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viernes, 15 de febrero de 2013

«HILARIO CAMACHO». QUINCE IMÁGENES Y UNA HERMOSO CANTO A LA VIDA Y A LA EXPERIENCIA DEL "VIVIR".

Cuando a veces me planteo de donde surge esta "pasión" que siento hacia la "canción de autor" siempre termino en una última y única conclusión: 

«Amo la "canción de autor" porque con ella y a través de ella me he encontrado conmigo mismo y he construido mi arquitectura ética y sentimental; porque en la "canción de autor" me he reencontrado permanentemente con el verdadero sentido de la vida; y, a fin de cuentas, porque la "canción de autor" me ha ayudado a crecer, a sentir, a vivir y a ser quien soy, en lo que de positivo pueda habitar en mi personalidad... Por eso amo la canción, y la amo apasionadamente».

Evidentemente me refiero a la "canción de autor" que rezuma coherencia y honestidad; que refleja latidos; que proyecta verdaderos sentimientos; que es bella y auténtica; que consigue emocionarme –y, a veces, cuando es preciso, también cabrearme–; "canción de autor", en la que poder gozosamente revolcarme, percibiendo en ella, y gracias a ella, la grandeza que supone sentirme "humano": tierno, sensible, inconformista, rebelde, apasionado, compasivo, solidario, libre... ¡humano!

"Canción de autor" entretejida de nombres propios –muchos de ellos amigos y amigas del alma– entre los que hay uno, al que hoy voy a recordar muy especialmente: HILARIO CAMACHO. 

Hilario Camacho.

El motivo de este recuerdo ha sido mi reencuentro con una de sus canciones que tenía bastante olvidada y que me parece hermosísima; una de esas canciones que definen con toda claridad la identidad de este género al que llamamos "canción de autor"; me refiero a la canción titulada "La clave secreta", que Hilario grabó en su disco "No cambies por nada" (2003) y que posteriormente incorporó en su ultimo CD: "Una mirada diferente" (2006).




«Si bien la verdad
siempre fue discutida
maltratada y herida
por la fe o la razón,
nuestra identidad
transparente y fluida
permanece escondida
en el corazón.

Yo quiero creer
que también quiero saber,
yo quiero sentir,
quiero crear, quiero vivir.

Encontrar esa clave secreta
que lleva hasta el alma,
escuchar esa voz interior
y saber quien soy yo.

La vida es el tiempo
que fluye en mis venas,
libertad y condena;
la vida es amor,
la vida es el precio,
la vida es tristeza
es misterio y belleza,
la vida es dolor.

Yo quiero aceptar
pero también quiero dudar,
yo quiero creer,
pero también quiero saber.

Encontrar esa clave secreta
que lleva hasta el alma,
escuchar esa voz interior
y saber quien soy yo».

Anoche, tras la audición de esta canción –la escuché varias veces– acudí a mi archivo fotográfico, e hice un recorrido por las imágenes que conservo de HILARIO...; y observándolas tomé una decisión, compartir catorce de ellas con todos vosotros y vosotras, y hacerlo sin comentarios, añadiendo solamente el nombre que le dio, el propio Hilario, a cada una de ellas... ¡AQUÍ Y AHORA, SOBRAN LAS PALABRAS! (Desconozco el nombre de la mayoría de los los fotógrafos creadores de estas imágenes, pido disculpas por no citarlos. Si alguien reconoce la autoría de alguna de ellas ruego que me lo haga saber en el apartado de comentarios y lo añadiré al "cuelgue").

"BIEN PEINADITO"
"SE VEÍA VENIR"
"PAR DE ANIMALITOS"
"ALUCINE EN BLANCO Y NEGRO"
"MIRADA"
"FLUYENDO"
"MADRID AMANECE"
"MIRANDO LEJOS˝
"CONECTANDO"
"EN LA HIGUERA"
"AQUÍ ESTOY"
"COMO DIOS"
Fotografía de Pako Manzano.
Fotografía de Juan Miguel Morales.