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miércoles, 23 de octubre de 2013

A ESTEBAN VALDIVIESO Y A JOSÉ ANTONIO LABORDETA: «MAESTROS CANTORES»... ¡Y QUE GRANDES MAESTROS!

Hoy he de confesar que este "cuelgue", más que nunca, me lo dicta el "corazón". Es un "cuelgue" en el que necesito expresar unos sentimientos y unos recuerdos que me han asaltado durante estos últimos días mientras preparaba –con bastante ajetreo y bastantes nervios– el concierto de «Los Maestros Cantores».

La noche anterior al concierto, después de charlar un buen rato con Juan Trova, me surgió la presencia íntima de dos grandísimos "cantautores" que fueron "maestros", y que, si la muerte –siempre cruel– no nos los hubiera robado, habrían disfrutado muchísimo participando de nuestro encuentro. Me estoy refiriendo a estos dos "MAESTROS CANTORES":

Esteban Valdivieso y José Antonio Labordeta.

Con José Antonio Labordeta y con Esteban Valdivieso pasé largos ratos hablando del tema de la canción, de la escuela y de lo importante que sería introducir en los procesos educativos la audición de canciones, y la interiorización y reflexión sobre ellas, especialmente en áreas del aprendizaje como la "Lengua y la Literatura", las "Ciencias Sociales y Naturales", la "Ética" o la "Educación Moral" –esa "Educación para la ciudadanía" por la que tanto luchamos y que ahora el "inepto y antidemocrático ministrillo Wert" se ha cargado de un plumazo y por..., digamos que, por "narices").

Recuerdo perfectamente una tarde conversando con Labordeta, podo antes de que tomara la decisión de dejar la enseñanza. Hablamos del histórico colegio Santo Tomas, en Zaragoza, tan vinculado a su familia –en particular a su padre y a sus hermanos Miguel y Donato–; de su primer destino como profesor en el instituto Ibáñez Martín, de Teruel; y posteriormente, ya en Zaragoza (1970), en el Colegio El Buen Pastor y en el instituto de bachillerato Ramón Pignatelli; y, sobre todo, hablamos del cuestionamiento que él se hacia a sí mismo respecto a sus clases como profesor de historia. Fue aquella tarde cuando tuve a oportunidad de escucharle su canción titulada "A veces me pregunto", que en aquel momento todavía no la tenía grabada.



«A veces me pregunto qué hago yo aquí
explicando la historia que recién aprendí,
los líos de romanos, de moros y cristianos
el follón del marxismo y el del otro coté
donde los yankis tienen el mango y la sartén.
A veces me pregunto qué hago yo aquí.

Viendo cómo la tarde se duerme frente a mí
mientras usted Martínez se evade en el jardín
y la dulce Encarnita García Corbejón
confunde a los etruscos con negros de Gabón
entre miradas tiernas de Pablo el "empollón".
A veces me pregunto qué hago yo aquí.

Intentando que aprendan lo de La Ilustración
cuando ellos sólo entienden cosas del rock and roll
y haciendo que comprenden una revolución:
la rusa, la francesa, la de Tutankamón
y encontrando a Picasso perdido en un balcón.
A veces me pregunto qué hago yo aquí.

Viendo como los días se pierden sin un fin
y menos mal que a veces una tarde de abril
un alumno te abraza y te dice: “Don José
que bien que lo pasaba en las clases de usted
con la visión cachonda del tiempo que se fue”.
A veces me pregunto qué hago yo aquí.

Intentando que olviden la gran realidad
y rían con la broma de hacerles comparar
la influencia mudéjar con el alá, ba,
ala bi, ala bá, ala bin, bón, bá
que gritan en el fútbol animando al personal.
A veces me pregunto qué hago yo aquí.

Y en noches de vigilia te rondan por doquier
los rostros de María, de Pedro o de Javier
y el gesto de aquel chico que explicaba sin fin
la batalla de Marne y el cruce sobre el Rin
y que leía versos de Rilke y Valèry,
A veces me pregunto qué hago yo aquí».

De mi buen amigo Esteban Valdivieso tengo un recuerdo imborrable de largas conversaciones mantenidas en el Centro de Documentación Musical de Andalucía –del que fue director ejemplar– sobre el dinamismo renovador que debería tener el Área de Música en la escuela; tema que le apasionaba porque él era, precisamente, profesor de música en Educación Secundaria.

Esteban Valdivieso y Eladia Campra.

Posteriormente, tras tener que abandonar el Centro de Documentación –cese "politizado" y absurdo que nunca entendí, ni entenderé– hablábamos frecuentemente por teléfono y seguimos viéndonos de vez en cuando en Granada. En aquel momento, Esteban daba clases de música en un Instituto de Secundaria, y al final de nuestras conversaciones siempre surgía el mismo tema: la renovación de los procesos de enseñanza y aprendizaje en la escuela, y la necesidad de que los centros escolares abrieran sus puertas y sus ventanas de par en par a la la canción popular, y, en concreto, a la "canción de autor".

