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martes, 16 de agosto de 2011

HILARIO CAMACHO I - SÍ, SE NOS FUE UN DÍA COMO HOY...; PERO NUNCA PODREMOS OLVIDARLE.

Hilario Camacho. (Fotografía: José Aymá).

El día 16 de agosto de 2006 –justo hoy hace cinco años– HILARIO CAMACHO se nos fue... Recuerdo perfectamente aquel último adiós en el cementerio de La Almudena de Madrid; Elisa Serna, Batanero, Teddy, Carlos de Abuín...; todos intentábamos contener las lágrimas...; todos queríamos decirle algo, pero optamos por el silencio, un silencio profundo...; y allí, en aquel momento, mientras se procedía al rito del enterramiento, me vino al recuerdo –en el corazón completamente "desgarrao" y roto– una de sus canciones que desde siempre me pareció impresionante la forma en que la interpretaba: "Igual que vosotros", sobre un texto de Blás de Otero.

«Desesperadamente busco y busco
un algo, qué sé yo qué, misterioso,
capaz de comprender esta agonía
que me hiela, no sé con qué, los ojos.

Desesperadamente, despertando
sombras que yacen, muertos que conozco,
simas de suelo, busco y busco un algo,
qué sé yo dónde, si supieseis cómo.

A veces, me figuro que ya siento,
qué sé yo qué, que lo alzo ya y lo toco,
que tiene corazón y que está vivo,
no sé en qué sangre o red, como un pez rojo.

Desesperadamente, le retengo,
cierro el puño, apretando el aire sólo…
Desesperadamente, sigo y sigo
buscando, sin saber por qué, en lo hondo.




He levantado piedras frías, faldas
tibias, rosas, azules, de otros tonos,
y allí no había más que sombra y miedo,
no sé de qué, y un hueco silencioso.

Alcé la frente al cielo: lo miré
y me quedé, ¡por qué, oh Dios!, dudoso:
dudando entre quién sabe, si supiera
qué sé yo qué, de nada ya y de todo.

Desesperadamente, ésa es la cosa.
Cada vez más sin causa y más absorto
qué sé yo en qué, sin qué, oh Dios, buscando
lo mismo, igual, oh hombres, que vosotros».

Y así fue hasta el final, hasta el ultimo momento –me lo había comentado por teléfono pocos días antes de morir–: "buscó y buscó, desesperadamente"..., hasta la muerte...

«Nací en Madrid el 8 de junio de 1948, en el seno de una sencilla familia de clase media –recordaba Hilario en libro "Cazador de nubes", publicado por la Fundación Autor, en 1999–. Vivíamos en una casa de la calle Fuencarral, en el tramo que va de la glorieta de Bilbao a la glorieta de Quevedo. Tenía un  hermano siete años mayor que yo, Juan Luis, que murió hace diez, cuando empecé a sentirme más cerca de él... Apenas conocí a mi padre, porque murió a mediados de los años cincuenta cuando yo era muy pequeño. Un día me enteré de sopetón. Todo fue muy confuso [...]. Se llamaba Hilario, como yo.... Con la desaparición de mi padre la economía familiar se resintió y mi casa se convirtió en una pensión para sobrevivir. Recuerdo que siempre había dos o tres huéspedes.

Otra de las cosas que a veces me viene a la memoria es a mi madre cantando. Lo hacía mucho cuando hacía las faenas domésticas [...]. Sobre la música que sonaba entonces, lo que más recuerdo es haber oído mucha copla y boleros a todas horas.

En 1953, cuando empezó el curso me mandaron al Colegio San Antón, de los escolapios, en la madrileña calle Farmacia.

Hilario con sus compañeros de clase del Colegio San Antón.
Curso 1954-55.
Ya con cinco años destaqué en el coro, porque tenía buen oído y afinaba bien, y, como me gustaba cantar, pude demostrar enseguida mis cualidades cantoras. Como miembro de la escolanía, pronto me reclutaron para actuar en los actos que organizaba el colegio [...].

