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miércoles, 15 de enero de 2014

«¡AY DEL OLVIDO!»... ALGUNAS REFLEXIONES EN TORNO A LA MUERTE DEL POETA JUAN GELMAN Y UNA EVOCACIÓN-HOMENAJE A SUS POEMAS MUSICALIZADOS Y CANTADOS.

Hoy nos ha asaltado la triste noticia de la muerte, en Ciudad de México, del poeta argentino JUAN GELMAN; y, de repente, he sentido la necesidad de dedicarle este "cuelgue" haciendo una referencia explícita a algunos de sus poemas que fueron musicalizados y cantados. No podía ser de otra forma aquí donde CANTAMOS COMO QUIEN RESPIRA y donde LA PALABRA SE HACE MÚSICA.

Juan Gelman.

En principio pensaba limitarme a rendirle mi homenaje recuperando y compartiendo algunas de esas canciones creadas sobre sus textos, pero el caso es que no puedo evitar, ni reprimir, la necesidad de formular dos reflexiones que me han surgido con motivo de la noticia de su muerte.

La primera de esas reflexiones está teñida de "indignación". Una indignación que se repetía hace unos días con motivo de la muerte de GERMÁN COPPINI. Es curioso, cuando un "gran ser humano se muere" todo el mundo se apunta a su entierro y... "BLA, BLA, BLA"... "¡QUE BUENO ERA!"...  ¡ERA GENIAL! ¡CUANTO LE ADMIRABA!... Palabrería habitualmente bastante hipócrita y olvidadiza.

Cuando después de la muerte de German leía los largos artículos que aparecieron en los diarios importantes de este país, más que indignación sentí vergüenza, porque sé perfectamente que los firmantes de algunos de esos artículos –poderosos en esos medios informativos– no le hicieron "ni puto caso" en la última etapa de su vida en la que Germán decidió comprometerse políticamente musicalizando y cantando a Miguel Hernández –por ejemplo–; cantando por la "liberación de los cinco presos cubanos" en los Estados Unidos; o grabando su disco "América Herida" dedicado a sus verdaderos grandes ídolos Víctor Jara, Violeta Parra, Viglietti, Carlos Puebla, Malvina Reynolds o Atahualpa Yupanqui. Os puedo asegurar, porque lo viví junto a Germán, que ni le cogían el teléfono, ni respondían a sus llamadas.


Hoy con la muerte de Juan Gelman, ha ocurrido algo que es muy diferente, pero que está relacionado en cierto sentido con lo anterior: Salta la noticia y aparece un titular en el que se nos informa de que antes de morir Gelman le entregó a Sabina su último poema –cosa que me parece muy bien ¡estupenda!–; pero, a la vez, por mucho que lo he buscado en internet, no he encontrado, no un titular, sino ninguna nota de prensa diciendo, por ejemplo, que, en 1988 y 1989 –cuando poco o nada se hablaba del poeta argentino entre nosotros–, el grupo canario TALLER –integrado por Pedro Guerra, Rogelio Botanz y Andrés Molina– cantó a Gelman –; o que a principios de los años setenta le musicalizaron y le cantaron magistralmente en París los componentes del CUARTETO CEDRÓN con la colaboración de PACO IBÁÑEZ. (Evidentemente eso está olvidado y no es noticia. Es algo relacionado con el "mundillo" marginal de la "cantautoría").

Disco "Identidad" (1988) del grupo Taller Canario en
el que aparece grabada la canción "Poderes" compuesta sobre
un poema de Juan Gelman.
Disco "Cantata: Le Chant de coq" del Cuarteto Cedrón.
Cantata basada en textos musicalizados de Juan Gelman.

La segunda reflexión que me he hecho esta mañana, relacionada con la anterior, es que no estoy equivocado –ni debo rendirme– respecto a la necesidad de crear un CENTRO DE DOCUMENTACIÓN SOBRE LA CANCIÓN DE AUTOR para que no queden en el olvido iniciativas y creaciones –por ejemplo– como las del grupo TALLER o el CUARTETO CEDRÓN sobre la obra de Juan Gelman. Iniciativas y creaciones que deben ser protegidas y conservadas como una memoria viva y hermosa a la que siempre pueda acudirse, y de la que siempre se pueda gozar y disfrutar.

