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lunes, 27 de mayo de 2013

CANCIONES Y PERSONAJES: JOAN ISAAC Y MARGALIDA BOVER - «CANCIÓN DE AMOR POR HABER AMADO»

Hoy en esta sección del blog titulada genéricamente "CANCIONES Y PERSONAJES", voy a realizar un "cuelgue" que tiene para mí una especial significación por dos motivos: el primero porque voy a hacer referencia a una bellísima canción –una de esas canciones a las que yo suelo calificar como "necesarias e imprescindibles"–; y, en segundo lugar, porque su creador e intérprete es una persona a la que quiero mucho desde hace muchos años, y una persona a la que admiro profundamente como ser humano y como creador. Me estoy refiriendo a JOAN ISAAC y a su canción "A Margalida" (Margalida Bover Vadell), amante de Salvador Puig Antich, condenado a pena de muerte y asesinado, en 1974, por la bella y noble razón de amar apasionadamente la libertad, y de luchar en su defensa.

Joan Isaac y Margalida Bover Vadell.

Permitidme que hoy, antes de presentar y comentar con detalle esta canción, os proponga su escucha,  creo que merece la pena. Joan Isaac la grabó por primera vez en su disco "Viure", editado en 1977. Posteriormente ha aparecido también grabada en los discos: "Planeta silenci" (1998), "Només han passat cinquanta anys" (2004) y "Duets" (2007), disco en la que la interpreta junto con el cantautor vasco Gorka Knör.



«Te fuiste no sé dónde
ni las cumbres ni las aves
saben ya de tus pasos
volaste sin decir nada
dejándonos nada más
el canto de tu risa.

No sé dónde estás Margarita
mas si este canto te llega
tómalo como un beso
grita el nombre de tu amante:
bandera negra en el corazón.

Puede ser que no sepas
que su cuerpo a menudo
nos crece en las venas
al leer su gesto
escrito en las paredes
que lloran la historia.

Y con esta canción
renazca su grito
por campos, mares y bosques
y que sea su nombre,
como la sombra fiel
que es nuestra a todas horas».
("A Margalida". Joan Isaac).

«Vas marxar no sé on. / Ni els cims ni les aus / no et saben les passes. / Vas volar sens dir res / deixant-nos només / el cant del teu riure. / No sé on ets, Margalida, / però el cant, si t'arriba, / pren-lo com un bes. / Crida el nom / del teu amant, / bandera negra al cor. / I potser no sabràs / que el seu cos sovint / ens creix a les venes / en llegir el seu gest / escrit per parets / que ploren la història. / I que amb aquesta cançó / reneixi el seu crit / per camps, mars i boscos, / i que sigui el seu nom / com l'ombra fidel / que és nostra tothora». ("A Margalida". Joan Isaac).

Escuchada la canción, hoy su comentario voy a realizarlo a través de un artículo que me pidió Luis García Gil, sobre ella, para incorporarlo a su magnífico libro "JOAN ISAAC, BANDERA NEGRA AL COR" (Ed. Milenio, 2013), recientemente editado. Creo que hace tiempo que no he escrito algo con tantas ganas y con tanto placer. (Lástima que, aunque aparece dentro del texto, no se haya destacado el título que le puse a dicho artículo: «"A MARGALIDA”, CANCIÓN DE AMOR POR HABER AMADO». Me pasé varios días pensándolo, y cuando por fin lo hallé, me di cuenta de lo maravilloso que es el lenguaje: simplemente con seis palabras –no harían falta más–queda definida con claridad la intención, el contenido y la belleza de esa canción titulada "A Margalida", y, a la vez, la humanidad, la sensibilidad y la riqueza poÉtica de Joan Isaac, que es su autor).


La cubierta del libro recoge una fotografía de Joan Isaac
creada por el magnífico fotógrafo y amigo JUAN MIGUEL MORALES.

«"A MARGALIDA”, 
CANCIÓN DE AMOR POR HABER AMADO»

«De entre el amplio repertorio de canciones que ha compuesto e interpretado Joan Isaac, sin duda, una de las que más me impactó desde siempre –y que aún sigo escuchando y disfrutando con frecuencia– es la titulada “A Margalida”; canción dedicada a Margalida Bover Vadell –amante de Salvador Puig Antich–, que Joan grabó, por primera vez, en su disco “Viure”, publicado en 1977.

