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jueves, 3 de febrero de 2011

JOAN ISAAC. Emociones incontenibles y verdades como templos.

Hay discos que cuando me llegan, y encuentro el momento adecuado para escucharlos –para mí cada disco tiene su momento–, me causan tal impacto emocional que siento la necesidad de dejarlos reposar unos cuantos días antes de escribir sobre ellos; pasados esos días, realizo una, o varias, nuevas audiciones, y entonces, si sus canciones vuelven a emocionarme como el primer día que las escuché –entonces sí–, me siento a escribir en el ordenador sobre ellos, como lo estoy haciendo ahora. En caso contrario prefiero no escribir nada.

Así es como he vivido mi encuentro con el último disco de JOAN ISAAC recientemente publicado con el título de "Em declaro innocent". Os aseguro que lo he escuchado un montón de veces antes de ponerme a escribir sobre él; y lo he hecho buscando, casi de forma obsesiva, que la objetividad –siempre relativa– prevaleciera sobre los sentimientos –siempre subjetivos–, y asegurándome así, dentro de lo posible, de que todo cuanto voy a decir "es como es", aunque ¡claro!, siempre, por supuesto, desde mi punto de vista, o mis criterios.

(Foto: Juan Miguel Morales)
Por ejemplo, para empezar siendo claro desde el principio: Tras escuchar las canciones que componen el nuevo disco de Joan  creo que puede afirmarse que, hoy por hoy, él es uno de los mejores compositores e intérpretes de la "cançó catalana".

Sé que esta afirmación la comparten conmigo algunos importantes críticos que conocen bien la "cançó"; lo que no sé es si se atreverán a hacerlo público en sus criticas, sobre todo, cuando en el "micro mundo especulativo y mediático" de la música, catalana y no catalana (que poco tiene que ver con la gente que compra y disfruta de un disco) se plantean tantas presiones, tantas competencias, tantas adoraciones a los viejos mitos, tantas envidias y tantas rivalidades.

Yo lo afirmo: Joan Isaac es uno de los mejores "cantautores" catalanes –y no catalanes–, y su disco "Em declaro innocent" es un trabajo extraordinario en todos los sentidos, es decir, desde el punto de vista poético, musical e interpretativo. Afirmación a la que me permito calificar como "una verdad como un templo"...; insisto, siempre desde mi punto de vista; eso sí, con más de treinta y cinco años opinando y escribiendo sobre estos temas.

Dicho lo anterior, y entrando ya en detalles, quisiera destacar, en primer lugar, la "emoción incontenible" que me produce el trabajo constante –siempre arriesgado e ilusionado–, la coherencia ideológica, la sensibilidad poética y musical, y la fortaleza de Joan que, desde 1973, no ha cesado de apostar por una canción de calidad; es decir, por una canción en que se conjuguen de forma armónica, de un lado: vida real, sentimientos, belleza, sueños, búsquedas personales y compartidas, y denuncias y contestaciones sociales...; y, por otro, diversidad de ritmos y de melodías sin fronteras, a la derecha y a la izquierda, hacia arriba o hacia abajo de Cataluña.

Segundo single de Joan Isaac. (Edigsa, 1974) (Foto: Colita)
"Em declaro innocent" se compone de trece canciones; doce escritas, letra y música, por Joan, y una, la que cierra el CD, con letra de la escritora italiana Nini Giacomelli; canción titulada "Se" en la que se formula, entre otras, esta afirmación a la que me apunto dedes ya: «Se la guerra fosse pace / e la pace un mare, / oggi ce ne andremmo / tutti insieme a pescare.» («Si la guerra fuese paz / y la paz un mar, / hoy nos iríamos / todos juntos a pescar.»). Hermosísimo guiño de Joan a la canción italiana y a los amantes de "il cantautore" que tanto le conocen y le admiran a través de su permanente y continuada participación en el Festival anual organizado por el Club Tenco, en el teatro Ariston, de San Remo.

El resto de las canciones del disco se desarrollan en cuatro coordenadas: el amor, la vida, la esperanza y la cronica de la cotidianidad.

En canciones como "Si t'enamores" ("Si te enamoras") o "Ho donaria tot" ("Lo daría todo") Joan le canta ahora al amor desde la perspectiva de su madurez.


«Ho donaria tot per donar-te
la calma que a voltes en mi no has trobat [...].
T’estimo com no he estimat mai ningú.
Ets el pa, ets la sal.
T’estimo com no he estimat mai ningú.
Ets el far del meu mar».
("Ho donaria tot").

«Si t’enamores,
deixa petjades,
que si pateixes,
vindré a buscar-te
Si t’enamores,
i t’equivoques,
ja saps que sempre
pots tomar a casa».
("Si t'enamores")

(«Lo daría todo para darte / la calma que a veces en mi no has encontrado [...]. / Te amo como no he amado nunca a nadie. / Eres el pan, eres la sal. / Te amo como no he amado nunca a nadie. / Eres el faro de mi mar». «Si te enamoras, / deja huellas, / que si sufres, / vendré a buscarte. / Si te enamoras, / y te equivocas, / ya sabes que siempre / puedes volver a casa».)

