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miércoles, 25 de marzo de 2015

MONCHO ALPUENTE 2 - "HUMOR LIBRE", TREMENDA HUMANIDAD, Y PESENCIA VIVA E INALTERABLE.

Moncho Alpuente.

Tras la edición del disco "Souvenir" (1980) grabado con los "Kwais" –entre los que figuraba el grandísimo guitarrista Jean Pierre TorloisMONCHO ALPUENTE puso en marcha un proyecto al que llamó "THE MONCHO ALPUENTE EXPERIENCIE"; proyecto que él mismo mismo explicaba diciendo: «Son canciones satíricas, de humor, que he ido recopilando en los últimos años y que están relacionadas con la banca, con la política, con el deporte... Son como noticias comentadas para tomártelas con ironía, porque si no serían terribles.»

Se trataba de canciones que, en realidad, estaban muy vinculadas con su profesión de periodista y con su condición de "cronista no oficial de la Villa y Corte de Madrid", título que se mereció sobradamente por sus columnas en el diario "El País", o por su genial programa de radio titulado "Madrid me mata", pero que jamás se le reconoció oficialmente –al igual que le ocurrió al gran Luis Carandell– por su posición tremendamente crítica. Moncho en una entrevista comentaba «no soy el cronista oficial porque el Partido Popular, de Álvarez del Manzano, ex-alcalde, no lo quiso. Fui candidato a serlo el mismo año en el que proponían al periodista y escritor Luis Carandell. Manzano nos lo quitó. Soy mucho más cronista de la Villa y Corte de Madrid que la mayor parte de los cronistas oficiales.»

Con el proyecto "The Moncho Alpuente Experiencie", Moncho grabó dos discos, con la estrecha colaboración de El Gran Wyoming y El Reverendo

El primero de esos discos fue editado por el sello de la sala Elígeme –sala de conciertos madrileña, mítica en la década de los ochenta, que crearon y dirigían Víctor Claudín y Pedro Sahuquillo–. LP publicado en 1988 que contenía, como curiosidad, una versión punk de la canción "Al vent" de Raimon.


El segundo disco del proyecto fue, en realidad, un disco-libro titulado "La experiencia es lo último que se pierde", editado por El Europeo en 2002.


Entre los dos discos anteriores, Moncho Alpuente lideró la edición de un maxi-single –single, en este caso, con tres canciones y editado con las mismas dimensiones del LP– que se tituló "Todos por el humo" (Elígeme, 1988).

Aquel maxi-single recogió las canciones "Nicotina", "Rock around the roll" y "Todos por el humo", tema en el que Mocho contó y cantó con la colaboración de Luis Eduardo Aute, Hilario Camacho, Trinidad Iglesias, Fernando Martín, Luis Pastor, El Maestro Reverendo, Joaquín Sabina, Ricardo Solfa (Jaime Sisa) y El Gran Wyoming. Dado el contenido de la canción en la carpeta del disco aparecía la siguiente advertencia: «La Dirección General de Elígeme advierte que la audición de este disco PERJUDICA SERIAMENTE A LA SALUD»


Pese a la anterior advertencia, el tema me parece una genialidad en su contexto y, al margen del tema sanitario, os ninvito a ver y escuchar el vídeo que se grabó en la Sala Elígeme con el tema "Todos por el humo" –compuesto por Moncho y Ángel Muñoz con la participación de todos lo que intervinieron en su grabación. Vídeo histórico y, como veréis, lleno de sorpresas "juveniles".


«Siéntate conmigo a contemplar 
la plácida espiral 
del humo que se va.
Ya no volveremos a fumar 
la pipa de la paz.
La guerra empezó ya.

Cantaremos a pleno pulmón, 
como en una excursión, 
el himno fraternal 
de los que no dejamos de fumar,
de la Santa Hermandad. 
¡Ya me ha entrado la tos! 

Hermanos contra hermanos lucharán, 
mas no se apagará 
la brasa en el hogar. 
Y su resplandor no morirá 
porque siempre arderá 
su luz de libertad. 

Si somos una especie en extinción,
¡queremos protección,
queremos subvención!
Y lucharemos contra la opresión 
y la marginación. 
¡Que viva la ignición! 

