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domingo, 8 de noviembre de 2015

EN CASA DE «MAUI» ...TERCERA APROXIMACIÓN: DE GRANADA A MADRID DISFRUTANDO DE SU «VIAJE INTERIOR»

Maui y Diego Guerrero

En el “cuelgue” anterior dedicado a Maui –que publiqué el pasado 30 de octubre– concluíamos con estas palabras de la compositora y creadora de Utrera: «Allí, en el Albaicín, nació MAUI Y LOS SIRÉNIDOS un proyecto que empecé con la ilusión y la ingenuidad que me embriagaban a aquella edad –era el año 2000–… Granada me inspiró a cantar mis primeras letras, me incitó a montar una banda, y me empujó a transformarme en Maui … allí empezó todo.»

Maui, en aquel momento, había regresado a Granada con su maqueta autoeditada –en la que había grabado cuatro de sus primeras canciones–; canciones que gustaron mucho por los "madriles", pero con las que parecía que –de momento–  no iba a pasar nada importante –o sea, le ocurrió lo que con tanta frecuencia suele ocurrir con el arte, y con la creación cultural de calidad, por estos lares "capitalinos"–.

No obstante como ella lo tenía muy claro –cantar era lo irremediable de su destino– y como es una mujer fuerte y luchadora, Maui decidió formar un grupo –su grupo– al que llamó “Maui y los Sirénidos” y echarse a cantar –pues sí, "cantando como quien respira"–.

Tomando como referencia, y ampliando, aquella primera maqueta con la que viajó a Madrid,  "Maui y los Sirénidos" grabaron un primer disco al que titularon "Flamenco sumergido" (2005), en el que participaron Alfonso Jiménez (guitarra eléctrica), Pablo Fernández (bajo), Ramón Marchena (guitarra flamenca), Dani Morales (batería), Juanezu López (teclas), Miguel Ramírez (coros, jaleos y palmas), Jorge Cobo (cajón y coros), Juan Carlos Camacho (trompeta), Nica (percusión), Carmen Arjona y Antonio Arco.


La historia de este disco –como casi todas las historias en la vida de Maui– tiene su punto de magia y de encanto. Un buen día, con el disco ya prácticamente terminado, Maui recibió una llamada telefónica de Javier Krahe –muy interesado por su trabajo– proponiéndole lanzar el disco al mercado con el sello "18 Chulos Records" del que él era fundador; sello discográfico que publicó una primera edición de "Flamenco sumergido", para pasar definitivamente, en una segunda edición, al sello "Manantial de Músicas" creado por la propia Maui.

Maui y Javier Krahe.

En el año 2008, "Maui y los Sirénidos" grabaron y publicaron su segundo disco titulado "Un ratito más", en el que ya figuraba con su guitarra, y con todo su arte y sensibilidad, Diego Guerrero –amigo y gran músico totalmente vinculado a la obra de Maui–.

"Un ratito más" fue un precioso disco que supuso otro paso decisivo en lo que Maui califica como su "milagro evolutivo".



Editado el nuevo disco y como era de esperar –el trabajo y la calidad de Maui se lo merecía–, ocurrió, no un milagro, sino un justo reconocimiento: El álbum "Un ratito más" fue galardonado como el "Mejor Álbum Flamenco en los Premios UFI (Unión Fonográfica Independiente) de la Música" y "Maui y los Sirénidos" volvieron a Madrid para recoger el premio; en esta ocasión acompañados de una exótica bailaora japonesa llamada Eiko Watanabe.

"Maui y los Sirénidos" en la entrega de premios de la UFI.
Les acompaña la bailaora Eiko Watanabe


Con motivo de la recogida del premio de la UFI, volvió a aparecer en la vida de Maui un personaje clave y muy importante –creo que definitivo– en su crecimiento como compositora y como intérprete.

En los camerinos del lugar en que se celebró la entrega de los premios Maui conoció a MARIO PACHECO: fotógrafo, gran "productor de lo imposible" y creador de la discográfica Nuevos Medios  –valores incuestionables a los que el corazón me pide evocarlos hoy vinculándolos a la amistad que me unió a Mario y a Cucha Salazar, su compañera–.

