Vistas de página en total

domingo, 30 de octubre de 2011

CANTIJUGANDO CON PEDRO GUERRA, SUS DISCOS Y SUS CANCIONES

Hoy, complementando los "cuelgues" que estoy dedicándole a la obra de Pedro Guerra, os propongo un "cantijuego" dedicado a su discografía y a sus canciones. Este "cantijuego" va a tener dos partes:

PRIMERA PARTE

A continuación aparecen doce círculos; en cada uno de ellos se reproduce un fragmento de la cubierta de 12 de los discos de Pedro. Como su discografía se compone de 13 obras grabadas, es evidente que falta un disco. La primera parte del "cantijuego" de hoy consiste en:

1 - Identificar los 12 discos representados en los círculos y decir cuál es el título de cada uno de ellos.
2 - Identificar y decir cuál es el título del disco que falta.



SEGUNDA PARTE

Identificada la discografía completa de Pedro Guerra seguimos "cantijugando", ahora con sus canciones.

Seguidamente aparecen los títulos de 24 de sus canciones interpretadas por Pedro,  el "cantijuego" consiste en decir a qué disco pertenecen cada una de ellas. (De la discografía, en este caso, vamos a prescindir del álbum "Vidas en vivo" porque es un recopilatorio, cantando en directo, que recoge canciones de varios discos).

Y ahora ¡a "cantijugar"!... Y no te olvides, ahí andamos, en el apartado de "comentarios", o en http://www.facebook.com/profile.php?id=1405725411
esperando tu participación... ¡Feliz domingo!

sábado, 29 de octubre de 2011

¡MALDITAS GUERRAS! - 100 + 100 + 7

¡Me encanta este dibujo del grandísimo pintor EDUARDO ARROYO, nacido en Madrid en 1937!... Me parece una obra que rebosa ternura y sensibilidad... Podría interpretarse como una despedida del soldado y su amada...; pero no, imaginemos una historia distinta... 

Obra de Eduardo Arroyo.

El soldado harto ya de las contienda, de las armas y de la violencia le ha dado un corte de manga a su "mando superior" y de madrugada ha huido del campo de batalla...; alguien puede pensar que es un cobarde...; pues bueno ¡qué más da!. El es simplemente un pacifista enamorado... Y después del encuentro, del abrazo y del beso, ¡a cumplir con la consigna al pie de la letra y apasionadamente!: "¡A HACER EL AMOR Y NO LA GUERRA!... ¿Os acordais de aquello de Paco Cifuentes?... Tendríamos que recordarlo con frecuencia:


PEDRO GUERRA II - SENTIMIENTOS Y EMOCIONES RESCATADAS



Decía ayer que con motivo de la publicación del último disco de Pedro Guerra –"El mono espabilado"– voy a dedicarle una serie de "cuelgues" haciendo un recorrido a lo largo de su trayectoria como compositor y como intérprete.

En esta ocasión, ese recorrido biográfico voy a intentar hacerlo de forma diferente a como es habitual, es decir, no "de atrás pa'lante", sino "de alante pa'trás". Voy a partir del "cuelgue" de ayer –en el que comentaba el concierto que Pedro nos ofreció el pasado día 25 en Madrid y la edición de su último disco–, para desde ahí, ir escudriñando sus creaciones anteriores hasta encontrarnos con los orígenes –o las raíces– de su arte, de su poesía, y, a fin de cuentas, de su sensibilidad y de su identidad artística.

En el nuevo disco "El mono espabilado", Pedro Guerra incorpora una canción titulada "Aquella vieja canción" que interpreta con la colaboración de Ivan Ferreiro. En el texto de esa  canción Pedro dice:
«Dejaremos de hablar,
nadie recordará,
en las gastadas esquinas del tiempo
no sonará aquella vieja canción,
y de un modo sutil
sin poder sospechar
se perderá para siempre el momento,
se olvidará aquella vieja canción. [...]

Ilustración que acompaña al texto de "Aquella vieja canción"
en el cuadernillo adjunto al CD "El mono espabilado".

Otra gente vendrá,
otras formas de amar,
otras miradas, distintos deseos,
se olvidará aquella vieja canción,
y de un modo sutil
esa luz morirá
con la emoción anidada en los versos,
se perderá aquella vieja canción».