Cantaremos hasta enronquecer, 
fumar es un placer sensual.
Fumaremos sin desfallecer, 
fumar es un derecho natural.

Hoy la intolerancia se cebó 
con ese fumador 
que nunca molestó 
cuando el renegado protestó 
porque él ya lo dejó 
y se hizo inquisidor.

El tabaco invita a dialogar 
y en la cordialidad 
disuelve la tensión 
y convierte en cenizas el rencor, 
se esfuma el mal humor 
y nace la amistad.»

En el año 2002 Moncho Alpuente grabó también otro disco-libro realmente extraordinario titulado "Cien años de periodismo en Aragón. Humor libre" (Prames, 2002), en el que junto a Curro Fatás –líder del grupo aragonés "Puturrú de Fuá"– y Alberto Gambino, recuperaron catorce canciones satíricas que suponen una divertida aproximación a la historia de la España contemporánea contada y cantada en clave de humor. Entre esas canciones figuran, entre otras, "El hombre del seiscientos"; "Adivina, adivinanza", de Sabina; "Círculos viciosos", de Chicho Sánchez Ferlosio; "Cuervo ingenuo" de Javier Krahe; o una genial semblanza de José María Aznar, titulada "Jose Mari", que seguidamente os invito a escuchar:



Y, finalmente, sin entrar en la extensa obra radiofónica, periodística y literaria de Moncho Alpuente. merece la pena destacar el espectáculo "De perdidos..., Alpuente" (1 y 2 - 2004 y 2007), en los que, junto a Gaspar Payá, Cuco Pérez y El Reverendo, nos ofreció lo que el llamó «un noticiario cantable elaborado con canciones desechables y reciclables que cantan lo que los telediarios no cuentan y cuentan lo que los telediarios no cantan».

Por último infomar de que si se desea tener una mayor información sobre la discografía y bibliografía de Moncho –eternamente vivo en su obra y en la memoria– puede acudirse al siguiente enlace de la Web CANCIÓN CON TODOS:


lunes, 23 de marzo de 2015

MONCHO ALPUENTE 1 - UNA LÚCIDA ALTERNATIVA A LA CANCIÓN SOCIAL DE LOS SETENTA.

El sábado pasado recibimos la desgarradora noticia de la muerte de MONCHO ALPUENTE escritor, compositor y cantante al que me unía una gran amistad y hacia el que siento una gran admiración. Este ha sido, para mí, inevitablemente, un fin de semana triste y doloroso


MONCHO ALPUENTE nació en Madrid el 23 de mayo de 1949 e inició su apasionante aventura artística –musical y iteraria– en 1969, año en el que creó el grupo "Madres del Cordero".

Moncho, que había sido promotor de una empresa discográfica y que conocía de cerca y en profundidad el nacimiento y la evolución de la llamada "nueva canción", tanto en Madrid como en el resto de España, se planteó la necesidad de crear un grupo musical que vehiculara el rechazo a la dictadura y la reivindicación de la libertad por cauces expresivos completamente distintos de lo que comúnmente se venían utilizando; cauces musicales y poéticos que permitirían hacer llegar la canción al máximo de personas posibles, para darle así su auténtico carácter popular.

En esa línea de pensamiento, Moncho decidió que esos renovados, y renovadores, cauces expresivos debían fundamentarse en la utilización de un lenguaje sencillo y directo que conectara con la realidad, es decir, con los problemas y con las situaciones reales, concretas y cotidianas de la gente: un lenguaje descriptivo –llamémosle "fotográfico"– fácilmente comprensible, y con el que todo el mundo pudiera identificarse.

Para ello optó por la utilización de la sátira, del humor y del divertimento como los elementos esenciales en la composición, tanto poética como musical, de sus canciones. Lo importante para él era conseguir caricaturizar, a través de la canción, las realidades sociales fascistas, burguesas y antidemocráticas de su entorno, de tal forma que la gente pudiera conectar con ellas pasando de la risa a la rebeldía airada, o, si se quiere, del sano cachondeo a la "mala leche" revolucionaria y comprometida.

Así, y con esos planteamientos nació el grupo "Madres del Cordero", integrado por Moncho Alpuente, Antonio Piera, Luis Cocodi, Arturo Bodelón, Jerónimo Martínez y Antonio Gómez.

