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jueves, 3 de febrero de 2011

JOAN ISAAC. Emociones incontenibles y verdades como templos.

Hay discos que cuando me llegan, y encuentro el momento adecuado para escucharlos –para mí cada disco tiene su momento–, me causan tal impacto emocional que siento la necesidad de dejarlos reposar unos cuantos días antes de escribir sobre ellos; pasados esos días, realizo una, o varias, nuevas audiciones, y entonces, si sus canciones vuelven a emocionarme como el primer día que las escuché –entonces sí–, me siento a escribir en el ordenador sobre ellos, como lo estoy haciendo ahora. En caso contrario prefiero no escribir nada.

Así es como he vivido mi encuentro con el último disco de JOAN ISAAC recientemente publicado con el título de "Em declaro innocent". Os aseguro que lo he escuchado un montón de veces antes de ponerme a escribir sobre él; y lo he hecho buscando, casi de forma obsesiva, que la objetividad –siempre relativa– prevaleciera sobre los sentimientos –siempre subjetivos–, y asegurándome así, dentro de lo posible, de que todo cuanto voy a decir "es como es", aunque ¡claro!, siempre, por supuesto, desde mi punto de vista, o mis criterios.

(Foto: Juan Miguel Morales)
Por ejemplo, para empezar siendo claro desde el principio: Tras escuchar las canciones que componen el nuevo disco de Joan  creo que puede afirmarse que, hoy por hoy, él es uno de los mejores compositores e intérpretes de la "cançó catalana".

Sé que esta afirmación la comparten conmigo algunos importantes críticos que conocen bien la "cançó"; lo que no sé es si se atreverán a hacerlo público en sus criticas, sobre todo, cuando en el "micro mundo especulativo y mediático" de la música, catalana y no catalana (que poco tiene que ver con la gente que compra y disfruta de un disco) se plantean tantas presiones, tantas competencias, tantas adoraciones a los viejos mitos, tantas envidias y tantas rivalidades.

Yo lo afirmo: Joan Isaac es uno de los mejores "cantautores" catalanes –y no catalanes–, y su disco "Em declaro innocent" es un trabajo extraordinario en todos los sentidos, es decir, desde el punto de vista poético, musical e interpretativo. Afirmación a la que me permito calificar como "una verdad como un templo"...; insisto, siempre desde mi punto de vista; eso sí, con más de treinta y cinco años opinando y escribiendo sobre estos temas.

Dicho lo anterior, y entrando ya en detalles, quisiera destacar, en primer lugar, la "emoción incontenible" que me produce el trabajo constante –siempre arriesgado e ilusionado–, la coherencia ideológica, la sensibilidad poética y musical, y la fortaleza de Joan que, desde 1973, no ha cesado de apostar por una canción de calidad; es decir, por una canción en que se conjuguen de forma armónica, de un lado: vida real, sentimientos, belleza, sueños, búsquedas personales y compartidas, y denuncias y contestaciones sociales...; y, por otro, diversidad de ritmos y de melodías sin fronteras, a la derecha y a la izquierda, hacia arriba o hacia abajo de Cataluña.

Segundo single de Joan Isaac. (Edigsa, 1974) (Foto: Colita)
"Em declaro innocent" se compone de trece canciones; doce escritas, letra y música, por Joan, y una, la que cierra el CD, con letra de la escritora italiana Nini Giacomelli; canción titulada "Se" en la que se formula, entre otras, esta afirmación a la que me apunto dedes ya: «Se la guerra fosse pace / e la pace un mare, / oggi ce ne andremmo / tutti insieme a pescare.» («Si la guerra fuese paz / y la paz un mar, / hoy nos iríamos / todos juntos a pescar.»). Hermosísimo guiño de Joan a la canción italiana y a los amantes de "il cantautore" que tanto le conocen y le admiran a través de su permanente y continuada participación en el Festival anual organizado por el Club Tenco, en el teatro Ariston, de San Remo.

