Páginas vistas en total

Mostrando entradas con la etiqueta Francis Armenteros. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Francis Armenteros. Mostrar todas las entradas

jueves, 11 de abril de 2013

"RUMBANOUCHE'N'ROLL˝ O LA DELICIOSA Y FESTIVA "ORGÍA-RÍTMICO-MUSICAL" PARA TIEMPOS DE CRISIS, DE "PETETE & LA BANDA"

Desde hace varios días, escuchando el nuevo disco de Antonio Hernando "PETETE", titulado "Rumbanouche'n'roll" –que hoy voy a presentar y comentar– vengo reafirmándome en el convencimiento de que nuestra música popular, en general –la que crea e interpreta Petete, para mi, evidentemente lo es–, y, en particular, nuestra "canción de autor" atraviesan un momento realmente brillante y extraordinario desde varias perspectivas: 

Antonio Hernando "Petete".

En primer lugar, respecto a la "calidad", tanto en lo que se refiere a los textos de las canciones, como –y sobre todo– a la música que adquiere en ellas, como debe ser, un valor sustancial y no subordinado. (Hecho que vamos a poder constatar con elocuencia en el disco "Rumbanouche'n'roll" en el que Petete ha cuidado con esmero la formación de su banda y la orquestación de sus canciones, ofreciéndonos, como resultado, una obra que musicalmente es muy hermosa, brillante y de gran calidad).

En segundo lugar, nuestra "canción popular" atraviesa un momento excepcional también respecto a la variedad y a la diversidad de creaciones que se están produciendo siempre en el marco de la "calidad" anteriormente mencionada. En la actualidad, se han roto definitivamente –¡y menos mal!– los rígidos moldes de la "canción de autor" tradicional,  pasando a convertirse –desde mi punto de vista– en un género abierto, libre y diversificado en el que lo que debe ser común y exigible es la honestidad y la coherencia de sus creadores, la creación de ámbitos de belleza y de sensibilidad, y la conexión con la realidad interior –más íntima– del ser humano, y con la conflictiva realidad social que estamos viviendo de forma cotidiana.

Y lo más curioso, –y concluyo esta introducción para entrar de lleno en el nuevo disco de Petete–, es que este momento que estamos viviendo, en relación con la música y la canción popular, al que he calificado de "brillante y extraordinario", coincide, lamentablemente, con una crisis del mercado musical alucinante; crisis que afecta a la industria discográfica, a los medios de difusión y de promoción de la música de calidad –prensa, radio, TV.– o al los circuitos de contratación de conciertos o actuaciones en los que sus responsables, con el pretexto de la crisis, no están dispuestos a hacer ningún tipo de apuesta por la calidad y, menos, por los creadores jóvenes que con gran esfuerzo están intentando abrirse camino.

(¡Menos mal que gentes como Petete y su banda creen en lo que hacen y están luchando por su proyecto contra el mercado musical y contra quien se les ponga por delante!).

Y vayamos ya con el disco "Rumbanouche'n'roll" y con "Petete & La Banda".




En primer lugar, quiero volver a incidir, y a resaltar, la altísima calidad del equipo de músicos con los que Petete ha contado para darle cuerpo a su proyecto que, en realidad, es todo un espectáculo cuajado de estilos, o géneros musicales, que –como el propio nombre del disco indica– circulan de la rumba al rock, pasado por el flamenco –y en general toda la música sureña–, el jazz manouche, el blues, el funky, el rap, o las más arraigas músicas del cine, o del cabaret norteamericano... Resultado del intenso y variado universo musical del que Petete ha bebido toda su vida, y que ha sabido desarrollar y canalizar, de forma muy coherente y armónica, en su nuevo disco "Rumbanouche'n'roll".

Es curioso, en algún momento, escuchando el disco y, en concreto canciones como "Series americanas" o "Reality show", cerraba lo ojos y me imaginaba estar disfrutando con "Petete y La Banda", por ejemplo, en cualquiera de los míticos teatros de la calle Broadway con un cartelazo en la taquilla que dijera: "Localidades agotadas". (De momento, tendré que conformarme con escucharles el próximo domingo día 14 en la sala Clamores de Madrid).