Y eso es, precisamente, lo que hoy voy a hacer, rescatar de mi archivo personal algunas de esas canciones para compartirlas con todas las personas que puedan estar interesadas en escucharlas. Me limito a "colgarlas" y a rendirle, a través de ellas, mi sencillo homenaje al gran poeta que se nos fue.

Empiezo con el grupo canario TALLER y con dos de sus canciones. La primera pertenece a su disco "Identidad" (1988) y se titula "Poderes" (letra inspirada en un poema de Juan Gelman y música de Pedro Guerra). Podemos escucharla en el siguiente enlace:


(Como una hierba, como un niño, como un pajarito
nace la poesía, la torturan y nace,
la sentencian y nace, la fusilan
y nace la calor la cantora)
(Juan Gelman)

«Llega del mundo,
de alguna nube,
sale a la calle,
llega del aire,
pinta en los muros
la voz del hambre.
La torturan y nace,
la sentencian y nace,
la fusilan y nace,
como un pajarito,
como una hierba,
como un niño nace.
Viene a la escuela,
juega en los niños,
de todas partes
trae de los árboles
hojas y frutas
esa incansable
¿de dónde viene?
¿dónde se esconde?
nadie lo sabe,
viene del día,
viene del sueño,
de todas partes».

La segunda canción que os invito a escuchar es también del grupo TALLER, se titula "Proposiciones" (letra inspirada en un poema de Juan Gelman y música Pedro Guerra) y fue grabada en el disco "A por todas" (1989).


«Yo digo: mejor no llorar
mejor hacer otro mundo»
Juan Gelman

«Por qué camino se fue
la mujer de trabajo y palabra
por qué grieta hacia nada y oscuro
hacia hueco sin luz.
Por qué camino se fue
esa obrera tan siempre constante
quien dejó tan sin voz su silencio
su sin tregua canción.
No llorar mejor,
yo digo: no llorar
mejor hacer otro mundo mejor
y que se quede
que ya se quede.
Por qué camino se fue
la mujer de trabajo y palabra
por los días de tan desespero
sin trabajo y no ser.
Por qué camino se fue
esa obrera tan siempre constante
quien dejó tan sin voz su silencio
su sin tregua canción».


Del disco "Le chant du coq" ("Cantata del gallo cantor"), cantata escrita por Juan Gelman, que, a principios de los años setenta, fue musicalizada y cantada por el CUARTETO CEDRÓN, con la colaboración de PACO IBÁÑEZ, quiero compartir con todos vosotros y vosotras el tema titulado "Cambios"

Es un texto largo, intenso y amargo en el que se recupera para la memoria, contra el olvido, lo que fue el dolor, el miedo, la injusticia, el desgarro interior, y, también, la lucha y la esperanza de un "pueblo herido", en este caso, el pueblo argentino, víctima de la crueldad que a lo largo de la historia siempre generan las dictaduras de cualquier signo, y, en particular, la dictaduras militares.



