, mujer?
Si tú eres como nuestra tierra
y la tierra es como tú.
Os dejé a ambas solas
aunque me quedé con vosotras.
Vacía quedó la tierra
tú, sembrada, ciertamente.
Y el viento decía
!Pronto volveré”
para quitar el hambre, para poder comer.
Ay mujer, cuántas noches
te acostaste con la tristeza
y el viento frío traía
noticias de los que murmuraban.
Y el viento decía
“¡Pronto volveré!
para quitar el hambre, para poder comer”.
Ah mujer, cuántas noches
te acostaste con la tristeza
y el viento frío traía
noticias de los que murmuraban
Tú eres el milagro de la tierra
y la tierra es un milagro tuyo,
mezcla de miel y cerna(corazón)
de fiera y de ángel del cielo.
Pariste de pié a tu hijo
como lo hacen en el monte las bestias
y hoy que vuelvo vencido,
para que yo venza tú te acuestas.
Y al volver ¿qué te diré?
¡Maldito el día y la hora
en que os dejé aquí
para buscar vida fuera!
El invierno de la emigración
nos robó la primavera.
Quien yo era, ya no soy
y tú no eres la que eras.
Ya pueden los campos dar
cosechas bien abundantes,
ya pueden en Madrid hablar
con palabras bien hermosas,
que nunca nos pagarán
nuestra hambre de otro tiempo».
("Mujer". Fuxan os Ventos / Xosé Luis Rivas / Marica Campo)

«Ai, meu gaiteiriño, / aínda me acorda, / cando baixabas polo monte abaixo, / e víñasme ti dicindo: / “Bota carne no pote, Marianiña, / bota carne no pote, Marianá, / un molete enteiro enservelletado, / unha bota de viño, chupaená!” / Muller, fartura de loita / que che hei dicir eu, muller? / Se ti es coma a terra nosa, / e a terra coma ti é! / Deixeivos a entrambas soias / anque convosco quedei. / Baleira quedou a terra / ti sementada, abofé. / E o vento dicía / pronto hei de volver, /pra tirar a fame, / pra poder comer. / Ai, muller, cantas noitiñas, / te deitaches coa tristura?, / e o vento frío traía, / as novas dos que murmuran. / Ti es o milagre da terra / e a terra é un milagre teu, / mestura de mel e cerna / de fera e de anxo do ceo. / Pariches de pé ao fillo, / como fan no monte as bestas. / E hoxe que eu volto vencido, / para que eu venza ti te deitas. / E ao voltar, que che hei dicir?! / Maldito o día e a hora / en que vos deixei aquí / para procurar vida fóra! / O inverno da emigración / roubounos a primavera, / quen eu era, xa non son, e ti non es a que eras. /Xa poden os leiros dar / colleitas ben abondosas, / poden en Madrid falar / con palabras ben fermosas, / que nunca, nunca / nos han de pagar / a nosa fame de outrora!». ("Muller". Marica Campo)

(Creo que merece realmente la pena volver a escuchar la canción "Muller" en este otro video. En él podemos gozar de la impresionante presencia y voz de Mercedes Peón)



El regreso de los emigrantes, al que estoy dedicando el "cuelgue" de hoy a veces fue, y es, voluntario, pero no siempre ocurrió así; a veces es un regreso forzado por determinadas circunstancias como las que puso de manifiesto José Antonio Labordeta en su canción titulada precisamente: "Crónica del regreso":



«Nada,
ni un pedazo de voz
me han dejado,
ni una lágrima rota
en la niebla,
que soporté allí.

Nada,
ni un pedazo de voz
me han dejado,
ni la tumba
donde está María
traérmela aquí.

Me han cerrado la casa en silencio,
me han mandado otra vez para aquí,
a la piedra terrible, al secano,
cuando yo me he dejado los años
donde uno trabaja por mil.

Mira,
ni siquiera me han dado
la mano
y decirme muy agradecidos
por lo que hizo
aquí.

Mira,
yo no entiendo
tampoco a los míos,
que los veo lejanos y ausentes,
ajenos a mí.

Y de golpe me encuentro en mi casa,
forastero en donde nací,
forastero también
en el tajo
donde yo levanté con mis manos
lo que uno trabaja por mil.

Paco,
me murmuran ahora
las gentes,
no te ofendas por nuestra pobreza,
seguimos así.

Y golpeo la casa con rabia,
y entiendo por qué estoy aquí,
acosado por todos,
vencido,
con las manos marchitas de miedo
donde uno trabaja por mil.


En cualquier caso, siempre en la experiencia profunda del emigrante, a pesar de los problemas y ante lo duro que pueda llegar a ser, en muchos casos, el regreso, siempre anidó en su alma el deseo de volver a la tierra entrañable, un deseo planteado no exclusivamente como una aspiración, pasiva y resignada, sino convertido en causa y motivo de una lucha solidaria. El emigrante, consciente y harto de su situación, se revela contra ella abriéndole caminos a la esperanza: «no está lejos el mañana en que todos nos volvamos a juntar y rompamos nuestras cadenas con la fuerza de la unidad»

«Regresaremos 
a nuestro hogar,
regresaremos,
hemos de luchar
para que nadie
tenga que salir
a tierra extraña
para malvivir»
("Regresaremos", Jarcha)

CADA VEZ QUE CONTEMPLO UNA IMAGEN DEL DOLOR Y DE LA DESGARRADORA Y CRUEL INJUSTICIA QUE ESTA VIVIENDO "CUBA Y EL PUEBLO CUBANO" SE ME ROMPE EL ALMA...

... se me saltan las lágrimas, me desespero por la impotencia y siento un infrenable ODIO –¡sí! odio!- hacia el repugnante  Donald Trump y s...