Los responsables de esa especie de "orgía-rítmica-musical" que han participado en la grabación del disco son los siguientes:


A esta banda, hay que añadir colaboraciones especiales como las de Dani Fernán, Samuel Vida, Patricia Lázaro, Alberto Alcalá, Manu Clavijo, Gatoperro, Álvaro Laguna, Alberto Ballesteros, Ruben deGracia, Alfa, Joe Eceiza, Eli Hernández o Diego Araoz.


Petete. (Fotografía de Ibra Youssef).

En segundo lugar, me parece importante resaltar también la variedad o diversidad temática abordada por Petete en los textos de sus canciones. En el marco de esa deliciosa orgía-musical, en la que el nuevo disco nos sumerge, nos encontramos hermosas canciones de amor –por supuesto nada convencionales–, canciones tremendamente críticas –de las que "suavemente hacen pupa"– y canciones que nos aproximan al mundo perceptivo y real en que Petete se siente inmerso, que en realidad, es un mundo compartido, con el que resulta fácil identificarse.

Como muestra, y con el permiso de Petete, os sugiero dos audiciones; el resto ya podréis disfrutarlas cuando os compréis el disco (Recordar: ¡Los discos hay que comprarlos!).

La primera audición corresponde a una hermosa canción de amor que, como decía antes, no es nada convencional, y destella realismo, sensibilidad y cariño por tos'los'laos. Poco tiene que ver esta canción con las que habitualmente nos suelen "echar" por la tele, o por las grandes cadenas de radio. Es el tema con la que concluye el disco.


«Más de un año sin trabajo,
sin blanca por las esquinas,
que los bancos no me quieren
por si les pido yo un día...
que si la bolsa o la vida.
En mi casa hay cucarachas,
mis muebles tienen polillas,
mis bolsillos telarañas,
mi hucha está sin calderilla
y en los bares...ni una caña a mi me fían.

Pero yo soy millonario,
porque millones, y millones,
y millones de veces
me siento así a diario.

No me han tocao' millones,
no me queda dinero,
pero estando contigo
dime pa' qué lo quiero.

Si tú tan rica y yo tan rico...
que nos comen los mosquitos. 
No me han tocao' millones,
no me queda dinero,
pero estando contigo...
el dinero es lo de menos».
("Los mosquitos")

La segunda canción que os propongo escuchar corresponde a las de carácter más crítico. En este caso se trata de un crítica genial, y magníficamente construida, contra los "reality show" a los que en nuestro país hay tanto adicto, y en los que se cuece tanta basura y tanta inmoralidad subliminal.


«No es fácil, no, ser portada de prensa rosa.
Primera regla: baja el escote y así subirá la audiencia.
“Queremos detalles de cuánto cuesta tu silicona,
y sobre todo los centímetros de tu ex en la entrepierna”.

“Hoy conexión en directo, testigo del culebrón
el sobrino del hijo del peluquero que era novio 
de la hermana del vecino del torero”.
“Señor ladrón, ¿su entrevista en qué canal salió?”
“La verdad es que no me acuerdo, mire usté siempre me lío 
cuando hay cheques tan altos de por medio”.

“Si quiere el politono llame al 902”.
Hoy el tertuliano gana más que el presentador.
La polémica está servida en el plató,
pues son carne de reality show.
Son carne de reality show.

Y voy a ser ganador, auque sé que mi voz cazallera no pase el casting.
Segunda regla: si hay edredoning el público no hará zapping.
Todo está lleno de bocazas.
¿No quieres caldo? Toma cien tazas.
Príncipes barriobajeros son el nuevo butanero de las amas de casa.

Pero a mí que no me salven, ni que sigan gritando.
Ruidoadictos, silenciofóbicos.
Borregoadictos, culturafóbicos.
Y que no intereconomicen mi opinión que yo me he informado.
Triste folclore del español: ser carne de reality show.
Ser carne de reality show.