Hilario junto a sus compañeros de la escolanía.
Él aparece en primer plano, de perfil y con gafas.
Además de cantar en el coro del colegio, también me gustaba coleccionar cromos y comprarme tebeos, afición que aún perdura, lo mismo que mi devoción por el cine. También aprendí a tocar la guitarra viendo practicar a un estudiante de medicina que estaba hospedado en casa. Se llamaba Andrés. Muchas veces se ponía a tocar en su habitación y yo aprovechaba para sentarme muy cerca y memorizar las posturas de su mano izquierda, para luego imitarlo hasta conseguir que sonara igual. Recuerdo que me tenía que fijar mucho, como si estuviera frente a un espejo, colocar los dedos como lo hacía él. No era fácil, pero yo estaba decidido a conseguirlo. Un problema añadido es que tenía que hacerlo a escondidas, aprovechando las ausencias de Andrés para coger su guitarra. Un día me descubrió porque se rompió una cuerda y el sabía que había sido yo. Me temí una gran bronca. Aunque la verdad es que se limitó a echarme una mirada severa y poco más.

En cualquier caso, seguí ensayando hasta que dominé, por así decirlo, los tres acordes básicos. Entonces, ya podía interpretar las canciones más pegadizas del pop ibérico».

Hilario, años más tarde, tocando la guitarra e
interpretando sus propias canciones.
A los doce años, Hilario tuvo una experiencia televisiva realmente curiosa y divertida. Fue de la mano de un ex-alumno del colegio. Este reclamo la presencia de dos pequeños para un programa musical. Hilario y otro chico que tocaba la bandurria fueron los elegidos. Se trataba de interpretar una canción de aire napolitano. Así que ensayaron un poco y enseguida estuvieron preparados para cantar. Para la ocasión se preparó un decorado simulando una callejuela de Nápoles, y los dos niños aparecieron ante la cámara situados bajo una ventana para rondar a una imaginaria joven que no daba señales de vida. Sin embargo, de una puerta abierta con rabía apareció una anciana malhumorada –quizá la madre de la chica– que arremetía contra los trovadores a escobazos, y ellos, corre que corre, abandonaban el plató dando por finalizada su intervención musical. 

Por aquella fugaz actuación televisiva, contaba Hilario, «percibí las primeras quinientas pesetas que gané  como consecuencia de una actuación; fue mi primer "caché"».

En 1961, con trece años –cursando cuarto de bachillerato– Hilario perdió también a su madre, lo que le profujo un profundo dolor; con ese motivo, para intentar consolarle, una amiga de la familia le regaló una guitarra, a la que convirtió en una especie de compañera que supo aligerar y aliviar sus momentos de vacío y de soledad.

Hilario Camacho.
(Fotografía: Ángel Galvañ).
Haciendo memoria de aquel acontecimiento –y en general de su infancia– Hilario le comentaba a Ángel Galvañ, en un entrevista, lo siguiente: «Yo he sido una persona, desde muy pequeño, con una gran carencia de afecto. En mi interior no había amor; y por tanto me resultaba imposible darlo [...]. Mi voluntad de superar el problema y mi deseo de querer a los demás me impulsaron a recapacitar sobre aquel desamor y me puse manos a la obra para solucionarlo. Y creo que lo he conseguido. Por lo menos, estoy en camino, aunque a veces tengo recaídas porque me suceden cosas negativas a las que les doy excesiva importancia y me vuelvo a quedar solo...; pero la verdad es que he tenido la suerte de contar con un carácter abierto y con un agudo sentido del humor para superar esas dificultades».

