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viernes, 3 de agosto de 2018

ARTE Y CANCIÓN: UN REGALO MUY ESPECIAL.

Hoy recibo la desgarradora noticia de la muerte de MIGUEL LOPEZ –murió el año pasado y hasta este momento no me he enterado– . Miguel es uno de nuestros grandes cantaores flamencos y para mi sigue vivo en sus cantes, en su sensibilidad... Quiero rendirle mi homenaje recuperando este "cuelgue" que publiqué en 2015.

Entre los grandes discos (LP's) que se editaron a finales de los años setenta –concretamente en 1977– hubo uno que tuvo una singular importancia por dos motivos: En primero lugar, porque fue un disco flamenco –monográfico– dedicado al tema de la "emigración" –realidad social muy extendida y dolorosa en aquel momento en gran parte de nuestro país–. Y en segundo lugar, porque aquel LP contó con una bellísima cubierta ilustrada por el pintor sevillano MÁXIMO MORENO –ilustrador de otras cubiertas o carátulas esenciales de Paco de Lucía, Lole y Manuel, Triana, Camarón, Alfalto o Manolo Sanlúcar–. Me refiero al disco que publicaron MIGUEL LÓPEZ (cantaor) y JAIME BURGOS (guitarrista), titulado "Cantes de la emigración" (RCA).


Recuerdo perfectamente que aquel LP me produjo un gran impacto, por los cantes que Miguel López había incorporado al disco –entre ellos, su "Nana al niño emigrante", "Quiero morir en mi tierra" o "Andaluza fortaleza" y, en particular, por el cuadro de Máximo Moreno que ilustraba la cubierta. (Aquella fue una época en que la relación entre la expresión de nuestros grandes pintores estuvo íntimamente relacionada y vinculada con la de nuestros cantautores en cualquiera de sus manifestaciones musicales y poéticas).

El cuadro de Máximo nos ofrecía una preciosa y muy realista imagen de una estación de ferrocarril de la España de los setenta dentro de la que destacan pequeños "guiños", o detalles, que me siguen llamando la atención: El dibujo de una maleta atada con una cuerda, de un botijo y de un paraguas –alusión directa a la más cruda emigración–; o unos carteles publicitarios, entre ellos dos en los que se dice "Vota sí" y "Vota no" –clara referencia a las primeras Elecciones Generales celebradas el 15 de junio de 1977–; un cartel en el que se destaca que la canción "Nana al niño emigrante" había sido ganadora del "XII Festival de la Canción de Alhama", en Granada; y, curiosamente, una placa, situada a la derecha del cuadro con la firma de su autor: "VÍA Máximo Moreno".




La carpeta de este LP fue una de las piezas fundamentales de mi colección hasta que un "mal día" me lo pidieron prestado para una exposición itinerante que iba a realizarse por varios países latinoamericanos, sobre el tema de la "emigración"; préstamo que supuso la pérdida del disco porque al final no llegaron a devolvérmelo.

Posteriormente, en febrero de 1998, preparando la exposición "Arte y Canción" que monté en la Sala Juana Mordó, del Círculo de Bellas Artes, descubrí que el cuadro original de Máximo Moreno, que fue portada del disco Miguel López, lo había comprado y lo tenía en su casa el productor discográfico y director de cine GONZALO GARCÍA PELAYO –gran coleccionista–, al que desde hace muchos años me une un gran amistad.

Contemplar aquel original por primera vez fue para mí un inmenso placer; el cuadro era en realidad mucho más bello de lo que yo me había imaginado. Siempre que he ido a casa de Gonzalo –que ha sido con frecuencia– el cuadro de  los "Cantes de la emigración" me ha seducido porque –aparte de su belleza y de su valor pictórico– es, sin duda, un claro y hermoso testimonio visual "de un tiempo y de un país".

Pues bien, hace unos día, Gonzalo, sabiendo mi interés por el cuadro del que venimos hablando, ha decidido regalármelo –hermosísimo y generoso gesto que le agradezco con toda mi alma–.

