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martes, 7 de abril de 2020

AUTE, "POESÍA 70", LAS FLORES Y UN "ESTERTÓRICO OLOR A CRISANTEMOS"

El día que LUIS EDUARDO AUTE se nos fue, recibí varias llamadas de periodistas pidiéndome algunos datos e informaciones sobre su vida y sobre su obra; una de esas llamadas fue de la periodista granadina Isabel Vargas, que trabaja en el diario "Granada Hoy". Básicamente me preguntó y hablamos sobre la relación que Eduardo sostuvo, a finales de los años sesenta y principio de los setenta, con el colectivo poético –granadino– "POESÍA 70" y con su creador JUAN DE LOXA. Llamada y conversación que me hizo recordar un momento que fue clave en la vida de Eduardo porque nos ofrece una de las primeras manifestaciones de su sensibilidad y de su compromiso con la libertad y contra la sangrienta dictadura franquicia. (No olvidemos que estamos hablando de entre 1969 y 1970),

Juan y Eduardo eran amigos y cómplices en su forma de entender la poesía y la "nueva canción" que  empezaba a surgir por todo el país.

En aquel momento Aute centraba su actividad creativa en diseñar carpetas de discos para RCA, carteles para el Cinestudio California –hoy Sala Berlanga de Madrid–, realizaba su primer corto "Minutos después" y escribía los poemas que más tarde recogería en su libro "Matemática del espejo".

Cuando Juan de Loxa se decidió a publicar el primer número de la revista "POESÍA 70", –curiosamente dedicado a las flores–, Aute le mandó su colaboración poética –y en su caso también "plástica"–. como también lo hicieron Joaquín Sabina o Carlos Cano,

Cubierta del número 1 de la
Revista "Poesía 70"
Concretamente, refiriéndome a aquel momento y a aquella colaboración escribí lo siguiente en mi libro "Manifiesto Canción del Sur. De la memoria contra el olvido" (2004).

«Sensibilidad, revolución y amor, tres palabras que nos dan la clave y el tono de lo que fue el compromiso adquirido en aquellos años por Juan de Loxa y por todos lo componentes de "Poesía 70", y que determinaron, sin lugar a dudas, la corta vida que pudo tener la revista. Aquella aventura, en el contexto represivo de la época, era insostenible, era, en realidad, una provocación que, fuese como fuese, había que silenciar... ¿Cómo se podían consentir en sus páginas atrevimientos como éste, protagonizado por LUIS EDUARDO AUTE?
»La aparición de este poema ilustrado en el número de la revista dedicado a las flores dio origen a una multa impuesta por la Administración por considerarlo un "serio atentado contra la moralidad".

»Es evidente que se trataba de una sanción ocasionada por el dibujo de Aute, y no tanto por el texto de su poema, texto que era donde en realidad radicaba su actitud más revolucionaria al afirmar que en nuestros pueblos –como consecuencia de la dictadura franquista– se respiraba "un estertórico olor a crisantemo".

«A partir de aquella multa, "POESÍA 70" empezó a estar bajo sospecha y fue víctima de todo tipo de acosos administrativos y censuras.»

»Recuerdo una vez
que, viajando en un tren,
en mi vagón
se encontraban una madre
y su hijo
de cinco o seis años.
Al pasar por el cementerio
de un pueblo, recuerdo
haber escuchado
al niño
preguntar
a su madre:
-¿Verdad que los cementerios
es donde
viven los muertos?
Y su madre que leía
una revista gráfica
respondió afirmativamente
mientras que por la ventanilla
del vagón se empezaba
a divisar
el pueblo
donde seguramente
mueren los vivos.
Un estertórico olor a crisantemos.»