Permitidme que cierre esta evocación de Esteban "maestro cantor"– recordando, e invitandoos a escuchar, una de sus más hermosas canciones; me refiero a la titulada "Cuantas noches vencí a la luna", grabada en su disco "Poetas de todas las Al-Andalus" (2006).

http://www.goear.com/listen/8517686/cuantas-noches-venci-luna-esteban-valdivieso

«¡Cuantas noches vencí a la luna
y las estrellas del cielo lo ignoraron!
Dios guarde y vigile nuestra noche.
¡Ay qué unión la nuestra
cuando juntos estamos!,
se olvidan de nosotros
el tiempo y el espía.
Ojalá el río de los ríos no corriera.
Que Dios nos proteja al alba».

miércoles, 24 de octubre de 2012

LOS QUE ME FALTARON AUNQUE ESTUVIERON

Ya han pasado varios días desde la celebración de la fiesta-concierto del pasado día 16; días intensos de recuerdos, de crónicas, de imágenes y de agradecimientos...; creo que ha llegado el momento de guardar todo eso en lo más profundo de mi corazón –siempre permanecerá ahí latente y vivo– e iniciar, con más fuerza que nunca, nuevos proyectos para promocionar, reivindicar y difundir la "canción de autor" que a fin de cuentas es lo que verdaderamente importa.

Mañana, en concreto, voy a plantear la realización de dos posibles cursos de formación sobre la "canción de autor" que, inicialmente, voy a desarrollar en Madrid, pero que me gustaría poder impartirlos también en otras ciudades. 

Y el viernes, o el sábado, voy a iniciar un ciclo de "cuelgues" monográficos dedicados a la personalidad y a la obra de MARIA DEL MAR BONET...; ya veréis, van a estar llenos de sorpresas, a mí mismo me están sorprendiendo, por ejemplo, las imágenes totalmente inéditas que Maria del Mar me está haciendo llegar.

E inmediatamente después otra sorpresa, ¡creo que maravillosa!: Voy recuperar un librito que me regaló CARLOS CANO en 1983 titulado "Colección de las mejores coplas de seguidillas, tiranas y polos que se han compuesto para cantar a la guitarra"; libro editado en 1816 y con el que Carlos y yo pasamos momentos inolvidables.

Y ahí está a la espera también un magnífico libro y una antología que acaban de editarse en Uruguay, sobre la obra de un grandísimo cantor y amigo del alma llamado NUMA MORAES...; y además, un montón de discos que se van amontonando en mi mesa de trabajo, y que me corre prisa presentar y comentar.

Todo esto a partir de mañana. Pero hoy os ruego que me permitáis un "cuelgue" muy especial como cierre de todo lo vivido y escrito sobre el pasado día 16. Le voy a llamar: LOS QUE ME FALTARON AUNQUE ESTUVIERON.

Necesito y quiero evocar aquí a todos los amigos y amigas que me faltaron el día 16 porque la muerte me los robó –nos los robó–; pero que, sin embargo, y a pesar de la muerte, estuvieron allí en la Sala Galileo y muy cerquita de mí; muy cerquita porque forman parte de mi identidad y porque jamás dejaré de pensar en ellos y de revivirlos en sus canciones.

Esta evocación, descaradamente amorosa, la voy a hacer sin palabras, solamente con imágenes: una fotografía y un vídeo en el que se escuchará una de sus canciones que más amo....; y detrás de todo eso, sencillamente un beso para cada uno de ellos o de ellas. 

HILARIO CAMACHO
(Fotografía de Juan Miguel Morales).


CHICHO SANCHEZ FERLOSIO
(Fotografía de Juan Miguel Morales).


CARLOS CANO
(Fotografía de Juan Miguel Morales).


CARMEN SANTONJA
(Fotografía de Juan Miguel Morales).


IMANOL
(Fotografía de Juan Miguel Morales).


ESTEBAN VALDIVIESO



CHAVELA VARGAS



MIKEL LABOA
(Fotografía de Juan Miguel Morales)

JOSÉ ANTONIO LABORDETA
(Fotografía de José Antonio Labordeta)


OVIDI MONTLLOR
(Fotografía de Juan Miguel Morales).


La noche del pasado 16 de octubre también estuvieron muy dentro de mi XABIER LETE y LOURDES IRIONDO, JOAN BAPTISTA HUMET, ANTONIO VEGA, GATO PÉREZ, DOLORS LAFFITTE, JOSE ANTONIO RAMOS... ... ...