De esta forma –tan mágica– el cuadro de Máximo Moreno ha pasado a formar parte del Centro de la Canción de Autor, que sigo "empecinado" en crear, y, a la vez, a la exposición "...Y LA PALABRA SE HIZO MÚSICA" que en este momento está "parada" y dormita en el garaje de mi casa, pero que continua teniendo una clara vocación de "seguir volando".

Cuando Gonzalo me transmitió su donación mi alegría fue inmensa y tardé bien poco en ir a su casa para recoger el cuadro. Lo hice el lunes pasado y aquí os dejo unas imágenes de nuestro encuentro:

Gonzalo García Pelsyo
¡Que le vamos a hacer, compartimos la misma locura!

En este momento, gracias a Gonzalo, el cuadro original del disco "Cantes de la emigración" de Miguel López y Jaime Burgos –pintado por Máximo Moreno– ya lo tengo en casa y forma parte del patrimonio del Centro de la Canción de Autor que algún día sueño que podamos crear y compartir. ¡Gracias Gonzalo, muchísimas gracias!

miércoles, 1 de junio de 2016

«TODO ES DE COLOR», "TRIANA", GONZALO GARCÍA PELAYO Y UNA ALTERNATIVA SUREÑA INCUESTIONABLE.

Hace unas semanas tuve la suerte y el placer de disfrutar del preestreno de la película "TODO ES DE COLOR" dirigida por GONZALO GARCÍA PELAYO; película en la que Gonzalo le rinde un homenaje –memoria viva– al grupo musical sevillano "TRIANA" integrado por Jesús de la Rosa (1948-1983), Eduardo Rodríguez Rodway (1945) y Juan José Palacios (1943-2002).


Antes de introducirme en esta nueva película de Gonzalo García Pelayo, he de decir que, por lo general, a mi, personalmente, su cine –libre y alternativo– siempre consigue "atraparme".

El cine que crea Gonzalo es, para mi, un cine "seductor" por lo que tiene de sensitivo –casi de irracional–. Un cine "latiente" y "cálido" que suena, visualiza y destila humanidad y "pasionalidad" en cada secuencia.

¡Sí!, así es, el cine de García Pelayo un cine en el que la "pasión" siempre aparece sutil y descaradamente presente entre los "créditos" silenciados: pasión por la vida, por el amor, por la belleza, por la libertad y por la música, a la que Gonzalo tanto le ha aportado a lo largo de toda su vida.

Gonzalo García Pelayo-

Es por todo lo anterior por lo que siempre que veo una película de Gonzalo por primera vez –siempre me ha ocurrido– me surgen inevitablemente dos experiencias:

Por una parte siempre hay una o dos secuencias, en cada una de sus películas, que, de entrada, me impactan y consiguen "arrebatarme" muy especialmente; se me quedan fijas en la retina, o quizá en el corazón o en el subconsciente. Son sin duda latidos y pasiones que de alguna manera Gonzalo y yo compartidas. 

Por otra parte con el cine de Gonzalo siempre me ocurre que cuando veo una de sus películas, salgo de la proyección impactado, cuestionado e insatisfecho; o sea con una especie de sensación de que "algo me he perdido"; sensación que permanece hasta que no vuelvo a ver sus películas una o dos veces...; y es que el cine de Gonzalo García Pelayo una vez visto, hay que repetirlo para disfrutarlo...: los latidos de este hombre son tan intensos y cotidianos, tan espontáneos, tan libres, tan "de verdad" –¡y tantos!– que requieren "parar el tiempo" para sentirlos y gozarlos.

Gonzalo y Javier García Pelayo.

En el contexto de lo que para mí es y representa el cine de Gonzalo García Pelayo, su nueva película "TODO ES DE COLOR", vuelve a ser una nueva expresión de sus latidos y de sus pasiones, pero en esta ocasión tomando como referencia vivida un hecho musical y cultural sureño que él mismo protagonizó e impulso junto a su hermano Javier: el nacimiento, la obra y la propuesta vital, libre, alternativa y democrática de TRIANA, grupo musical surgido en la Andalucía Occidental –concretamente en Sevilla– a mediados de los años setenta.