Esa emoción que anida en los versos de algunas "viejas canciones", es evidente que a Pedro Guerra no le deja indiferente, todo lo contrario, por su parte está dispuesto a hacer todo lo posible para que aquellas canciones no se pierdan ni se olviden. 

Este es, sin duda, el motivo y el sentido por el que Pedro, entre los años 2009 y 2010, se enfrentó a un proyecto precioso, pero, a la vez, arriesgado; la publicación de dos discos –¡dos!– en los que interpreta versiones de "canciones del alma" españolas y latinoamericanas: tangos, boleros, rancheras y coplas... Dos discos que suponen el compromiso del cantor canario con la tradición musical de nuestros pueblos... Dos discos que merece la pena recuperar porque, pese a lo que algunos  críticos pueden opinar, están repletos de belleza y de significado. Esos discos son: "Alma mía" (2009) y "Contigo en la distancia" (2010).



Entre las "canciones del alma" interpretadas por Pedro en aquellos discos, figuran, por ejemplo: "Noche de ronda" y "Piensa en mí", de Agustín Lara; "Ojos verdes" y "Te lo juro yo", de Rafael de León y Manuel Quiroga; "Volvió una noche", "Volver" y "El día que me quieras", de Gardel; "Volver a los diecisiete", de Violeta Parra; "Cuando vuelva a tu lado" y "Alma mía", de María Greever; "Ella" y "Vámonos", de Alfredo Jiménez; "Alfonsina y el mar", de Féliz Luna y Ariel Ramírez; o "Fallaste corazón", de Cuco Sánchez, entre otras.

Un año antes, el 8 de septiembre de 2008, Pedro Guerra ofreció un extraordinario concierto en el Auditorio Pilar Bardén, de Rivas Vaciamadrid, en el que realizó un completo y significativo recorrido por sus mejores canciones, canciones propias –reflejo de su propia existencia–, acompañado de amigos cantores como Ismael Serrano, Bebe, Luis Pastor, Quique González, y Miguel Ríos. Aquel concierto se recogió en directo en el disco titulado "Vidas en vivo" (2008).


Ese mismo año, en enero de 2008, Pedro grabó su disco número nueve titulado "Vidas" en el que le dedica una preciosa canción a su hijo, y del que siempre me quedará en la memoria un fado al que suelo regresar con bastante frecuencia; sobre todo, cuando descubro y siento que las circunstancias de la vida –¡putas circunstancias!– le hacen daño en el corazón a cualquier ser humano del planeta; daño de muerte por la violencia, daño por la violación de cualquiera de sus derechos, daño por la emigración o por las pateras de la muerte, daño... ¡que sé yo!... por la vida cuando se le amputan o se le mutilan las esperanzas y los horizontes.



El corazón mutilado
es el amor sin amor
una luz que se ha apagado.
El corazón ya no canta
tanto dolor lo ha callado
lo ha salpicado el rencor
y ahora quien canta es el fado.
Fado que cantas al son
de un corazón enfadado
oh fado.
El corazón ya no canta
el corazón agraviado
ahora es un bulto sin voz
desposeído y cansado.
El corazón ya no canta
estéril y desangrado
se le negó la canción
y ahora quien canta es el fado».
("Corazón enfadado")

CANTIJUEGO MUY ESPECIAL CON VISTAS A UN GRAN CONCIERTO

FRAN FERNÁNDEZ prepara un gran concierto para el próximo día 1 de noviembre en la Sala Galileo Galilei, de Madrid, a las 21:30 horas; con ese motivo os propongo un "cantijuego" muy especial dedicado a sus dos discos: "Eco del tiempo" (2009) y "Vorágine" (2011).


A continuación aparece el título de 15 canciones: diez son de Fran Fernández –cinco de cada disco– y cinco que, aunque lo parezcan, no le pertenecen.

1 - La vida es una canción
2 - Por lo que tiemblo no es casual
3 - Eco del tiempo
4 - La mejor postura
5 - Siervos del aire
6 - Puede ser lo que sea
7 - Corazones rotos fuera de control
8 - Siempre hay una coartada
9 - Tus entretelas
10 - Conexión
11 - Aquí hay una canción, solo una más
12 - Tienes la fuerza
13 - Déjame caer en tus entretelas
14 - Oleándote
15 - Bailarte el agua

El "cantijuego" consiste en identificar cuáles son los títulos de las 10 canciones de Fran Fernández y a qué disco pertenece cada una de ellas.