Grupo "Las Madres del Cordero". En la fotografía, arriba en pie
de izquierda a derecha: Jerónimo Martínez, Moncho Alpuente y Arturo Bodelón.
Sentados de izquierda a derecha: Antonio Gómez, Antonio Piera y Luis "Cocodi"

El grupo "Las Madres del Cordero" tuvo que enfrentarse duramente con una censura gubernamental implacable, que implicó que pudieran llegar a la gran mayoría de la población tal y como se habían planteado.

«Nuestro repertorio –comentaba Monchollegó a ser más conocido por el departamento de censura del ministerio de Información y Turismo que por nuestro público potencial, público con el que sólo podíamos conectar con recitales y festivales clandestinos, o semiclandestinos, celebrados en colegios universitarios y centros obreros».

En esas circunstancias, "Madres del Cordero" se encontró con los componentes del grupo Tábano, Grupo de Teatro independiente creado por Juan Margallo, y decidieron unirse para montar un espectáculo profundamente satírico, crítico y muy divertido al que llamaron "Castañuela 70".

"Castañuela 70", que se representó en el teatro de La Comedia, de Madrid, tuvo mucha repercusión social, pero finalmente fue un espectáculo censurado y prohibido por la Dirección General de Seguridad, lo que supuso la disolución del "Las Madres del Cordero".

Tras esa disolución, Moncho Alpuente fundó, en 1972, un nuevo grupo llamado "Desde Santurce a Bilbao Blues Band", con la misma línea musical, y con el humor y la sátira como formas de expresión; grupo que, con la producción de Alain Milhaud, grabó el LP "Vidas ejemplares" (1973).



Aquella fue una nueva e interesante historia musical que finalizó el 19 de noviembre de 1975, en la Sala Ku, de San Sebastián, con la detención y el encarcelamiento de sus protagonistas, acusados de injurias al Jefe del Estado que, en aquel momento, ya las estaba "palmando"

Cinco años depués, Moncho Alpuente, "el indomable", volvió a la carga, junto con el guitarrista Jesn Pierre Torlois, y formó el grupo "Moncho Alpuente y los Kway"; grupo con el que grabó un nuevo disco titulado "Souvenir" (1980).



En aquel disco, entre otras canciones, Moncho incorporó "Carolina querida"– "jet rovk"–, divertida canción dedicaca a Carolina de Mónaco, con música de Hilario Camacho. Os propongo escucharla y mañana emtraremos en el segundo cuelgue dedicado al amigo que se nos ha ido.

martes, 17 de septiembre de 2013

"VICTOR LEMES": LA RECUPERACIÓN DE LA "CANCIÓN SATÍRICA" Y MUCHO MÁS

Justo en este momento en que me estoy planteando toda una "movida cultural" en defensa de la "canción de autor" –con "catálogo" incluido–, el cantautor canario VÍCTOR LEMES nos ofrece, a través de un vídeo muy oportuno y cuajado de genialidad –Víctor es un "genio"–, una canción a la que titula "Análisis estructural de una canción comercial"; tema que, con la carga satírica que al canario de Las Palmas le caracteriza, nos presenta diciendo: «Se trata de una guía espiritual para conseguir –en esto de la canción– ese éxito tan ansiado por algunos. Llegar a ser un superventas no es más que un compendio de patrones puestos estratégicamente en una canción. En este caso se sintetizan en solo cuatro minutos todas las pautas para conseguir ser una estrella de las listas de superventas.


Víctor Lemes.

El lanzamiento del vídeo ha sido un completo éxito –en este momento a poco más de un día de haberlo colgado está a punto de superar las 7.500 visitas–. Tras verlo y escucharlo varias veces, aparte de considerar que nos ofrece una espléndida "canción satírica" –tipo de canción que tenemos bastante olvidado–; me ha suscitado la evocación de una historia real –pura historia de la "canción de autor"– que seguidamente voy a contaros en tres capítulos:

PRIMER CAPÍTULO

Corría el año 1969 cuando a Moncho Alpuente se le ocurrió crear un grupo musical al que llamó "Las Madres del Cordero"

Grupo "Las Madres del Cordero". En la fotografía, arriba en pie
de izquierda a derecha: Jerónimo Martínez, Moncho Alpuente y Arturo Bodelón.
Sentados de izquierda a derecha: Antonio Gómez, Antonio Piera y Luis "Cocodi"

Este grupo musical, según el propio Moncho Alpunte, surgió con la finalidad de hacer una canción "fundamentalmente satírica" y vinculada totalmente a la realidad objetiva del tiempo y de la sociedad en la que surgió.

