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miércoles, 27 de abril de 2011

¡MALDITAS GUERRAS! - XXXVI

Hoy en el periódico El País se informa de que Gadafi,
ese gran miserable,  ha movilizado al menos a 121 estudiantes de entre 15 y 17 años.

(¡Lastima que en España todavía haya alguien que piense
que Gadafi es un "amigo extravagante de Occidente"!)



«Yasin Osman Mohamed Yusef, Abdulrahman Fati Salem Qinada y Al Madi Said Mohamed al Kediri son tres adolescentes libios con edades entre los 15 y 17 años. Quizás hayan muerto. O tal vez estén vivos y continúen combatiendo. Porque lo cierto es que los tres chavales fueron enviados junto a más de un centenar desde sus colegios al frente bélico en el oriente de Libia».

¡MALDITAS GUERRAS!


CRÓNICA FOTOGRÁFICA DE UNA FIESTA-CONCIERTO INOLVIDABLE. Primera parte.

Juan Miguel Morales. "Autorretrato"
En la fiesta-concierto que celebramos el pasado 25 de abril tuvimos la gran suerte de contar con la presencia de JUAN MIGUEL MORALES, gran fotógrafo y amigo entrañable al que ya he dedicados varios "cuelgues" con anterioridasd. (Ver "Juan Miguel Morales. Imágenes con latido", domingos 9 de enero de 2011; y "Cantijugamos con Juan Miguel Morales y sus retratos de cantantes", sábado 8 de enero de 2011).

Pues bien, en un gesto de admirable generosidad –uno más de los muchos se produjeron en el homenaje a Celaya en su cien-cumpleaños–, Juan Miguel –que vive en Barcelona– decidió desplazarse a Madrid para regalarme, y regalarnos a todos, una crónica fotográfica de lo todo lo que aconteció, durante dos horas y media, en el escenario de la Sala Galileo Galilei.

A la vista de las fotografías que Juan Miguel me ha mandado –de momento, una primera entrega– he decidido dedicar tres o cuatro "cuelgues" al desarrollo de esa "crónica fotográfica". Creo que es un documento visual muy hermoso, que merece la pena que lo compartamos todas las personas que amamos la auténtica "canción popular".

Y empezamos...

A las 18:30 empezaron las pruebas de sonido en la Sala Galileo... Pruebas que fueron realizando los 22 músicos, compositores e intérpretes que iban a participar en la Fiesta-Concierto.

A eso de las 20 horas llegó Pablo Guerrero que, por la mañana, había recibido el "Premio Villa de Madrid 2010". Pablo, nada más enterarse de que íbamos a celebrar un homenaje a Celaya me llamó ofreciéndose a colaborar en el acto, hablamos y decidimos que leería alguno de los poemas de Gabriel.

Pablo Guerrero y Fernando Lucini paseando por la calle
Galileo, y decidiendo qué poema recitaría el creador extremeño
y Premio de la Música Villa de Madrid, 2010.

A las 21:00 horas se abrieron al público las puertas de la Sala Galileo, y poco después de las 21:30 se inició la fiesta que fue presentada y conducida por Víctor Alfaro, director y presentador del programa "Al caer el sol" que se emite, en Radio Sol XXI, todos los domingos a las 8 de la tarde.

Víctor Alfaro. Presentador y conductor de la Fiesta Concierto.


Víctor, tras saludar al público, solicitó la presencia en el escenario del poeta y compositor Santiago Gómez Valverde que leyó el maravilloso y entrañable texto de Sabina de la Cruz –viuda de Blas de Otero– manifestando su cariñosa adhesión al homenaje. (Ver texto en el "cuelgue" de ayer martes, 26 de abril).

Santiago Gómez Valverde.

Seguidamente me tocó a mí salir al escenario –confieso que muy nervioso, y sobre todo muy emocionado–. Hablé un poquito de Gabriel Celaya, de la generosidad de todos los participantes, y de la ONG "Luces Rojas", que realiza apasionantes proyectos de solidaridad en la India, y a la que le fueron entregados todos los ingresos obtenidos con el concierto.