¿Te he dicho ya que le has visto al lobo las orejas?
Qué más quisieras tú aliviar tus quejas
sin acabar entre rejas, sin acabar entre rejas...
Reality show...».

En fin, debo ir terminando este "cuelgue". Antes de hacerlo os cuento tres cositas:

Mañana daré el "buenos días" en mi muro de "facebook" con otra de las canciones del disco, concretamente la titulada "Confetis en el pelo".

Bajo ningún concepto quiero dejar de felicitar a VICENTE CASÍN por las ilustraciones que acompañan al disco... ¡sencillamente geniales!

Y, por último, recordar que esta noche "Petete y La Banda" presentarán su disco en Granada –a las 22 horas en la Sala Boogaclub"– y el próximo domingo día 14 en Madrid, en la Sala Clamores.

jueves, 31 de enero de 2013

FRAN FERNÁNDEZ: «AFECTOS SECUNDARIOS». UN EVIDENTE TESTIMONIO DE MADUREZ MUSICAL Y POETICA.

Tenía yo muchos deseos de que FRAN FERNANDEZ editara su nuevo disco, de poder escucharlo con calma, y de escribir este "cuelgue" de hoy...; los motivos de esos deseos personales son múltiples: el primero, sin duda, porque Fran es una de los "cantautores de la nueva generación" que más me interesa. Me gustó mucho su disco anterior "Vorágine" (2011), y desde entonces he seguido, muy de cerca, su trabajo y su evolución como compositor y como intérprete, y he podido constatar en él y en sus canciones una superación constante y muy positiva.

Por otra parte Fran es una persona a la que aprecio mucho –al margen de la música– por su sencillez; por su cercanía; por su sentido del esfuerzo y de la lucha en defensa de lo que cree y de lo que sueña; y, sobre todo, por su gran humanidad; rasgos, o características, de su personalidad que para mí –que creo conocerle bien– son claras y evidentes.

Pues bien, hoy, por fin, mis deseos se han cumplido porque Fran Fernández ha publicado el primer volumen de su nuevo disco titulado "AFECTOS SECUNDARIOS", y he podido escucharlo no una, sino varias veces.

Cubierta del CD "Afectos secundarios. Vol. 1"
Fotografía: Fran Russo. Diseño: Guido Carini.

Lo primero que se me ocurre decir de "Afectos secundarios", así, de entrada, es que es un disco  que pone de manifiesto la madurez musical y poética que ha logrado alcanzar Fran Fernandez en estos dos últimos años; años de búsqueda de si mi mismo y de su propio universo musical, que encuentran respuesta –y una respuesta elocuente– en las cinco canciones que componen esta primera entrega de su nuevo disco.


«Nunca supe retirarme a tiempo.
Me arrastraron huracanes y perdí algún tren...
Quiero vivir cerca del borde.
Soñar contigo y no alcanzarte.
Tener equilibrio en mi desastre.
Orden en mi desorden.
Si nadie sabe lo que va a pasar
dime porqué vivir con miedo.
Hacia adelante sin mirar atrás,
yo no quiero quedarme,
ni salir corriendo».

Y dicho lo anterior, entro en algunos detalles, los que considero más significativos: 

Musicalmente el disco es sencillamente genial, hermoso, brillante y con mucha "fuerza"; fuerza expresiva que subraya y redimensiona los textos, y que conecta en armonía con Fran, vigorizando y, a la vez, acariciando sus palabras, sus pensamientos y sus sentimientos. (Valor musical que, desde mi punto de vista, adquiere su mayor altura en canciones como "Desde cualquier lugar del mundo", que después comentaré). 

Planteamientos musicales como éste son los que se merece la "canción de autor"; lo digo porque en contra de lo que algunas personas puedan creer, o pensar, lo que musicalmente nos ofrece Fran, en su nuevo disco, es "canción de autor" en estado puro; por supuesto siempre en el marco de la diversidad expresiva en la que se desenvuelve –felizmente–, y debe desenvolverse, ese género musical y poético.