La experiencia del vivir es otra de las coordenadas del disco de Joan, latente en temas como "Em declaro innocent" ("Me declaro inocente") –que le da nombre al disco– "Benvinguda, melenconia" ("Bienvenida, melancolía"), o en el tangazo "M'agradaria tant" ("Me agradaría tanto"). Y, como contrapunto, la experiencia del morir que solo tiene sentido si la muerte fuera un reencuentro con la vida plena.

«Si a l’altre mon hi hagués futbol cada diumenge,
els meus amics de sempre, i rius, i mars, i vent.
Si a l’altre mon hi hagués el meu germá, el meu pare,
platges de sorra blanca i camps de taronges [...]
Si algú m’assegurés que, allà en el paradís,
pogués fer un pastis amb Brel o l’Edhit Piaf,
o retrobar el perfum d’amor adolescent,
o simplement besar, al front, Philippe Noiret...
A mi no m’importaria morir-me ara mateix».

(«Si en el otro mundo hubiera fútbol cada domingo, / mis amigos de siempre, y ríos, y mares, y vientos.  / Si en el otro mundo encontrara a mi hermano, a mi padre, / playas de arena blanca, y campos de naranjos [...] / Si alguien me asegurara que allí en el paraíso / pudiera tomar un "Pastis" –anís típico de Francia– con Brel o Edhit Piaf, / o encontrar el perfume del amor adolescente, / o simplemente besar, en la frente, a Philippe Noiret... / A mí no me importaría morirme ahora mismo»).

Siguiendo con las canciones del nuevo disco de Joan: "Vindràs" ("Vendrás"), es un hermoso canto a la esperanza; y "Aquests homes sols, que parlen sols" ("Aquellos hombres solos, que hablan solos") y "No estem sols" ("No estamos solos"), son dos crónicas de la realidad planteadas desde dos perspectivas contradictorias: la dolorosa soledad, no buscada, que sufren algunos seres humanos; y el atentado contra nuestra libertad y nuestra intimidad cuando nos sentimos asediados por todo tipo de controles que nos privan de nuestro derecho a la soledad buscada.

Completan el disco la canción "Quatre llunes" ("Cuatro lunas") de sonoridades poéticas y musicales muy lorquianas; y "Mar i gràcia" ("Mar y gracia") bellísimo tema, con reminiscencias sureñas y adanlusíes, dedicado a Maria Gracia Correa, amiga común y asidua visitante de este blog, a la que tanto Joan, como yo, admiramos y queremos profundamente.

En fin... decir, para concluir, que también yo me declaro inocente de amar a la "canción de autor" apasionadamente..., esta también es, en mi caso, una verdad como un templo.

miércoles, 2 de febrero de 2011

RETRATOS ÍNTIMOS. ROGELIO BOTANZ- I

En el libro "Crónica cantada de los silencios roto. Voces y canciones de autor 1963-1997", publicado por Alianza Editorial, en 1998, incorporé, en las páginas finales, un apartado al que llamé "Retratos íntimos"; apartado en el que escribí un retrato de cada uno de los veinticinco "cantautores/cantautoras" que para mí habían sido los más significativos, o sea, los que configuraba mi universo musical más personal. Iniciativa que el pintor y dibujante Alfredo González completó con veinticinco caricaturas. (Algunas de esas caricaturas integraron el "cantijuego caricaturesco" que colgué el pasado 1 de diciembre de 2010).

Como aquel libro se agotó hace tiempo, he pensado ir recuperando aquellos "retratos íntimos" reescribiéndolos ahora aquí, en el blog. 

Dado que su primera publicación fue hace trece años, añadiré a cada retrato –cuando sea necesario– algunos nuevos datos que me parezcan necesarios e importantes para actualizarlo.

El primero de esos "retratos íntimos" que voy recuperar es el de un "cantautor" vasco-canario llamado ROGELIO BOTANZ, persona y creador al que admiro mucho, y hacia el que siento un especial cariño.


Antes de reescribir aquel retrato permitidme que os cuente una anécdota relacionada con Rogelio que me parece muy interesante:

El libro "Crónica cantada de los silencios rotos" se presentó en la Sala de Columnas del Círculo de Bellas Artes de Madrid, el 26 de febrero de 1998; en la presentación pude contar con la presencia y el canto de Jaume Sisa, Amancio Prada, Imanol, Elisa Serna, Paco Bello, Ismael Serrano, Marina Rossell, Hilario Camacho, Pablo Guerrero, Quintín Cabrera, Luis Eduardo Aute, Benedicto, María Dolores Pradera, o Rogelio Botanz, entre otros.

Todos los artistas que generosamente se unieron a la presentación del libro cantaron sobre el escenario que suele montarse en la Sala de Columnas del Círculo, pero en un momento determinado, cuando le tocó cantar a Rogelio, pegó un salto, se bajó del escenario, pidió a la gente que hicieran un círculo y movilizó a todo el mundo con su canción "La más perfecta máquina de correr"... Aquello fue espectacular; recuerdo que María Dolores Pradera me pregunto: «¿Quién es este chico?... ¡Es fantástico!».

