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viernes, 11 de marzo de 2011

OJOS Y MIRADAS PARA "CANTIJUGAR"

Hoy vamos a iniciar una nueva serie de "cantijuegos" que espero que os gusten. El primero va a girar en torno a "LOS OJOS Y LAS MIRADAS"... ¡Empezamos!...

Observa estos ojos; fíjate en estas trece miradas:


Seguidamente vamos a leer trece fragmentos poéticos que hablan de los ojos, o de las miradas. Son fragmentos poéticos tomados de canciones que pertenecen a los artistas cuyos ojos acabamos de observar.

El "cantijuego" de hoy tiene dos niveles de resolución: Hay que identificar a qué canción pertenece cada fragmento poético; y hay que decir cuál es su autor reconociéndo en los ojos, o en las miradas anteriores.

Por ejemplo: El fragmento "1" pertenece a la canción _____ y es de _____, cuyos ojos aparecen en el recuadro _____.

Y sin más explicaciones, ahí van los 13 fragmentos poéticos... (Te espero en "comentarios").

jueves, 10 de marzo de 2011

OLGA CERPA. De la emoción contra la dictadura de la modernidad.

El sábado pasado estuve en la sede de "Espacio Canarias", en Madrid –situada en la calle Alcála, 91–, con motivo de la presentación que hizo Diego Ojeda de su nuevo disco "Semáforos en verde".

Al final del concierto me pasé un buen rato mirando los libros y los discos que tenían en la librería, e hice dos grandes descubrimientos: dos discos –con muy buena pinta– que desconocía y que, por supuesto, decidí regalármelos. Hoy voy a referirme, y a comentar, uno de ellos.

Se trata de un disco de OLGA CERPA –de Mestisay–, editado en 2008, con el título de "Pequeño fado y otras canciones de amor".




Nada más llegar a casa me puse a escucharlo y nos os podéis hacer ni idea de lo que pude disfrutar...; ¡es un disco muy bello en todos los sentidos!: por su diseño, por las canciones que recoge y, sobre todo, por la extraordinaria voz de Olga Cerpa, que en esta ocasión, además de cantar muy bien –como siempre–, resulta tremendamente seductora.

Tras una primera audición, realicé una segunda, e incluso una tercera...; audiciones que me suscitaron unos sentimientos y unos pensamientos que me apetece verbalizar y compartir.

El centro en torno al que giraron esos sentimientos y pensamientos; lo que verdaderamente me los suscitó, fueron los versos de la canción "Amar y vivir", de Consuelo Velázquez, compositora mexicana autora de otros grandes temas como "Bésame mucho", "Qué seas feliz" o "Verdad amarga"; versos que cantados por Olga consiguieron atraparme.




«Se vive solamente
una vez.
hay que aprender 
a querer y a vivir,
hay que saber
que la vida se aleja
y nos deja 
llorando quimeras.
No quiero arrepentirme
después de lo que pudo
haber sido
y no fue,
quiero gozar esta vida
teniéndote cerca de mi
hasta que muera».



Estos versos, rodeados de esas dos imágenes tan añejas y "cursilonas" –que he tomado del disco–, plantean dos cuestiones –relacionadas con la experiencia amorosa– que trascienden el tiempo y el espacio –: Tenemos que «aprender a querer y a vivir», porque la vida es única y se nos va; y tenemos que amar intensamente –sin límites, sin represiones– para que nunca tengamos que arrepentirnos "de lo que pudo haber sido y no fue".

Pensando en esas dos necesidades –tan reales–, expresadas en una canción que alguien podría calificar "de otra época", me di cuenta, una vez más, de que en esto de la pasión por la música y por la canción la clave radica en la "emoción" y el "desbordamiento de los sentimientos"; es algo en lo que creo y que no me canso de repetir... En este sentido a mi, personalmente, me siguen "poniendo" –y eso que ya estoy para pocas "puestas"– lo mismo un bolero, una habanera, un son, o un fado, de los llamádos clásicos –si tiene calidad y está bien cantado–; que las más apasionadas y eróticas canciones de amor de jóvenes creadores –a los que admiro– como Luis Quintana, Marwan, Alejandro Martínez, Patricia Fernández, Paco Cifuentes, Diego Ojeda, Lucía Caramés, Manuel Cuesta, o mi buen amigo Tontxu.