... y, por supuesto mi amigo el poeta que tenía los ojos mas bellos y más limpios que jamás he conocido: 

GABRIEL CELAYA 
y AMPARO GASTÓN, su compañera del alma.

martes, 28 de agosto de 2012

ESTEBAN VALDIVIESO. FOTOGRAFÍAS Y CANCIONES RECUPERADAS

A la compañera y al hijo de un amigo.

Ayer decía que por nada del mundo renunciaré a dejarme seducir por la "belleza", hoy quiero hablaros de otra experiencia, o de otro sentimiento, al que tampoco nunca renunciaré, me refiero a mi "derecho a la ternura", y, en particular, a la ternura que se me desboca aquí adentro –en mis mismísimas entrañas– cuando pienso en un "amigo"; en un amigo de verdad, de los que siempre están ahí dándole sentido a tu vida, y a los que tu no puedes dejar de amar procurando darle sentido a la suya. (Amigos así no hay muchos).

Cuento esto porque este fin de semana pasada he tenido una especie de desbordamiento de ternura que siento la necesidad de comunicar. 

Ando buscando por todos los rincones de mi casa un CD en el que tengo grabado el último programa de TV "LA CLAVE", de José Luis Balbín, dedicado a los "cantautores", en el que tuve el placer de participar.

Buscando y buscando me encontré con otro CD inesperado en el que no se indicaba su contenido, solamente aparecía la palabra "fotografías", lo abrí en mi ordenador por curiosidad y esta fue la primera imagen con la que me encontré:



En esta fotografía aparecen dos de los componentes del colectivo andaluz "Manifiesto Canción del Sur": Nande Ferrer (Antonio Fernández Ferrer) y Esteban Valdivieso... De repente la imagen y la amistad que mantuve con Esteban inundaron mi recuerdos y mi sensibilidad; fue, como dije antes, un total desbordamiento de ternura... ¡Que gran persona y que gran músico Esteban!... Se nos fue el 14 de febrero de 2008, pero ¡no!... ¡aquí lo tengo! ¡aquí lo retengo! ¡conmigo!... Conmigo..., con su compañera, con su hijo y con todos los que le admiramos, le queremos y seguimos "enganchaos" a sus canciones.

Esteban Valdivieso.

Seguí viendo las fotografías que contenía aquel CD y decidí colgarlas hoy aquí DONDE LA PALABRA SE HACE MÚSICA...; aquí para recordarle y dar fe de la importancia de su trabajo y de su sensibilidad para nuestra música popular; aquí para decirle sencillamente: «Esteban, ¡te quieremos!» –palabras y sentimiento a las que no estoy dispuesto a renunciar–... Después tomé la decisión de intercalar entre las fotografías algún vídeo de sus canciones, sobre todo por si alguno de los visitantes del blog no tuvo la oportunidad de escucharle cantar.

Y ya sobran más palabras, solamente las que sean necesarias al pie de algunas de la imágenes.

Esteban Valdivieso y Aurora Moreno.
Esteban Valdivieso y Aurora Moreno años después
en la presentación del libro "Manifiesto Canción del Sur".







Esteban Valdivieso y Elodia Campra durante la presentación en la SGAE
del libro "Manifiesto Canción del Sur".




Homenaje a Manifiesto Canción del Sur en su 25 cumpleaños. Granada, 1994.
Aparecen en la fotografía de izquierda a derecha: Juan de Loxa, Raúl Alcover,
Luis Eduardo Aute, Nande Ferrer (Antonio Fernández Ferrer), Esteban Valdivieso,
Aurora Moreno, Miguel Ángel González, Enrique Moratalla
Antonio Mata y Elodia Campra.

Acto de presentación del libro "Manifiesto Canción del Sur"
Detrás, en pie, de izquierda a derecha: J
osé Infante, Carlo Álvarez, Fanny Rubio, Juan de Loxa, 
Antonio Mata, Elodia Campra,  Aurora Moreno, Esteban Valdivieso, Enrique Moratalla, 
Manuel Lombao, Alicia Sánchez –viuda de Carlos Cano– , Raul Alcober, Quintín Cabrera.
Delante: 
Miguel Ángel González, José Antonio Perez Piñar, Elisa Serna y Fernando G. Lucini.

viernes, 31 de diciembre de 2010

PERSONAJES: ESTEBAN VALDIVIESO

Esteban Valdivieso nació en Nador (Marruecos) en 1951, falleció en Granada el 14 de febrero de 2008 y hoy ocupa el lugar que le corresponde en esta sección del blog a la que he llamo "personajes"; sección que dedico a los creadores que nos robó la muerte pero que, a pesar de ello, siempre seguirán vivos, no sólo en el recuerdo –por su grandeza humana–, sino en su música y en sus canciones, es decir, en las bocanadas de belleza y de sensibilidad que nos dejaron y de las que siempre podremos disfrutar a través de sus grabaciones.