El día 28, dos días después, se publicaba en el diario EL PAIS un artículo, a toda página, sobre la presentación del libro. El artículo lo firmaba Ritama Muñoz-Rojas y reproducía una fotografía de Gorka Lejarcegi en la que aparecía Rogelio en plena acción y como el gran protagonista del acto... ¡eclipsó a todo el mundo!... ¡Ese es Rogelio!... uno de los más geniales "cantautores" que tenemos en un país, como el nuestro, que "canta como respira".
Fotografía tomada del diario EL PAIS. Sábado 28 de febrero de 1998.
A partir de 1998, Rogelio grabó cuatro discos: Tiempo (2001), Canta a Alfonso Sastre (2004), Vuelos (2007) y Conocidos íntimos (2004), obra colectiva grabada en directo con la que participaron Rogelio, Andrés Molina, Eva de Goñi, Alberto Méndez y Luisa Machado.

Por otra parte, Rogelio continuó dando sus conciertos en Madrid, ofreciendo su peculiar acercamiento al substrato más antiguo y desconocido de folklore canario, y, en particular la recuperación de los ritmos y los toques del tambor de las distintas islas, o los sonidos de las characas, de los panderos, espadas, pitos, etc.

Fabiola Socas
Es importante resaltar también el mensaje intercultural y solidario que Rogelio ha proyectado con su música, y lo sigue haciendo, a nivel internacional: en abril de 2002 se desplazó a Montpelier y Marsella (Francia) para participar en un encuentro de músicas bereberes; en el 2005 acude al Festival Timitar de Agadir compartiendo escenario, entre otros, con Jimmy Cliff, Alan Srivell o Elíades Ochoa; en 2006 participa en el Primer Festival Raizes dô Atlántico en Funchal (Madeira), y en 2007 y 2008 en los Festivales "7 sois 7 luas" en Oeiras (Portugal) y Oporto, Pisa y Florencia.

En la actualidad Rogelio Botán está preparando su próximo disco que será grabado en directo en el teatro Leal de La Laguna (Tenerife), los días 1 y 2 de abril; nuevo disco titulado "Cuaderno de viajes" en el que contará con colaboraciones tan  extraordinarias como la de Fabiola Socas, una de las voces más prodigiosas de la canción canaria actual

RETRATOS ÍNTIMOS. ROGELIO BOTANZ - II

(Retrato escrito tras un concierto en Madrid, 1998).

A Rogelio Botanz, aunque suele asociársele al Movimiento de la Nueva Canción Canaria –como componente del grupo Taller–, y aunque ha sido muy recientemente cuando hemos podido empezar a disfrutar de sus creaciones, en directo, fuera de las Islas, hay que considerarlo como uno de esos jóvenes y grandes genios del arte y de la música que son inclasificables; un genio que ama tanto y tan apasionadamente su actividad creadora que, en realidad, lo que menos le preocupa es entrar en el aparatoso maremágnum del "marketing" y de la "superproduccion" con todos sus "floripondios" incluidos. (A Rogelio no le queda tiempo para eso). A él lo que verdaderamente le entusiasma es investigar, crear, jugar con su imaginación y su fantasía, experimentar nuevas formas expresivas y, sobre todo, disfrutar comunicando y compartiendo, con los que quieran escucharle –sean muchos o pocos–, sus historias cantadas, sus ritmos, sus danzas, sus juegos expresivos, o sus sanas locuras –sanas por lo que tienen de liberadoras– como es, por ejemplo, la puesta en marcha en cualquier espacio –grande o pequeño– de su perfecta, simbólica, increíble, y, por cierto, siempre eficaz "perfecta máquina de correr".

Rogelio Botanz procede de Legazpia (Guipuzkoa) y lleva incrustadas en sus entrañas la alucinante belleza de aquellos paisajes, la nobleza del alma vasca, y la fuerza humana y trabajadora de Euzkadi. (Con frecuencia, en sus recitales, nos habla de su familia y se le percibe sinceramente enternecido cuando evoca a su madre o a aquel padre, "afilador de guadañas", que supieron engendrarle tanta pasión por la vida.) A los veintiún años se traslada a Tenerife, para hacer la "mili" y, enamorado de aquella isla y de sus gentes, decide quedarse a vivir allí; una opción que asume con todo lo que implica, desde su sensibilidad y desde su responsabilidad, el dedicarse plenamente al conocimiento y a la investigación de la cultura canaria, y particularmente de la música isleña.

CD: Tiempo (2001)
En el entramado de estos breves apuntes biográficos se configuran en Rogelio tres rasgos característico de su personalidad –y coherentemente, de sus creaciones: la fuerza de su capacidad expresiva; su fluidez imaginativa, y su concepción ética y social de la existencia.

