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viernes, 24 de octubre de 2014

¡QUE GRANDES HAN SIDO, Y LO SIGUEN SIENDO!... HOY: «BENITO MORENO» - Y IV

Tras la grabación del disco monográfico dedicado a la musicalización e interpretación de la Rimas de Gustavo Adolfo Bécquer, en 1979, BENITO MORENO permaneció un tiempo viviendo en París, hasta que en 1982, regresó definitivamente a Sevilla donde instaló su taller de pintura: entrañable "rinconcillo" en el que han nacido grandes obras plásticas como sus cuadros rebosantes de realidades sureñas, como lo son sus pasteles, óleos o acuarelas con imágenes de "ropas blancas recién planchadas" –obras me siempre me remontan a mi infancia allá en el Sur–, o retratos, ya inmortales, como el que realizó de Camarón de la Isla.



Un año después de su regreso parisino, Benito grabó un inesperado y precioso disco titulado "Sevillanas" (1983), que supuso una  nueva ruptura de moldes y de estereotipos; en este caso, creando e interpretando, por ejemplo, las que llamó "Sevillanas eróticas", en las que, sin duda, definitivamente influido por Bécquer, desarrolló un bello y apasionado romanticismo. Aquel disco también fue ilustrado por él con esta bellísima cubierta:



«[...] Barcos quisiera tener
para navegar tu pelo
sin brújulas ni timones.
ni timonel, ni remero
y perderme en la alta mar
de tus negros remolinos,
subiendo por la ancha trenza
hasta estrellarme en tus zarcillos,
quedándome extenuado,
tirado por la corrinte
hasta que se ponga el sol
en la arena de tu frente».
("Sevillanas eróticas")

Editado aquel disco, Benito volvió a dedicarse en intensidad a la pintura, y, cinco años después, cuando pensábamos que había dejado la música, reapareció en el mercado discográfico con otro trabajo sorprendente, por lo que tuvo de inesperado y, sobre todo, por la reafirmación que supuso de la calidad y la originalidad –rabiosamente popular– de sus textos y de su música.

Recuerdo que aquel nuevo disco, titulado "Vida. En busca de una canción de barrio" (1988), me llegó a la radio, cuando dirigía y presentaba mi programa "La isla del hombre libre", en la  COPE de antes, y hubo dos canciones que, durante mucho tiempo, estuvieron en antena prácticamente todas las madrugadas; una de ellas fue "El rinconcillo", dedicada a una típica y entrañable taberna sevillana; la otra, "Niña morena y ágil", canción bellísima creada por Benito a partir de del "Poema 19" de Pablo Neruda, introducido de un fragmento de su obra "Confieso que he vivido". Podemos escuchar esta canción en el siguiente enlace:


Después tuvieron que pasar, nada más y nada menos, que diez años para poder reencontrarnos de nuevo, felizmente, con sus canciones, fue en 1999, año en el que grabó su disco "Me han quitado lo bailado".



Un disco en el que recupera –nuevamente grabadas– canciones de sus anteriores discos, intercaladas con otras nuevas como "Mi barrio", "Flamenco confusión", "Cuando hace calor" o "El ordenador"... En síntesis, como el mismo dice en la presentación del CD: «lo de siempre, el dolor, el amor, el alcohol, el calor, el barrio, los ordenadores, el psiquiatra y eso, la alegría de componer, estar y volar... ». 

Hace muy pocos días hablaba por teléfono con Benito Moreno y sentí una vez más su cálida amistad sureña. Nos vamos a ver pronto en Sevilla... ¡Salud Benito y abrazo inmenso!.