Esteban Valdivieso
Antes de entrar en la presentación de la obra creada por Esteban como compositor e intérprete de un amplio cancionero sobre textos de poetas –como él decía– "de todas las Al-Ándalus", voy a realizar una breve aproximación a su persona y a su humanidad que contenían tanta, o más, belleza que sus canciones. 

Conocí Esteban Valdivieso en el año 2002, siendo director del Centro de Documentación Musical de Andalucía. Aquel año yo había tomado la decisión de escribir un libro sobre la historia de Manifiesto Canción del Sur –movimiento integrado por un grupo de jóvenes "cantautores" andaluces– y Juan de Loxa, su fundador, me había informado de que el archivo sonoro sobre Manifiesto lo estaba entregando, en aquel momento, al Centro de Documentación que dirigía Esteban.

Durante casi un año trabajamos juntos, nos veíamos con cierta frecuencia y manteníamos largas conversaciones telefónicas. Contar con él fue imprescindible para poder escribir aquel libro –entre otras razones porque él mismo había sido uno de los jóvenes iniciadores de Manifiesto Canción de Sur y conocía su historia desde el principio–.

En mitad de aquella aventura –y para mí, de forma totalmente inesperada, incomprendible e improcedente– la Junta de Andalucía, y, más concretamente, la Consejería de Cultura, cesaron a Esteban de su cargo, y dejé de trabajar con él en el Centro de Documentación. Un cese motivado por razones políticas y de "partido" –hay que decirlo– que a él le dolió profundamente y que a mí, de alguna forma, me dejó un poco huérfano. (De hecho el libro "Manifiesto Canción del Sur. De la memoria contra el olvido" se editó cuando a Esteban ya había sido cesado del Centro de Documentación Musical de Andalucía).

Después, él volvió a sus actividades docentes, como profesor de música en un Instituto de Enseñanza Secundaria, y continuamos viéndonos –cuando yo viajaba a Granada–. Tuvimos largas conversaciones sobre Manifiesto y nos contándonos dificultades, proyectos y algún que otro sueño. 

Tras aquellos contactos, he de decir –y esto es sin duda lo más importante– que Esteban era una persona tremendamente buena, sencilla, humilde, cariñosa, sensible...; un hombre, luchador y amante de la música y de la poesía, que todo lo que consiguió en el mundo artístico –y fue mucho– lo logró con su esfuerzo personal..., sacrificando muchas cosas y, sobre todo, creyendo "fieramente" en lo que hacía como compositor y como intérprete; y contando con la ayuda de su compañera, y con la ilusión y la esperanza intensas con las que vivió la experiencia de su paternidad.

Esteban Valdivieso y Aurora Moreno
Dicho todo lo anterior que, insisto, para mí es lo fundamental, voy a centrarme a continuación sobre su obra grabada: En 1988 y 1992 colaboró con Autora Moreno en los discos "Aynadamar" y "Mar adentro", en los que compuso la música de todas las canciones y acompañó a Aurora a la guitarra.

En 1998 grabó su primer disco en solitario: "Fumar en Berlin", en el que incorporó su canción "El amor se va", y poemas cantados de Antonio Fernández Ferrer, Juan Carlos Rodríguez, Antonio Machado, Federico García Lorca, Luis García Montero, Álvaro Salvador y Juan Ramón Jiménez.  

Dos años más tarde publico "Estabas tú en el humo" (2000), obra que contiene ocho canciones de Esteban –letra y música– y dos poemas musicalizados de Javier Egea y uno de Pablo Neruda titulado "Me peina el viento los cabellos". 

En 2006, Esteban nos ofreció su último disco –una auténtica joya– "Poetas de todas las Al-Ándalus", disco con 15 canciones de poetas como Antonio Machado, Federico García Lorca, Luis Cernuda, Juan Ramón Jiménez, Jaime Gil de Biedma, Luis García Montero, Álvaro Salvador, Javier Benítez y el propio Esteban.


"Poetas de todas las Al-Ándalus" (2006)
Hay que destacar, también, la presencia de Esteban en seis de los discos de la colección "LA PALABRA MÁS TUYA" –de la que ya hemos hablado–. Para mí –que fui quien diseñó y dirigió esa colección– la participación de Esteban fue imprescindible. Fue un compositor sobrio y muy sensible, que en todo momento supo extraer y comunicar las sonoridades y el ritmo de la palabra de nuestros poetas consiguiendo, realmente, que "la palabra se hiciera música".

En todo lo dicho y, en particular, en el amplio y variado conjunto de canciones que Esteban Valdivieso compuso e interpretó, es en donde radica su inmortalidad; inmortalidad que igualmente es real en el corazón de las personas que trabajamos con él y que le quisimos.

(Los textos de las canciones de Esteban se pueden encontrar en cancioneros.com).