El resto de las canciones del disco se desarrollan en cuatro coordenadas: el amor, la vida, la esperanza y la cronica de la cotidianidad.

En canciones como "Si t'enamores" ("Si te enamoras") o "Ho donaria tot" ("Lo daría todo") Joan le canta ahora al amor desde la perspectiva de su madurez.


«Ho donaria tot per donar-te
la calma que a voltes en mi no has trobat [...].
T’estimo com no he estimat mai ningú.
Ets el pa, ets la sal.
T’estimo com no he estimat mai ningú.
Ets el far del meu mar».
("Ho donaria tot").

«Si t’enamores,
deixa petjades,
que si pateixes,
vindré a buscar-te
Si t’enamores,
i t’equivoques,
ja saps que sempre
pots tomar a casa».
("Si t'enamores")

(«Lo daría todo para darte / la calma que a veces en mi no has encontrado [...]. / Te amo como no he amado nunca a nadie. / Eres el pan, eres la sal. / Te amo como no he amado nunca a nadie. / Eres el faro de mi mar». «Si te enamoras, / deja huellas, / que si sufres, / vendré a buscarte. / Si te enamoras, / y te equivocas, / ya sabes que siempre / puedes volver a casa».)

La experiencia del vivir es otra de las coordenadas del disco de Joan, latente en temas como "Em declaro innocent" ("Me declaro inocente") –que le da nombre al disco– "Benvinguda, melenconia" ("Bienvenida, melancolía"), o en el tangazo "M'agradaria tant" ("Me agradaría tanto"). Y, como contrapunto, la experiencia del morir que solo tiene sentido si la muerte fuera un reencuentro con la vida plena.

«Si a l’altre mon hi hagués futbol cada diumenge,
els meus amics de sempre, i rius, i mars, i vent.
Si a l’altre mon hi hagués el meu germá, el meu pare,
platges de sorra blanca i camps de taronges [...]
Si algú m’assegurés que, allà en el paradís,
pogués fer un pastis amb Brel o l’Edhit Piaf,
o retrobar el perfum d’amor adolescent,
o simplement besar, al front, Philippe Noiret...
A mi no m’importaria morir-me ara mateix».

(«Si en el otro mundo hubiera fútbol cada domingo, / mis amigos de siempre, y ríos, y mares, y vientos.  / Si en el otro mundo encontrara a mi hermano, a mi padre, / playas de arena blanca, y campos de naranjos [...] / Si alguien me asegurara que allí en el paraíso / pudiera tomar un "Pastis" –anís típico de Francia– con Brel o Edhit Piaf, / o encontrar el perfume del amor adolescente, / o simplemente besar, en la frente, a Philippe Noiret... / A mí no me importaría morirme ahora mismo»).

Siguiendo con las canciones del nuevo disco de Joan: "Vindràs" ("Vendrás"), es un hermoso canto a la esperanza; y "Aquests homes sols, que parlen sols" ("Aquellos hombres solos, que hablan solos") y "No estem sols" ("No estamos solos"), son dos crónicas de la realidad planteadas desde dos perspectivas contradictorias: la dolorosa soledad, no buscada, que sufren algunos seres humanos; y el atentado contra nuestra libertad y nuestra intimidad cuando nos sentimos asediados por todo tipo de controles que nos privan de nuestro derecho a la soledad buscada.

Completan el disco la canción "Quatre llunes" ("Cuatro lunas") de sonoridades poéticas y musicales muy lorquianas; y "Mar i gràcia" ("Mar y gracia") bellísimo tema, con reminiscencias sureñas y adanlusíes, dedicado a Maria Gracia Correa, amiga común y asidua visitante de este blog, a la que tanto Joan, como yo, admiramos y queremos profundamente.

En fin... decir, para concluir, que también yo me declaro inocente de amar a la "canción de autor" apasionadamente..., esta también es, en mi caso, una verdad como un templo.