Y, como siempre, puedes jugar, o seguir el juego, en el apartado de "comentarios".

viernes, 28 de octubre de 2011

¡MALDITAS GUERRAS! - 100 + 100 + 6

Ahora que ya se aproximan las próximas elecciones generales en España y que estamos –sin deber estarlo todavía– en plena campaña electoral, siento el deber de recordar unas palabras pronunciadas –el 7 de mayo de 2008– por el fotógrafo y periodista cordobés GERVASIO SÁNCHEZ con motivo de la recogida del Premio Ortega y Gasset que le fue concedido por el diario El País. Palabras que en su día fueron consideradas como políticamente incorrectas y a las que no se les dio prácticamente difusión.

Gervasio Sánchez.
«Señoras y señores, aunque sólo tengo un hijo natural, Diego Sánchez, puedo decir que también tengo otros cuatro hijos víctimas de las minas antipersonas: la mozambiqueña Sofia Elface Fumo –a la que ustedes han conocido, junto a su hija Alia, en la imagen premiada; fotografía que concentra todo el dolor de las víctimas, pero también la belleza de la vida y, sobre todo, la incansable lucha por la supervivencia y la dignidad–; el camboyano Sokheurm Man, el bosnio Adis Smajic y la pequeña colombiana  Mónica Paola Ojeda, que se quedó ciega tras ser víctima de una explosión a los ocho años.

Sí, son mis cuatro hijos adoptivos a los que he visto al borde de la muerte, les he visto llorar, gritar de dolor, crecer, enamorarse, tener hijos, llegar a la universidad.... Les aseguro que no hay nada más bello en el mundo que ver a una víctima de la guerra perseguir la felicidad.

Fotografía premiada.

Es verdad que la guerra funde nuestras mentes y nos roba los sueños, como se dice en la película "Cuentos de la luna pálida" de Kenji Mizoguchi.

Es verdad que las armas que circulan por los campos de batalla suelen fabricarse en países desarrollados como el nuestro, que fue un gran  exportador de minas en el pasado y que hoy dedica muy poco esfuerzo a la  ayuda a las víctimas de la minas y al desminado.

Es verdad que todos los gobiernos españoles desde el inicio de la  transición encabezados por los presidentes Adolfo Suarez, Leopoldo Calvo  Sotelo, Felipe González, José María Aznar y José Luis Rodríguez Zapatero  permitieron y permiten las ventas de armas españolas a países con  conflictos internos o guerras abiertas.

Es verdad que en la anterior legislatura se ha duplicado la venta de armas  españolas al mismo tiempo que el presidente incidía en su mensaje contra  la guerra y que hoy fabricamos cuatro tipos distintos de bombas de racimo  cuyo comportamiento en el terreno es similar al de las minas antipersonas.

Es verdad que me siento escandalizado cada vez que me topo con armas  españolas en los olvidados campos de batalla del tercer mundo y que me  avergüenzo de mis representantes políticos.

Pero como Martin Luther King me quiero negar a creer que el banco de la  justicia está en quiebra, y como él, yo también tengo un sueño: que, por fin, un presidente de un gobierno español tenga las agallas suficientes para poner fin al silencioso mercadeo de armas que convierte a nuestro  país, nos guste o no, en un exportador de la muerte. Muchas gracias».

¿Tendrá  esas agallas suficientes nuestro próximo presidente del gobierno?
¿Será capaz de ponerle fin al mercadeo de armas?

Deberíamos pensarlo, exigirlo..., y actuar en consecuencia.

¡¡¡MALDITA SEA LA FABRICACIÓN 
Y LA VENTA DE ARMAS!!!

PEDRO GUERRA I - "EL MONO ESPABILADO"... O DE LOS SUEÑOS Y LOCURAS INDESTRUCTIBLES

El pasado día 25, PEDRO GUERRA presentó en el Teatro Arteria Coliseum, de Madrid, su nuevo –y décimo-tercer disco–, titulado "El mono espabilado"; presentación que nos permitió participar de un gran concierto en el que lo más importante fue que pudimos disfrutar de una muy buena música –sin despliegues innecesarios–, de unas canciones "seriodivertidohumanizantes" –de las que seguidamente hablaré– y de la presencia de un Pedro Guerra que, al menos a mi, me sigue entusiasmando, por su coherencia personal, por la sensibilidad relajante que es capaz de transmitir, y por el desbordamiento de humanidad que siempre suele imprimirle a sus creaciones.