Al año siguiente de su formación "Las Madres del Cordero", en colaboración con el grupo de teatro independiente "Tábano" –creado por Juan Margallo–, montaron un espectáculo musical al que llamaron "Castañuela 70".

Entre las canciones integradas en aquel espectáculo hubo una, con letra de Moncho Alpuente y música de Antonio Piera, llamada "El ídolo" que era una sátira directa, genial y ocurrente dirigida al cantante llamémosle "comercial": «ídolo de las multitudes, camaleón dispuesto a cambiar de color ante el "monei", y rey del "hit parade" donde impone su ley».

Os recomiendo, como cierre de este primer capítulo, que escuchéis la canción "El ídolo" pulsando en el siguiente enlace:


SEGUNDO CAPÍTULO

Año 1975, Luis Eduardo Aute, tras publicar dos de sus primeros "grandes" discos: "Rito" (Canciones de amor y muerte) (1973) y "Espuma" (Canciones eróticas) (1974), decide grabar un disco de "Canciones satíricas", al que titula "Babel".


Entre las canciones integradas en aquel disco, Aute retoma la línea de contenido o temática expresada en la canción "El ídolo" de "Las madres del cordero", y compone la titulada «Viva el beat, el rock, el soul, el pop y lo demás». Os sugiero escucharla:


«Oigan esta cosa que es muy fácil de bailar,
salten como monos con el ritmo del tam-tam,
lo que aquí se dice poco importa, qué más da,
viva el beat, el rock, el soul, el pop y lo demás.

Lea Mundo-Record, Discoflash y el Ritmical,
todo es in y boom y hit y bang, fenomenal, oye,
es muy sano y constructivo por lo cultural,
Billboard, Cashbox, baby, es el nuevo santoral.

Macroventas, baby, hit-parade, vaya serial,
las canciones se cotizan por lo comercial,
cada lista es diferente, qué casualidad,
si quieres ser rico hazte disc-jockey y lo serás.

Las casas de discos venden churros sin parar,
qué ensalada, baby, si te paras a pensar,
chupan unos y otros pero todo esto es legal,
viva el beat, el rock, el soul, el pop y el capital.

Underground llamaban a lo que sonaba crack,
Warhol, Ginsberg, Mekas se pusieron a llorar,
aunque es muy sabido que nos da por imitar,
la culpa la tiene esta modorra nacional.

En la tele hay un programa pseudo-musical-ísimo,
de alguna manera tienen que disimular,
tanta tontería no se puede soportar,
con alfalfa, baby, nos quieres alimentar.

Progresivo, baby, qué será, qué no será,
unos dicen que eso es un ardid de Satanás,
pero aquí no acaba tanta empanada mental,
porque hay quien afirma que es paz y prosperidad.

Cállate un poquito, que te van a apedrear;
ya lo sé, mi amigo, y no lo puedo remediar,
oigan este chicle que es muy fácil de bailar,
salten como monos con el ritmo del tam-tam».

TERCER CAPÍTULO

Damos un salto en el tiempo; nos situamos en 2013 –otro siglo, y más de 37 años después–. 

Un joven cantautor canario llamado VÍCTOR LEMES, creador de bellísimas canciones como "Nada que ver" "Energía renovable" o "Lo siento Freud", retoma la tradición y el género de la "sátira" –vinculado siempre al "canto popular"– e incide en una de sus temáticas más singulares –la misma que Moncho Alpuente abordó en "El ídolo" y Aute en «Viva el beat, el rock, el soul, el pop y lo demás»–: la "canción consumo o comercial"; canción a la que yo jamás llamaré "canción de autor" –aunque autor tiene–; y cuyos intérpretes no figurarán, por supuesto, en el catálogo que estoy construyendo.