«No olviden lo orgullosos
que cuando a la tumba vayan
allí lo mismo se rayan
humildes y poderosos"
pero nosotros no solamente queremos la igualdad en la muerte
también queremos la igualdad en la vida
queremos la justicia en vida
¿por qué estaba triste ese peón de ferrocarril en la mañana apoyado contra la verja de la estación?
¿por qué se le perdía la mirada sin ver a nadie de los que pasaban junto a él?
¿por qué estaba triste ese hombre?
¿por qué hay tantos hombres y tantas mujeres tristes en el país?
¿por qué a cierta hora del día parece que un oleaje de tristeza fuera a arrasar la ciudad?
¿por qué tanta gente sale por sus ojos así o saca por sus ojos tristeza?
¿por qué esa tristeza golpea de noche las ventanas?
estas reflexiones suben en mí
metido en la litera alta de la celda 4 en el pabellón de castigo de la cárcel Villa Devoto
Eugenio abajo oye su radio a transistores
un rayo de sol pasea lento por la celda
¿por qué se pasea ese rayo de sol por acá?
Eugenio quedó encorvado por las torturas pero no sacaron una sola palabra de él
Eugenio es un obrero tierno delicado
no le sacaron una sola palabra
la mujer de Eugenio a veces llora sin saber por qué
interminablemente sin saber por qué llora y deja la casa una semana o dos
lo deja a Eugenio una semana o dos
un rayo de sol pasea por la celda ahora
¿y yo? ¿por qué estoy oyendo crepitar la tristeza de Eugenio
si sé que hay pocos tan puros como él?
¿entonces su pureza no lo defiende del dolor?
¿a veces se le pierde la mirada sin ver a nadie de los que pasan junto a él entonces?
en las celdas de enfrente del pabellón de castigo
los comunes no tienen litera ni colchón
a medianoche les dan un colchón para dormir
tienen que ir a buscarlo desnudos
los guardiacárceles obligan a los comunes desnudos a correr
tirarse al suelo arrastrarse para buscar el colchón
el invierno no puede calentar las baldosas heladas del pabellón de castigo
Eugenio se encorva más todavía cuando el jadeo de los comunes choca contra la puerta de la celda 4
¿esos ruidos tapan las crepitaciones de la tristeza de Eugenio?
¿Eugenio crepita de furor ahora?
¿la tristeza se le congela en pajaritos que arden de furor?
¿en furor va a dar la tristeza de los pobres del mundo?
¿la tristeza de ese peón de ferrocarril dará en furor?
¿un oleaje de furor arrasará la ciudad?
¿arrasará las literas del pabellón de castigo y los comunes y nosotros?
nosotros no solamente queremos la igualdad en la muerte
también queremos la igualdad en la vida
queremos la justicia en vida
aunque sea corta y larga la muerte»

miércoles, 25 de diciembre de 2013

AMIGO GERMÁN COPINI... «UN EMPUJÓN BRUTAL TE HA DERRIBADO», ¡ES CIERTO!..., PERO ES IMPOSIBLE DERRIBAR TU CANTO AUNQUE ESTOS SIGAN SIENDO «MALOS TIEMPOS PARA LA LÍRICA».














«Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler me duele hasta el aliento.
Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado. [...]
A las aladas almas de las rosas
del almendro de nata te requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero».
(MIGUEL HERNÁNDEZ).

La noticia me llegaba ayer de atardecida a través de Pablo Lacárcel; amigo común y, en realidad, feliz culpable de la grabación de "América herida", último disco de GERMAN COPPINI.

Germán estaba muy grave, su hígado había dejado de funcionar y se nos iba... Y la "noche buena" se mi tiñó de gris, de dolor... ¡Qué cabrona es la muerte!.

Hoy confirma la muerte de Germán Copini quiero abrazarle y decirle lo mismo que en nuestras últimas conversaciones telefónicas: "¡Germán eres muy grande; la música en este país de debe mucho y ¡vamos a por todas!"... No tuvimos tiempo... Estábamos luchando contra viento y marea para presentar, como se merecía, su "América herida", y para reivindicar juntos la auténtica memoria de la "canción de autor" contra el olvido.


Hace unos meses publicaba aquí donde CANTAMOS COMO QUIEN RESPIRA un "cuelgue" dedicado a Germán; me voy a permitir evocar algunas de las cosas que escribí entonces reafirmándome en todas ellas. Sé, porque me lo dijo, que le había "encantao", sobre todo mi apoyo a su "América herida", disco –sin duda– de los mejores y más interesantes publicados en el año que se nos va.

Germán Coppini.

En la historia de la música y de la canción popular hay compositores e intérpretes que, a través de sus creaciones, han entrado a forman parte de la "memoria colectiva" de un tiempo y de un país, y que muy difícilmente serán olvidados; uno de ellos es, sin duda, GERMAN COPPINI.

No voy a detenerme aquí en su larga y apasionante trayectoria creativa y musical, basta recordar sus presencias en grupos como "Siniestro total" o "Golpes Bajos"; o dos –entre muchos– de sus inolvidables discos en solitario a los que personalmente estuve "colgao" mucho tiempo "El ladrón de Bagdad" y "Carabás"; o sus colaboraciones con amigos y amigas como Carmen y Gloria (Vainica Doble), Paco Clavel o el genial Tino de Geraldo.



