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jueves, 23 de abril de 2015

DESDE MI ATALAYA: EMOCIONANTE HOMENAJE A "ANTONIO MATA"... Y UNA REFLEXIÓN.

El pasado martes, 21 de abril, se ha celebrado en Granada un encuentro-homenaje dedicado al compositor, poeta y cantautor sureño ANTONIO MATA, fallecido hace cinco meses. (En el "cuelgue" anterior, que publiqué, en este mismo blog, el día 20, escribí y compartí una semblanza de su personalidad y de su obra).

Por supuesto, sobre todo por el sentimiento de amistad y de cariño que me unió, y me une, a Antonio Mata y a su familia, me desplacé hasta Granada para participar en ese merecido y justo homenaje.

Hoy, ya de regreso, he sentido la necesidad de subir a MI ATALAYA para desde aquí, en el silencio, narrar brevemente lo que vivimos el pasado día 21 en Granada y, sobre todo, para poner en orden y reflexionar sobre las emociones y los pensamientos que me asaltaron en Granada durante las más de dos horas que duró el encuentro.


De entrada he de decir que el homenaje que le hicimos a ANTONIO MATA fue verdaderamente emocionante, no sólo por la corriente afectiva que circuló por el salón de actos del palacio granadino de los Conde de Gabia, donde se realizó el evento, sino, sobre todo, porque pudimos revivir la memoria y, muy en particular, la calidad y la belleza de la obra del cantautor sureño. Antonio ha sido y es, sin duda, uno de los cantautores andaluces de mayor calidad tanto como compositor, como respecto a su sensibilidad y a su creación poética.

Presentó el homenaje Juan Trova, creador y alma del encuentro anual de cantautores "Abril para Vivir" en cuyo marco se desarrolló el evento. Juan ama la canción de autor, es un luchador en defensa de la "Canción del Sur" –particularmente en Granada–; y nadie mejor que él podía haber organizado este homenaje. ¡Gracias Juan, ayer durante algo más de dos horas, conseguiste que la memoria de Antonio estuviera viva!. Estoy seguro que el propio Antonio, donde quiera que esté, se sintió inmensamente feliz y agradecido.

Juan Trova, durante la preentación del homenaje.

Tras la presentación de Juan intervino en el acto, en primer lugar, el poeta Juan de Loxa, fundador del colectivo "Manifiesto Canción del Sur" al que pertenecieron, y en el que participaron, desde sus inicios, tanto Antonio, como Carlos Cano, Esteban Valdivieso o Angel Luis Luque también lamentablemente ausentes. Juan, amigo y admirador de Antonio, habló de él, como siempre, con su sabiduría entrañable.

A continuación, sensiblemente emocionados, intervinieron cantautores compañeros y amigos de Antonio, que fundieron sus recuerdos y su memoria con sus canciones hemosamente recuperadas e interpretadas: Enrique Moratalla, Antonio Fernández Ferrer, Aurora Moreno, Raúl Alcober, Miguel López, Eluis Lucena, Juanma Alaminos y los músicos Miguel Ángel Corral, Ramón Aparicio y Jacinto Rodríguez.

Antonio Fernández Ferrer (Nande Ferrer).
Preciosa y emocionante interpretación.

He de resaltar también la presencia en el homenaje de Concha –compañera de Antonio–; de su hermana Marisa –a Carmen le resultó imposible asistir–; la participación de su sobrino Jesús que leyó un poema inédito de su tío y que lleno de magia la noche interpretando con su saxo y con su flauta las canciones "Una noche oscura y fría" y "Cuarenta lobos negros" –¡impresionante!–; y, finalmente, la presencia de David Antonio Mata –hijo de Antonio– que se desplazó desde Inglaterra para participar en el acto y que interpretó la canción la canción "Algún día". Me emocionó, muy en particular, que la "partitura" que David utilizó para interpretar la canción fuese mi libro "De la memoria contra el olvido. Manifiesto Canción del Sur", libro del que sé que Antonio se sentía muy orgulloso.

Jesús Mata a la derecha y Juanma Alaminios.
David Antonio Mata.

Cuando en mitad del homenaje –tras las intervenciones del sobrino y del hijo de Antonio– me invitó Juan Trova a decir unas palabras, se me agolparon de repente un montón de sentimientos y de recuerdos. Tras evocar, nombrar y agradecer la importancia que tuvieron para Antonio dos mujeres: su madre –fallecida hace un tiempo– y su compañera Concha que estaba entre nosotros, me surgió, de forma totalmente espontánea, una reflexión que deseo retomar ahora con la tranquilidad y en la serenidad de Mi Atalaya.