"TODO ES DE COLOR" es, en realidad, un viaje, o un tránsito intergeneracional, entre la muerte y la vida –o entre la vida y lo que la muerte no puede aniquilar–. Viaje que se inicia ante la tumba de Jesús de la Rosa –alma de Triana–, y que concluye en un concierto al aire libre en el que la música y las canciones de Triana están y estallan todavía hoy vivas y alternativas: «Ven, ven, ven,
 que te quiero cantar
...; ven, ven, ven, 
a la libertad..., 
sueño y fantasía 
se vuelven a juntar en 
un momento».




La película recién estrenada "TODO ES DE COLOR" te sumerge en una renovada forma e entender la vida a través de un de un hermoso entramado de nostalgias y recuerdos. Bellísimo callejeos por el barrio sevillano de Triana- Libres y apasionados amores juveniles –con ese erotismo sugerente que Gonzalo siempre sabe transmitir y despertar–. Reencuentros –para mí ha sido especialmente emotivo el de Gualberto que tanto tiene que ver en esta historia–. Situaciones cotidianas en una botica, o escuchando la sabiduría popular y romántica de una viuda enamorada. O una secuencia bellísima en la Alameda de Sevilla, junto a las columnas de Hércules, en torno a las que se congrega una multitud de todas las edades para cantar "Tu frialdad", convertido casi en himno: «Y sueño con gran pasión que vives para mí como yo vivo por ti.»



Y es que la historia que Gonzalo nos narra en "TODO ES DE COLOR" –en la que él y su hermano Javier fueron protagonistas imprescindibles– es una hermosa y esperanzadora "historia de la historia" del pueblo y de la música popular andaluzas de mediados de los setenta.

Mientras en la Andalucía Oriental había nacido "Manifiesto Canción del Sur", colectivo de "cantautores" insumisos y rebeldes –como lo fueron otros similares en Cataluña, País Vasco, Galicia, o Castilla–; en la Andalucía Oriental –y más concretamente en Sevilla– tres jóvenes –a los que se unieron e impulsaron javier, Gonzalo, Dolores Montoya, Manuel Molina, o Máximo y Benito Moreno– crearon una verdadera alternativa de identidad sureña que, con muy buena música –lo que dio en llamarse el "nuevo rock andaluz"–, formularon una propuesta de vida luminosa, libre y esperanzada; propuesta en la que la capacidad de soñar y el amor vivido en libertad era las claves esenciales de la existencia... Propuesta que, como afirma y convence Gonzalo García Pelayo en su película, hoy sigue teniendo plena vigencia.

Tres jóvenes llamados Jesús de la RosaEduardo Rodríguez y Juan José Palacios, y su grupo: TRIANA.



Me encantaría en este momento hacer un recorrido por algunas de las canciones de Triana para reencontrarnos con sus propuestas poéticas, musicales y existenciales que, para mí, fueron y siguen siendo revolucionarias; pero, para no alargar demasiado este "cuelgo" lo aplazo para otro día.

Sin embargo, no me voy a resistir a proponer el disfrute de una de sus canciones creo que especialmente significativa porque a su creación se unió Antonio Mata –no podía ser otro– de "Manifiesto Canción del Sur"; me refiero a la canción "Del crepúsculo lento nacerá el rocío", tema que cierra "Hijos del Agobio", segundo LP de Triana publicado en 1997.


«Que importa si es largo el camino 
del crepúsculo lento, nacerá el rocío
segando el abrojo y el cardo 
mañana compañero, florecerá el trigo. 

Cuando el trueno es amor 
el relámpago es vida 
y la lluvia es la luz. 

Que importa si pierdo mañana, 
si gané libertad, para mis hijos 
el ayer no es el hoy, ni el mañana, 
que es tiempo pasado. 

Cuando el trueno es amor 
el relámpago es vida 
y la lluvia es la luz.»