Y hablando del valor musical de "Afectos secundarios" es importante citar a los músicos que han acompañado a Fran en esta aventura: Nano Díaz –batería–, Alberto Hernández –bajo–, Diego Cantero y Antonio Araez –guitarras eléctricas y coros–, y las colaboraciones de Francis Armenteros y Marino Sáiz. Es imprescindible citar también el impecable trabajo de producción desarrollado por Diego Cantero y Antonio Araez, a los que admiro profundamente, y que tan solo hace unos meses me sorprendieron también en la producción de "Orgullo", último disco de Alejandro Martínez.


Desde el punto de vista de la interpretación, en "Afectos secundarios", Fran Fernandez también nos manifiesta una progresiva y destacable madurez. Nos muestra una voz rotunda y convincente, capaz de transmitir latidos y sentimientos que transitan del amor al desamor, de las rupturas a las fidelidades, o de las evocaciones a los reencuentros... He escuchado el disco varias veces, a petición de mi propia sensibilidad, y Fran ha logrado repetidamente emocionarme. En su disco –a través del vehículo directo de su voz– hay mucha vida vivida, mucha honestidad y una gran sinceridad... Por lo menos es así como yo lo siento.

Y finalmente respecto a los textos de las canciones llama la atención la "madurez" poética que Fran ha alcanzado –y ya veis, en mi crónica reaparece la palabra "madurez"–. En concreto, desde el punto de vista literario, me han sorprendida dos canciones que han logrado "tocarme" muy especialmente: "Déjame caer", y, sobre todo, "Desde cualquier lugar del mundo", bellísimo "canto de identidad" que estoy seguro de que, en otras circunstancias culturales a las que nos están tocando vivir, pasaría a formar parte y a convertirse en una de las grandes canciones que configuran la historia de nuestra música popular... Merecería serlo.


«Latiendo el corazón
el último rumor
de sangre en movimiento.

Entiendo como solución
entierro y cambio de pulmón.
Llenarnos de aire nuevo.

No me repitas como soy si lo que hay es lo que ves,
y si algún día me ves subir, déjame caer
Recuérdame que sigo aquí si se me olvida que es perder,

y si algún día me ves subir, déjame caer.
Cantando la misma canción,
cayendo siempre en mi menor
al fondo del desvelo.

Buscando un poco de sol 
que pueda dar calor,
buscando un nuevo cuerpo».
("Déjame caer")


«Veo portales donde estuve una noche cualquiera, 
no con cualquier mujer.
Siempre era primavera y encontraba el camino para volver.
Desde cualquier cualquier lugar del mundo si hay una ventana 
yo puedo ver Granada
Sabes que si has amado en ella siempre será tu amor, 
no intentes olvidarla.

Todos tenemos canciones dentro 
y algún día te daré lo que te debo.
No me pesa esa deuda,
es nuestra y prefiero tenerla 
a no tener ni deuda...
Contando los segundos, siempre estuviste cerca,
Desde cualquier lugar del mundo

Guardo mil detalles de las copas que puse en esa barra 
y de los cuerpos que toqué.
Fueron mil conversaciones que guardo para mi 
y para ella también.
Veo señales constantes de cosas que hice 
y dejé sin resolver.
Si hablara el baño de las mujeres tu sabes cuanto se iba a saber.

Todos tenemos canciones dentro 
y algún día te daré lo que te debo.
No me pesa esa deuda,
es nuestra y prefiero tenerla a no tener ni deuda...
Contando los segundos, siempre estuviste cerca,
Desde cualquier lugar del mundo.

Tanto revolví tu canción. 
Con melodías de plata yo te busqué.
Ahora pesan, vivo con ellas, hice canciones, 
nunca te olvidé.
Hemos amanecido en la Alhambra desnudos y descalzos
perdiendo la razón, 
Fui esclavo de mis palabras 
y al irme fui sangrando todo su dolor.

Y ya no tengo deuda, ni cuento los segundos,
siempre estuviste cerca,
desde cualquier lugar del mundo».
("Desde cualquier lugar del mundo")

Y por ahora, nada más...; lo primero adquirir, comprar y disfrutar de estos "Afectos secundarios"...; y después esperar la segunda parte...; ¡Fran, que no nos tarde!