Afirmación que me compromete a decir que, en esto de la canción, rechazo absolutamente la dictadura de la modernidad; y el desprecio, o la falta de valoración, hacia canciones de otras épocas, como consecuencia de esa dictadura, o, de lo que es peor, del desconocimiento y o de la ignorancia. ¡A veces me da pena descubrir lo poco que se conoce, entre un sector importante de la juventud, la verdadera y apasionante historia de nuestra canción popular española y latinoamericana.

Y dicho esto, volvamos sobre el disco "Pequeño fado y otras canciones de amor", obra de Olga Cerpa que transmite mucha emoción y que puede suscitar un total desbordamiento de sentimientos.


Olga Cerpa

El disco magistralmente producido por Manuel González y Pancho Delgado, se compone de los siguientes temas: "Pequeño fado", de Manuel González; "Luz de luna", de Álvaro Carrillo –compositor mexicano–; "He perdido contigo", de María Teresa Vera y Luis Cárdenas; "No me quieras tanto", Rafael Hernández –puertorriqueño–; "Si me pudieras querer", de Ignacio Villa –Bola de Nieve–; "Dos rosas", de Mirian Cruz –dominicana–; "Cenizas", de Wello Rivas; "Amar y vivir", de Consuelo Velázquez; "Si te contara", de Félix Reina; "Llamarada", de Jorge Villamil; "Viajera", de Fernando García; y "Amor de mis amores", de Agustín Lara.

Por último, imposible dejar de nombrar a los músicos que participaron en la grabación: Bernardo Couto (guitarra portuguesa), Pancho Delgado (gutarras espñolas, requinto y arreglo musicales) y Marco Valero (contrabajo y bajo acústico).

miércoles, 9 de marzo de 2011

¡FELIZ CUMPLEAÑOS!... A La Estación de Sevilla



LA ESTACIÓN DE SEVILLA CELEBRA SU PRIMER CUMPLEAÑOS... Un año de trabajo en defensa de la cultura de calidad...; apostando por la buena música...; reivindicando la belleza y la sensibilidad...; abriéndole camino al trabajo de los jóvenes creadores...; demostrando lo que es un trabajo ilusionado y de calidad...; y haciendo realidad sueños y esperanzas... TODO UN CONJUNTO DE MOTIVOS PARA DESEARLES FELICIDAD Y FUTURO... Un futuro en el que todos deberíamos colaborar desde dentro y desde fuera de Sevilla.

El 13 de diciembre de 2010, le dediqué un "cuelgue" a La Estación. Allí podéis encontrar más información sobre sus proyectos y actividades, y ademas en:

http://www.myspace.com/laestacionsevilla
http://www.laestacionsevilla.org

FOTOS CON HISTORIA

De izquierda a derecha, empezando por la parte superior, aparecen:
Luis Fernández Soria, Carlos Llorente, Jean Pierre Torlois, Fausto, Luis Pastor,
Vitorino, Miguel Ángel Chastang, Rufo
y Antonio Gómez.

Nuestra "fotografía con historia" de hoy fue tomada en mayo de 1976, durante la grabación del disco "Vallecas", de Luis Pastor.

Antonio Gómez y Luis Fernández Soria produjeron el disco. Carlos Llorente (flauta y percusión), Jean Pierre Torlois (guitarras acústica y eléctrica y mandolina) y Miguel Ángel Chastang (contrabajo), fueron los músicos que intervinieron en la grabación. Fausto y Vitorino –cantantes portugueses y grandes músicos– acompañaron a Luis haciendo voces, percusiones, tocando el acordeón, el piano, el adulfe –pandero pequeño de origen árabe– y lo que fuera necesario.