Fallecida su madre, Hilario ingresó interno en un colegio que tenían los escolapios en Getafe. Nada más llegar a aquel colegio vivió una experiencia inolvidable: «Los primeros días de mi estancia allí –recuerda Hilariotuve que estar ojo avizor porque me preparaba una novatada [...]. Cuando la cosa se estaba poniendo cruda para mí, apareció un alumno mayor que me salvó de la inocentada. Bueno, en realidad me escapé gracias a la música. Aquel chico se había enterado de que yo cantaba en el coro del otro colegio y me ofreció la oportunidad de participar en el festival que estaban preparando para no sé que fiesta. Cuando los de mi clase me vieron hablando con uno de los mayores, la cosa cambió [...]. Así tuve mi primera experiencia como cantante de un grupo de rock. El sonido de las guitarras se amplificaba a través de una radio de madera que tenía un altavoz de poco más de diez vatios».

De aquella forma, Hilario empezó a interesarse cada vez más por la música y a dedicarle todo el tiempo libre de que disponía.

La primera canción que compuso se la inspiró una chica llamada Pilar, que era amiga de un compañero del colegio de Getafe, a la que vio tres o cuatro veces, y de la que quedó perdidamente enamorado. «No sé si fue por culpa de la canción –recordaba Hilario–, pero el caso es que no me comí jamás un panchito con ella».

Y a partir de ese momento, de aquella primera canción de amor, empezamos a asistir al nacimiento de uno de los más importantes músicos y creadores –en general– que parió, este país nuestro, en el siglo XX... HILARIO CAMACHO, el bien llamado "cazador de nubes"...., "arquitecto de sueños"...


lunes, 15 de agosto de 2011

¡MALDITAS GUERRAS! - 100 + 42

Hoy me he encontrado con esta imagen en la que aparece unos niños de Somalia:


Contemplando sus rostros me han venido a la memoria unas palabras de Eduardo Galeao hablando del hambre: «No estalla como las bombas ni suena como los tiros, el hambre, que mata callando, mata a los callados».

Estos niños de Somalia, como consecuencia de la locura de una guerra, pueden morir de hambre calladamate.... ¡Por favor!... ¡Qué cese esta locura!... ¿Qué culpa tienen de nada estas criaturas?... ¡No puedo soportarlo!... Estoy cansado de estos "cuelgues"... Pero voy a aguantar... ¡Estos niños se lo merecen!

¡¡¡¡MALDITAS GERRAS!!!!

ARTE Y CANCIÓN. JOAN MIRÓ, RAIMON Y MARIA DEL MAR BONET


La relación entre arte y canción se hizo especialmente latente en Cataluña; en concreto fue muy importante la relación que se produjo entre el gran pintor JOAN MIRÓ y cantantes como RAIMON y MARIA DEL MAR BONET.

En 1966 Miró ilustró el tercer disco grabado por Raimon; disco que publicó la compañía discográfica CBS con el título de "Cançons de la Roda del Temps" y en el que Raimon musicalizó y cantó trece poemas de Salvador Espriu.

Cubierta del disco de RAIMON: "Cançons de la Roda del Teps" (1966)
Ilustración de JOAN MIRÓ.

Tres años más tarde, Raimon compuso una canción dedicada a Joan Miró, tema grabado por primera vez en su LP "Monserrat 69".

De un rojo encendido
querría las canciones.

De un rojo encendido
querría la vida.

De un rojo encendido
todos los amores.

De un rojo encendido
este rincón tan peligroso;
la gente de aquí y la de fuera
que fuesen todos
de un rojo encendido.

De un rojo encendido
querría el mundo,
y decir las cosas
tal como son.

*********

D'un roig encès 
voldria les cançons.

D'un roig encès 
voldria la vida.

D'un roig encès 
tots els amors.

D'un roig encès 
aquest racó tan perillós;
la gent d'ací i la de fora 
que fossen tots 
d'un roig encès.

D'un roig encès 
voldria el món, 
i dir les coses 
tal com són.

