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sábado, 26 de noviembre de 2011

GENERACION «OCHENTIÍ» ATERRIZA EN MADRID. TERCERA PARTE Y UN "ACHUCHÓN" AGRADECIDO

Alberto Alcalá.
«Si solo costara dinero te compraría tiempo
si solo valiese tiempo te regalaría un reloj [...],
un reloj que deje de darle cuerda a la costumbre
que tiene el despertador de encenderme el sol
cuando no da lumbre mi corazón»
(Alberto Alcalá. "Tiempo")

Estos son los primeros versos de la canción "Tiempo" que Alberto Alcalá interpretó en el concierto que ofrecieron en Madrid los componentes de "Generación Ochentií".

Concluída su canción, Alberto fue el encargado de reclamar la salida de María Alsondelpez al escenario; cantaron juntos, y ambos  protagonizaron uno de los momentos que, para mí, fueron de los más mágicos de la noche.

María Alsondelpez y Alberto Alcalá.

María "Alsondelpez" –malagueña– es una joven compositora que, como Alberto, reivindica y crea una "nueva y rejuvenecida canción del sur" con composiciones muy hermosas y de una sorprendente madurez poética y musical. Acaba de grabar una maqueta –con once canciones– a la que titula "Cuarto de pez", que nos presenta diciendo: «"Cuarto de pez" es un cachito de lo que puedo mostrar y al mismo tiempo un cachito de mí, de mis noches, mis momentos conmigo que gracias a esta maqueta por fin van a poder estar contigo». (En los próximos días tengo pensado comentar las canciones de esta "cantautoraza" malagueña que tiene una sonrisa a la que Neruda seguro que le volvería a escribir aquello de «quítame el pan si quieres, quítame el aire, pero no me quites tu risa porque me moriría»).

María Alsondelpez.

Tras la intervención de María cantó Road Ramos, que junto con María Rozalén, fueron mis dos grandes y sorprendentes descubrimientos de la noche. Es llamativa y gozosa la fuerza y la calidad que está surgiendo en el canto de estas nuevas generaciones. Road Ramos y María Rozalen son dos cantautoras a las que quiero y tengo la necesidad de conocer y escuchar cuanto antes...; me pongo tarea, una  tarea que quiero cumplir lo mas inmediatamente posible porque estoy convencido de que va a ser para mí una experiencia estética muy gratificante.

Road Ramos.
María Rozalén
Otro esperado y brillante momento de la noche fue la intervención de Petete y sus confetis; primero cantó con Road Ramos, después en solitario y, a continuación, presentó y cantó con Muerdo.

Petete y Road Ramos.
Muerdo y Petete.
De Muerdo, decir que subrayo, punto por punto, lo que ya escribí en la crónica de su disco "Flores entre el acero". (Ver: http://fernandolucini.blogspot.com/2011/10/muerdo-la-grandeza-y-la-dignidad-de-un.html). Paskual Kantero "Muerdo" está realizando una magnífica y necesaria fusión entre la más arraigada tradición de la "canción de autor", y los nuevos tiempos, las nuevas músicas, y los renovados compromisos y reivindicaciones sociales y solidarias que hoy más que nunca resultan imprescindibles. Creo y estoy convencido de que es un "cantautor" de esperanzados horizontes.

Muerdo.
Y poco más que decir después de estas tres crónicas... Solamente enviarles un abrazo y un "achuchón" agradecido a los doce "ochentií"; proyectos como el que han emprendido son importantes y necesarios.

GENERACION «OCHENTIÍ» ATERRIZA EN MADRID. SEGUNDA PARTE...; Y QUEDA LA TERCERA

Continuando el "cuelgue" de ayer, sigo comentando el concierto que nos ofrecieron los creadores de la "Generación Ochentií", el pasado día 24, en la sala Libertad 8, de Madrid. (Anoche cantaron en Barcelona y hoy lo hacen en Andorra).

La primera parte de esta crónica, colgada ayer en el blog, la dejamos cantando los "Tres en Raya" la canción "Mañana" –tema que cada vez que lo vuelvo a escuchar, más me gusta–. Dani Fernán, su autor, es un magnífico creador, con clara identidad sureña y con mucho que contar-cantar en el horizonte; sus canciones fluyen de suspiros y de experiencias "jondas" –en el sentido de lo íntimo, o de lo profundo de la vida y del por vivir–, y se quiebran en su garganta, y en el compás de sus manos, contagiando vuelos, pasiones, sueños, y ganas, muchas ganas, de amar –cuerpo a cuerpo–, y de vivir ... Es muy importante que Dani grabe su primer disco cuanto antes.

Finalizada la canción, Dani reclamó la subida al escenario de Adriana Morages para que le acompañara al piano y así fue.

Dani Fernán y Adriana Moragues al piano.
Adriana Moragues, desde que la escuché cantar por primera vez en un concierto de Ángela Biedma, me tiene "enganchao" a su voz y a lo que narra y sueña en sus canciones; aquel día me mostró como era "La casa del árbol" en la que protege sus sueños, y desde entonces no dejo de imaginarla, –esa es una de las canciones que últimamente me persiguen, no sé cuantas veces he llegado a escucharla–.