Las canciones, las danzas y los juegos rítmicos y musicales de Rogelio Botanz destacan por la fuerza y la solidez con las que nacen y con las que él sabe transmitirlas; son canciones, danzas y ritmos que penetran y se contagian de inmediato, movilizando, no ya los sentimientos, sino toda la realidad corporal. Cantar, bailar, jugar y disfrutar con Rogelio, en cualquiera de sus recitales, es inevitable.

CD: Rogelio Botanz canta a Alfonso Sastre (2004)
Por otra parte –y, sin duda, claramente influido por su vocación de "maestro" y por las tareas educativas que habitualmente emprende– las canciones de este vasco/canario derrochan imaginación; cada de ellas es como un aventura fascinante cuajada de símbolos; de atrayentes y misteriosos personajes, y de mundos fantásticos que cualquiera puede libremente recrear; en cada una de sus canciones se desvela una especie de "micromundo" de sensaciones en el que se entremezclan inseparablemente todos los lenguajes.

CD: Vuelos (2007)
Finalmente, la personalidad y la obra de Rogelio Botanz transpiran una Ética hondamente positiva y radicalmente democrática; es, la suya, una ética fundamentada en el valor de la "igualdad", alimentada en el enriquecimiento de la "interculturalidad", y proyectada –siempre de forma alegre, lúdica y generosa– a la creación de ámbitos para el encuentro, para el diálogo, y para la gran fiesta de los que creemos que a los seres humanos es mucho y más bello lo que nos une, que lo que pueda separarnos o enfrentarnos. En la obra de Rogelio se cumple aquello que Gala nos anunciaba: «La música en un día impar, quizá nos hará comprender que somos todos hermanos incompletos, y que todos somos un ritmo o una estrofa o un silencio de la eterna armonía universal».

martes, 1 de febrero de 2011

FOTOS CON HISTORIA: "LAS MADRES DEL CORDERO". Canción con pantorrillas

"Cuelgue" dedicado a mi amigo Antonio Piera.

La foto con historia de hoy no tiene desperdicio, es sencillamente excitante:


Estos seis señores tan serios y con tan "buenas" pantorrillas son los componentes de un grupo mítico, genial, alternativo, divertido y, a la vez, eficazmente revolucionario llamado LAS MADRES DEL CORDERO.

El señor de gafas que aparece en primer plano a la izquierda, posando sus manos sobre las rodillas, es Antonio Gómez "el ideólogo"–, persona clave y fundamental en la historia de nuestra música popular. (No os perdáis el clavel que lleva en la liga).

Detrás de él, sentados y "amarraos" a sus guitarras están: a la izquierda Antonio Piera, visitante de este blog y amigo desde hace años –¡qué seriedad! ¡qué pose! ¡que bellas zapatillas o sandalias de andar por casa!... parece sacado de un cuadro de Romero de Torres, pero en masculino–; a su derecha Luis "Cocodi" –¡maravilloso su cruce de piernas!

Más detrás, y de pie, en el centro Moncho Alpuente –con su pandero, ¡dale que dale!, su melena y su flequillo caído... ¡que buena persona y qué gran personaje–; a su izquierda Jerónimo Martínez –que por un momento ha abandonado su batería–; y a la derecha de Moncho, Arturo Bodelón, todo un "hombretón" con su contrabajo modernista.

Y vinculada al grupo por derecho Nieves Córcoles, que no se ponía en la foto.

Seguidamente podéis contemplar la misma agrupación, cambiando ligeramente de posiciones para que pueda leerse el nombre del grupo: LAS MADRES DEL CORDERO, escrito en el bombo de la batería.


Esta es la carátula o portada de uno de los singles del grupo, en el que incorporaron dos de sus temas emblemáticos: "A benefico de los huérfanos", de Moncho Alpuente y Antonio Piera; y "La niña tonta de papá rico", de Moncho Alpuente.

En el número 125 de la revista "Primer Acto", publicado en octubre de 1970, uno de los componentes  de grupo decía; «"Madres del Cordero" se propuso desde el día de su fundación, abrir una brecha en la monolítica estructura del mundo de la canción, pero no una brecha, para introducirse, sino para destruir, se propuso hacer una canción fundamentalmente satírica, desmitificadora, agresiva, y, sobre todo, vinculada totalmente a la realidad objetiva de la sociedad en la que el grupo se mueve. Nada, desde luego, se va a destruir ni a cambiar con la ayuda de una guitarra, pero sí con una serie de esfuerzos conjuntos dirigidos por el mismo camino, como cualquier forma de arte, tiene su importancia que hay que aprovechar.
La línea del grupo, siempre dentro del campo de la sátira, funciona, sin embargo, a muy diferentes niveles que van desde la caricatura en trazo grueso de la sociedad burguesa o pequeño burguesa, hasta el terrorismo cultural, pasando por la misma autocrítica necesaria en muchas ocasiones».

LAS MADRES DEL CORDERO, en esa línea de trabajo, en 1973, participaron en un disco, que se publico de forma ilegal, titulado "Todo está muy negro" –en el que también intervenían Quintín Cabrera, Els Sapastres, Luis Pastor y Gabriel Salinas– y grabaron un magnífico e inolvidables LP titulado con el nombre del grupo.

