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jueves, 2 de diciembre de 2010

Las 360 lunas de Enric Hernáez

Con bastante frecuencia hay músicos y cantantes, de gran calidad, que lamentablemente solo consiguen ser conocidos y escuchados por pequeñas minorías; son creadores que a lo largo de su vida han aprendido a luchar, de forma inquebrantable, en defensa de su identidad musical y, a la vez, con la ilusión y con la esperanza de romper y sobrepasar esos círculos de audiencia minoritaria.

Uno de esos creadores es ENRIC HERNÀEZ compositor y cantante catalán que acaba de  editar un disco titulado "360 lunes", grabado en directo en el pasado Festival de BarnaSants; disco en el que recoge quince canciones que sintetizan, y nos ofrecen una muestra global, de todo el itinerario musical que ha recorrido desde 1980 en que grabó su primer single "Carme" producido por Antoni Parera Fons.

Personalmente escuché por primera vez a Enric en 1986 cuando empezó a grabar en la discográfica Fonomusic; recuerdo que en muy poco tiempo me enviaron dos LP's –por supuesto de vinilo–: "7 P.M.", cantado en catalán, y "Gente", cantado en castellano. La verdad es que aquellos discos no me "prendieron", es más, recuerdo que hasta me desconcertaron, incluso sus cubiertas proyectaban una cierta ambigüedad. Sin embargo, no recuerdo muy bien por qué, la audición de aquellos discos despertó en mi el interés por saber algo más de aquel cantor catalán.

A través de Cucha –compañera de Mario Pacheco, recientemente fallecido– (que representaba a Edigsa en Madrid), me hice con otro disco de Enric anterior a los antes mencionados; fue "La tardor a Pekin" (1985), producido por Joan Bibiloni... ¡La audición de aquel disco si me prendió! Me sorprendieron, sobre todo, la canción titulada "Carta" –canción con la que concluye su nuevo disco grabado en BarnaSants– y su universo musical de clara influencia brasileña y del mundo del rock. Un disco, sin duda, difícil y complejo en Cataluña en unos años en que salirse de las coordenadas estéticas e ideológicas de la "nova cançó" era un atrevimiento bastante arriesgado. 

Después de aquella experiencia no volví a saber ni a escuchar nada de Enric Hernàiz hasta el año 2005. Escribiendo el libro "Y la palabra se hizo música" tuve noticias de un disco suyo grabado en 2002, se llamaba "Oh poetas salvajes". Lo busqué por todas partes y ¡nada!... ¡disco perdido!...; al final me dirigí personalmente a Karonte, empresa que lo distribuía...; me identifiqué y les pedí que me lo consiguieran...; el chico que me atendió en recepción me miró entre sorprendido y extrañado, entró a un despacho, salió y me regaló el disco...; cuando ya estaba saliendo me dijo: "Espero que le guste".

Me gustó muchísimo ¡os lo recomiendo!. En "Oh poetas salvajes" Enric canta, en castellano, textos poéticos de Bernardo Atxaga, Cristina Peri Rossi, Felipe Boso,  Concha García, Ángel González, Mario Benedetti, los poetas cubanos Emilio García Montiel, Efraín Rodríguez Santana y Jesús Orta Ruiz (Indio Nabori), y Juan de Loxa, fundador de "Poesía 70" y de "Manifiesto Canción del Sur". (Os recomiendo que visitéis su rinconcito en internet, ¡merece la pena!: http://www.juandeloxa.com/).

Inmediatamente localicé a Enric Hernàez y he seguido sus pasos. En 2008 publico un nuevo disco en catalán titulado "No t'oblido ni quan l'aspra nit s'obre" (¡hermoso título: "No te olvido ni cuando se abre la áspera noche"), obra basada en poemas de David Castillo, en la que incorpora una versión del tema Most of the time de Bob Dylan y Self portrait canción basada en un texto de Núria Martínez Vernis.

Y finalmente, ahora, por el momento, su disco "360 llunes" grabado en el Festival de BarnaSants; un disco de síntesis de su obra en catalán necesario para conocerle, rescatarle y sacarle de las pequeñas minorías.

Soy consciente que este artículo ha sido más largo de lo habitual..., en cualquier caso no ha sido lo suficientemente largo como Enric se merece después de tantos años de trabajo, de esfuerzo y de pasión por la poesía y por la música.


PABLO GUERRERO. Un poeta-cantor al que es difícil dejar de querer.

Pablo Guerrero es una de esas personas a las que es difícil dejar de querer porque reúne todo un conjunto de cualidades humanas –"virtudes" en el sentido más radical y comprometido de la palabra– que, cuando lo lees, o cuando lo escuchas, se te cuelan en el alma creando verdadera adicción...; o sea, eso que yo padezco y a lo que llamo: puro "pabloguerrismo".

Antonio Marín Albalate y Pablo Guerrero
Se nota, y es evidente, que Antonio Marín Albalate es también "pabloguerrista". Él es el responsable –¡responsabilidad que es de agradecer!– de la edición de un libro, de reciente publicación, titulado "A PABLO GUERRERO EN ESTE AHORA" (Editorial El Páramo, 2010).

Se trata de un libro que, ideado, dirigido y coordinado por Antonio Marín, recoge 33 declaraciones de admiración –yo diría que de cariño y, a fin de cuentas, de amor– a Pablo Guerrero. Declaraciones escritas en verso y en prosa que desde muy diferentes perspectivas –como pinceladas de diversidad de tonos y texturas–, nos acercan, de forma certera, al arte y a alma del poeta-cantor extremeño y universal.

En este momento sería largo y hasta pesado enumerar aquí los nombres de las 33 personas que participan en la escritura de libro; simplemente me voy a permitir mencionar algunas expresiones tomadas de él que pueden servir para que los "pabloguerristas" nos hagamos una una idea de lo que podemos llegar a perdernos si no leemos el libro completo.

«Pablo Guerrero forma parte de mi bagaje musical... Él siempre me ha parecido una persona silenciosa, indescifrable, misteriosa. Y a la vez me ha resultado siempre cercano y cariñoso». (OLGA ROMÁN).

«A Pablo lo quieren viejos y jóvenes cantautores. Por eso oir  a Quique González o a Javier Álvarez recrear alguna de sus canciones es comprobar que hay un tipo de canción que siempre latirá con el pulso de la sangre». (RODOLFO SERRANO).

«Buen amigo bueno,
Pablo compañero.
¿Cómo tan pacífico
te llamas Guerrero?».
(LUIS EDUARDO AUTE).

«La voz de Pablo
resuena como el agua
en cascada
entremezclándose
con el eco del silencio
en un cueva solitaria
luminosa
del Edén».
(JAVIER ÁLVAREZ).

«Su poesía cala muy hondo: penas y victorias, fracasos y placeres, son como saetas invisibles que traspasan nuestras regiones más íntimas. ¡Este Pablo tiene buena levadura en el alma!» (GERMÁN COPPINI).