Pedro Guerra.

Hace años, concretamente en 1998, escribí un "retrato íntimo" de Pedro –publicado en mi libro "Crónica cantada de los silencios rotos" (Alizanza Edtorial)– en el que refiriéndome a uno de sus primeros conciertos en Libertad 8 –debió de ser en el año 1994 o 1995–, decía: «Allí estaba él, con su guitarra, con su voz, con su tímida sencillez y "empujando un sueño"; empujando en realidad todos nuestros sueños»... Y es que Pedro en su primer disco "Golosinas" concluía su canción "Las gafas de Lennon" diciendo: «No es bueno quedarse colgado de un sueño / habrá que empujarlo llegado el momento».

De aquello han pasado un montón de años –más de quince– y Pedro sigue ahí empujando sus sueños...; empujando sus nuevas canciones que siguen rebosando sueños de "buenahumanidad"...  Eso fue, sin duda, lo que más me emocionó del pasado concierto en el Coliseum; emoción que se me desbordó incontrolable cuando salió al escenario Miguel Poveda, y juntos –compartiendo latidos–, volvieron una vez más, pero de forma renovada, a proclamar el «derecho a soñar»; Eduardo Galeano, ya lo llama, «el derecho al delirio»; Pedro ahora lo concreta como «el derecho a la locura».

«Deja que el fuego encienda la piel del río,
deja que den su fruto los desvaríos,
deja que el mar se seque.
que el sol se enfríe,
que haya recuerdo en el olvido
Deja que abran las puertas del laberinto,
deja que del silencio se escape el ruido,
deja que el rayo cese,
que el viento calme,
que den a luz los clandestinos.
Deja que mi locura y yo
corramos el peligro,
te digo deja,
deja te pido».
("Mi locura". Fragmento)

De esta forma, entre hermosas locuras y sueños irrenunciables, Pedro Guerra nos ofrece ahora las 13 nuevas canciones que componen "El mono espabilado"; obra que, de entrada, me parece muy bella, muy comprometida –necesaria para los tiempos que corren– y de extraordinaria calidad musical y poética; valoración que surge de mi conocimiento y de mi pasión por la "canción de autor", y que nada tiene que ver con los intereses, los esnobismos "progres" y las frustraciones inconfesables de "ilustres periodistas" que trabajan en lo grandes medios de comunicación y que se creen "los reyes del mambo"...; ¡que le vamos a hacer!... A mí me gusta mucho –y me siento muy "agustito"– escribiendo en este sencillísimo blog en el que diariamente LA PALABRA SE HACE MÚSICA.


(Disco diseñado gráficamente por "Complot").

Dicho todo lo anterior –¡ganas tenía de escribirlo– creo necesario mencionar al equipo que ha acompañado a Pedro en esta nueva aventura que él mismo se ha producido: Osvi Greco (guitarra eléctrica, acústica, portuguesa, española, ukelele), Luis Fernández (teclados), Vicente Climent (batería), José "Pepo" Gómez (bajo), Andreas Prittwitz (flauta, clarinete), Carlos Narea, Ángel Martos, y  María Cabrerizo que se ha hecho cargo de la "producción ejecutiva" y mucho más, yo diría que ha sido uno de los latidos imprescindibles en los nuevos sueños y locuras de Pedro.

Respecto a las canciones que integran el CD –la mayoría de ellas impregnadas de aires y sonoridades latinas y sureñas– son canciones, como dice el propio Pedro, que "hablan del ser humano a través de historias"...; característica que siempre estuvo presente, prácticamente, en toda su obra.

Nos encontramos con un "Mono espabilado" que puede hacer cualquier cosa, pero que, al final, siempre se enamora...; y podemos hacerlo también con el mal-conocido y prepotente "Rey de la Selva".

Tenemos la posibilidad de conmovernos con el candor y la inocencia de "Caperucita Roja" y con la ferocidad enfermiza y cruel de los "lobos" que acechan. 

