Páginas vistas en total

martes, 8 de febrero de 2011

CARÁTULAS CON HISTORIA. Un disco solidario... ¡Un grito contra la pena de muerte y la violencia!

El disco que traigo hoy a esta sección del blog se editó a finales de 1974 en Francia, y es uno de los discos del exilio más difíciles de encontrar. El número de ejemplares que se editaron fue muy pequeño y en su día se convirtió en un disco muy perseguido; a mí, concretamente, me lo requisaron dos veces en la frontera de Irún; finalmente pude pasarlo de Francia, en 1975, escondido debajo de una de las "alfombrillas" del coche de un anciano pescador que vivía en Hendaya –con el que muchas tardes compartí "atardecidas de caña y espera" en el espigón de Hondarribia– y que cruzaba a diario la frontera para comprar en el mercado de Irún. 

He de confesar –"mea culpa"– que el anciano desconocía que cargaba con aquel disco, pero yo confiaba, como así fue, que en aquella ocasión todo marcharía bien sobre todo por la cara de "buena gente" de mi amigo francés y por la simpatía que siempre derrochaba con la policía de control que le conocía perfectamente... Por supuesto nada más pasar la frontera le conté lo que llevábamos debajo de la "alfombrilla"; primero se enfadó un poco, pero luego me dijo: "La próxima vez que hagas una barbaridad así al menos me avisas"... Fijaron en esa expresión, pasar un disco de Francia a España el verano de 1975, era una "peligrosa barbaridad"


En la cubierta de este disco –publicado por Editorial Des Femmes, Production Droug– como podéis observar, aparecía la reproducción de un fragmento, en blanco y negro, de la obra "Los fusilamientos del 3 de mayo", de Francisco de Goya, y, sobre ella, como título: "Contra la muerte. Espagne en marche". En la contracubierta, el contenido ideológico y solidario del LP se concretaba diciendo: "Solidarite avec les peuples d'Espagne. Peuble qui chante ne meurt jamais" ("Solidaridad con los pueblos de España. Pueblo que canta no morirá jamás").

El dísco recogía ocho canciones: 

Imanol Larzabal
"Imanol" Larzabal –fallecido en 2004– cantaba "Burgos 70", sobre un texto de Gabriel Aresti; y "Martillo Pilón", canción interpreta en castellano: «Somos los hombres / que la historia olvida, / aquellos a quien nadie representa, / los que el mundo / en sus libros no comenta [...]. / Pero escuchad: / la clase enflaquecida, / los parias de la historia / y de la renta / no dan aún la guerra / por perdida». 

Elisa Serna, con el seudónimo de María Burruca, cantaba los temas: "Saeta" y "Carmona", canción dedicada a la gran manifestación que se produjo en Carmona (Sevilla), el 1 de agosto de 1974, en señal de protesta por la falta de agua, y a su disolución a tiros, por parte de la Guardia Civil; tiroteo que causo varios heridos y la muerte de un ciudadano llamado Miguel Roldán Zafra.

Michel Arbatz, cantante francés, intervino en el disco con dos temas: "Etranges corridas" "Salvador Puig Antich", anarquista catalán condenado a muerte y ejecutado, mediante garrote vil, el mismo año en que se editó el disco.

Elisa Serna

Completaban la grabación dos textos recitados: "La ballade de la mort d'Alfonso Sastre" y "Lettre de prison d'Eva Forest", fragmento del libro "Diario y cartas desde la cárcel", obra de la escritora Eva Forest, publicada en París.

A la vista del contenido de este disco se ponen en evidencia dos realidades: por una parte el clima de violencia de Estado que se respiraba en España en los últimos años del franquismo; y, por otra, la dura persecución ejercida por el poder contra cualquier medio de expresión –como este disco "Contra la muerte"– que denunciara y condenara la pena de muerte, o la violencia generada por la actividad represiva ejercida en aquel momento por la policía o la guardia civil.

He de decir, para concluir. que al traer al blog recuerdos y discos como éste. no intento, bajo ningún concepto remover la "mierda" del pasada para ensañarme ella. Todo lo contrario, como le comentaba ayer a Rubén Buren lo que pretendo es reivindicar y fortalecer la memoria contra el olvido porque estoy convencido –radicalmente convencido– de que la memoria simpre nos puede abrir horizontes de esperanza para construir y vivir un futuro cada vez mucho más digno.