En la fotografía también aparecen Cástor, escritor y poeta uruguayo que en aquellos años colaboraba estrechamente con Luis; y Luis Suárez Rufo –fallecido en 2004– que fue su mánager, o representante, durante muchos años.

Cubierta del disco "Vallecas" (1976).
Dibujo de carpeta: Pedro Sánchez.
El disco "Vallecas" empezó a grabarse, en los Estudios Audiofilm, justo al día siguiente del histórico primer macro-concierto de los Pueblos Ibéricos, celebrado el 9 de mayo de 1976, en el campus de la Universidad Autónoma, en Cantoblanco, Madrid. Concierto en que intervinieron más de cuarenta cantantes –entre ellos Luis, y los portugueses Fausto y Vitorino–, y  en que participaron más de 50.000 jóvenes de todo el país.

En este disco Luis Pastor incorporó las siguientes canciones:  "Coro de la primavera", de José Afonso; "Dos canciones para un gesto", de Jesús López Pacheco; "Canción del exilio", de Cástor; "Quisiera un verso manchado", de Carlos Álvarez; "Cancioneta", de León Felipe; "Nanas del Che" y "Villancico para Rafael Alberti", de Víctor Manuel Arbeloa; "Amar es combatir", de Octavio Paz; "Vamos juntos", de Mario Benedetti; y "Vengan a ver (Vallecas'75)", de Luis Pastor.

Luis Suárez Rufo.
Quiero aprovechar este "cuelgue" para recordar a Luis Suárez Rufo, fallecido en 2004. "Rufo" –como le llamábamos los amigos– fue el mánager de Luis Pastor durante diecisiete años y el amigo fiel con el que siempre pudo contar para lo que hiciera falta.

Rufo poseía una hermosa y profunda humanidad y fue, sin duda, un personaje clave –en la sombra– para la historia de la "nueva canción" durante los años setenta y ochenta.

Recuerdo que él escribía sobre música en las páginas culturales de la revista "Noticias obreras", y que un día, en 1977, me llamó para pedirme que le sustituyera, porque era tanto el trabajo que tenía con Luis que prácticamente no le quedaba tiempo para redactar sus crónicas. Yo lo hice encantado; éramos buenos amigos.

Así fue como empecé a escribir sobre canción en aquella revista; lo hice entre los años 1977 a 1984, y fue una experiencia realmente inolvidable, sobre todo por lo que supuso para mí respecto a la consolidación de una postura y de un compromiso personal en defensa de la libertad y de los derechos humanos.

"NOTICIAS OBRERAS".
Cubierta del número 832, publicado en mayo de 1982.
(En este número de la revista publiqué, en concreto, un artículo al
que titulé: "Inti-Illimani o la madurez de la música chilena en el exilio").

martes, 8 de marzo de 2011

CENTENARIO DE GABRIEL CELAYA. Previos apasionados a un centenario - V


En este quinto "previo apasionado" dedicado a Gabriel Celaya, con motivo del "centenario de su nacimiento" me he decidido a narrar una anécdota que viví personalmente con él y con Rafael Alberti y que jamas he contado. Fue una situación original y muy entrañable que, de alguna forma. pone de manifiesto como era Rafael, y cómo era la relación que mantenían, entre sí, los dos grandes poetas.

Fue en 1985; en aquel momento me encontraba escribiendo los cuatro volúmenes de mi libro "VEINTE AÑOS DE CANCIÓN EN ESPAÑA (1963-1983)", y buscando el apoyo de personas del mundo de la cultura, ajenas al de la canción, que estuvieran dispuestas a respaldar con su palabra el valor y la importancia de la "nueva canción como un arma cargada de futuro".