Podemos reivindicar el trabajo imprescindible, y nada fácil, que realizaron "las maestras" republicanas, y el que hoy en día siguen realizando –junto con los maestros– en nuestras escuelas pública –muchas de ellas todavía rurales–. 

Por el arte y la magia de Pedro, nos encontrarnos con la recreación de un tal Australopithecus Afarensis,  tierno homínido que vivió hace más de tres millones de años; o con "Teodora", emperatriz bizantina del siglo VI, esposa de Justiniano I, y antes actriz y meretriz, que Impulsó las primeras leyes sobre el aborto y el divorcio, permitió el matrimonio libre entre diferentes clases sociales, razas o religiones y prohibió la prostitución forzosa.

Pedro Guerra.

Tenemos la posibilidad de adentrarnos en "El baúl de Billy Bones"; y de sentir la emoción y la ternura que es capaz de transmitir "Monarca", mariposa, negra, con manchas naranjas, que vuela de Canadá a México donde pone sus huevos, pero que no vive lo suficiente para hacer su viaje de regreso y son las crías las que finalmente lo continúan. (¡Bellísimo y entrañable canto a la emigración!)

E incluso podemos desahogarnos cantando el tema "Gente tóxica"...; ¡cuánta "gente tóxica" nos rodea!...; más de uno estaba sentado la otra noche en el teatro Coliseum, y además con entrada gratis, pa más cachondeo.

Y más, el disco tiene y aporta mucho más... de lo que seguiré hablando mañana, porque, ya que estamos, he decidido dedicar varios "cuelgues" seguidos –con "cantijuego" incluido– a presentar y analizar el trabajo de Pedro Guerra a lo largo de toda su andadura y de su sueño como compositor, como poeta y como intérprete... Así pues, mañana seguimos.

jueves, 27 de octubre de 2011

JESÚS GARRIGA - II. "AL[H]AMBRE". MIEDOS, AMORES Y SOLIDARIDADES

Jesús Garriga. (Fotografía de Aday Cácerez).

«Resbalo, no tiene sentido advinar los trazos,
se abrió este camino y es mejor cruzarlo
descalzo y desnudo.
Sin mapas, sin tiempo, sin marcar el plazos,
sin sombras que obliguen a medir los pasos,
sin miedo a los golpes, pero con tu mano»
(“Tu mano”).

Ayer informaba sobre la publicación del segundo disco de Jesús Garriga –titulado "Al[h]ambre"– y dejaba constancia de su enorme calidad musical y poética. Hoy, para iniciar este nuevo "cuelgue", insisto: es un disco que merece la pena escuchar; es una reconfirmación de que la la llamada "canción de autor" está completamente "viva", de que sigue consolidando cada vez más altos niveles de calidad, y de que continua formando parte del paisaje cotidiano de quienes disfrutamos cada vez que –desde la belleza y con la sensibilidad– la "palabra se hace música".

A Jesús Garriga su abuela le enseñó que «éstas muerto si te callas», y es evidente que asimiló bien aquel sabio aprendizaje...; y aquí está...; sigue cantando "como quien respira"..., y sigue componiendo canciones sin demasiada prisa, Jesús es un creador que se toma muy en serio esto de la canción y que tiene muy claro que toda canción requiere un "tempo" que es impredecible y del que no se puede prescindir. 

Y efectivamente, después de un tiempo, aquí lo tenemos de regreso y acompañado de un grupo de músicos extraordinarios; para empezar Gonzalo Lasheras que, además de regalarnos la maestría de su arte como guitarrista, ha sido el productor del disco.... Junto a él, otro "grande", ¡grandísimo músico! –inseparable de la historia de la música popular en nuestro país–, me refiero a Nacho Sáez de Tejada... Y toda una "banda" que ha sido capaz de crear en el disco unas atmósferas musicales envolventes, acariciadoras de la palabra y de una belleza muy particular, banda integrada por Tito Dávila, Antonio Sauco, Larry Martín, Paco Perera, Javier Mora, Esther Godinez y Alicia Alemán. Destacar también la participación de Barei cantando en el tema "Ni frío ni miedo", y de Miguel Inzunza que desde México se lanzó unos versos que han quedado en la canción "Tu mano", como testimonio de ese afecto de "ida y vuelta" que tanto nos une a los pueblos latinoamericanos.