A través de sus canciones he sido un admirador hondo de la obra y de la personalidad de Germán Coppini y, por ello, fue para mí un acontecimiento personal de inmensa satisfacción el día en que le conocí personalmente; satisfacción, sorpresa e incluso una gran emoción inesperada... Os cuento:

Ocurrió el 14 de octubre del año pasado en la Sala Galileo Galilei, de Madrid. Aquel día fui invitado por el Comité "Por la libertad de los Cinco", a presentar un acto para pedir la liberación de los cinco presos cubanos en Estados Unidos. Entre los personajes que tuve gozosamente que presentar estaba Germán que cantó acompañado a la guitarra por Armando Martínez. Os aseguro que –cosa rara en mí– en aquel momento me sentí hasta un poquito nervioso: "Coppini era, y es, mucho Coppini".

Le presenté, me quedé en una esquina del escenario y fue muy emocionante –¡sorprendentemente emocionante!–; sobre todo cuando cantó "Pobre del cantor" de Pablo Milanés. Os propongo escuchar su versión a través de este enlace de "goear" que he descargado en mi cuenta:


Germán Coppini acompañado a la guitarra por Armando Martínez
durante su actuación en la Sala Galileo de Madrid.
(Fotografía de Juan Miguel Morales).

Tras su actuación hablamos un ratito en el pequeño camerino del Galileo sobre lo importante y lo necesario que resulta, hoy en día, la recuperación de la memoria contra el olvido, en particular respecto al canto popular que impulsó y acompasó nuestras pasiones y nuestras luchas por la libertad, en los años trágicos y despiadados de la dictadura franquista... Hablamos y en pocos minutos nos sentimos cercanos y cómplices de muchas cosas; en aquel momento, por supuesto, de los "latidos heridos y esperanzados" de  Cuba y de toda América Latina.

A los pocos meses, Germán Coppini me hizo llegar su maravilloso LP titulado: "Germán Coppini y los Voluntarios. America herida"

De este disco de Germán hice en julio de 2012 cuatro breves comentarios que subrayo y vuelvo a repetir:

Germán Coppini. Fotografia de Juan Miguel Morales
publicada en su libro "Retratos de cantantes" editado por la Junta de Andalucía.

En primer lugar, he de decir que nos encontramos ante un trabajo musical valiente, arriesgado, necesario e imprescindible. Germán vuelve su mirada y reactiva su sensibilidad y sus sentimientos –más profundamente humanos– sobre algunas de las canciones que nos llegaron de América Latina en los años sesenta y setenta, y que conformaron, de alguna forma, nuestra identidad libre, revolucionaria y esperanzadora. ¡Falta hacía un disco como este en un tiempo tan olvidadizo y "camaleónico"!

En segundo lugar, éste es un disco al que yo calificaría como "para el aprendizaje". En concreto, para el aprendizaje de muchos cantautores y cantautoras jóvenes que "militan" en la "ignorancia" de la tradición y de las raíces de nuestra música popular; jóvenes creadores sin referentes que andan medio perdidos –algunos no sé sabe muy bien por qué, con cierto éxito– en este apasionante género que es, para mi, la "canción de autor". Este es un disco para que muchos de esos jóvenes –que se autoproclaman "cantautores"– se sienten a escucharlo despacito... ¡Claro que para eso –y aquí radica el problema– tendrían que reconocer que tienen mucho –o al menos, algo– que aprender! No son muchos los que lo reconocen.


En tercer lugar, este es un disco que nos sumerge en la experiencia que supone vivir en la contradicción entre el dolor –hambre, guerra, pobreza, explotación, injusticia, esclavitud, represión– y la esperanza; una contradicción que queda reflejada en las imágenes y en el juego de colores de su cubierta, y que, pese al dolor de las "heridas", rezuma horizontes de luz; horizontes que Coppini dejan mui claros en las dos canciones con las que concluye la cara A y la Cara B de su disco en soporte vinilo: "Abre la ventana" –cara A– y "Vamos por ancho camino" –cara B–, ambas de VÍCTOR JARA.