Y finalmente, sin más –no quiero alargarme demasiado– solo me queda, de momento, recomendaros un regalo para el cuerpo y para el alma: Ver, gozar, disfrutar y vivir la película ˝TODO ES DE COLOR", de Gonzalo García Pelayo. Creo sinceramente que merece la pena.


domingo, 23 de febrero de 2014

FOTOS CON HISTORIA: DE "GONZALO GARCÍA PELAYO", DE "FLACO BARRAL", DE "FERNANDO ARDUÁN" Y DE "MI-MISMAMENTE"

Retomo esta sección del blog no para presentar y comentar una fotografía realizada hace años, sino todo los contrario, se trata de una imagen captada hace unos días, concretamente el pasado día 19 de febrero en la Sala Clamares, de Madrid, con motivo del concierto que nos ofreció FERNANDO ARDUÁN tras su nominación a la "Mejor Canción Original" de los Premios Goya.

Califico esta fotografía –tan reciente– como histórica por los personajes que aparecemos en ella y por lo que significa, al menos para mí. Esta imagen no solamente me resulta muy entrañable, sino que además creo que merece la pena destacar la mucha y prolongada pasión por la "canción de autor" que se oculta detrás de los rostros que aparecen en ella.


De izquierda a derecha están en la fotografía: Fernando Arduán, un servidor, Gonzalo García Pelayo y Flaco Barral. Seguidamente os voy a hablar un poquito de tres de esos personajes (De mí no diré nada porque no me gusta ni hablar, ni cotillear de mi mismo).

Empezaré hablando de mi buen amigo GONZALO GARCÍA PELAYO.


GONZALO GARCÍA PELAYO es un personaje clave en la historia de nuestra nueva canción –o "canción de autor"– sobre todo durante los años sesenta hasta los ochenta. Participó, muy activamente, en todo el movimiento del nacimiento del "nuevo rock andaluz" y de la "música progresiva" en Andalucía Fue el impulsor de importantes programas radiofónicos alternativos, como los que realizó en Radio Popular y Antena 3 –de Madrid– y uno de los fundadores del sello discográfico GONG-Movieplay, uno de los sellos más importantes durante los años de la transición democrática, en el que pudieron grabar prácticamente la mayoría de los creadores que durante años habían sido sometidos al silencio como consecuencia de la dictadura.

Entre los numerosísimos discos –más de 130– que Gonzalo ha producido, dentro y fuera del sello GONG destacan por ejemplo: los de Quilapayún, Víctor Jara, Silvio Rodríguez, Pablo Milanés o Carlos Puebla, así como los primeros álbumes de Labordeta, Luis Pastor, Hilario Camacho, Amancio Prada, Carlos Cano, Benito Moreno o de grupos como Triana, Barra Libre, Granada, Gualberto, Tílburi, Goma, Lole y Manuel y María Jiménez. Más recientemente produjo el disco "Avenida Michigan" del cantautor sevillano Fernando Arduan, protagonista y autor de la varias canciones de su última película "Alegrías de Cádiz".

Como director de cine ha creado innovadores y alternativos largometrajes; entre ellos  "Manuela" (1975), "Vivir en Sevilla" (1978), "Intercambio de parejas frente al mar" (1978), "Corridas de alegría" (1982), "Rocío y José" (1982) y recientemente "Alegrías de Cádiz" (2012).


Y vamos con el segundo personaje de la fotografía a la que hoy le estoy dedicando este "cuelgue"

Presentar a JORGE "FLACO" BARRAL no es fácil porque su vida está llena –¡llenísima!– de muy buena música y de multitud de grandes proyectos y creaciones musicales; tantos que intentar resumir su trayectoria artística es, al menos para mi y en este momento, imposible.


Flaco Barral, músico uruguayo llegó a España en 1973 y desde Barcelona a Madrid, pasando por Menorca, su actividad creativa no ha tenido límites y siempre en el ámbito de la calidad y de la extremada sensibilidad musical y también poética

Hoy me voy a limitar a dejar constancia de algunas de esas creaciones de Flaco que a mi personalmente me impactaron, y que, muy sutil y felizmente, se incorporaron –y ahí siguen vivas– a mi universo sonoro. Recuerdo y conservo, por ejemplo, aquel "Elixir" (1977) del grupo Azahar; o "Días de luna" (1979) y "No gracias" (1980) con "Azabache"; y, muy en particular su creación y participación clave en el extraordinario grupo de folk "Labanda"...  Creaciones, todas ellas, convertidas obras de referencia.