Te propongo escuchar esa canción, se titula "Análisis estructural de una canción comercial".


«Oh oh oh oh oh.
Como ven se suele empezar con un tarareo
que no diga nada en especial... porque es un tarareo,
tres acordes standard, no hace falta solfeo
y se puede disimular con otro tarareo.

Oh oh oh oh oh
La temática es lo de menos
solo tienes que echar a alguien de menos
y decir cuánto la echas de menos,
que sin ella mueres, no es pa´menos.

No hace falta que rime,
no pierdas el tiempo pensando en metáforas
que puedan confundir a la audiencia
ya que aquí solo importa 
que el estribillo que ahora suena te taladre la cabeza.

Y aquí va una frase vacía, una frase vacía.
Y aquí va una frase vacía y paras
y repites la frase vacía

Oh oh oh oh oh
Y ahora sigue insistiendo
en que sin ella eres un mierda,
que no puedes vivir
porque eres un cero a la izquierda,
que la quieres y vas a cambiar,
que no tienes personalidad,
pero aquí solo importa 
que el estribillo suene hasta la saciedad.

Y aquí va una frase vacía,
que suene en las cuñas de radio,
y aquí va una frase vacía
que se coree en los estadios.
Y aquí va una frase vacía
decir "oh nena" siempre cabe.
Y aquí va una frase vacía
y si la dice un rapero, mejor: ya tu sabes

Oye mamita yo quiero amarte
y acariciarte todas tus partes
y ahora tendré que rimar con arte,
pues por ejemplo... René Descartes
No sé quien es pero yo he visto
en internet que es un tío listo
que decía "pienso luego existo",
tengo cultura yo te conquisto.
Materialismo, existencialismo
empirismo, racionalismo,
no viene a cuento me da lo mismo,
mi inteligencia es un espejismo

Y aquí va una frase vacía, una frase vacía.
Y aquí va una frase vacía
y subes la intensidad de la frase vacía!!
Y aquí va una frase vacía
y una coreografía.
Y aquí va una frase vacía y paras...
y ralentizas la frase vacía».

¡Magnífico Víctor Lemes!... Y aquí acaba la historia, con un final feliz; con la evidente y sonora demostración de que con él la "canción de autor" y la "canción satírica" son posibles y están vivas. 

Víctor es un gran "cantautor" que ha sabido conectar con la tradición, y que viene a demostrarnos que esto de la "cantautoria" no es aburrido, ni triste, ni un "tostonazo", es simplemente «el arte de tomarse la música, la canción y la vida un poquito en serio, y de generar, a corazón abierto, toda la belleza y la sensibilidad que se pueda» –¡porque las estamos necesitando!... De esto Víctor Lemes sabe mucho, ¡mucho!... ¡Os lo aseguro!

Y si queréis comprobarlo personalmente ¡ya!, podréis hacerlo en los conciertos que, a partir del próximo día 27, va a celebrar presentando su nuevo disco titulado "CAJA NEGRA"; el primero de esos conciertos en Las Palmas en "The Paper Club", y en Madrid, en la Sala Clamores, el próximo 14 de octubre... Lo iré recordando con tiempo.

martes, 1 de febrero de 2011

FOTOS CON HISTORIA: "LAS MADRES DEL CORDERO". Canción con pantorrillas

"Cuelgue" dedicado a mi amigo Antonio Piera.

La foto con historia de hoy no tiene desperdicio, es sencillamente excitante:


Estos seis señores tan serios y con tan "buenas" pantorrillas son los componentes de un grupo mítico, genial, alternativo, divertido y, a la vez, eficazmente revolucionario llamado LAS MADRES DEL CORDERO.

El señor de gafas que aparece en primer plano a la izquierda, posando sus manos sobre las rodillas, es Antonio Gómez "el ideólogo"–, persona clave y fundamental en la historia de nuestra música popular. (No os perdáis el clavel que lleva en la liga).

Detrás de él, sentados y "amarraos" a sus guitarras están: a la izquierda Antonio Piera, visitante de este blog y amigo desde hace años –¡qué seriedad! ¡qué pose! ¡que bellas zapatillas o sandalias de andar por casa!... parece sacado de un cuadro de Romero de Torres, pero en masculino–; a su derecha Luis "Cocodi" –¡maravilloso su cruce de piernas!