A principios de los setenta LAS MADRES DEL CORDERO se encontraron cultural e ideológicamente con los componentes de grupo Tábano, grupo de teatro independiente creado por Juan Margallo, y decidieron unirse para montar un espectáculo al que llamaron "CASTAÑUELA 70" ; espectáculo que se merece, y tendrá, próximamente su propio "cuelgue" en este blog.

Ahora, para terminar e ilustrar el análisis y la crítica que hacía ayer dirigida a ciertos sectores y ejecutivo de la industria discográfica, voy a recoger un fragmento de una canción de Luis Educardo Aute que "Las Madres de Cordero" tenían incorporado a su repertorio. ¡Fijaos bien en lo que ya se decía y se profetizaba en los años setenta, antes de la muerte del "Francogeneralísimo":

«Producto, consumo,
éste es el triste tema de esta canción,
canción, canción... consumo,
éste es el triste tema de esta canción.

Este mensaje estúpido
tan saturado en tópicos,
hay que venderlo al público
como un jabón biológico,
así dispone el código
mafioso-discográfico
y así se explota al prójimo,
prójimo y primo práctico.

Producto, consumo,
éste es el triste tema de esta canción,
canción, canción... consumo,
éste es el triste tema de esta canción».

lunes, 31 de enero de 2011

FERNANDO ARDUÁN - I. De "AVENIDA MICHIGAN" a "JARDINES DE INVIERNO"

Con cierta frecuencia suelo ir a casa de Gonzalo García Pelayo para hablar de música e intercambiarnos descubrimientos discográficos; ambos compartimos esa "locura" de crear un archivo sonoro que recoja todas las canciones que hemos amado a lo largo de nuestra vida, en todas sus versiones.

Gonzalo es uno de esos hombres "sabios" de los que uno se siente orgulloso de tener como amigo. Aparte de sus actividades como director de cine, escritor, hombre de radio y jugador de casinos –él es el fundador y el líder del famoso grupo "Los Pelayos"–, es uno de los grandes productores musicales de nuestro país, tarea que desarrolló promocionando, en sus orígenes, el llamado "rock andaluz", como creador  en 1974 –junto con Antonio Gómez– del sello discográfico GONG (Movieplay); como director artístico de Polygran; y, en la actualidad, trabajando por libre, en aquellas producciones musicales que le gustan y que le parecen interesantes.

Uno de aquellos días que fui a casa de Gonzalo, nada más entrar me dijo: "Siéntate y escucha; a ver que te parece. Es el último disco que he producido". Y dirigiéndose a su equipo de sonido me puso una canción:

«Las aceras de enero vestían de blanco y de luz,
palabras de cortesía, huecas de amor,
silbaba una trompeta a contra luz [...].
Desiertos de gente, naufragios de un beso de amor,
niños con sueños y estrellas a pila y cordel,
promesas que el viento congela rompiéndose en cien,
alfombras que tapan otoños de Lenon y Bob [...].
Mujeres con nieve en sus vientres, sin sol ni simiente,
cafeterías sin humos, hogares armados,
almas buscando ventanas con vistas a Cádiz,
mares de gente que espera el derecho a amar [...].
Vidas, que aguardan a vidas, vidas, soledades heridas,
vidas, sin días azules, sin tardes rojizas,
sin besos de amor».

"Avenida Michigan" (Universal, 2004)
Aquella canción se titulaba "Avenida Michigan" y pertenecía al disco que, con ese mismo título, había grabado Fernando Arduán, contando con la producción de Gonzalo e Iván García Pelayo, Manuel Marvizón y Bernd Voss.

La canción me encantó, la volví a escuchar, y al final oímos el disco completo; me pareció un disco realmente bueno. Poco tiempo después tuve la oportunidad de escuchar a Fernando, en Libertad 8, acompañado a la guitarra por Ismael Sánchez.

A partir de aquel día incorporé su disco a mi estantería de favoritos –donde están los que suelo escuchar, considerándolos como "compañeros de viaje" imprescindibles–, y nos hicimos buenos amigos. 

Recuerdo que otra noche que cantó en Libertad 8 coincidió con que Paco Ibáñez estaba en Madrid, hable con él y fuimos juntos a escucharle. Todo iba bien hasta que Fernando empezó a hablar de Míchigan, en aquel momento a Paco, con todo su anti-norteamericanismo en el cuerpo, le cambió la cara; yo, conociendo a Paco, me eché a temblar, en cualquier momento podía decir cualquier cosa, o reaccionar de cualquier forma –si algo caracteriza a Paco Ibáñez es su espontánea sinceridad, es decir, no callarse nunca lo que piensa–...; pero no, no pasó nada, Fernando cantó "Avenida Michigan" y cuando la finalizó Paco se puso a aplaudir; nos comentó que le había parecido una canción muy hermosa.