Grupo folk "LABANDA"

Refiriéndome a Flaco Barral me resulta imposible dejar de recordar, con mucha emoción, su amistad y su colaboración con HILARIO CAMACHO. En concreto "El Flaco" –como le llamaba Hilario– fue el "alma" del disco "La estrella del alba" (1976) grabado en Menoca; disco en el que Jorge tocó todos los instrumentos tocables, participó directísimamente en la dirección musical, y escribió varias letras, entre ellas, la hermosísima "Claros sentimientos". (Por cierto, la producción de aquel disco fue realizada por Gonzalo García Pelayo).


Hay un último dato que tiene mucha relación con la "foto con historia" de hoy, y es que Jorge "Flaco" Barral" y el grupo "Azahar" participaron en la banda sonora de la película "Vivir en Sevilla" de Gonzalo García Pelayo.

Y vamos con el tercer personaje. Se trata del cantautor y amigo sevillano FERNANDO ARDUÁN


Fernando Arduán, de más "chico", estudió guitarra, piano y violonchelo; formó un grupo de rock, al que llamó "El ático del cielo", y en el año 2004, producido por Gonzalo García Pelayo, grabó su primer disco al que tituló "Avenida Míchigan"; disco al que le dediqué un "cuelgue" en este mismo blog en enero del 2011, que puede releerse a través del siguiente enlace:


Fernando, a partir de la grabación de aquel disco –que también sigue habitando mi particular universo sonoro– no ha dejado de componer hermosísimas canciones. Formó parte del colectivo de cantautores "La Cavila", junto a Adolfo Langa, Carlos de Juan y Pedro Sosa; y más recientemente obtuvo el segundo premio en el Certamen  Nacional de Cantautores de Melilla 2013.

Gonzalo García Pelayo –con el que comparto una gran admiración hacia el trabajo musical y poético de Fernando Arduán– cuando se decidió a volver al cine, creando y dirigiendo su película "Alegrías de Cádiz", encargó la banda sonora a Fernando y además le incorporó como actor; y, es precisamente ahí donde se centra la trama en torno a la que gira hoy nuestra "Foto con Historia".

La canción titulada "De cerca del mar" de Fernando Arduán, que forma parte de la película "Alegrías de Cadiz", de Gonzalo García Pelayo, es seleccionada al Premio Goya a "La mejor canción original", y para celebrarlo nos juntamos unos cuanto amigos en la Sala Clamores de Madrid; entre ellos Jorge "Flaco" Barral que participó en la banda sonora de "Vivir en Sevilla", también dirigida por Gonzalo... O sea un gran día que no podía dejar de inmortalizarse en una imagen.

Bueno, pues después de todas estas consideraciones en torno a una simple foto ¡que me encanta! os dejo con un poquito de música, y hoy, evidentemente no puede ser otra más que esta: "De cerca del mar" de Fernando Arduán:

lunes, 10 de febrero de 2014

QUINCE RAZONES PARA NO PERDERSE Y DISFRUTAR «ALEGRÍAS DE CÁDIZ» DE GONZALO GARCÍA PELAYO.

"Cuelgue" dedicado
a Gonzalo García Pelayo,
a Fernando Arduán,
a las cuatro Pepas, y a la Pepa,
y a todo el equipo de la película
«Alegrías de Cádiz».


Ayer por la parte asistí, en el Cine Doré –de la Filmoteca Nacional– al estreno de la película "Alegrías de Cádiz" que ha dirigido GONZALO GARCÍA PELAYO...

... Anoche, en la Gala de los Goyas, asistí –¡claro, desde la tele!– a la proclamación oficial de la canción "De cerca del mar" como "candidata" a la MEJOR CANCIÓN ORIGINAL. Allí estaba su autor FERNANDO ARDUÁN... No le dieron en Goya, pero, con su canción, triunfó la calidad, la belleza y la sensibilidad... ¡que no es poco en los tiempos que corren!

... Y hoy quiero hablaros de la película –no sé ya cuantas veces la he visto, ¡y las que volveré a verla!–... Aquí tenéis 15 razones para no perdérsela.











... Y muchas cosas más...