Mario Pacheco.

A Mario, en aquella misma ocasión le habían concedido el premio al mejor productor, y ese fue el motivo de aquel encuentro. Mario –que siempre tuvo una muy especial sensibilidad e intuición para captar la belleza y la calidad musical– se quedó "prendao" de Maui. Aquella chica de Utrera, y sus creaciones, no podía falta en el innovador y alternativo catálogo de Nuevos Medios.

Así fue como Mario y Maui empezaron a trabajar conjuntamente en el nuevo disco de "Maui y los Sirénidos"; trabajo que, lamentable y traidoramente, tuvo que interrumpirse por la muerte de Mario el 26 de noviembre de 2010.

La edición del nuevo disco de "Maui y los Sirénidos", destinado a ser publicado por Nuevos Medios, no pudo hacerse realidad. Pasado un tiempo, Maui decidió editar aquel nuevo disco, en 2011, como independiente.

El disco se tituló "Problemología"; contó con colaboraciones como las de Kiko Veneno, Emilio Maya y, por supuesto, Diego Guerrero; y estuvo dedicado especialmente a Mario Pacheco: "por poner toda su ilusión en el proyecto que no pudo ver terminado".




En aquel proceso de cambio de planes en la grabación y publicación de "Problematología" surgió en la vida de Maui –que resulta verdaderamente apasionante– una  nueva presencia muy significativa, me refiero a Martirio.

Mario Pacheco, amigo de Martirio –editor de sus dos primeros discos y del álbum "25 años en directo"– le había hablado mucho de Maui y del disco que estaban preparando juntos; motivo por el que Martirio, tras la muerte de Mario, localizó y se puso en contacto con Maui convirtiéndose en una especie de "madrina" que le impulsó a seguir adelante.

Maui y Martirio.

Con el padrinazgo de Martirio; con los aprendizajes que Maui realizó de Mario Pacheco –empeñado en sacar de ella su identidad más pura: su alma, su jondura, su capacidad narrativa, su voz, su expresividad..., y, a fin de cuentas, su magia y su hechizo– la compositora de Utrera –María Luisa Ramírez Arjona "Maui"– tomó  una decisión  que ella misma nos cuenta:

«Después de tres discos junto a mis Sirénidos, muchos batacazos y algunas alegrías, en septiembre de 2013 decidí caminar solita, hice la maleta y me trasladé a Madrid, para experimentar el vértigo que supone entregarse de lleno a esta aventura, para crecer, para soñar en voz alta.

De esta experiencia nace “Viaje Interior”, mi primer disco en solitario, grabado en la capital a lo largo del pasado 2014 bajo la batuta de Diego Guerrero y con unas colaboraciones maravillosas: mi madrina Martirio, el maestro Jorge Pardo –galardonado en estos días con el Premio Nacional de las Música  Actuales 2015– o El Kanka.»



Sobre este "Viaje Interior" –editado por "Nuevos Medios" en su nueva etapa– os recomiendo en primer lugar que os hagáis con el disco y que lo escuchéis; y, si os apetece, releer el "cuelgue" que publiqué sobre él –en este mismo blog– con el siguiente título: 

"MAUI Y SU FASCINANTE «VIAJE INTERIOR»... 
SOLO HAY QUE ESCUCHARLA Y DEJARSE LLEVAR"
http://fernandolucini.blogspot.com.es/2015/09/maui-y-su-fascinante-viaje-interior.html

miércoles, 28 de octubre de 2015

EN CASA DE «MAUI» ...SEGUNDA APROXIMACIÓN: GRANADA... PUES SÍ, CON EL ESFUERZO, LA IMAGINACIÓN Y LA HUMILDAD "QUIEN BUSCA LA ESPERANZA LA ENCUENTRA"...¡Y "MAUI" LA ENCONTRÓ!