Y, en cuarto lugar, nos encontramos con un disco –editado en soporte LP de vinilo y en CD– hermosísimo en su diseño y en su maquetación.... Me encanta la gran "dignidad" con la que ha sido tratada esta "América herida" de Coppini. ¡Nada de cutrerías! ¡nada de nostalgias ridícula e insultantes! ¡nada de regresiones!... ¡todo lo contrario!... Plástica y musicalmente es un disco bello, luminoso, actual, comprometido, muy cuidado, muy bien compuesto, muy bien arreglado, muy bien interpretado, bien producido... ¡Como se merece su contenido; como se merece la "canción de autor"; como se merece la América hermana; ...aún en tiempos de "crisis"!.

Y concluyo este " cuelgue" –pórtico de otros muchos que vendrán sobre Germán–, con dos versiones de una de sus canciones de referencia, la titulada "MALOS TIEMPOS".



martes, 24 de diciembre de 2013

SE NOS FUE GERMAN COPPINI.

Siento tener que compartir esto precisamente en este momento: Hoy mi NOCHE BUENA se entristece, se rompe y llora porque acaba de irse un amigo... ¡PUTA E INOPORTUNA MUERTE! ¡CABRONA!... GERMÁN COPPINI ha fallecido. Tengo el alma rota. Hoy no puedo decir más; mañana le rendiré mi más entrañable recuerdo AQUI DONDE CANTAMOS COMO QUIEN RESPIRA... ¡Germán, espérame en el cielo!... Yo seguiré aquí reivindicando tu música y, en particular, tu "AMÉRICA HERIDA!

Esta noche solamente os dejo una de sus canciones: «SERES QUERIDOS».



«Cuando menos te lo esperas
la vida te golpea con todas sus fuerzas.
Dejando corazones rotos,
sueños incumplidos y un enorme vacío.
Un día se lleva sin consideración
la vida de algún ser querido,
el amigo servicial que ayudó sin protestar.
Luego te pasas media vida
intentando recuperar las ilusiones perdidas.
Aquellas ideas tan locas, las sonrisas olvidadas,
los momentos de alegría.
Llegando siempre a la misma conclusión;
que para el olvido no valen lamentos.
No hay llanto que borre hambriento
las huellas de antiguos tiempos.
Siempre habrá dentro de tu ser,
seres muy queridos, seres muy queridos...».

miércoles, 31 de julio de 2013

GERMAN COPPINI Y SU poÉTICA IMPRESCINDIBLE. «AMÉRICA HERIDA»: UN VIAJE MUSICAL POR EL DOLOR Y LA ESPERANZA.

En la historia de la música y de la canción popular hay compositores e intérpretes que, a través de sus creaciones, han entrado a forman parte de la "memoria colectiva" de un tiempo y de un país, y que muy difícilmente serán olvidados; uno de ellos es, sin duda, GERMAN COPPINI.

Germán Coppini.

No voy a detenerme aquí en su larga y apasionante trayectoria creativa y musical, basta recordar sus presencias en grupos como "Siniestro total" o "Golpes Bajos"; o dos –entre muchos– de sus inolvidables discos en solitario a los que personalmente estuve "colgao" mucho tiempo "El ladrón de Bagdad" y "Carabás"; o sus colaboraciones con amigos y amigas como Carmen y Gloria (Vainica Doble), Paco Clavel o el genial Tino de Geraldo.


A través de sus canciones he sido un admirador hondo de la obra y de la personalidad de Germán Coppini y, por ello, fue para mí un acontecimiento personal de inmensa satisfacción el día en que le conocí personalmente; satisfacción, sorpresa e incluso una gran emoción inesperada... Os cuento:

Ocurrió el pasado 14 de octubre en la Sala Galileo Galilei, de Madrid. Aquel día fui invitado por el Comité  "Por la libertad de los Cinco", a presentar un acto para pedir la liberación de los cinco presos cubanos en Estados Unidos. Entre los personajes que tuve gozosamente que presentar estaba  Germán Coppini que cantó acompañado a la guitarra por Armando Martínez. Os aseguro que –cosa rara en mí– en aquel momento me sentí hasta un poquito nervioso: "Coppini es mucho Coppini".

