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martes, 1 de febrero de 2011

FOTOS CON HISTORIA: "LAS MADRES DEL CORDERO". Canción con pantorrillas

"Cuelgue" dedicado a mi amigo Antonio Piera.

La foto con historia de hoy no tiene desperdicio, es sencillamente excitante:


Estos seis señores tan serios y con tan "buenas" pantorrillas son los componentes de un grupo mítico, genial, alternativo, divertido y, a la vez, eficazmente revolucionario llamado LAS MADRES DEL CORDERO.

El señor de gafas que aparece en primer plano a la izquierda, posando sus manos sobre las rodillas, es Antonio Gómez "el ideólogo"–, persona clave y fundamental en la historia de nuestra música popular. (No os perdáis el clavel que lleva en la liga).

Detrás de él, sentados y "amarraos" a sus guitarras están: a la izquierda Antonio Piera, visitante de este blog y amigo desde hace años –¡qué seriedad! ¡qué pose! ¡que bellas zapatillas o sandalias de andar por casa!... parece sacado de un cuadro de Romero de Torres, pero en masculino–; a su derecha Luis "Cocodi" –¡maravilloso su cruce de piernas!

Más detrás, y de pie, en el centro Moncho Alpuente –con su pandero, ¡dale que dale!, su melena y su flequillo caído... ¡que buena persona y qué gran personaje–; a su izquierda Jerónimo Martínez –que por un momento ha abandonado su batería–; y a la derecha de Moncho, Arturo Bodelón, todo un "hombretón" con su contrabajo modernista.

Y vinculada al grupo por derecho Nieves Córcoles, que no se ponía en la foto.

Seguidamente podéis contemplar la misma agrupación, cambiando ligeramente de posiciones para que pueda leerse el nombre del grupo: LAS MADRES DEL CORDERO, escrito en el bombo de la batería.


Esta es la carátula o portada de uno de los singles del grupo, en el que incorporaron dos de sus temas emblemáticos: "A benefico de los huérfanos", de Moncho Alpuente y Antonio Piera; y "La niña tonta de papá rico", de Moncho Alpuente.

En el número 125 de la revista "Primer Acto", publicado en octubre de 1970, uno de los componentes  de grupo decía; «"Madres del Cordero" se propuso desde el día de su fundación, abrir una brecha en la monolítica estructura del mundo de la canción, pero no una brecha, para introducirse, sino para destruir, se propuso hacer una canción fundamentalmente satírica, desmitificadora, agresiva, y, sobre todo, vinculada totalmente a la realidad objetiva de la sociedad en la que el grupo se mueve. Nada, desde luego, se va a destruir ni a cambiar con la ayuda de una guitarra, pero sí con una serie de esfuerzos conjuntos dirigidos por el mismo camino, como cualquier forma de arte, tiene su importancia que hay que aprovechar.
La línea del grupo, siempre dentro del campo de la sátira, funciona, sin embargo, a muy diferentes niveles que van desde la caricatura en trazo grueso de la sociedad burguesa o pequeño burguesa, hasta el terrorismo cultural, pasando por la misma autocrítica necesaria en muchas ocasiones».

LAS MADRES DEL CORDERO, en esa línea de trabajo, en 1973, participaron en un disco, que se publico de forma ilegal, titulado "Todo está muy negro" –en el que también intervenían Quintín Cabrera, Els Sapastres, Luis Pastor y Gabriel Salinas– y grabaron un magnífico e inolvidables LP titulado con el nombre del grupo.

A principios de los setenta LAS MADRES DEL CORDERO se encontraron cultural e ideológicamente con los componentes de grupo Tábano, grupo de teatro independiente creado por Juan Margallo, y decidieron unirse para montar un espectáculo al que llamaron "CASTAÑUELA 70" ; espectáculo que se merece, y tendrá, próximamente su propio "cuelgue" en este blog.

Ahora, para terminar e ilustrar el análisis y la crítica que hacía ayer dirigida a ciertos sectores y ejecutivo de la industria discográfica, voy a recoger un fragmento de una canción de Luis Educardo Aute que "Las Madres de Cordero" tenían incorporado a su repertorio. ¡Fijaos bien en lo que ya se decía y se profetizaba en los años setenta, antes de la muerte del "Francogeneralísimo":

«Producto, consumo,
éste es el triste tema de esta canción,
canción, canción... consumo,
éste es el triste tema de esta canción.

Este mensaje estúpido
tan saturado en tópicos,
hay que venderlo al público
como un jabón biológico,
así dispone el código
mafioso-discográfico
y así se explota al prójimo,
prójimo y primo práctico.

Producto, consumo,
éste es el triste tema de esta canción,
canción, canción... consumo,
éste es el triste tema de esta canción».