Este tercer "cuelgue" –segunda aproximación– dedicado al crecimiento personal y artístico de MAUI, y a su obra, voy a iniciarlo con los primeros versos de una de sus canciones:


«Se escondió la esperanza 
debajo de tu cama y yo la vi.
Le pregunté si te esperaba
y ella me dijo un poquito asustada:
Que quien me busca me encuentra
aún debajo de una cama,
que quien me busca, me encuentra, me tiene,
quien me quiere me llama...»
("Quien la busca la encuentra")

Y así fue: Maui salió de Utrera en busca de la esperanza –su esperanza era la música y el arte–, llegó a Granada, y supo encontrarla... Es precisamente de eso de lo que va a tratar esta segunda aproximación "En casa de Maui".

En Granada se matriculó en la Escuela de Magisterio para hacer la especialidad de "música", y en el Conservatorio realizó, durante doce años, la especialidad en "chelo"; instrumento que actualmente sigue siendo una de sus "buenas compañías".


Estancia de Maui en Granada –que duró doce años– y que fue posible y gratificante gracias –una vez más– a su ilusión, a su esfuerzo y a su trabajo incesante. Dio clases particulares de "chelo", dirigió una orquesta infantil, impartió talleres..., y no cesó de componer. Las canciones que ya había empezado a escribir siendo muy niña, comenzaron a fluir ahora como expresiones "jondas" y "latientes" de su vivir cotidiano, o sea, como nace y fluye la auténtica "canción popular".

En el Plan de Estudios de la Escuela de Magisterio había, en aquel momento, una asignaturas "optativas" de carácter práctico a las que los alumnos y las alumnas se apuntaban libremente; una de aquellas "optativas", en Granada, se llamaba "Combo musical", y en ella los alumnos y alumnas se agrupaban para crear e interpretar sus propias canciones.

Uno de aquellos grupos surgidos en la Escuela de Magisterio fue la magnífica banda "El Puchero del Hortelano" integrada por Antonio Arco, Jorge Cobo, José Antonio García, Juan C. Camacho, Patricia Ramos y José Pablo Fernández, a quien nombro el último para destacar, como enseguida veremos, que va a ser otro de los personajes "clave"en el crecimiento y la evolución artisticas de Maui. (Por cierto, la banda granadina "El puchero del Hortelano", se despidió hace unos días –el pasado día 17 de octubre– con un conciertazo en el Palacio de los Deportes de Granada.)

Concierto de despedida de "El Puchero del Hortelano"
en el Palacio de los Deportes de Granada. (17 de octubre de 2015).

Los componentes de "El Puchero del Hortelano" –que cuentan con siete discos publicados– cuando grabaron el tercero, titulado "Candela" (2005), incorporaron a la banda a Maui como chelista,  banda a la que perteneció hasta la grabación de "Haumaki" en 2007.



En el siguiente vídeo podemos ver y escuchar el tema "Asuntos serios" de "El Puchero del Hortelano" en el que Maui participó con su chelo, haciendo coros y "con su maleta" –ella. fiel a Machado, siempre en camino–.


Anteriormente hacía una referencia a Jose Pablo Fernández (bajista) como persona también "clave" en la biografía de Maui. Durante el tiempo que compartieron ensayos, escenarios y grabaciones con "El Puchero del Hortelano". Jose Pablo no dejaba de insistirle en que debía lanzarse a cantar sus propias canciones; propuesta que finalmente Maui aceptó... Se compraron un ordenador, y de forma casera y artesanal –y con mucho carisma– realizaron la grabación de una maqueta con cuatro canciones con la que se desplazaron a Madrid para ver si despertaban el interés de alguna discográfica.

Pues sí, ¡pero no!; y Maui decidió volverse a Granada para seguir trabajando en aquel proyecto naciente que muy pronto de convertiría en la banda "MAUI Y LOS SIRÉNIDOS".

Mientras tanto, Maui –que ya tenía sus propias canciones, y que ya había descubierto, y le encantaba, la magia del escenario– vivió una nueva experiencia definitiva para su carrera artística. Como era muy tímida, decidió vencer esa limitación CREANDO UN PERSONAJE que desde entonces protege su intimidad a la vez que multiplica su riqueza expresiva... Un personaje revestido de zapatos, abanicos, sombreros y maravillosos trajes que le crea Bárbara Mauriño, magnífica diseñadora de Utrera –amiga de Maui desde el instituto– .