Le presenté, me quedé en una esquina del escenario y fue muy emocionante –¡sorprendentemente emocionante!–; sobre todo cuando cantó "Pobre del cantor" de Pablo Milanés.


Armando Martínez y Germán Coppini en la Sala Galileo-
Concierto "Por la liberación de los cinco". (Foto: Juan Miguel Morales).

«Pobre del cantor de nuestros días
que no arriesgue su cuerda
por no arriesgar su vida.
Pobre del cantor que nunca sepa
que fuimos la semilla
y hoy somos esta vida».

Tras su actuación hablamos un ratito en el pequeño camerino del Galileo sobre lo importante y lo necesario que resulta, hoy en día, la recuperación de la memoria contra el olvido, en particular respecto al canto popular que impulsó y acompasó nuestras pasiones y nuestras luchas por la libertad, en los años trágicos y despiadados de la dictadura franquista... Hablamos y en pocos minutos nos sentimos cercanos y cómplices de muchas cosas; en aquel momento, por supuesto, de los "latidos heridos y esperanzados" de  Cuba y de toda América Latina.

A los pocos meses –hace unos días–, Germán Coppini me ha hecho llegar un maravilloso LP titulado: "Germán Coppini y los Voluntarios. America herida". Concretamente éste:


De este disco de Germán voy a realizar inicialmente cuatro breves comentarios:

En primer lugar, he de decir que nos encontramos ante un trabajo musical valiente, arriesgado, necesario e imprescindible. Germán vuelve su mirada y reactiva su sensibilidad y sus sentimientos –más profundamente humanos– sobre algunas de las canciones que nos llegaron de América Latina en los años sesenta y setenta, y que conformaron, de alguna forma, nuestra identidad libre, revolucionaria y esperanzadora. ¡Falta hacía un disco como este en un tiempo tan olvidadizo y "camaleónico"!

En segundo lugar, éste es un disco al que yo calificaría como "para el aprendizaje". En concreto, para el aprendizaje de muchos cantautores y cantautoras jóvenes que "militan" en la "ignorancia" de la tradición y de las raíces de nuestra música popular; jóvenes creadores sin referentes que andan medio perdidos –algunos no sé sabe muy bien por qué, con cierto éxito– en este apasionante género que es, para mi, la "canción de autor". Este es un disco para que muchos de esos jóvenes –que se autoproclaman "cantautores"– se sienten a escucharlo despacito... ¡Claro que para eso –y aquí radica el problema– tendrían que reconocer que tienen mucho –o al menos, algo– que aprender! No son muchos los que lo reconocen.

Germán Copinni.

En tercer lugar, este es un disco que nos sumerge en la experiencia que supone vivir en la contradicción entre el dolor –hambre, guerra, pobreza, explotación, injusticia, esclavitud, represión– y la esperanza; una contradicción  que queda reflejada en las imágenes y en el juego de colores de su cubierta, y que, pese al dolor de las "heridas", rezuma horizontes de luz; horizontes que Coppini dejan mi claros en las dos canciones con las que concluye la cara A y la Cara B de su disco en soporte vinilo: "Abre la ventana" –cara A– y "Vamos por ancho camino" –cara B–, ambas de VÍCTOR JARA.

Y, en cuarto lugar, nos encontramos con un disco –editado en soporte LP de vinilo y en CD– hermosísimo en su diseño y en su maquetación.... Me encanta la gran "dignidad" con la que ha sido tratada esta "América herida" de Coppini. ¡Nada de cutrerías! ¡nada de nostalgias ridícula e insultantes! ¡nada de regresiones!... ¡todo lo contrario!... Plástica y musicalmente es un disco bello, luminoso, actual, comprometido, muy cuidado, muy bien compuesto, muy bien arreglado, muy bien interpretado, bien producido... ¡Como se merece su contenido; como se merece la "canción de autor"; como se merece la América hermana; ...aún en tiempos de "crisis"!.

A la carpeta del LP se incorpora un libro de imágenes con los textos de
las canciones, algunos comentarios y el mismo disco en formato CD.
¡Magnífico! ¡Felidicades al sello Lemuria Music y
a Pablo Lacárcel que ha dirigido el proyecto!

