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martes, 16 de agosto de 2016

NADA MEJOR EN LOS TIEMPOS QUE CORREN QUE UN «CANTIJUEGO PARA LA ESPERANZA»

Pués sí, en los "tiempos que corren" es imprescindible que realimentemos y revivamos la fuerza de nuestra ESPERANZA... Recordar aquello de Lluís Llach: «¡Esperais demasiado! Pues sí, claro, y no nos avergüenza ser esclavos de la ESPERANZA».

Es éste el motivo por el que hoy –en pleno mes de agosto– vuelvo a uno de nuestros más clásicos "cantijuegos": para cantarle a la "ESPERANZA" y para reafirmarnos en ella.

A continuación vas a encontrarte con 24 fragmentos poéticos tomados de 24 canciones. ¿A qué canción pertenece cada uno de estos fragmentos? ¿Quién o quiénes son sus autores?

Y ahora... ¡A "CANTIJUGAR"!..., ¡y mientras "cantijugamos" a realimentar nuestra ESPERANZA! (Como siempre para participar, o hacer el seguimiento del juego, puedes utilizar el apartado de comentario que aparece al final del "cuelgue".


1
«Vengo a traerte con mi voz un canto de esperanza
pues nos empujan designios de gozo y de luz».

2
«Alguna vez a todos, a mi mismo,
nos ha crecido un árbol en las manos,
o el mar sobre la fuerte,
o la esperanza, como alfombra tendida
a nuestro paso».

3
«Siempre existen más alternativas
cruzar campo a través,
dejar el camino atrás,
ejercita la libertad...
tu puedes verte otro final...
un mundo nuevo»

4
«Siempre quedan esperanzas
agarrandose a mis piernas
porque así siento ganas de vivir».

5
«De cerca me llega el rumor
de un mañana no muy lejano,
corriendo por un camino,
la luz le abre paso».


6
«Levantaos con el alba
y veréis el sol salir
rojo como una granada.
Veréis que le mundo dormido
dentro de la luz renace
y todo surge más bello
de lo oscuro de la noche».

7
«Sé que algún día, los trigales
se cubrirán de amapolas
y un aroma de pan tierno
subirá hasta los balcones».

8
«¡Sí!, ganaremos la esperanza.
La esperanza de vivir
libres y en paz».

9
«Creo firmemente en el futuro
que con sus manos mi clase está amasando,
que en nuestros hijos se presiente de risas,
y en esta lluvia que nos viene mojando».

10 
«El viento trae acordes.
hay que aprender sus sonidos,
convertir cada nota en un paso
del camino que lleva al nuevo canto».


11
«Desbrozando cada uno el suyo
y entre todos el nuestro
ampliemos sin  interrupción
el camino humano».

12
«Ya viene la alegría...,
ábranse en par las puertas de la vida
y se cubran los ríos de gallombas,
que doblen las campana,
huyan veneno, espinas y serpientes».

13
«Termina la larga noche,
ya clarea la mañana,
ya se va lo oscuro y triste,
ya alumbra la luz del alba».

14
«Florecerán los besos sobre las almohadas...
El odio se amortigua detrás de la ventana.
¡Dejadme la esperanza!».

15
«Mucho más allá de mi ventana
mi esperanza jugaba a una flor,
a un jardín,
como esperando abril».


16
«Después de la tormenta
acaba saliendo el sol,
después de la oscuridad
nos alumbra un nuevo amor,
después de un terremoto
que conmueve el interior
un paisaje nuevo nos decubre la pasión».

17
«Si la oscuridad ronda ciudades
cercadas por la muerte.
Si te busco en una mar de sombras
y no consigo verte...
Si un puñal de tristeza me asaltara
en estos tiempos raros.
Si una lluvia de ceniza
y miedo se extiende por los campos,
miraré al sol».

18
«Que llueva una tormenta de esperanza...
Qué llueva con fuerza el milagro
y venga trayendo ilusión
Que llueva esperanza en el mundo
que inunde nuestro corazón…»

19
«Digo amor, digo esperanza,
digo paz, digo consuelo,
digo alegría, y un velo
pone el hombre a mi confianza».


20
«A ver si Europa se entera
que no hay quien ponga barreras
al sueño de la esperanza,
que el alma se aferra a un sueño
y el sueño mueve las barcas».

21
«Venga la esperanza, venga sol a mí.
Lárguese la escarcha, vuele el colibrí.
Hínchese la vela, ruja el motor,
que sin esperanza ¿dónde va el amor?».

22
«Pudiera ser que en el tabique oscuro
del corazón, sobre las cosas viejas,
tejiese allí su urdimbre de bonanza,
y se me hiciese luz hacia un futuro
dorado a paz, sin sombras y sin rejas:
inmensa araña azul de la esperanza»

23
«Donde crecen la mañana,
el rocío y la paloma siempre estás,
donde el Sol clava su lanza
y el otoño no se alcanza siempre estás
coloreando la esperanza con la tierra».

24
«No pierdo las esperanzas
de que esto tenga su arreglo.
Un día este pobre pueblo
tendrá una feliz mudanza».