Más detrás, y de pie, en el centro Moncho Alpuente –con su pandero, ¡dale que dale!, su melena y su flequillo caído... ¡que buena persona y qué gran personaje–; a su izquierda Jerónimo Martínez –que por un momento ha abandonado su batería–; y a la derecha de Moncho, Arturo Bodelón, todo un "hombretón" con su contrabajo modernista.

Y vinculada al grupo por derecho Nieves Córcoles, que no se ponía en la foto.

Seguidamente podéis contemplar la misma agrupación, cambiando ligeramente de posiciones para que pueda leerse el nombre del grupo: LAS MADRES DEL CORDERO, escrito en el bombo de la batería.


Esta es la carátula o portada de uno de los singles del grupo, en el que incorporaron dos de sus temas emblemáticos: "A benefico de los huérfanos", de Moncho Alpuente y Antonio Piera; y "La niña tonta de papá rico", de Moncho Alpuente.

En el número 125 de la revista "Primer Acto", publicado en octubre de 1970, uno de los componentes  de grupo decía; «"Madres del Cordero" se propuso desde el día de su fundación, abrir una brecha en la monolítica estructura del mundo de la canción, pero no una brecha, para introducirse, sino para destruir, se propuso hacer una canción fundamentalmente satírica, desmitificadora, agresiva, y, sobre todo, vinculada totalmente a la realidad objetiva de la sociedad en la que el grupo se mueve. Nada, desde luego, se va a destruir ni a cambiar con la ayuda de una guitarra, pero sí con una serie de esfuerzos conjuntos dirigidos por el mismo camino, como cualquier forma de arte, tiene su importancia que hay que aprovechar.
La línea del grupo, siempre dentro del campo de la sátira, funciona, sin embargo, a muy diferentes niveles que van desde la caricatura en trazo grueso de la sociedad burguesa o pequeño burguesa, hasta el terrorismo cultural, pasando por la misma autocrítica necesaria en muchas ocasiones».

LAS MADRES DEL CORDERO, en esa línea de trabajo, en 1973, participaron en un disco, que se publico de forma ilegal, titulado "Todo está muy negro" –en el que también intervenían Quintín Cabrera, Els Sapastres, Luis Pastor y Gabriel Salinas– y grabaron un magnífico e inolvidables LP titulado con el nombre del grupo.

A principios de los setenta LAS MADRES DEL CORDERO se encontraron cultural e ideológicamente con los componentes de grupo Tábano, grupo de teatro independiente creado por Juan Margallo, y decidieron unirse para montar un espectáculo al que llamaron "CASTAÑUELA 70" ; espectáculo que se merece, y tendrá, próximamente su propio "cuelgue" en este blog.

Ahora, para terminar e ilustrar el análisis y la crítica que hacía ayer dirigida a ciertos sectores y ejecutivo de la industria discográfica, voy a recoger un fragmento de una canción de Luis Educardo Aute que "Las Madres de Cordero" tenían incorporado a su repertorio. ¡Fijaos bien en lo que ya se decía y se profetizaba en los años setenta, antes de la muerte del "Francogeneralísimo":

«Producto, consumo,
éste es el triste tema de esta canción,
canción, canción... consumo,
éste es el triste tema de esta canción.

Este mensaje estúpido
tan saturado en tópicos,
hay que venderlo al público
como un jabón biológico,
así dispone el código
mafioso-discográfico
y así se explota al prójimo,
prójimo y primo práctico.

Producto, consumo,
éste es el triste tema de esta canción,
canción, canción... consumo,
éste es el triste tema de esta canción».

CADA VEZ QUE CONTEMPLO UNA IMAGEN DEL DOLOR Y DE LA DESGARRADORA Y CRUEL INJUSTICIA QUE ESTA VIVIENDO "CUBA Y EL PUEBLO CUBANO" SE ME ROMPE EL ALMA...

... se me saltan las lágrimas, me desespero por la impotencia y siento un infrenable ODIO –¡sí! odio!- hacia el repugnante  Donald Trump y s...