Comenta Maui en su WEB: «Allí, en el Albaicín, nació Maui y los Sirénidos (allá por el 2002) un proyecto que empecé con la ilusión y la ingenuidad que me embriagaban a aquella edad…Granada me inspiró a cantar mis primeras letras, me incitó a montar una banda, y me empujó a transformarme en Maui … allí empezó todo.»

Soy consciente de que este "cuelgue" vuelve a hacerse demasiado largo. Voy a interrumpirlo por hoy y lo seguiré en la próxima "cuarta aproximación". No obstante voy a añadir, a continuación, algunas de las obras diseñadas por Bárbara Mauriño que Maui utiliza en sus conciertos y que guarda en su casa, ya convertida en una especie de entrañable museo.

Estos fueron los primeros zapatos diseñados por Bárbara Mauriño
que utlizó Maui en un espenario

sábado, 24 de octubre de 2015

EN CASA DE «MAUI» ...SEGUNDA PARTE DE LA PRIMERA APROXIMACIÓN: "¡QUE CANTE LA DEL RAMÍREZ!"

En casa de Maui.

Otra de las personas que ha sido esencial en lo que  MAUI llama su "milagro evolutivo", fue Carmen Arjona, su madre.

Cuenta Maui que desde muy pequeña sus padres la llevaban a las bodas, bautizos y otras celebraciones gitanas, y que en mitad de aquellas fiestas –en las que la música, el baile y el cante son como un estallido de alegría y de complicidad– alguien gritaba: «¡Que cante la del Ramírez!»; y que, entonces, su madre  "la ponía guapa" con un collar –o con lo que fuera– y ella, aunque era muy chica y muy tímida, se echaba a cantar.

A los cuatro años Maui empezó a ir al colegio, un colegio de monjas y concertado al que habitualmente no iban los niños gitanos, cosa que fue posible gracias a Carmen Arjona –¡como son las madres cuando saben amar y se proponen algo!– que luchó todo lo que pudo para que la admitieran y le concedieran una plaza.

En aquel Colegio "De la Sagrada Familia", surgió otro personaje –éste especialmente insólito– que resultó clave en la vida de Maui; fue la Madre Luján, monja severa y estricta, que daba clase de música. Aquella monja –no sabemos que será de ella– nada más conocer a la "niña gitana" intuyó –con fina sensibilidad– que aquella chiquilla poseía muy buenas cualidades musicales. Fue con ella con la que Maui aprendió a leer y escribir música; y no había fiesta, ni fiestecilla colegial –litúrgica o laica– en la que la Madre Lujan no le hiciera cantar en el coro y como solista. Fue así como Maui empezó a interesarse en serio por la música y el canto; ... tanto empezó a aprender a tocar el piano.

Piano de juguete que participó en la grabación
de "Viaje inerior", último disco de Maui.

A los ocho años Maui inició sus estudios musicales en el Conservatorio Elemental de Utrera, y gracias a las amigas del Instituto –donde estudió el bachillerato– descubrió, con sorpresa y admiración, la existencia de otras músicas, de los Beatles o los Rolling, por ejemplo... «Fue por entonces –comenta ella misma– cuando descubrí que había vida más allá del flamenco, y me pasaba horas con mi walkman y mis cascos escuchando a los Beatles, Pata Negra, o Rostropovich»... Todo un universo musical se precipitaba sobre la joven sensibilidad de Maui, enriqueciendo y dándole aire a su identidad flamenca y "sureña".

Y surgió lo previsto y lo inevitable: Utrera a Maui se le quedaba "chica", quería seguir estudiando en un Conservatorio –en el de su pueblo solo podían estudiarse los cinco primeros cursos–; y, a la vez, se le despertó el deseo –eso que hay quien llama vocación– de ser "maestra de escuela" en la especialidad de música, especialidad que tampoco existía en la escuela de Magisterio de Utrera. Dos maravillosas aspiraciones difíciles de hacer realidad dada la situación económica de la familia. (Una historia larga y común vivida allá en el Sur por muchos adolescentes a los que la pobreza les cortó las alas.)

