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viernes, 2 de noviembre de 2012

¡RECLAMO UNA SONRISA!... PROPONGO UN "ACERTIJO"

¡UNA SONRISA, POR FAVOR!... Y para ayudar a que se produzca os propongo algo a lo que yo jugaba de pequeño allá en mi SUR ¡Jugar a los ACERTIJOS!...

Para quien no lo sepa, si es que hay alguien que no lo sabe: «Un ACERTIJO es una especie de enigma para entretenerse en adivinarlo».

Pues bien adivina el siguiente acertijo y sonríe: ¿Quién está cantando en esta fotografía?... Si lo identificas escribe su nombre en mi muro o en el apartado de comentarios.


Pues sí, es AMANCIO PRADA
fotografiado en 1975.

MARIA DEL MAR BONET - III. LOS FUNDAMENTOS DE SU IDENTIDAD ARTÍSTICA: CALIDAD, BELLEZA, COHERENCIA Y SENSIBILIDAD

Maria del Mar Bonet.
Portada de la revista "Discóbolo". 27 de junio de 1970.

Tras la publicación de su primer LP, MARIA DEL MAR BONET, entre 1971 y 1972, dio diversos recitales, entre ellos, el celebrado en la sala Burbons, de Madrid; dos ofrecidos en Barcelona en el Palau de la Música, el primero con Georges Moustaki, y el segundo con Ovidi Montllor, y el de su presentación en el Auditorio de Palma de Mallorca.

Por esas mismas fechas, María del Mar entró en contacto con Alain Milhaud, que le aconsejó cambiar de sello discográfico; el cambio se concretó y firmó con el sello Bocaccio Records, creado por Oriol Regàs, empresario y promotor cultural.

En Bocaccio, con Milhaud como productor, grabó la canción "L'àguila negra", bellísima canción de la que era autora la cantante francesa Barbara.



«Un buen día, o quizás una noche,
a la orilla del mar me había dormido
cuando, de pronto, como rasgando el cielo,
surgió un águila negra del vacío.

Lentamente, agitando sus alas,
lentamente, giraba en torno mío.
Cerca de mí, en un rumor de plumas
cual caído del cielo, el ave se posó.

Sus ojos eran de color rubí,
y sus plumas del color de la noche.
Mil delicados rayos en su frente,
el pájaro, rey coronado, irisaba un gran diamante azul.

Con el pico me acarició la cara,
y en mi mano deslizó su cuello.
Entonces, sólo entonces, comprendí,
qué imagen del pasado, a mi lado había regresado.

¡Pájaro querido! Llévame al país
de otros tiempos, y sé mi amigo.
Como antes, en los claros sueños de infancia,
Para recoger temblando estrellas y más estrellas.

Como antes, en mis sueños de niño,
como antes, sobre una nube blanca,
El sol incendiaremos, como antes,
regaremos con lluvia la isla del recuerdo.

Pero el águila negra desvió la mirada,
se elevó en un instante y se perdió en el cielo».


«Un bon dia, o potser una nit, / prop del mar jo m'havia adormit / quan, de cop, el cel s'omple de llum / i un ocell negre surt sense venir d'enlloc. / Lentament, les ales bategant, / lentament, ell anava girant. / Prop de mi, el batec s'acabà / i, com caigut del cel, l'ocell es va aturar. / Els ulls eren de color robí / i les plomes de color de nit. n/ I al seu front, mil raigs de to suau, / l'ocell, rei coronat, portava un diamant blau. / Amb el bec la cara em va tocar, / el seu coll em vaig trobar a la mà. / Fou llavors que jo vaig saber qui, / imatge del passat, volia tornar amb mi. / Bon ocell, porta'm amb tu al país / d'altres temps, sigues el meu amic. / Com abans, en somnis clars d'infant, / estels i més estels collirem tremolant. / Com abans, en somnis clars d'infant, / com abans, damunt d'un núvol blanc, / com abans, tu i jo el sol encendrem / i a l'illa del record la pluja llançarem... / L'ocell negre tombà els ulls al sol, / cap al cel tot d'una emprengué el vol».

Cuenta Alain Milhaud que, tras el sorprendente éxito que tuvo aquella canción, la compañía francesa CBS quiso editar y hacer una gran promoción de la canción "L'àguila negra" cantada por Maria del Mar en francés, lo que significaba una gran oportunidad para su proyección artística; oportunidad que ella rechazó, manteniendo su postura –en aquel momento claramente ideológica y siempre inalterable, de no cantar más que en catalán; postura que Maria del Mar siempre ha mantenido con una extraordinaria coherencia personal.

Así ha sido siempre y sigue siendo Maria del Mar Bonet, radicalmente coherente respecto a su pensamiento y a su identidad cultural –de la que la lengua es una de sus manifestaciones–, y radicalmente coherente, a la vez, respecto a la selección y al desarrollo de su obra musical y poética; todo ello imbuido por una más que exquisita sensibilidad y por una gran belleza en el sentido más amplio de la palabra, a la que resulta difícil resistirse.

Maria del Mar Bonet.

Si a lo anterior unimos, por una parte, la calidad de su voz, riquísima en registros –voz que como afirma Joan Barril, escritor y periodista, «se introduce en la categoría de los mejores instrumentos de la música»–, y, por otra parte, su fuerza interpretativa, hemos de reconocer que María del Mar Bonet fue una de las mejores artistas de la nova cançó en sus inicios, y una de las más importantes de nuestro panorama musical en la actualidad.

En el sello Bocaccio Maria del Mar editó también su segundo LP en el que además de algunos temas propios y otros populares, incluyó cinco canciones basadas en textos de grandes poetas como Joan Vergés, Anselm Turmeda, Josep Palau i Fabre y Bartomeu Rosselló-Pòrcel.

En 1974, Maria del Mar decide rescindir su contrato con Bocaccio y ficha co la empresa discográfica Ariola, en la que se estrena grabando uno de sus discos más hermosos, dedicado, fundamentalmente, al poeta  Bartomeu Rosselló-Pòrcel, nacido en Palma de Mallorca.

En ese disco Maria del Mar contó con la extraordinaria colaboración de Joan Miró, creador de la cubierta; de Salvador Espriu, que le dedicó un precioso texto de presentación; y del inolvidable Hilario Camacho que participó en la musicalización de los poemas. (Fue con motivo de la edición de ese disco cuando conocí personalmente a Maria del Mar, feliz conocimiento del que en parte fue responsable una común amiga que trabajaba en Ariola: nuestra pequeña y gran querida Charo García).



De aquel disco vamos a escuchar un hermosísimo tema titulado "Vigila el mar", tema compuesto con música de HILARIO CAMACHO.



«Vigila el mar
que la lluvia no es tuya
y el sol deslumbra poco a poco.

Vigila el mar
que la niebla se pierde
y el viento llora por el recuerdo.

Vigila el mar
que el pájaro no canta
y han ensuciado todos los terrados.

Vigila el mar
que han ocupado las calas
y los pinos silencian la canción.

Vigila el mar
que los tuyos no vuelven
y naves extranjeras
han llenado tu puerto».

«Vigila el mar, / que la pluja no és teva / i el sol enlluerna a poc a poc. / Vigila el mar, / que la boira t'esbulla / i el vent plora el record. / Vigila el mar, / que l'ocell ja no canta / i els terrats s'han cobert de brutor. / Vigila el mar, / que les cales són preses / i els pins callen la cançó. / Vigila el mar, / que els teus ja no tornen / i naus estranyes / omplen el teu port».