Fernando Lucini.

Y realizadas las presentaciones y cumplidos los indispensables protocolos... ¡LA PALABRA SE HIZO MÚSICA!... Y ese, siempre mágico, acontecimiento corrió a cargo, en primer lugar, de Fernando Lobo, cantautor gaditano que acaba de editar su segundo disco "Encrucijada". (Ver "cuelgue": "Fernando Lobo. Po-Éticas y Encrucijadas", miércoles, 30 de mazo de 2011).

Fernando cantó, como pórtico, el tema "La poesía es un arma cargada de futuro", canción basada en el conocido poema de Gabriel, que fue musicalizado por Paco Ibáñez. Gesto que le pedí personalmente a Fernando Lobo –nada más comunicarme Paco Ibáñez que no participaría en el homenaje– y que él aceptó y nos regaló demostrando su grandeza como músico e intérprete; es decir, haciendo una versión del tema totalmente personal y muy hermosa; tanto, que fuimos muchos los que le sugerimos, tras escucharle, que no dejara de incorporarla a su repertorio y a su siguiente disco.

Fernando Lobo cantando "La poesía es un arma cargada de futuro".

Tras el enorme aplauso que recibió Fernando Lobo por su versión de "La poesía es un arma cargada de futuro", Víctor Alfaro solicitó la salida al escenario de la extraordinaria creadora y cantante Olga Manzano, quien acompañada a la guitarra por Anibal Aveiro, recitó un poema, y canto "Tu risa", tema musicalizado por ella misma y por Manuel Picón en el disco "Los versos del capitán", todo él dedicado a poemas de Pablo Neruda.

Olga Manzano.
«Amor mío si vieras, si vieras que de pronto
mi sangre cae y mancha las piedras de la calle,
ríe porque tu risa será para mis manos
como una espada fresa en las horas oscuras.

Quítame el pan, si quieres, quítame el aire, pero 
no me quites tu risa porque me moriría.
No me quites la rosa, la lanza que desgranas, 
el agua que de pronto estalla en tu alegría...».

Gabriél Celaya conoció personalmente a Pablo Neruda en 1934 y, en más de una ocasión me comentó que el libro del poeta chileno que más le gustaba, aparte del "Canto General", era "Los versos del capitán".

Cuando en 1979, Olga Manzano y Manuel Pícón compusieron y grabaron el disco "Los versos del capitán", dedicado a Pablo Neruda, recuerdo que se lo regalé a Gabriel..., ¡le encantó!. De todas las canciones de aquel LP la que más le gustaba era "Tu risa"...; más de una vez me dijo. «Este poema parece que Pablo lo ha escrito para Amparo...; por lo menos yo cuando lo leo, o lo escucho, no puedo dejar de pensar en ella». (Este fue el motivo por el que le pedí a Olga que cantara "Tu risa". Cantar en el Galileo aquella canción supuso tenerles a Gabriel y a Amparo entre nosotros).

La siguiente actuación en la Fiesta-Concierto corrió a cargo de Tabaré Picón –hijo de Manuel y de Olga– acompañado del extraordinario músico y guitarrista Gonzalo Castro.

Tabaré Picón.

Tabaré y Gonzalo interpretaron la canción "Vino turbio" de Manuel Picón, tema que forma parte del disco de Manuel "Tangos rabiosamente uruguayos". (Recuerdo que, nada más grabarlo, fui la primera persona a la que se lo dio para que lo escuchara... Me emocionó mucho... Fue un disco muy impactante para mí y muy importante para Manuel... Me contó que «al principio no podía cantar los tangos que había compuesto porque se le llenaban los ojos de lágrimas»).

La interpretación de "Vino turbio" que nos ofrecieron Tabaré y Gonzalo fue impresionante... Está más que claro –y así se lo comenté a la salida de la Fiesta–  Tabaré tiene un futuro luminoso y esperanzador en el mundo de la canción... Canta con profundidad –"hondura"– y con su voz consigue emocionar y contagiar pasión y vuelo... (Manuel, allá arriba, puede presumir de hijo, y sentirse sanamente orgulloso de él. Seguro que Gabriel y Amparo, la noche del día 25, se lo reconocieron y comentaron).