Pero no; a Maui, el destino, la suerte, o tal vez la sabiduría de la hadas, le jugaron una buena pasada para que sus aspiraciones pudieran hacerse "más que realidad". Os lo cuento:

En Utrera había un músico y cantor llamado Toni López que un buen día, a finales de los noventa, decidió formar un grupo con el que versionar temas clásicos de la llamada "música y canción española". Grupo al que llamó "Los Centellas". Toni que conocía y admiraba a Miguel Ramírez –guitarrista y padre de Maui–, le pidió que se integrara en el grupo junto con Juan Luis Trelles (bajista) y Pepe Florido (batería) –que posteriormente fue sustituido por Guillermo Pelusa–.

Pues bien, "Los Centellas" grabaron en 1997 un LP titulado "Por amor al arte" que se abría con la canción "El toro y la luna" –de Carlos Castellano Gómez–; canción con la que dieron lo que se dice un gran "pelotazo", llegando a vender más de 200.000 copias. Recordemos aquella canción:


Con los derechos de autor que le correspondieron a Miguel Ramínez por la versión de "El toro y la luna", más lo que pudo obtener de los "bolos" que les fueron saliendo al grupo, el padre de Maui consiguió juntar un "dinerito". y en un gesto de gitano bueno, tierno y honesto les dijo a su mujer a sus dos hijos que quería –y ahora podía– hacerles un regalo.

Carmen optó por una cocina nueva, el hijo por poder sacarse el carnet de conducir, y MAUI por irse a Granada para seguir luchando por su sueño: ampliar sus estudios en el Conservatorio y estudiar Magisterio en la especialidad de música... Y así fue como Maui, con su maleta llena de ilusiones, y con la música y el canto a flor de piel, salió para Granada.

Y ahí empieza otra historia... ¡también apasionante y sorprendente!... Pero vamos a dejarla para el siguiente "cuelgue".

... ¡Y qué ojazos tiene!

jueves, 22 de octubre de 2015

EN CASA DE «MAUI» ... PRIMERA PARTE DE LA PRIMERA APROXIMACIÓN: UTRERA, INFANCIA Y ADOLESCENCIA.

Cuatro y media de la tarde. Número 19 de una calle en pleno Barrio Malasaña de Madrid. Pulso en el telefonillo el 3º B. Escucho un ruido, empujo la puerta y entro en el portal.


Yo creí saber muy bien a qué venía a esta casa, cuál era el objetivo de mi visita: Quería reanudar en el blog la sección "EN CASA DE...", y se la iba a dedicar a Maria Luisa Ramírez Arjona, o sea, MAUI. (Ella misma me lo ha explicado: "María Lusia" era un nombre largo y complicado de pronunciar...; primero se vio reducido a "Mauisa" –que era más fácil–; y, finalmente a "Maui".)

Maui.

Lo que no podía imaginarme al entrar en aquel portal, y dirigiéndome al ascensor, era lo que en aquella casa iba a descubrir y a sentir. Esperaba encontrarme con una cantante a la que admiro mucho para hacerle simplemente una breve entrevista y algunas fotos; pero desde el primer segundo en que Maui me abrió la puerta de su casa, me di cuenta de que aquel encuentro iba ser muy diferente al que yo había pensado.

En aquella casa me encontré con una mujer extraordinaria: sencilla –con esa sencillez de las que "engrandece"–, conversadora, libre, soñadora...; una mujer con una bellísima humanidad y una extraordinaria sensibilidad... Y no sólo eso, me encontré, además, con la inesperada y apasionante historia de una gran "artista" que ha sido capaz de "hacerse a si misma" gracias, sin duda, a su pasión por la música y por la canción, a la que se unen su carácter ilusionado e ilusionante, y la fuerza imparable de su voluntad y de su esfuerzo. Maui es, ha sido, y sigue siendo. una incesante y convencida luchadora.

