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martes, 14 de agosto de 2012

VAINICA DOBLE 2 - LOS INICIOS


Carmen Santonja y Gloria Van Aerssen se conocieron e hicieron amigas en los años cincuenta, siendo estudiantes, en la Universidad de Madrid; amistad que surgió de aficiones y sensibilidades comunes: el arte, el cine, la música, la literatura.... y, sobre todo, de la existencia, entre ellas, de una gran complicidad basada en el rechazo que ambas sentían hacia el machismo, tan agudizado en aquella época, y hacia la falta de libertad que las circunstancias políticas y sociales imponían a todo el mundo, pero, muy en particular, a las mujeres.

A Carmen le fascinaba el mundo del cine y de la televisión, afición que se vio acrecentada cuando su hermana Elena Santonja se casó con Jaime de Armiñán. «Me divertía salir, de vez en cuando, en películas de amigos –solía decir recordando los años sesenta–. Además como por aquella época estaba sin un duro, resultaba una buena forma de sacarme unas perras». Concretamente Carmen intervino, haciendo papeles secundarios, en películas como "El cochecito", de Ferrari; "La niña de luto", dirigida por Manuel Summers, o a las órdenes de su cuñado, en algunos programas de televisión.

Ella también practicaba la pintura y fue autora de numerosos libros de cuentos para niños y adolescentes, como "El planeta Analfabia", "La sirena de la fábrica", "Mermelada de anchoas", "El pájaro de fuego", "La leyenda de Santa María de la Pena Negra, "La Boutique Fantasque" o "Las travesuras de Till Eulenspiegel".


"Gato alivo". Obra de Carmen Santonja.

Gloria Van Aerssen, por su parte, también practicaba la pintura y la artesanía, pero, en realidad, su gran pasión fue siempre la música; de echo, ella fue quien inició a Carmen en el mundo del rock, y sobre todo en el conocimiento de los Beatles, de los Rolling Stones o de Bill Haley, que a ambas les entusiasmaban.

El orgien de "VAINICA DOBLE" parece que está en la indignación y el cabreo que Gloria sintió, un buen día de 1966, al comprobar la mediocridad de las canciones que solían transmitirse en televisión o que se presentaban a los festivales de turno: «Gloria me llamó –contaba Carmeny me dijo que por qué no nos dedicábamos a componer. Y así lo hicimos. Nos juntábamos en su casa, o en la mía, y surgieron las primeras canciones».

Su primera experiencia musical como dúo la tuvieron en 1967, cuando crearon las sintonías para la serie de televisión "Fábulas", que dirigía Jaime de Armiñán; el propio Jaime, pasado un tiempo, afirmaba: «Las canciones de Gloria y Mari Carmen contando las andanzas de la tortuga, del señor cuervo o de la señora raposa se convirtieron en uno de los pilares de la serie, y yo sé de más de uno que apagaba el televisor tras escuchar la correspondiente fábula cantada que encabezaba cada programa».

Dos años más tarde, en 1969, Carmen y Gloria entraron en contacto con Pepe Nieto –músico extraordinario que había sido batería de Los Pekenikes y que, más tarde colaboraría con el grupo Aguaviva–, y a través de él consiguieron que el grupo llamando Nuevos Horizontes incorporara a su repertorio cuatro de sus canciones: "El afinador de cítaras", "Las cuatro estaciones", "Mi mosca favorita" y "Mi churumbel".


Ese mismo año, 1969, Carmen y Gloria conocieron al director de cine y dibujante Ivan Zulueta y compusieron tres canciones para su película "Un, dos, tres, al escondite inglés"; a la vez que colaboraron de nuevo con Armiñán creando la banda sonora de "Carola de día, Carola de noche".

En 1970, aconsejadas por Pepe Nieto, grabaron su primer single con el nombre de Vainica Doble; un single con dos hermosísimas canciones: "La bruja" y "Un metro cuadrado", editado por Columbia.



De las dos canciones grabadas en este primer single creo que merece la pena detenerse a escuchar la titulada "Un metro cuadrado"; tema que retrata perfectamente la identidad de Carmen y de Gloria, y que es una auténtica bofetada al capitalismo y a la infelicidad por el afán ciego de poseer, y, como contrapunto, un precioso canto a la felicidad basada en el disfrute de lo pequeño y de los cotidiano.

De esa canción, propongo seguidamente la visualización y escucha de dos vídeos. El primero es prácticamente un audio de la canción "Un metro cuadrado" interpretada por sus autoras. El segundo es la versión de esa misma canción interpretada por Jaume Sisa –junto con Luis Mendo y Bernardo Fuster– en el disco "Sisa y Suburbano cantan a Vainica Doble", editado en 2006.


«Un metro cuadrado
de tierra es bastante,
un metro cuadrado.
Con tapia de piedra,
todo él rodeado.
Que la gente sepa
que todo esto es mío
y nadie se atreva
a entrar sin permiso.
Y dentro un manzano
o tal vez una parra,
para refugiarme
en su sombra en verano
con la guitarra
pues no cabe un piano.


Un metro cuadrado
sembrado de hierba.
Y en él recostarme
un poco encogido,
rozando la piedra.
Un libro en las manos
con estampas viejas
y su canto dorado,
Cuentos de Calleja.
Se escucha el cuclillo
oculto en la parra,
un cri-cri acompaña
su canto sencillo,
son hermano grillo
y hermana cigarra.


Sobre mi cabeza
se ve el cielo mío,
todo el cielo propio
y podré mirarlo
sin pedir permiso,
con un telescopio.
Y bajo mis pies
un metro cuadrado
de mi propia tierra
hasta el fondo adentrado,
para que me entierren.
bajo la maleza
junto a mi guitarra
de pie o de cabeza».

Por último, para concluir el "cuelgue" de hoy decir que aquel mismo año –1970– las Vainicas compusieron también la sintonía de la segunda parte de la serie televisa "Fábulas", de Armiñan. En aquella ocasión lo hicieron acompañadas del grupo Tickets –futuros Asfalto–, grupo que, a su vez, incorporó en uno de sus disco la canción de Carmen y Gloria, "El rigor de las desdichas".

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