Y el concierto continuó...; pero, si me los permitís, seguimos contándolo mañana en un segundo "cuelgue".

martes, 26 de abril de 2011

¡MALDITAS GUERRAS! - XXXV

Ayer, 25 de abril se celebró en Portugal la llamada Revolución de los Claveles, fiesta conmemorativa del 25 de abril de 1974, día importantísimo para el pueblo portugués porque supuso la caída de la dictadura salazarista que dominaba el país desde 1926.

Aquel día se produjeron escenas como ésta:


Los claveles rojos inundaron la ciudad simbolizando las aspiraciones y las esperanzas de un pueblo que se decidió a luchar contra la dictadura y que empezó a otear renovados horizontes de paz y de libertad. Claveles que se incrustaron, especialmente, en las bocas de los cañones de los tanques y los fusiles de los soldados.

Ese símbolo de los claveles rojos, lo evocaba anoche –de madrugada– después de la Fiesta-Concierto a Celaya, acordándome de algunos poemas que le cantan a la PAZ y que, le hacen frente y se encaran contra las ¡malditas guerras!. Entre esos poemas breves, evocaba los siguientes:


«Por un objetivo de paz
escribe juntos
lo nombres de amigos y enemigos
con idéntico color
de tinta y sentimientos».
(Pablo del Barco)

«Labraremos la paz
a fuerza de caricias, a puñetazos puros».
(Blas de Otero)

«Allí donde un hombre muera,
allí donde suene un tiro
hermanos demos un grito
con el amor por bandera».
(Manuel Gerena)

POR LA INMENSA GENEROSIDAD DE NUESTROS JÓVENES CREADORES... ¡GRACIAS!

Anoche celebramos un gran concierto con motivo del CIEN-CUMPLEAÑOS del poeta y amigo GABRIEL CELAYA...¡Fue maravilloso!..., sobre todo porque en la Sala Galileo Galilei pudimos vivir  un montón de hermosos gestos de extraordinaria solidaridad y humanidad, protagonizados, sobre todo, por un numeroso grupo de creadores que se unieron para cantarle a la poesía, a la sensibilidad y a la belleza.

A todos ellos, lo primero y lo más importante que quiero decirles es sencillamente:

¡¡¡¡¡GRACIAS!!!!!


GRACIAS A:
Fernando Lobo
Olga Manzano
Anibal Aveiro
Tabaré Picón
Gonzalo de Castro
Pablo Sciuto
Moncho Otero
Manuel Cuesta
Alfonso del Valle
Milagros
Jesús Garriga
Rafa Mora
Antonio Higuero
Juan Antonio Muriel
Laura Granados
Diego Ojeda
Sergio Alzola
Marwan
Paco Cifuentes
Alejandro Martínez
Pablo Guerrero
Dúo Silné
Ángela Biedma
Víctor Alfaro
Javier Rodríguez
Maite González
Juan Miguel Morales
Nati Gastón, sobrina Amparo
Los téncios de sonido de la Sala Galileo
y todos los que asistieron
a la gozosa celebración.


¡¡¡¡¡GRACIAS!!!!!

A partir de mañana haré varios "cuelgues" que recogerán un amplio reportaje fotográfico del cien-cumpleamos de Celaya; reportaje realizado por JUAN MIGUEL MORALES, buen amigo –al que quiero mucho– que se desplazó desde Barcelona para estar con nosotros y ofrecernos sus joyas discográficas.