Jesús inicia su disco dedicando una canción al "Sahara", es decir, dejando claro, desde el principio, –como ya lo hizo a lo largo de todo su disco anterior–, que no se puede ser humano si no se practica la solidaridad, es decir, si no sentimos que la ternura nos inunda y se nos desborda frente a la injusticia y el dolor que sufren otros seres tan humanos como nosotros y, en consecuencia, con los mismos derechos.

«Detrás de una alambrada
la libertad no existe si no existen las palabras.
Sahara me duele porque sangra su nostalgia,
el tiempo es enemigo si el olvido le acompaña.
El miedo colectivo nos empuja a dar la espalda
mi abuela me decía que estás muerto si te callas
ella vivió en la arena y el Aaiún se hizo mi casa...
La libertad no existe cuando vive refugiada. Sahara».

A partir de ahí, "Al[h]ambre" discurre entre latidos, pensamientos, sentimientos y súplicas, que van desarrollando y "des[h]alambrando" una trama argumental protagonizada por dos personajes: el miedo y el amor. 

El miedo que "malpare" con frecuencia la realidad y que se cuela en el alma –e incluso en el cuerpo– de forma cabrona y traicionera.

«Miedo a vivir sin voluntad, a no encontrar en mi camino lo que me hace andar,
miedo a fantoches de la gran ciudad, a los disfraces de este circo
y a que se me acabe el gas, miedo que existe, miedo que está».
(“Miedo”)

Y el amor, antídoto y bálsamo para aniquilar los miedos y para poder VIVIR... ¡VIVIR!..., así, con mayúsculas y entre admiraciones.

«No hay razones para tantos miedos, el pasado fue tan imperfecto
y aunque ya no sé como salvarte, agárrate a mis huesos. [...]
Este mes no llego al alquiler, tengo una fortuna en agujeros,
cuando sale el sol de madrugada, escupo a mis fantasmas.
Si se pone el mundo muy oscuro, agárrate a mis huesos».
(“Flaco”)

«Deseo que no encontremos un desierto.
deseo que nunca llegue.
si llega el día, no tengas frío, no sientas miedo.
La calma llegará y será mejor,
descansa, que mañana pasará el dolor [...]
que uno solo nunca es alguien siendo dos,
construimos y crecimos sin reloj,
sumando siempre, tú y yo sin frío, tú y yo sin miedo...
no siento frío hoy, no tengo miedo».
(“Ni frío ni calor”)





Creo que ya queda poco por decir de este segundo y nuevo disco de Jesús Garriga; digo poco porque me falta decir que Jesús en este disco se confirma –y yo diría que se consagra– como un magnífico poeta. Alguien puede decir que mi afirmación es subjetiva, y es posible que lo sea; de cualquier forma aquí dejo una muestra de su quehacer poético: Es el texto de la canción "Luna nueva"...; lean ustedes, sientan y opinen:

«Has llorado esta vez, de verdad y no en poemas
el rasguño en tu piel, la traición de quien tu velas.
Aliada del mar, hoy los marineros tiemblan,
vieron lágrimas caer, de dolor y no de pena,
tú que calmas la sed, la nostalgia del poeta.

Qué será de las mareas, de las musas, de las cenas,
de las noches sin canción, de los locos las ideas,
que será de las farolas, de las flores en la acera,
del amor que se deshoja, del silencio y la tristeza.

Has llorado esta vez, y ocultaste bien tu cara,
golpeada por ser oasis en la madrugada,
tú que calmas la sed, y pareces tan cansada
Tú que calmas la sed, la notalgia del poeta
hoy saliste otra vez y ocultaste bien la pena».

¡Ah!, y una cosita, el nuevo disco de Jesús tiene sorpresa, cuando escuchen el último corte –el 11– esperen...; disfrutarán de un silencio que atesora el gozo de lo inesperado.

¡ALEGRÍA DE PODER COMPARTIR UN GRAN ACONTECIMIENTO!...

ALEGRÍA DE PODER COMPARTIR ESTE GRAN ACONTECIMIENTO: A partir del próximo 25 de septiembre va a reponerse en cines la película CHICHO o MIEN...