En ese intento, conseguí que el primer volumen me lo prologara generosamente Antonio Gala; por otra parte había hablado con Celaya para que me prologara el tercer volumen, dedicado a los "problemas sociales"; y pensé que el segundo, centrado sobre los temas "del amor, la libertad y la identidad", tal vez podría prologármelo Rafael Alberti. (Era un hermoso momento de absoluta solidaridad en defensa de la democracia y de los derechos humanos).

Gabriel Celaya, Amparo Gastón, y Rafael Alberti.
Detrás de Celaya, el poeta Juan de Loxa.

Personalmente conocía muy poco a Rafael, solo habíamos tenido algunos contactos en el Instituto Cultural Andaluz, de Madrid, institución de la que yo formaba parte de su junta directiva.

En aquel momento el poeta vivía en un piso de la Plaza de los Cubos –en la zona madrileña de Princesa– y habitualmente, todas las tardes, bajaba a merendar, o a cenar, a la cafetería de un VIPS que había debajo de su casa. En la librería de aquel VIPS, vendían algunas de sus obras, y el poeta–casi siempre con gran amabilidad– solía firmar autógrafos a las personas que las compraban y le solicitaban una dedicatoria.

Una tarde decidí ir a aquella cafetería, acercarme al poeta y hablarle de mis libros y de la posibilidad de que me escribiera el prólogo del segundo volumen. Cuando vio que me acercaba pensó que era alguien que iba a solicitarle un autógrafo, lo que le hizo mostrarse sonriente y amable; pero cuando le expliqué quien era y lo que en realidad quería, no os podéis hacer ni idea del "cabreo" que se pilló; hasta llegó a llamarme "cuervo". Reacción que justificó diciéndome, a gritos, que lo estábamos explotando, que no le dejábamos en paz y que no le escribía un prólogo a nadie más, sobre todo si encima se lo pedíamos gratis.

El enfado fue tan grande que yo, para calmarle, ingenuamente le dije: «Rafael, no te enfades y perdona. Olvídate de lo que te he dicho y no te preocupes. Lo que haré es pedirle el prólogo a Celaya que seguro que me lo escribe»...

Cuando Rafael escuchó aquello su enfado creció más aún: «¡Celaya, Celaya!... ¡Claro que te lo escribirá!... ¡Y lo hará sin leerse el libro!... ¡Menudo es Celaya!». Y entonces yo, sin saber como salir de aquella situación intenté despedirme y largarme...; pero entonces, cambiando totalmente de tono, me dijo: «¡Déjame el manuscrito del libro y pasa mañana por mi casa. Te tendré preparado algo».

Al día siguiente fui a su casa, me recibió él mismo y nada más saludarme me dio un sobre y me dijo: «Toma, esto para ti, para que lo pongas en tu libro... Pero no lo abras ahora, ábrelo si quieres en el ascensor... Y que el prólogo te lo haga Celaya»... Nos despedimos, y nada más salir de su casa leí algo que me había escrito en el sobre, concretamente esto:

Abrí el sobre y me encontré con que lo que él llamaba "eso", era este hermoso dibujo –que ya conocéis–  rodeado de un pequeño poema que hablaba precisamente de la canción, del amor, de la libertad y de la indentidad; las cuatro palabras clave sobre las que giraba el contenido del libro.


De allí, inmensamente feliz, me fui directamente a casa de Gabriel y de Amparo... ¡No salíamos del asombro!... Al final utilicé el dibujo en la cubierta del libro, el prólogo lo escribió Celaya y completé el asunto con un epílogo de Antonio Gómez.

El día de la presentación Rafael y Gabriel –recordando esta historia, riéndose a carcajadas y metiéndose conmigo– me comentaron: «¿Ves?... Al final ha sido mejor así»... Y era verdad... Y allí se quedaron los dos, tan amigos, como si no hubiera pasado nada...; pero sí, sí había pasado algo importante: con su amistad, y con su generosidad, me habían hecho inmensamente feliz y habían dado un sólido y definitivo respaldo a la "canción de autor".