Fernando Arduán e Ismael Sánchez en Libertad 8
Fernando Arduán se inició en el mundo de la música un buen día en que aterrizó en el barrio de los Remedios, de Sevilla, donde conoció a Curro Silver Barber, pionero del rock sevillano y propietario de la Barbería Museum; aquel encuentro le causó tal impacto que a partir de ahí inició sus estudios de guitarra, piano y violonchelo, y se decidió a formar un grupo de rock al que llamó "El Ático del Cielo".

En 2002, Fernando, junto con Adolfo Langa, Pedro Sosa y Carlos de Juan integraron una agrupación de cantautores llamada "La Cávila" –con la que realizaron diversos recitales por toda España– y, dos años más tarde, grabó su primer disco "Avenida Míchigan", al que antes hacía referencia.

Fotografía de Jaime Roldán
Nada más concluir aquella grabación, Fernando siguió componiendo nuevas canciones, y cuando ya había creado las suficientes para plantearse su segunda grabación, recibí una llamada de García Pelayo proponiéndome la co-producción del nuevo disco, propuesta que por supuesto acepté, no tanto por la amistad que me unía a Fernando, sino porque me había ido mandando sus nuevas creaciones –cantadas acompañándose de su guitarra y con unos muy  incipientes arreglos– y me habían parecido sencillamente extraordinarias.

En realidad Fernando acumulaba, y acumula cada vez más, todas las características imprescindibles para convertirse en un gran autor y en uno magnífico intérprete; opinión en la que Gonzalo y yo coincidimos plenamente.

Entre las nuevas canciones que me fue mandando hubo una que me provocó una enorme emoción, se llama "Autorretrato" y es una de las que compondrán su próximo disco titulado "Jardines de invierno". Aquella canción, por su letra, por su música y por la forma en que la cantaba hizo que se me saltaran las lágrimas...; fue una experiencia sensitiva que nunca olvidaré. Este es el texto de "Autorretrato":


Tengo una espada de cal, una estrella fugaz, y una amante en Gadir, 
vengo, de una risa de sal, de una historia de amor, de una luna en París,
soy, una escala de grises, una tarde en el mi, y una vida en el si, en la escala de sol,
traigo, una mezcla de aire, una voz que me arde, empapada de ti.

Tengo una flor que se seca, una vela que mengua, y una luna que crece, 
vengo, de la nieve en la sien, de la espera y la carga, de descalzas mareas... 
soy una pluma que vuela, se mantiene y se enreda, y a ratitos se mece, 
traigo, kilo y medio de arena, un manojo de estrellas, y una cesta con peces....

...y nada tengo, y nada soy, nada tengo, 
nada tengo, si no te tengo...
Tengo, enterrados tres perros, de un olivo un botijo, y el ombligo pa’dentro, 
y una promesa enredada al undécimo párrafo, de esta amada canción. 
Tengo, una cita en Chicago, en un club para náufragos, que estrenaron sombrero, 
tengo, todo un mar de silencios, tengo seis comodines, y a la reina de abril, 
no es que me guste decirlo, pero tengo una barca, que es la envidia de Cádiz, 
se multiplica mi alma, si es tu boca de mango, la que espera mis besos...

...y nada tengo, y nada soy, nada tengo, 
nada tengo, si no te tengo...

FERNANDO ARDUÁN - II. Reality, en directo, de un "¡DENEGADO!"... y algo más

Una vez escrito el "cuelgue" anterior sobre Fernando Arduán, he sentido la necesidad de escribir otro para evocar una experiencia que creo que merece la pena narrar porque denuncia una realidad relacionada con un tipo de "ejecutivo" muy típico dentro de la industria discografica, que me parece totalmente impresentable.

(Me vais a permitir que no dé el nombre del ejecutivo, ni el de la empresa discográfica; no por temor a nada, ni a nadie –jamás me he sentido más libre en mi vida que escribiendo este blog–, sino porque no quiero dañar directamente a ninguna person; sólo pretendo dar a conocer algo relacionado con los ¡DENEGADOS! –de los que hablábamos ayer– que con cierta frecuencia tienen, o han tenido, que padecer muchos de los jóvenes creadores que aman la "canción de autor" y que desean dedicarse a la buena música. Dar a conocer una situación real e indignante con la esperanza de que algún día deje de producirse).

Antes, para relajarnos, voy a colgar esta magnífica fotografía de Fernando, creada por Jaime Roldán.


Cuando Fernando tuvo compuestas y preparadas la mayoría de las canciones que pensaba incorporar en su segundo disco, hablé con el director internacional de una empresa discográfica multinacional –persona que residía en aquel momento en Miami y con la que mantengo una buena amistad– simplemente para que me hiciera de intermediario con el director artístico de dicha empresa en Madrid; sólo pretendía que nos concediera una entrevista relajada a Gonzalo, a Fernando, a Ismael Sánchez y a mí, para presentarle, cantando en directo, si era necesario, las nuevas canciones de Arduán.