Ella, refiriéndose a su historia personal afirma que ha sido el resultado de un "milagro evolutivo" –me gusta y me atrae esa expresión–; pero yo no creo demasiado en los milagros y estoy totalmente convencido de que la evolución –grande y positiva– experimentada por Maui, no se habría producido sin las circunstancias y las personas que le han rodeado desde su infancia; sin su identidad de mujer luchadroa, fuerte y soñadora; y sin sus extraordinaria cualidades musicales y su inmensa capacidad imaginativa. Maui es un torbellino lucido de imaginación..

En fin, llegué a casa de MAUI y lo que en su origen iba a ser un "cuelgue" "EN CASA DE MAUI", van a ser tres+uno. situados, cada uno de ellos, en tres etapas de su vida y en tres paisajes que han sido claves para ella: Utrera, Granada y Madrid... ¡Y vamos con el primero!... Nos situamos en Utrera:

Maui y Maui

Maui nació el 27 de mayo de 1977 en Utrera (Sevilla) , cuna histórica del flamenco. Su padre –Miguel Ramírez– es un gitano, barbero de profesión y artista de vocación. Su madre –Carmen Acosta– es paya y "ama de casa", mujer valiente y luchadora como su hija.

La infancia y adolescencia de Maui transcurrió en "El Polígono" de Utrera, barriada deprimida –pobre y marginada– que daba, y da, acogida a familias humildes y trabajadoras, muchas de ellas gitanas.

Decía antes, que el "milagro evolutivo" del que ella habla, y el enorme y satisfactorio crecimiento que Maui ha experimentado como artista con el paso de los años, se ha producido, en parte, por algunas personas que le rodearon y le quisieron desde pequeña; entra esas personas ha tenido una singular importancia Miguel Ramínez, su padre: gitano que lleva la múcica y el flamenco en la sangre. (¡Ganas tengo de conocerle!)

Me cuenta Maui que en su humilde casa había una habitación a la que llamaban “de la música” en la que Miguel había isntalado un radicocaset comprado a otro gitano; rinconcillo musical en el que sin duda ella, desde muy pequeña, –ya con menos de cuatro años– y gracias a su padre, mamó el flamenco clásico y sus progresivas evoluciones como las protagonizadas por  Raimundo Amador, Pata Negra o Kiko Veneno,

Miguel Ramírez y su hija Maui en la "habitación de música"
de su casa. Arriba a la derecha se puede ver el radiocaseset
en el que padre e hija escucharon y aprendieron tanto flamenco.

Miguel, el padre de Maui era primo hermano de Miguel Vargas Ramírez "BAMBINO", inolvidable referente de lo que podríamos calificar como el flamenco-festero; "torbellino de ritmo y de emoción" que falleció en 1999, y del que se ha dicho que fue "armonía en pleno ambiente de locura"... Y "los dos Migueles" eran no solo primos, sino que además el padre de Maui tocaba la guitarra con Bambino y era uno de los compositores que le hizo algunas de las canciones que le hicieron popular y famoso.

Permitirme que haga un paréntesis para ver, escuchar y disfrutar un ratito con los "dos Migueles":

Bambino con Miguel Ramírez, su primo, a la guitarra.
(Foto firmada y dedicada.)
En el siguiente vídeo os propongo escuchar a BAMBINO interpretando la canción "Estar contigo" de la que es autor Miguel Ramírez, padre de Maui. Canción grabada en el disco "Soy lo prohibido" (1985).


Y en este otro video podemos disfrutar de BAMBINO cantando "No me des guerra" y "Cantiñas de Utrera". Entre los músicos que le acompañan podemos ver a Miguel Ramírez –guitarrista–; es el componente de la banda que aparece el segundo por la izquierda detrás de Bambino.


Y vuelvo sobre MAUI...; evidentemente su padre y Bambino fueron sus primeros referentes y maestros musicales; como también lo fueron Fernanda y Bernarda de Utrera, José Fernández El Perrate, Pepa de Utrera, Curro de Utrera,  o Enrique Montoya; y más tarde Raimundo Amador o Veneno.

