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domingo, 11 de agosto de 2013

Y HOY CON «CAMPANO II»... ¡SEGUIMOS "CANTIJUGANDO"!

Los días 30 y 31 de agosto se va a celebrar en Chiclana de la Frontera (Cádiz) el «II FESTIVAL DE CANCIÓN DE AUTOR "CAMPANO"»; iniciativa –y gran "fiestón"– que ya fue un gran éxito el año pasado y que este año repite con iguales, o mejores, expectativas.

Este es el cartel que su organizador –José Manuel de Villena Quijano– ha dibujado para la promoción y la difusión del Festival.


A la vista de este magnífico proyecto –¡más deberían organizarse como éste!–, "encantao" con el "encanto" del cartel que aparece más arriba; y sorprendido con el magnífico "equipo cantautoril" que se va a concentrar los días 31 y 31 en Chiclana de la Frontera, se me ha ocurrido plantear el siguiente "cantijuego".

Se trata de identificar el nombre –o los nombres– de los participantes de este «II FESTIVAL DE CANCIÓN DE AUTOR CAMPANO» según aparecen a continuación, numerados del 1 al 24.

Los nombres, por supuesto están en el cartel –es decir, pueden copiarse–, pero... ¿vas a ser capaz de relacionarlos con cada una de las caricaturas?... "¡That is the questión!", que quiere decir, "¡JUEGA Y PÁSATELO BIEN!"

Las identificaciones, como siempre, en el apartado de "comentarios", o en mi muro de facebook.


¡AH!... Y si puedes –¡procura que sí!– ¡no te lo pierdas!... En el cartel puedes encontrar toda la información que vas a necesitar, y si no, pues dirígete a:

MANIFIESTO DEL MOVIMIENTO DEL «NUEVO CANCIONERO». ARGENTINA, 1963

El día 11 de febrero de 1963, en el Círculo Periodístico de Mendoza (Argentina), un grupo de creadores –compositores y poetas– radicados en Mendoza –entre los que se encontraban Oscar Matus, Armando Tejada Gómez y Mercedes Sosa– dieron a conocer el MANIFIESTO de fundación del MOVIMIENTO DEL NUEVO CANCIONERO; movimiento musical y literario surgido en defensa de la auténtica canción de identidad argentina, y de su abierta y necesaria transformación e innovación respondiendo en todo momento a aquella identidad.

El 11 de febrero de 1963 en nota aparecida en el Diario Los Andes, de Mendoza,
 se daba cuenta del lanzamiento del Movimiento del Nuevo Cancionero.
Recordaba Mercedes Sosa: «En aquellos años fue creciendo la idea
del Nuevo Cancionero, un movimiento que tuvo gran influencia en todo el país
y con el tiempo en el resto de América. [...] La presentación fue el lunes
11 de febrero de 1963, en el salón del Círculo de Periodistas 

en la calle Godoy Cruz 166. El día anterior fuimos de visita al diario 
Los Andes, nos recibió Antonio Di Benedetto
que era el jefe de Artes y Espectáculos. Nos entrevistaron
y nos hicieron la foto en una sala con sillón».

(En la fotografia aparece Mercedes Sosa rodeada de Tito Francia, 
Juan Carlos Sedero, Óscar Matus, Armando Tejada Gómez 
y Pedro Horacio Tusoli).

Este Manifiesto me parece un documento histórico imprescindible para entender realmente el significado de la auténtica "música popolar" y de la "canción de autor", no solamente en Argentina, sino en todo el mundo. Recomiendo su lectura:

«La búsqueda de una música nacional de contenido popular, ha sido y es uno de los más caros objetivos del pueblo argentino. Sus artistas, desde los albores de una expresión popular propia han intentado, con distinta suerte, incorporar la diversidad de géneros y manifestaciones de que disponían a su sensibilidad con el propósito de cantar al país todo.

Ya Carlos Gardel, en los inicios de los modernos medios de difusión, incursionó como autor e intérprete tanto en el género nativo, donde empezó su relevancia, como en el género típico ciudadano, que encontró en el tango su forma más completa de expresión. Otros géneros, populares entonces, como el vals, la polka, etc., no resultaron tan eficientes para traducir el modo de ser y sentir de las amplias capas populares del país creciente.


En la búsqueda de su expresión, el artista popular adoptó y recreó los ritmos y melodías que, por su contenido y su forma, se adaptan más totalmente al gusto y los sentimientos del pueblo. Esa inter-relación entre el artista creador y el pueblo destinatario de sus obras, dio nacimiento al "tango" que, penetrado de la circunstancia viva de las masas, sería desde entonces la canción popular por definición, dada la preeminencia que en lo cultural, político, social y económico tendría, también desde entonces, Buenos Aires sobre el resto del país. La deformación geosociológica que este hecho político provocó en todos los ordenes de la vida del país, debía alcanzar también a la música nacional de inspiración popular.