Le llamé por teléfono y ¡milagro!... no estaba reunido, ni hablando por la otra línea; se puso enseguida y cerramos una fecha para realizar la entrevista. El día y a la hora pactada allí estábamos Fernando, Ismael, con su guitarrra, Gonzalo y yo. El director artístico o caballero ejecutivo –joven madurito y muy moderno– nos recibió en su despacho y nos pidió permiso para que participara de la reunión uno de sus asesores de confianza que resultó ser más o menos como él.

Realizadas las presentaciones que en realidad no fueron necesarias porque tanto el director artístico como su asesor nos conocían perfectamente, Ismael empuñó su guitarra y Fernando empezó a cantar –concierto privado para dos prepotentes ejecutivos con poder– y mientras tanto Gonzalo y yo allí sentados en un sillón y con cara de principiantes que están siendo testigos de un examen oral.

Fernando cantó seis o siete canciones, con sus correspondientes introducciones. Una de aquellas nuevas canciones se titulaba "La Pepa", preciosa y entrañable canción, con aires muy sureños, que Fernando le había escrito a su novia y en la que entre otras cosas decía:


«Me viene a la mía cabeza la pura figura que tiene la Pepa, 
me viene y camina despacio, se mueve piano, dejando su estela, 
las sabanas blancas vacías sin ella se piensan espuma si duermen con ella, 
y al alba el gilguero se calla, no canta ni el biti, no curra ni el aire, hasta que ella despierta... 

Comienza, la envidia del aire, la luz de la acera, comienza en su pelo, 
su cuello, sus hombros de dátil, presentan su espalda, cintura, caderas 
cascadas a un mar de canela, 
de arena, su piel es de arena, sus pechos oasis, sus labios cerezas, sus muslos de pera, 
si fuera de cera la Pepa, éste que les relata, hubiera acabao hecho un charco con ella...».

Fotografía de Jaime Roldán
Pues bien, finalizado aquel especie de concierto privado se hizo un gran silencio..., todos esperábamos la palabra y el veredicto del jefe artístico de la compañía..., tardó bastantes segundo en decir nada, como si estuviera reflexionando... y al final nos dijo: «Me ha gustado mucho la de "los muslos de pera", esa  podría funcionar... De todas formas tengo que pedirles a mis otros asesores que oigan el CD que habéis traído y ya os diremos algo»... En aquel momento, os lo juro, le habría mandado a la mierda...; después de más de media hora de canciones rebosantes de vida y de sensibilidad aquel "tiillo" en lo único que se había fijado auditivamente –y pienso que en su calenturienta imaginación– era el los posibles "mulos de pera de la Pepa". (Pepa, perdóname por citarte).

Salimos del despacho y del edificio y ya en la calle Fernando e Ismael me comentaron: «No nos hemos salido de la reunión por Gonzalo y por ti»... Y yo les comenté: «No les he mando a la mierda por vosotros»... E inmediatamente llegamos a una conclusión: ¡DENEGADO!..., y así fue, jamás nos contestaron, ni nos devolvieron el CD que les dejamos... Luego me he enterado que aquel caballero, con esto de la crisis, tuvo que abandonar la empresa... ¡que le vamos a hacer! ¡un enterrador menos para la "canción de autor"!

A partir de aquel día hubo algo que me quedó muy claro y que se lo he venido diciendo constantemente a Fernando: «Hay que pasar de la industria discográfica tradicional, nosotros tenemos y debemos apostar por otras alternativas que, a fin de cuentas, siempre serán más limpios, más satisfactorias y seguro que hasta mucho más rentables».

Aquí finaliza el "reality" y empieza el "ALGO MÁS": Fernando Arduán está punto de producir y grabar su nuevo disco por su cuenta –ya dije que se titulará "Jardines de invierno"–; y ha participado en el disco "Unidad de canciones intensivas", de Jaime Roldán, interpretando el tema "Voy contigo"; un disco interesante al que me gustaría dedicarle próximamente su propio "cuelgue".

domingo, 30 de enero de 2011

DENEGADO III - Y se sigue DENEGANDO cada día

Tercera y última entrega –de momento– de los cuelgues dedicados a la "insultante" palabra: "DENEGADO". 

Hoy las víctimas de la intolerancia que oculta esa palabra "ruín" son el Club de Amigos de la UNESCO y un Homenaje Nacional a León Felipe.


Este homenaje nacional al poeta León Felipe pensaba celebrarse en el Teatro Monumental, de Madrid, el día 14 de marzo de 1977, año y medio después de la muerte del "Franquísimo". Como puede leerse en el cartel anunciador, el homenaje iba a desarrollarse en dos partes;

Primera parte:
Palabras del presidente del CAUN (Club de Amigos de la UNESCO).
Proyección de un documental sobre la vida y la obra de León Felipe.
Introducción al acto por Matías Abraham.
"Semblanza de León Felipe" por Francisco Ginés de los Ríos.
Recital de poemas de León Felipe, por Ana Belén y Adolfo Marsillach.

Segunda parte:
• La voz de León Felipe. (Documento sonoro).
• Recital de canciones. Intervienen: Soledad Bravo, Aguaviva, Adolfo Celdrán, Francisco Curto y Luis Pastor.