En el homenaje a Antonio hubo, sobre todo, una realidad que quedó muy clara tanto en la palabra de todas las personas que intervinimos en el acto, como en las composiciones y en las canciones que de él se recuperaron y pudimos escuchar: Antonio Mata ha sido un gran músico y un gran "cantautor andaluz"; sin duda uno de los más "valiosos" y de mayor calidad en la historia de la "canción popular andaluza". 

También es cierto –y me pareció necesario afirmarlo– que Antonio y su obra, pese a esa calidad que acabo de expresar, ha sido un "gran ignorado"; un hombre libre, un bohemio culto y sensible, amante de la vida, soñador, insurrecto, insobornable y vitalmente anárquico; personalidad "política y socialmente incorrecta" por la que, en los años setenta, fue culturalmente marginado. Una marginación –en el contexto de una "transición forzada y falsamente cerrada"– que a Antonio le hirió muy profundamente la sensibilidad y le sumergió en complejas y muy duras situaciones de depresión, de aislamiento y, en algún momento de arriesgada autodestrucción.

Fue precisamente en esos momentos cuando, admirando mucho su obra, le conocí personalmente en Jaén; y fue entonces, también, cuando inicié, con el apoyo incondicional de Juan de Loxa y de Esteban Valdivieso, la creación del libro "De la memoria contra el olvido. Manifiesto Canción del Sur" en el que Antonio era, y es, uno de sus principales protagonistas.

ANTONIO MATA. Cantando el día que presentamos
en Madrid el libro ˝DE LA MEMORIA CONTRA EL OLVIDO.
MANIFIESTO CANCIÓN DEL SUR"
.

Desde finales de los años setenta hasta 19 de noviembre de 2014, en que murió, sé –y puedo asegurar– que Antonio, con más o menos regularidad y disciplina, no dejó de escribir y de componer; escritos y composiciones que nunca se hicieron públicos, que fueron quedando silenciados por el olvido y solamente confidenciados a amigos entrañables como JUAN ANTONIO MURIEL.

En concreto recuerdo que, pocos días antes de morir, hablé con Antonio por teléfono –nos llamábamos de vez en cuando– para contarle que había terminado su entrada en la WEN "CANCIÓN CON TODOS". Pocos días después me llamó para darme las gracias, para comentarme que estaba recopilando una serie de poemas con el fin de publicar un libro, y para pedirme que le ayudara a buscar dónde y cómo editarlo. Libro que le faltó tiempo u oportunidad de mandarme, y que  nunca pude leer.

Por todas estas razones, y así lo expresé el martes pasado en Granada, ante todo felicito a Juan Trova, a "Abril para Vivir", a Juan de Loxa y a todos los participantes por el homenaje porque fue muy hermoso. ¡Bravo Juan!... Pero no pude –ni puedo– evitar formular una reivindicación que me parece radicalmente justa: ¡Por favor!, que no se quede todo aquí; que éste no haya sido un "homenaje para el olvido definitivo". El verdadero homenaje que ANTONIO MATA se merece y que le debemos dar es recuperar su obra, sobre todo la más secreta –la inédita–, salvarla, hacerla pública y poder compartirla.

Yo me pregunto, y con esto termino mi reflexión: ¿Si Antonio Mata era tan buen compositor y poeta; si fue clave para el desarrollo musical y cultural de Andalucía en los años setenta, por qué las instituciones y los responsables políticos de la cultura andaluza no ponen en marcha ¡ya! un proceso urgente de recuperación y conservación de su obra?...

Me temo que no lo van a hacer –hoy políticamente se carece de la sensibilidad necesaria para ello–; y si es así –lo comentaba hace un momento con Muriel– tendremos que hacerlo sus amigos, su familia y las personas que de verdad le quisimos y le admiramos. Tendremos y lo vamos a hacer, ¡pues claro que sí!...: Vamos a hacerlo con un rotundo, y espero que contagioso, "empecinamiento"... ¿Verdad que sí amigo Antonio Fernández Ferrer?

Por último quiero agradecer a José Luis López Enamorado su amistad –recién nacida en Granada– y sus fotografías tomadas durante el homenaje a Antonio y que hoy me ha permitido compartir.