MENSAJE DE SABINA DE LA CRUZ, VIUDA DE BLAS DE OTERO, CON MOTIVO DE LA FIESTA-CONCIERTO A GABRIEL CELAYA

Con motivo de la Fiesta-Concierto que celebramos ayer, en homenaje al poeta Gabriel Celaya –que cumplió 100 años el pasado 18 de marzo–, Sabina de la Cruz –viuda de Blas de Otero– nos ha enviado en siguiene mensaje:

En el Centenario de Gabriel Celaya
   
Querido Gabriel: Te recuerdo en el Bulevard de San Sebastián, sentado en la terraza del café, junto a Blas, mientras yo subía por la empinada escalera de vuestra bohardilla de Fermín Calvetón en busca de  Amparitxu. Y las largas conversaciones sobre poesía: tú lo sabías todo sobre Bécquer, sobre las vanguardias. Y tu risa escandalosa, tu bondad insobornable, tu amor a la libertad. Hermano poeta, como llamabas a Blas, hermano tú de todos los amigos, acogedor Gabriel, “alma cargada de futuro”, como tu poesía. Así quiero recordarte en tu Centenario, rodeado de otras almas que viven hoy en un mundo mejor que el de nuestro tiempo, gracias también (así quiero creerlo) a unos versos en que pusiste tu gran corazón y tu sabiduría de buen poeta. Adiós Gabriel, adiós, Amparo. Hasta pronto.
                                                                
Sabina de la Cruz 
Bilbao, 25 de abril de 2011

Entre amigos: Gabriel Celaya, Blas de Otero, Sabina de la Cruz y Amparo Gastón.
(Foto de Garrido).

lunes, 25 de abril de 2011

¡MALDITAS GUERRAS! - XXXIV

Hace unos días, una de mis hijas estuvo rebuscando fotografías en antiguos álbumes familiares, para crear un libro-recuerdo-felicitación para su madre; entre las fotografías que rescató, y que yo hacía años que no había vuelto a ver, estaba esta:


¡Sí! Ese señor que desfila tan marcialmente con su cetme –"fisilón"– en su mano, soy yo. La foto me la hicieron el día que "juré bandera", acto que se celebraba al final de de los tres primeros meses de la "mili", y que suponía, ni más, ni menos, que realizar solemnemente la promesa de lealtad y servicio a la nación, en especial en posibles movilizaciones para la guerra y el "combate".

Al contemplar esta fotografía he dedicado un buen rato a pensar y a recordar aquella "mili" iniciada el 15 de julio de 1971 –que en aquel momento era obligatoria, sin permitir todavía lo que más tarde se llamó "objeción de conciencia"–. 

Han sido unos pensamientos y unos recuerdos muy provechosos, ¿sabéis por qué?...; muy sencillo, porque fue allí, y en particular en el momento que refleja la fotografía, donde consolidé mi odio y mi desprecio a las armas, al militarismo y a las MALDITAS GUERRAS.

Hago algunas anotaciones al respecto, evocando, como siempre, la memoria contra el olvido:

1. Para mí solamente pensar en que tenía que hacer la "mili" era un suplicio. Tenía que haberla hecho en 1967, y fui prorrogando la cosa, todo como pude, hasta que, cuatro años más tarde, no me quedó más remedio que hacerla. Era absurdo, ridículo, macabro, repugnante...; desde chico nunca me gustaron las "armas", hasta las de juguete me daban miedo... ¡Qué le vamos a hacer yo era, y tal vez sigo siendo, un cobarde!. (Poco me cuesta confesarlo).

2. Cuando llegué a lo que se llamaba "el campamento", donde nos tenían reclutados "haciendo la instrucción" –es decir el "perdiendo miserablemente el tiempo"– me pasé casi quince tardes sentado y llorando por las esquinas...; ¡lloré mucho en aquella maldita mili!... (Ya veis, además de cobarde, soy llorón)... Me sentía impotente, reprimido, "machacao"...; no podía soportar el tacto y el ruido del fusil...; me sentía ridículo marchando o desfilando en filas horas y horas...; me repugnaban las teóricas cuyo protagonista principal siempre era el enemigo...; me despertaban agresividad –mucha agresividad– algunos de los cabos y sargentos que disfrutando machacando a los gordos, a los analfabetos recién salidos de su pueblo, y no digamos a los reclutas que se manifestaban tiernos y sensibles...; ¡la palabra "maricón" era, para algunos de aquellos "mandos", una de sus expresiones prefiras!