Con permiso del "personal" que me sigue en el blog, voy a cortar aquí este "cuelgue" –primera parte de la primera aproximación– para no hacerlo demasiado largo... ¡Mañana continuará y os aseguro que alucinaremos juntos!; pero antes de cerrarlo no puedo resistirme a copiar unas palabras de Maui refiriéndose a esta inicial etapa de su vida:

Esta es otra de las fotografías que le hice a Maui en su casa.
Mañana hablaremos de esos zapatos que le acompaña.

(¡Como me gusta la sonrisa de esta mujer!)

«De ahí vengo, de la raíz más bonita que se pueda tener, la de no tener nada y tenerlo todo… de disfrutar del pan con chocolate en la merienda con mis amigos del "polígono," de pedir pocos regalos a los reyes magos y sentirme la niña más rica del universo».

domingo, 27 de septiembre de 2015

CRÓNICA FOTOGRAFICA: CON "OLGA ROMÁN" Y CON "MAUI", FUE UN RODAJE ESPECTACULAR.


¡Aquí está de nuevo!...; lleva ya varios meses acompañándome y la siento como de la familia; e incluso mucho más: me doy cuenta de que le estoy cogiendo cariño...; y es que es absolutamente cierto que hay objetos que pueden llegar a tener "alma"; un "alma" muy particular; en realidad ella lo que hace, en mi caso, es atrapar y atesorar la belleza... ¡Como dejar de tenerle un inmenso afecto!

También hay que decir –y es importantísimo– que, a ese "peazo" de cámara el "alma" se la activa Juan Manuel Segura; un magnífico profesional con el que ya comparto una linda amistad. Para mi él es una de las personas más indispensables de los rodajes que desde hace ya varios meses venimos compartiendo.


El pasado día 25 de septiembre concluimos el rodaje del capítulo séptimo de la serie "Y LA PALABRA SE HIZO MÚSICA" al que he titulado "Cantautoras". Primero entrevistamos en su casa a ELISA SERNA, y el programa lo hemos concluido con la participación de OLGA ROMÁN y MAUI en el plató.

¡Una vez más, en este séptimo programa las que yo califico como "tres generaciones de la canción de autor", se han encontrado y han entrelazado sus sensibilidades!


Como en todos los programas no faltaron los disco de Olga y de Maui expuestos sobre la mesa que colocamos en el plató durante las entrevistas. Cuatro discos de Olga: "Vueltas y vueltas" (2000), "Olga Román 2" (2005), "Seguir caminando· (2011) y "De agua y laurel" (2013). Y el último de Maui –primero en solitario–: "Viaje interior" (2015).


Ya a punto de iniciar el rodaje: Juan Manuel Segura maravillosamente acompañado.


Iniciamos el programa con OLGA ROMÁN interpretado una de sus canciones:


A Olga le acompaño un guitarrista ¡bueno, bueno, bueno!... Para mí todo un descubrimiento... SERGIO MENEM.


Y mientras Olga cantaba, Maui afinaba y probaba el sonido de su contrabajo en el camerino:


Tras la actuación de Olga Román, grabamos una entrevista primero con ella y, seguidamente,  con las dos "cantaotoras" juntas.


Por último para terminar el rodaje Maui interpretó su canción "Déjate llevar", acompañada a la guitarra por DIEGO GUERRERO, que es, a la vez, quien ha realizado la magnífica producción del disco "Viaje interior".


Finalmente aquí tenéis algunos momentos del rodaje vistos desde la sala de  control... ¡Me encanta este "rinconcillo" del estudio de grabación... ¡Es fantástico!


Y para concluir este "cuelgue" permitirme esta licencia, pero es que me encanta verme y recordarme en tan "buenísima" compañía.


¡ALEGRÍA DE PODER COMPARTIR UN GRAN ACONTECIMIENTO!...

ALEGRÍA DE PODER COMPARTIR ESTE GRAN ACONTECIMIENTO: A partir del próximo 25 de septiembre va a reponerse en cines la película CHICHO o MIEN...