No quiero enrollarme más, solamente mencionar a los músicos que han acompañado a Germán en este proyecto, indicaros el listado de las canciones que lo componen, y adjuntar un par de vídeos para que os hagáis una idea de lo que estamos hablando.

• En "América herida", además de Germán Coppini, han intervenido Armando Martínez –bajo, guitarra acústica y coros–, Fernando Martín –guitarra eléctrica y acústica– y Ginés Martínez –batería–.

• Las canciones que integran el disco son las siguientes:

CARA A:
"Milonga para andar lejos" (Daniel Viglietti)
"Mi abuelo" (Amparo Ochoa)
"Quincho Barrilete" (Carlos Mejía Godoy)
"Bastidores" (Chico  Buarque)
"Carabina 30-30" (Popular)
"Cajitas" (Malvina Reynolds)
"Duerme negrito" (Popular)
"Abre la ventana" (Víctor Jara)

CARA B:
"Arauco tiene una pena" (Violeta Parra)
"El árbol que tú olvidaste" (Atahualpa Yupanqui / Pablo del Cerro)
"Pobre del cantor" (Pablo Milanés)
"Corazón maldito" (Violeta Parra)
"Soy del pueblo" (Carlos Puebla)
"Cielito de los muchachos" (Mario  Benedetti / Daniel Viglietti)
"Vamos por ancho camino" (Víctor Jara / Celso Garrido Lecca)
"Cielito de los muchachos" (Acústico)

• Y para concluir, dos vídeos tomados del canal de YouTube sobre Germán Coppini: dos vídeos para disfrutar, y, sobre todo, para animarse a comprar el disco. (¡Los discos hay que comprarlos!, y este, en particular, merece la pena).


sábado, 22 de junio de 2013

CANCIONES CON HISTORIA: "CAJITAS"; DE GERMÁN COPPINI A ADOLFO CELDRÁN, PASANDO POR MALVINA REYNOLDS, PETE SEEGER Y VÍCTOR JARA.

Como ya he informado anteriormente en el "buenos días" cotidiano de mi muro de facebook, y seguiré haciéndolo en próximos "cuelgues", GERMÁN COPPINI acaba de grabar y publicar un disco que considero mágnífico e imprescindible en los tiempos que corren –en particular para la "canción de autor"– en el que con el título genérico de «AMÉRICA HERIDA» interpreta canciones de Violeta Parra, Amparo Ochoa, Víctor Jara, Daniel Viglietti, Mario Benedettim Atahualpa Yupanqui, Carlos Puebla, Carlos Mejía Godoy, Chico Buarque o Pablo Milanés.


Entre las canciones que integran el nuevo disco de German hay una, en concreto, que me gustaría incorporar a esta sección del blog titulada "Canciones con historia"; me refiero a la canción "Cajitas".

Vamos a escuchar esta canción y seguidamente comentamos algunos detalles y curiosidades de su historia:


«Cajitas en la colina
cajitas de tiki-tak
son cajitas pequeñitas,
las cajitas hechas igual.

Las hay blancas, las hay rojas,
también las hay de color marrón.
Todas son de tiki -taka
igualitas todas son.

La gente que vive en ellas
fueron a la Universidad.
Los metieron en cajitas,
salieron todos igual.

Empresarios, abogados,
médicos y economistas hay.
Todos son de tiki-taka
igualitas todos son.

Los domingos ven al fútbol
y beben Martini-dry
Tienen niños estupendos
que muy alto han de llegar.

Viajarán al extranjero
con el dinero de papá,
donde los pondrán en cajas
y saldrán todos igual.

Los chicos van al negocio,
se casan, tienen bebés,
en cajas, pequeñas cajas,
cajitas todas igual.

Las hay blancas, las hay rojas,
también hay de color marrón.
Todas son de tiki-taka
igualitas todas son».

La canción "Cajitas" –ya cantada, en 1969, por Adolfo Celdrán (luego lo comentaré); y ahora interpretada por Germán Coppini en su nuevo disco– es una versión al castellano de la titulada “Littles boxes” compuesta por la cantautora norteamericana Malvina Reynolds

Malvina Reynolds.

