Anoche, el Libertad 8, cantó Pablo Sciuto; me invitó a su concierto y asistí encantado –me gusta mucho lo que compone y además es una persona extraordinaria–... Lo que no me esperaba es que iba a dedicarme su concierto porque justo anoche a las doce empezaba a ser mi cumpleaños.
La verdad es que fue un hermoso regalo; un regalo de buena música en directo... ¿Qué más se puede pedir?... Cuando uno llega a los sesenta y cinco año –edad en la que, al menos hasta ahora, pasabas a la condición de jubilado– y te sientes tan vivo como yo me sentí anoche, no te queda mas remedio que repartir "gracias" a diestro y siniestro... ¡Gracias, sobre todo, porque por culpa de buenas gentes como Pablo, o como Carlos Maeso, a mi no hay nadie que me jubile de mi pasión por la música y la canción de autor!
En el recital de anoche Pablo Sciuto presentó algunas de las canciones del nuevo disco que está a punto de grabar y al que titulará "Planeta casa" y, como adelanto, nos regaló, a todos los participantes del concierto, un CD –con vocación de convertirse en un LP de vinilo– con cuatro de sus nuevas canciones; "Huella sin fin", "7 AM", "Alas" y "Vidrio roto".
Sobre el nuevo disco ya hablaremos, decir tan solo, que hubo, en particular, un tema que me gustó especialmente, el que ha titulado "Alas".
Otra cosita de anoche, ¡como disfruté escuchando a Carlos Maeso tocando el bajo!... ¡Qué buena generación de músicos está surgiendo en este país nuestro!... Carlos me comentó que está preparando algo en solitario haciendo la música que le gusta... ¡No lo dejes!... ¡Y que sea "pa" pronto!
Y por último destacar dos presencias en el concierto que hicieron más hermoso mi entrada al cumpleaños: Vanesa derrochando belleza a borbotones (¡Niña, ¿sabes que tienes una sonrisa "sin fin"? No me extraña que a Pablo le salgan "alas" "por tos laos"); y Pilar Mauri, que expondrá próximamente sus fotografías en Libertad, y a la que cada día me unen más cosas... la que más: su sensibilidad.