Con motivo de aquel homenaje Rafael Taibo –en nombre del CAUN– realizó al diario ABC las siguientes declaraciones: «El homenaje era una vieja idea del Club, pues anteriormente ya intentamos organizar otro que no se pudo llevar a cabo. [...] Se han sumado a la convocatoria desde Espriú a Jorge Gullén. [...] En cuanto a los artistas, hubiéramos querido haber acudido a más, pero como todos querían participar, se hubiera convertido en un homenaje monstruo, y decidimos invitar a los cantantes que habían musicado a León Felipe». (Diario ABC, martes 8 de marzo de 1977. Entrevista realizada por Pilar Trenas).

Con todo preparado, y a punto, el día 12 de marzo, dos días antes del Homenaje, Rafael Taibo recibió la siguiente comunicación de la Dirección General de Seguridad –Jefatura Superior de Policía–, en nombre del Gobernador Civil de Madrid.


Denegación increíble y vergonzosa sobre todo por los motivos expresados por el Comisario Jefe en nombre del Gobernador Civil: por posible alteración del orden público y, esto es lo más divertido, "por no especificar el carácter del mencionado acto"... motivo que demuestra lo fachas, lo incultos –por lo visto no sabían leer– y, sobre todo, lo cabronazos que eran aquellos "personajillos" que todavía nos gobernaban en 1977. (Algunos de ellos aún esperan, ocultos en algún partido y ya mayorcitos, a poder seguir gobernándonos en el futuro).

Han pasado los años y hoy, desde el punto de vista de la libertad de expresión, hemos progresado tremendamente; la transición fue dura, pero al final la democracia fue una realidad conquistada...; conquistada, entre otros, por aquellos a los que durante años se les había DENEGADO LA VOZ Y LA PALABRA.
Pero, por desgracia, hoy por hoy –en pleno siglo XXI–, la palabra DENEGADO sigue haciendo estragos ejercida, ahora, por una nueva dictadura –más sutil y enmascarada– liderada por el "dinero" –la "pela"– y por el "poder". Situación que me recuerda una canción de Aute dedicada a Jaume Sisa; la canción se titula "Va como va" y pertenece al disco "Segundos fuera" de Eduardo, grabado en 1989.

«"Esto se acaba", me dijo con voz de congoja
al entrar por la puerta,
"culos de vaso sus ojos", la lágrima a punto
y la mirada muerta.
"¿Qué te pasa, cantautor?", le pregunté.

[...] "No hay más patrón, ni más ley, ni más dios, ni más rey
que el maldito dinero",
Dijo, furioso, mi amigo clavando en la diana
un disparo certero.
"No me tomes por idiota pero es que
no comprendo tu discurso", confesé.
Y me habló, le escuché:
"Arte, poseía, belleza ¡qué extrañas palabras!,
¿serán un conjuro?
Hoy cualquier cerdo es capaz de quemar el edén
por cobrar un seguro.

Y así va como va,

va como va...».

"Arte, poesía, belleza ¡qué extrañas palabras! ¿serán un conjuro"... Pongamos un ejemplo de esta realidad refiriéndonos, en concreto, al trabajo que vienen realizando últimamente los nuevos "cantautores":

... Tienen un proyecto, por ejemplo, la maqueta de un disco en el que han derrochado ilusiones, trabajo, esfuerzo y hasta dinero... consiguen –¡que ya es conseguir!– hablar con alguien de una discográfica medianamente conocida y... ¡DENEGADO!...

... al final, con más ilusiones, más trabajo, más esfuerzo y mas dinero, te autoproducen el disco, lo cuelan en una distribuidora, y van con él a la redacción de un periódico o de una emisora de radio para que hagan una reseña o pongan alguna canción y... ¡DENEGADO!...


... luego resulta que la discográfica, o la distribuidora, decide cerrar –como le ocurrió al sello Factoría Autor– no se sabe muy bien por qué motivos –desde luego no por la ruina de la SGAE– y todo: sus proyectos, su disco, sus ilusiones... ¡al carajo!... ¡DENEGADOS! ... "

Y así va como va...". Menos mal que aún quedan en el aire, y en la realidad de mucha gente, las palabras del poeta Blas de Otero:


«Si he perdido la vida, el tiempo, todo 
lo que tiré, como un anillo, al agua, 
si he perdido la voz en la maleza, 
me queda la palabra.


Si he sufrido la sed, el hambre, todo 
lo que era mío y resultó ser nada, 
si he segado las sombras en silencio, 
me queda la palabra.


Si abrí los labios para ver el rostro 
puro y terrible de mi patria, 
si abrí los labios hasta desgarrármelos, 
me queda la palabra».

III - Y AHORA ¡A DISFRUTAR CON "PABLO.CANO" ESCUCHANDO LAS CANCIONES DE SU "FLOR DE HABANERA" !... Y ALGO MÁS.

Después de los dos "cuelgues" que publiqué hace unos días dedicados al disco "FLOR DE HABANERA" – opera prima del cantau...