3. Harto ya de llorar, decidí utilizar una estrategia; como era maestro, hablé con el capitán de mi compañía y le propuse dos cosas: Enseñarle a leer a un analfabeto que tímidamente me solía dar las cartas de su novia para que se las leyera y luego le contestara. Y pintar en el frontal de la compañía –que era de un blanco-gris "desangelao"– un tanque gigante copiado de un libro, es decir, un "fresco" en toda regla...; hubiera preferido pintar a Sofia Loren enseñando "canalillo", pero no me habría dejado.

El capitán aceptó mis propuestas y me libré de muchas horas de instrucción...; por supuesto el tanque tardé en pintarlo más de dos meses...; y mi querido Antonio terminó deletreando felizmente los piropos y las provocaciones eróticas que le escribía su novia.

4. De lo que no me libré fue de ir al campo de tiro...; ¡que mal lo pasé!...; lo de tirar a un blanco con el cetme pude soportarlo, la cosa era hacerlo tan mal que no hiciera ningún impacto en la diana –el sargento no dejaba de decirme: "¡Cegato apunta!"–.

Lo del tiro de "granadas" fue mucho más surrealista, decidí demostrar que no sabía lanzarlas, que yo en mi vida no había lanzado ni una piedra, y entonces como el sargento me obligaba a hacerlo yo lanzaba la granada de tal forma que siempre caía cerca del mismísimo sargento...; no sé como me las arreglaba... Aquí el insulto de "mi sargento" era más fuerte...; total que al final me dejó por imposible... Eso sí, en mi expediente militar figura lo siguiente: "INÚTIL EN LANZAMIENTO DE GRANADAS"... ¡No podéis imaginaron los orgulloso que me siento de ello!


5. Y por último, el día de la jura de bandera, –¡miradme la cara1–. En aquel preciso momento, lo recuerdo muy bien, pensaba: «De lealtades al ejercito y a las armas nada de nada... Yo juro ante la bandera de mi nación que jamás empuñaré un arma contra nadie...; que por nada del mundo iré a una guerra; que tengo vocación de prófugo...; que todo este montaje militarista me resbala, lo desprecio y no me interesa para nada». (Fue la última vez que toqué un arma ni de verdad, ni de juguete).

Evocado y contado todo lo anterior me parece lógico, coherente, y hasta fantástico, decir, o gritar cuarenta años más tarde:

¡MALDITAS ARMAS!
¡MALDITAS GUERRAS!

domingo, 24 de abril de 2011

¡MALDITAS GUERRAS! - XXXIII

Ahora las noticias sangrientas llegan de SIRIA:
«Siria se hunde entre la represión más indiscriminada y salvaje"


Es realmente difícil despertarse por la mañana, leer el periódico, y no perder la esperanza de que otro mundo es posible: sin armas, sin guerras, sin violencia... Es difícil sí..., pero es necesario realimentar la esperanza, ¡fortalecerla!... para seguir creyendo y diciendo lo que Benedetti escribe en su poema "Gallos sueños":

«Tenemos una paciencia verde y sólida como un caimán,
una paciencia a prueba de balas y promesas....
tenemos una esperanza a prueba
de terremotos y congojas,
sabemos esperar rodeados de la muerte,
sabemos desvelarnos por la vida.
Tenemos una alegría temprana como un gallo,
una alegría convicta maniatada y rabiosa,
sabemos cómo desatarla y sabemos
que al alba cantarán los gallísimos sueños».

CADA VEZ QUE CONTEMPLO UNA IMAGEN DEL DOLOR Y DE LA DESGARRADORA Y CRUEL INJUSTICIA QUE ESTA VIVIENDO "CUBA Y EL PUEBLO CUBANO" SE ME ROMPE EL ALMA...

... se me saltan las lágrimas, me desespero por la impotencia y siento un infrenable ODIO –¡sí! odio!- hacia el repugnante  Donald Trump y s...