Este fue el resultado de aquella entrañable historia:


NOTA: Lee, al margen, la lista de artistas participantes con la que vamos a poder disfrutar el día 25 de Abril en la celebración de la fiesta-homenaje a Gabriel Celaya que vamos a celebrar, con motivo del Centenario de su Nacimiento.... Promete ser una fiesta inolvidable.

MUJER

(Foto de Enrique López-Tapia)
«Mujer si te han crecido las ideas
de ti van a decir cosas muy feas:
que no eres buena, que si tal cosa,
que cuando callas te ves mucho más hermosa.

Mujer, espiga abierta entre pañales,
cadena de eslabones ancestrales.
ovario fuerte, di lo que vales,
la vida empieza donde todos somos iguales.
Ángela, Jane y antes Manuela.
Mañana es tarde, el tiempo apremia.

Mujer si te han crecido las ideas
de ti van decir cosas muy feas,
cuando no quiera ser incubadoras
dirán, no sirven estas mujeres ahora.

Mujer, semilla, fruto, flor, camino,
pensar es altamente femenino. 
Hay en tu pecho dos manantiales,
fusiles blancos y no anuncios comerciales».

Hoy, lo primero de todo, quiero dedicar este poema-canción de Gloria Martín –cantante venezolana nacida en España– a todas las mujeres que conozco, que he conocido y que conoceré con el paso del tiempo...; dedicárselo a todas las mujeres del mundo ofreciéndoles mi respeto, mi admiración, y abriéndoles mi corazón de par en par.

Esta canción, en España ha sido cantada por Claudina y Alberto Gambino, en su disco "Llamas" (1978) y por el grupo canario Troveros de Asieta en "Siempre sonriendo" (2001).

Amparo Ochoa, cantante mexicana hizo una preciosa versión que se puede escuchar en:
http://www.youtube.com/watch?v=57neSrYUJpw

lunes, 7 de marzo de 2011

SANTIAGO GÓMEZ VALVERDE. Dos magníficos discos imprescindibles para los amantes de la canción y de la literatura

A mediados de 2009, a punto de entregar a la imprenta mi libro "MIGUEL HERNÁNDEZ. ¡DEJADME LA ESPERANZA!" –en el que recogí toda la poesía de Miguel que había sido musicalizada y cantada– descubrí que se había editado un disco de "nanas" en el que Jesús Márquez cantaba "Con dos años, dos flores", poema de Miguel Hernández publicado en su libro "Cancionero y Romacero de Ausencias".

Inmediatamente paré la entrega del libro y me lancé a la búsqueda de ese disco –que, por cierto, había sido editado en 2007... «¡y yo sin enterarme!»–; me informaron de que había sido publicado por Exlibris Ediciones y se lo solicité a la editora directamente, porque no encontré, por todo Madrid, donde comprarlo –problema que cada día es más común y cotidiano–. El disco se titula: "Nanas para un niño recién nacido".


Cuando tuve, por fin, el disco en mis manos, y pude escucharlo, me quedé sorprendido, por las canciones que contenía, por sus intérpretes y, sobre todo, por el director del proyecto y musicalizador de todos sus textos: Santiago Gómez Valverde, poeta y compositor al que aprecio y admiro hace tiempo.

En concreto, el disco "Nanas para un niño recién nacido" se compone de los siguientes temas:

PACO SANZ interpreta "Ninghe, ninghe, ninghe, tan chiquito", de Ildefonso Pereda Valverde; "¿Qué, primero un cuento?", de Germán Berdiales; y "El que está en la puerta que non entre agora" canción compueta sobre un tema popular.

LAURA GRANADOS nos ofrece "La berceusa Julia", de José Agustín Goytisolo; y "A la nana, niño del caballo grande", de Federico García Lorca. Dos interpretaciones sorprendentemente hermosas.