Posteriormente Joan Miró creó dos cubiertas en las que aparecen dibujados los nombres de Raimon y de Maria del Mar fueron estas:

Disco de Maria del Mar Bonet ilustrado por Miró en 1974.
Disco de Raimon ilustrado por Miró en 1979..

domingo, 14 de agosto de 2011

¡MALDITAS GUERRAS! - 100 + 41

Hoy solamente la fotografía y el titular que nos ofrecía esta mañana el diario EL PAÍS:

SOMALIA SE MUERE

Safia Adem, refugiada en la catedral de Mogadiscio, llora
la muerte de su hijo de tres años. (Getty)
¡¡¡¡PUTA Y MALDITA GUERRA!!!!

LUIS PASTOR VI - REENCUENTRO CON LOS POETAS

En este último "cuelgue" con el que cierro la serie que le he venido dedicando a Luis Pastor voy a centrarme en lo que está siendo el eje sobre el que gira su trabajo en estos últimos años, me refiero a su reencuentro con los poetas para musicalizarlos e interpretarlos; trabajo creador que en realidad se relaciona, y es coherente, con sus orígenes; recordemos que en sus dos primeros singles musicalizó y cantó a Miguel Hernández y a Pablo Neruda.

En ese reecuentro de Luis con la literatura considero importante hacer referencia a tres experiencias musicales que me parecen especialmente extraordinarias.

La primera fue el encuentro que mantuvo, acompañado de Lourdes Guerra, con el poeta JOSÉ SARAMAGO; encuentro del que surgió el libro disco bilingüe "Nesta esquina do tempo" ("En esta esquina del tiempo"), compuesto de catorce poemas cantados en español y en portugués, y uno recitado por el propio José Saramago. Un álbum magnífico del que reproduzco el texto del poema "Ergo uma rora" ("Alzo una rosa") interpretado por Luis con la colaboración especial de Pasión Vega.


«Alzo una rosa y todo se ilumina
como la luna no hace ni el sol puede
cobra de luz ardiente y enroscada
el viento de cabellos que se mueve.

Alzo una rosa y grito a cuantas aves
el cielo puntúan de nidos y de cantos,
golpeo en el suelo la orden que decide
la unión de los demonios y los santos.

Alzo una rosa, un cuerpo y un destino
contra la fría noche que se atreve,
y de la savia de la rosa y con mi sangre
perennidad construyo en vida breve.

Alzo una rosa, y dejo, y abandono
cuanto me duele de penas y de asombros.
Alzo una rosa, sí, y oigo la vida
en este cantar de las aves en mis hombros».




«Ergo uma rosa, e tudo se ilumina
como a lua não faz nem o sol pode:
Cobra de luz ardente e enroscada
Ou vento de cabelos que sacode.

Ergo uma rosa, e grito a quantas aves
O céu pontuam de ninhos e de cantos,
Bato no chão a ordem que decide
A união dos demos e dos santos.

Ergo uma rosa, um corpo e um destino
Contra o frio da noite que se atreve,
E da seiva da rosa e do meu sangue
Construo perenidade em vida breve.

Ergo uma rosa, e deixo, e abandono
Quanto me dói de mágoas e assombros.
Ergo uma rosa, sim, e ouço a vida
Neste cantar das aves nos meus ombros».



Relacionado con este trabajo Luis Pastor ha podido vivir, entre otras, dos experiencias hermosas e importantes, me refiero a los conciertos que ha celebrado acompañado de dos orquestas importantes: La Orquesta Athanor de Rivas Vaciamadrid, en el Auditorio Pilar Bardén de Rivas –26 de noviembre padado–; y la Orquesta de Córdoba, concierto celebrado en el Gran Teatro, en el pasado mes de julio.


Lourdes Guerra y Luis Pastor cantando a Saramago
con la Orquesta de Córdoba.

La segunda aventura vivida por Luis en el ámbito de la literatura y de la musicalización de textos poéticos es todavía inédita, pero puedo asegurar que es de una gran belleza y originalidad, me refiero al trabajo que ha realizado, y ya tiene concluído, sobre textos de catorce poetas canarios. Trabajo que ojalá pueda ser publicado lo antes posible.