Malvina Reynolds (1900-1978), defensora de lo derechos humanos, y, en particular, de los derechos de la mujer, compuso su canción “Littles boxes” en 1962.

Cuenta su hija que esta canción surgió en un viaje que realizó con sus padres hacia el sur de San Francisco, a través de Daly City. En aquel viaje a Malvina –su madre–, justo al pasar por Daly City, le llamó la atención un típico barrio residencial formado por casas elegantes y unifamiliares que aparentaban total tranquilidad y placidez, pero que en realidad ocultaban la presencia de una burguesía norteamericana totalmente clasista e insolidaria. Ante aquel panorama y las sensaciones que le produjo –relata su hija– Malvina Reynolds tomó su guitarra y compuso “Littles boxes”:


«Little boxes on the hillside,
Little boxes made of ticky-tacky,
Little boxes, little boxes,
Little boxes, all the same.
There's a green one and a pink one
And a blue one and a yellow one
And they're all made out of ticky-tacky
And they all look just the same.

And the people in the houses
All go to the university,
And they all get put in boxes,
Little boxes, all the same.
And there's doctors and there's lawyers
And business executives,
And they're all made out of ticky-tacky
And they all look just the same.

And they all play on the golf-course,
And drink their Martini dry,
And they all have pretty children,
And the children go to school.
And the children go to summer camp
And then to the university,
And they all get put in boxes
And they all come out the same.

And the boys go into business,
And marry, and raise a family,
And they all get put in boxes,
Little boxes, all the same.
There's a green one and a pink one
And a blue one and a yellow one
And they're all made out of ticky-tacky
And they all look just the same».

La canción  “Littles boxes” en muy poco tiempo se hizo muy popular hasta el punto que el propio PETE SEEGER la incorporó a su repertorio. ¡Vamos a escucharle!


La primera versión al castellano que se hizo de "Little boxes" la realizó VICTOR JARA en 1971, canción a la que tituló "Las casitas del barrio alto" y que incorporó a su disco "El derecho de vivir en paz".



«Las casitas del barrio alto
con rejas y antejardín,
una preciosa entrada de autos
esperando un Peugeot.

Hay rosadas, verdecitas,
blanquitas y celestitas,
las casitas del barrio alto
todas hechas con recipol.

Y las gentes de las casitas
se sonríen y se visitan.
Van juntitos al supermarket
y todos tienen un televisor.

Hay dentistas, comerciantes,
latifundistas y traficantes,
abogados y rentistas
y todos visten polycron.
(y todos triunfan con prolén)

Juegan bridge, toman martini-dry
y los niños son rubiecitos
y con otros rubiecitos
van juntitos al colegio high.

Y el hijito de su papi
luego va a la universidad
comenzando su problemática
y la intríngulis social.

Fuma pitillos en Austin mini,
juega con bombas y con política,
asesina generales,
y es un gángster de la sedición».

En España fue ADOLFO CELDRAN, miembro del colectivo "Canción del Pueblo" que se formó en Madrid, en 1967, quien primero versionó el tema de Malvina Reynolds. En su caso le llamó "Cajitas" y lo incorporó en su primer single grabado en 1969.



«Cajitas en la colina
cajitas de tiki - tak
son cajitas, pequeñitas,
cajitas todas igual.

Las hay blancas, las hay verdes,
y una de color azul.
Todas son de tiki -taka
igualitas todas son.

La gente que vive en ellas
fue toda a la Universidad.
Los metieron en cajitas,
salieron todos igual.

Empresarios, abogados,
médicos y economistas hay.
Todos son de tiki - taka
igualitos todos son.

Los domingos van al fútbol
y beben Martini-dry
Tienen hijos que son majos
y también estudiarán.

Cuando el PREU hayan pasado
irán a la Universidad,
donde los pondrán en cajas
y saldrán todos igual.

Los chicos van al negocio,
se casan, tienen bebes,
en cajas, pequeñas cajas,
cajitas todas igual.

Las hay blancas, las hay verdes,
y una de color azul.
Todas son de tiki - taka
igualitas todas son».