PACO ORTEGA canta "Duerme, mi niño con todo y tambache", del folclore boliviano; y "Nana de la noche" con texto y música de Santiago Gómez Valverde.

ISABEL MONTERO, con su voz prodigiosa, interpreta "Luz caminante", de Luis Rosales; y "La madre ha logrado dormir a su hijito", de Baldomero Fernández Moreno.


• ANTONIO HIGUERO, ¡mágnifico!, canta "Pajarillo que cantas en la laguna", tema popular; y "Nana para un niño recién nacido", con texto y música de Santiago Gómez Valverde.

• Y JESÚS MÁRQUEZ interpreta "Con dos años, dos flores", de Miguel Hernández; "La cuna de mi niño se mece sola" y "Señora Santa Ana, ¿por qué llora el niño?", temas populares.

En resumen un preciosísimo disco sobre el que incidiré en un próximo "cuelgue" que me gustaría dedicar a las "nanas" como expresiones musicales tremendamente relacionadas con la canción social y con temas tan claves como la capacidad de soñar y el valor de la esperanza.

Pocos meses después, y en circunstancias bastante parecidas, me encontré con este otro disco igualmente proyectado y dirigido por Santiago Gómez Valverde:



En este caso, me tuve que descargar el disco por internet –por supuesto pagando– pero teniendo que renunciar al disco-objeto con su libreto corrrespondiente que, en este caso, es muy bello.

Esta segunda propuesta musical y poética pensada, dirigida y musicalizada por Santiago Gómez, y producida por Paco Ortega, es una segunda joya discográfica totalmente recomendable.

En ella intervienen cantando Jesús Márquez, Isabel Montero, Paco Ortega, Laura Granados, Antonio Higuero y Paula Chantada; y recitando poemas: Félix Grande, Ana Bautista, Juan Carlos Mestre, Andrés Trapiello, y Lui Alberto de Cuenca.

Una obra inigualable que contiene cantos y recitados de hemosísimos textos como: "Soneto V", de Garcilaso de la Vega; "Por una senda", de Miguel Hernández; "Margarita", de Rubén Darío; "Una gotera", de Félix Grande; "Vida", de José Hierro; "Alguien", de Mario Benedetti; "Porque estoy un poco triste", de Blas de Otero; "Luz de mediodía", de Amalia Bautista; "Adolescencia", de Juan Ramón Jiménez; "Romance de la luna, luna", de Federico García Lorca; "Retrato de familia", de Juan Carlos Mestre; "Canto negro", de Nicolás Guillén; "Recuerdo infantil" de Antonio Machado; "Manos de jardinera", de Andrés Trapiello; "Las madres", de Gabriel Celaya; y "Abre todas las puertas", de Luis Alberto de Cuenca.


Jesús Márquez, Isabel Montero, Paco Ortega, Laura Granados,
Antonio Higuero
y Paula Chantada. (Fotografías de Miguel Martínez).



Finalmente, para concluir esta reseña, agradecer, en primer lugar, el magnífico trabajo que viene desarrollando SANTIAGO GÓMEZ VALVERDE en defensa de la poesía y de la música como lenguajes hermanos y complementarios; y, en segundo lugar, hacer una pequeña reflexión: Hay que estar atentos a proyectos y creaciones como las que hoy he presentado..., a veces nos pasan desapercibidas y es una pena, porque si damos con ellas, y las disfrutamos, pueden producirnos gratificaciones estéticas, éticas y sensoriales que merecen la pena.

CADA VEZ QUE CONTEMPLO UNA IMAGEN DEL DOLOR Y DE LA DESGARRADORA Y CRUEL INJUSTICIA QUE ESTA VIVIENDO "CUBA Y EL PUEBLO CUBANO" SE ME ROMPE EL ALMA...

... se me saltan las lágrimas, me desespero por la impotencia y siento un infrenable ODIO –¡sí! odio!- hacia el repugnante  Donald Trump y s...