Y en tercer lugar hay que citar el extraordinario trabajo que Luis Pastor está realizando sobre poemas de Miguel Hernández y al que ya me he referido en "cuelgues" anteriores. En concreto, ahí están los discos "Sonidos blancos", de Juan Valderrama y "Remembranzas", de Carmen Linares, que recogen canciones musicalizadas por Luis; y un disco monográfico de Jarcha, dedicado a Hernándezcon el título de "El rayo que no cesa", obra en la que se incorporan varias canciones musicalizadas por Luis.



Por último, quiero concluir esta serie de cuelgues dedicados a Luis Pastor con una curiosidad que no todo el mundo conoce y que es una manifestación más de su sensibilidad y de su alma de artista..., de su creatividad sin limites..., de su militancia apasionada e inquebrantable por la belleza...; ¿Sabían ustedes que Luis es un maravilloso escultor utilizando la madera como soporte?... ¿Y saben cuál es el motivo o el tema de sus esculturas?... Pues es muy sencillo, es coherente con su identidad: Luis Pastor crea "palomas" y pájaros"...; palomas y pájaros esperanzados, limpios y siempre a punto para echarse a volar.

sábado, 13 de agosto de 2011

¡MALDITAS GUERRAS! - 100 + 40


Ayer hablábamos de ese hombre bueno llamado Angelo Giuseppe Roncalli –Juan XXIII– y de su famosísima, valiente y entrañable encíclica "Pacem in terris", hoy vuelve su palabra y su pensamiento  resonando por cada calle y por cada rincón de este Madrid que se prepara para la llegada de Rayzinger.


«Todos deben convencerse que ni el cese en la carrera de armamentos, ni la reducción de las armas, ni, lo que es fundamental, el desarme general son posibles si este desarme no es absolutamente completo y llega hasta las mismas conciencias; es decir, si no se esfuerzan todos por colaborar cordial y sinceramente en eliminar de los corazones el temor y la angustiosa perspectiva de la guerra. 

Esto, a su vez, requiere que esa norma suprema que hoy se sigue para mantenerla paz se sustituya por otra completamente distinta, en virtud de la cual se reconozca que una paz internacional verdadera y constante no puede apoyarse en el equilibrio de las fuerzas militares, sino únicamente en la confianza recíproca [...].

Es, en primer lugar, una exigencia dictada por la razón. En realidad, como todos saben, o deberían saber, las relaciones internacionales, como las relaciones individuales, han de regirse no por la fuerza de las armas, sino por las normas de la recta razón, es decir, las normas de la verdad, de la justicia y de una activa solidaridad.

Decimos, en segundo lugar, que es un objetivo sumamente deseable. ¿Quién, en efecto, no anhela con ardentísimos deseos que se eliminen los peligros de una guerra, se conserve incólume la paz y se consolide ésta con garantías cada día más firmes?

Por último, este objetivo es extraordinariamente fecundo en bienes, porque sus ventajas alcanzan a todos sin excepción, es decir, a cada persona, a los hogares, a los pueblos, a la entera familia humana. Como lo advertía nuestro predecesor Pío XII con palabras de aviso que todavía resuenan vibrantes en nuestros oídos: ˝Nada se pierde con la paz; todo puede perderse con la guerra˝».

SOLUCIONES AL CANTIJUEGO «SENSIBILIDADES ENGARZADAS»

El "cantijuego: SENSIBIIDADES ENGARZADAS" ya ha sido resuelto... ¡qué bien!... En efecto se trata de 12 discos que desbordan sensibilidad y que no pueden faltar en la discoteca de una persona que ame la música, en general, y la "canción de autor", en particular.

¡Estos son esos doce discos imprescindibles!

¡ALEGRÍA DE PODER COMPARTIR UN GRAN ACONTECIMIENTO!...

ALEGRÍA DE PODER COMPARTIR ESTE GRAN ACONTECIMIENTO: A partir del próximo 25 de septiembre va a reponerse en cines la película CHICHO o MIEN...