A través de su canto, esta cantautora sevillana delata una extremada sensibilidad y una muy hermosa utilización del leguaje –sus canciones son construcciones poéticas repletas de imaginación y de buena literatura–; se nota claramente que esta chica a "mamao" la "canción  de autor" desde la cuna. (En su caso, como en el de la mayoría de sus compañeros y compañeras de la "generación onchentií", sería necesario –yo diría que imprescindible– el apoyo, no sé muy bien de quien, para que pudieran desarrollar y promocionar sus creaciones con más medios y con muchos más estímulos).

«Recorrimos medio sur
en tan solo un par de noches de verano
y yo sentía que tocaba
las estrellitas más bonitas desde el tejado
estando a tu lado.
Dejame ser aroma que perfume tus entrañas
en cada madrugada».
(Adriana Moragues. "Medio sur").

Adriana Moragues.

Adriana, concluída su canción, reclamó la presencia de Alvaro Laguna, y allí apareció de nuevo... Interpretaron una canción juntos –como a lo largo de la noche lo fueron haciendo todos los "ochentií"–, y a continuación Álvaro cantó unos de sus temas en solitario.

Álvaro Laguna y Adriana Moragues.

Las canciones que Álvaro crea e interpreta son tremendamente originales y suponen una clara alternativa al concepto clásico de la canción de autor. Siempre que le oigo interpretar cualquiera de sus temas no puedo dejar de pensar y de recordar la primera vez que escuché a Sisa, a Pau Riba, a Albert Pla, o al mismísimo Kiko Veneno, creadores que sirviéndose de un interesantísimo surrealismo musical y poético de ruptura, proyectan una muy profunda y alternativa visión de la vida y una inmensa ternura. En realidad, Álvaro es muy diferente a todos ellos, pero inconscientemente me los trae a la memoria. Impresionante, por ejemplo, la ternura que Álvaro manifiesta, por poner un ejemplo, en su muy hermosa canción "Tigo", grabada en su disco "Dieciséis novenos". Os recomiendo escucharla.

Álvaro Laguna.

Y acompañando a Álvaro Laguna apareció, con su guitarra, la presencia y la hermosa voz de Patricia Lázaro, joven granadina de largo recorrido musical, que nos confirma, con evidencia, que efectivamente, es posible «cantar –y cantar bien– como quien respira».
Patricia Lázaro y Álvaro Laguna.
El concierto siguió su curso –cálido y espontáneo– y Patricia presentó y solicitó la presencia de Alberto Alcalá –con quien habitualmente suele cantar–... He de decir que tengo pendiente un "cuelgue" muy especial dedicado a Alberto; creo, sinceramente, que es uno de los creadores más geniales de esta generación de cantautores de los ochenta.

Alberto Alcalá y Patricia Lázaro.

Cuando le escuché cantar a Alberto por primera vez me quedé sorprendido y enormemente gratificado. Hacía tiempo que venía buscando una "nueva canción del sur˝ con verdaderas señas de identidad; una "nueva canción del sur" con raíces; y Alberto, de repente, me la descubrió tanto a través de sus composiciones musicales, como en sus textos y en su forma de cantar: voz y latido. En lo que él canta sobrevuelan, por ejemplo, los aires siempre vivos de Morente y de Carlos Cano, y lo hace de forma libre pero con la feliz dependencia de una misma sensibilidad, de una misma forma de entender la vida y, sobre todo, desde la afirmación rotunda de que "el Sur existe" con su propia y esplendorosa identidad que está, por supuesto, a años luz del tópico o del "Verigüés fandango" que diría Carlos Cano.

Alberto Alcalá.

Inevitablemente, este "cuelgue" se está alargando demasiado, como debe ser, porque los doce componentes de la "Generación Ochentií" se lo merecen, sobre todo, por el trabajo cultural que están realizado; aman la música y en su defensa y difusión están dando un auténtico testimonio de bien hacer y de generosidad... Está siendo una gira ilusionada, larga e intensa que –¡puedo asegurarlo!– hasta puede que les vaya a costar invertir parte de sus ahorros... ¡Gran lección contra la mediocridad!

Así pues, cierro aquí esta segunda parte de la crónica...; la cuelgo en el blog, y esta tarde, ¡vamos con la tercera!... 

¡MALDITAS GUERRAS! 100 + 100 + 19

Anoche mi hijo Javier me descubrió una página de "facebbok" ¡fantástica!....; no sé muy bien cuanto tiempo me pasé visitándola y disfrutando de la colección de carteles que se encuentran colgados en su muro... ¡impresionante!... 

La página se llama Posterevolutión. Os recomiendo visitarla.

Sí, disfruté mucho observando y sintiendo carteles que en realidad son como "cuelguegritos" en favor de la paz, de la justicia, y de un "mundo nuevo" más tierno, más feliz, y en el que la auténtica felicidad pueda ser una realidad compartida por todos los seres humanos. 

Entre esos carteles encontré, por ejemplo, éste:


Frente al gran disparate que supone la sola mención del "STAR WARS" (La guerra de las galáxias), tenemos otra propuesta contraria y alternativa que queremos lanzar al mundo: "STOP WARS (¡Pero ya!)... ("BASTA DE GUERRAS")... Tenemos que acabar con ellas porque son crueles y malditas.

Y una cosita, fijaros en la paloma del cartel... ¡Qué "cagadita" más oportuna!...

¡¡¡¡BASTA DE GUERRAS. ¡PERO YA!!!!