Recuerdo a la perfección el primer día que escuché “A Margalida”. Resultó una experiencia muy emocionante. Joan, con aquella hermosa canción, consiguió provocarme una contradictoria sensación de indignación y de ternura. 

Indignación por el hecho al que hacía referencia: No habían pasado muchos años –fue en 1974– que Franco, y la “gentuza” que le rodeaba, habían condenado a Salvador Puig Antich a la pena muerte, y le habían asesinado. Cruel e injusto asesinato provocado, a fin de cuentas, por la bella y noble razón de amar apasionadamente la libertad, y de luchar en su defensa. («El seu cos sovint / ens creix a les venes/ en llegir el seu gest / escrit per parets / que ploren la història». «Su cuerpo a menudo / nos crece en las venas / al leer su gesto / escrito en las paredes / que lloran la historia».)

Ternura por la pasion con la que Joan, musical y poéticamente, le decía a Margalida: «No sé on ets, Margalida, / però el cant, si t'arriba, / pren-lo com un bes». «No sé dónde estás Margalida / mas si este canto te llega / tómalo como un beso».

Tras varias audiciones de aquella canción, y una vez interiorizada la intensa emoción inicial, me surgió una pregunta: ¿Por qué una canción dirigida a la amante y no a Salvador que fue la víctima de tan cruel y ruin asesinato?... Lo estuve pensando durante varios días –yo en aquel momento todavía no conocía personalmente a Joan Isaac y no podía preguntárselo–...  Al final llegué a una conclusión, que voy a intentar explicar.

Joan Isaac.

Allen Ginsberg, poeta estadounidense, al que admiro mucho, escribió: «El peso del mundo es el amor y nadie duerme sin sueños de amor» –años más tarde Hilario Camacho también lo cantó–; Ernesto Che Guevara lo afirmó rotundamente: «la auténtica revolución tiene su base en el amor»; Silvio lo cree: «sólo el amor consigue encender lo muerto»; y Miguel Hernández, encarcelado –como lo estuvo Salvador Puig Antich– lo percibió en si mismo y se lo dijo a su amada: «sólo por amor odiado...; libre soy, siénteme libre, sólo por amor».

Salvador Puig Antich, joven anarquista y revolucionario, también fue odiado y condenado por su irrenunciable amor a la libertad; y estoy totalmente convencido de que la trágica víspera de su asesinato, aún sintiendo un terrible desgarro interior, también lo pensó: «Libre soy, sentidme libre, sólo por amor»... Y ahí estaba ella: Margalida: en el universo de aquel amor... Ella le amaba y él murió libre..., libre por amor.

Esta es la razón por la que para mi la canción “A Margalida”, de Joan Isaac, es «una canción de amor por haber amado»; lo que en realidad supone un gesto muy hermoso por parte del cantor catalán, y una clara manifestación de su sensibilidad.

Evidentemente, Joan Isaac pudo haber creado una canción directa y reivindicativa dedicada a Salvador y contra sus asesinos; tal vez, si lo hubiera hecho así, esa canción hasta podría haberse convertido en la banda sonora de una película sobre al joven anarquista nacido en Barcelona. 

Pero no, él –este Joan Isaac al que quiero y admiro– optó por algo aparentemente más simple, pero en realidad mucho más difícil y complejo: optó por componer una canción dedicada a ella, a la amante de Salvador”A Margalida”–; a la fuerza y al impulso revolucionario del amor de una mujer...; y ¡claro!, de esta forma no fue ni tan siquiera aspirante a un “Goya”.

Ahora bien, Joan consiguió que su «canción de amor a Margalida, por haber amado» se convirtiera, por una parte, en el testimonio y en el recuerdo más profundo, más tierno, más bello y más popular de aquel gran ser humano llamado Salvador Puig Antich; y, a la vez, en el permanente «renacer de su grito por campos, mares y bosques»....«I que amb aquesta cançó / reneixi el seu crit / per camps, mars i boscos»... Ahí está la magia de la “canción de autor” y del arte, que Joan domina, de componer grandes y bellas canciones».

* * * * * * * * *

Concluyo este "cuelgue" anunciando que el libro: «JOAN ISAAC, BANDERA NEGRA AL COR" (Ed. Milenio), de Luis García Gil se presentará, de momento, en Cádiz y en Madrid:

• Día 13 de junio, a las 20:30, en Cádiz. "El Pelícano"
• Día 14 de junio, a las 19:30, en Madrid. Centro Cultural Blanquerna. Calle Alcalá 44.