Se relega al interior, hombre, paisaje y circunstancia histórica, y el país acentúa su fachada portuaria, unilateral, y por lo tanto, muchas veces epidérmica. Porque durante muchas décadas el país fue eso: un rostro sin alma, aunque el tango, con su palpitante crónica dolorosa (Contursi, Flores, De Caro, Los Caló, Discépolo, Manzi y tantos otros fácilmente identificados) reclamará desde sus noches insomnes por el cercenamiento del espíritu nacional y por la amputación feroz del país total.

Es que el "tango", merced a su buen suerte, ya había caído del ángel popular a las manos de los mercaderes y era divisa fuerte para la exportación turística. Fue entonces cuando lo condenaron a repetirse a sí mismo, hasta estereotipar un país de tarjeta postal, farolito mediante, ajeno a la sangre y el destino de su gente.


Entonces, se perpetró la división artificial y asfixiante entre el cancionero popular ciudadano y el cancionero popular nativo de raíz folklórica. Oscuros intereses han alimentado, hasta la hostilidad, esta división que se hace más acentuada en nuestros días, llevando a autores, intérpretes y público a un antagonismo estéril, creando un falso dilema y escamoteando la cuestión principal que ahora está planteada con más fuerza que nunca; la búsqueda de una música nacional de raíz popular, que exprese al país en su totalidad humana y regional. No por vía de un género único, que sería absurdo, sino por la concurrencia de sus variadas manifestaciones, mientras más formas de expresión tenga un arte, mas rica será la sensibilidad del pueblo al que va dirigido.

No hay pues, para el hombre argentino, un dilema entre tango y folklore, música ciudadana o música regional, tipismo o nativismo. El dilema real del hombre argentino es, en este plano de sus intereses, o desarrollo vital de su propia expresión popular y nacional en la diversidad de su formas y géneros, o estancamientos infecundo ante la invasión de las formas decadentes y descompuestas de los híbridos foráneos. 

Hay país para todo el cancionero. Sólo falta integrar un cancionero para todo el país.
Una toma de conciencia: 
el auge de la música nativa

En estos momentos, Buenos Aires y el país todo, asisten a un poderoso resurgimiento de la música popular nativa, que ha motivado la inquietud por interpretar este fenómeno. Hay quienes se inclinan por considerar este resurgimiento como una moda, a la manera de tantas que suelen asolar a la gran capital cosmopolita,  puerto de todos los puertos. Pero un ceñido análisis de nuestra realidad, no puede menos que alejarnos de ese supuesto. Nosotros afirmamos que este resurgimiento de la música popular nativa, no es un hecho circunstancial,  sino una toma de conciencia del pueblo argentino.

En lo que respecta a Buenos Aires, apuntamos este hecho: debido al auge industrial que se inicia a raíz de la Segunda Guerra Mundial, la capital, recibió el aporte masivo de inmensos contingentes humanos del interior del país. Ellos traían junto a la esperanza de una vida mejor en la gran ciudad, sus raídas guitarras y la magia de sus paisajes natales. A la postre, serían el mercado que exigiría cada día más música nacional nativa y que terminarían por imponer al hombre y la mujer porteños, un gusto y una pasión inquietante por este inmenso y abismal país continente. Todo el país comenzó a verse a sí mismo en el cancionero, sospechando que a sus espaldas, un mundo cautivante y  desconocido se había puesto en movimiento.


El auge de la música folklórica es un signo de la madurez que el argentino ha logrado en el conocimiento del país real. Son los primeros síntomas masivos de una actitud cultural diferente; ni desprecio ni olvido. El país existe. El pueblo del interior ha realizado ya la tercera fundación de Buenos Aires, esta vez desde adentro. La conciencia de ese ser en el país es irreversible y sus implicancias más profundas de las que el cancionero nativo es sólo su forma más visible, informarán y conformarán en adelante su destino histórico. Pero este descubrimiento de la tierra, esta valoración cultural nueva que intentamos desentrañar, debe ser ampliada y profundizada, so pena de que se pierda en el tráfago de los intereses creados y paralizantes. Si para muchos este hecho resulta una distracción o un espectáculo en ir más allá de su  apetencias inmediatas, el artista creador con vocación nacional y raigambre popular, debe burlar esta trampa. 

Que no le escamoteen ni al artista ni a su pueblo, esta toma de conciencia, es lo que se propone EL NUEVO CANCIONERO.

Raíces del NUEVO CANCIONERO

Hasta el advenimiento de Buenaventura Luna y Atahualpa Yupanqui, el cancionero nativo se mantuvo en la etapa de formas estrictamente tradicionalistas y recopilativas. Se vertía el tema tal cual había sido hallado: en su versión primaria con pocos y esporádicos aportes creadores que, casi sin excepción, se esforzaban por respetar el canon tradicional.

Buenaventura Luna y Atahualpa Yupanqui.

De este celo por las formas originarias y puras, sobrevendrán luego los vicios que quieren hacer del cancionero  popular nativo, un solemne cadáver. 

En su tiempo, cuando lo principal era la difusión de la canción nativa, este estilo y este concepto, tuvo una innegable justificación y esa labor de tantos abnegados cultores y difusores de la canción vernácula, nos merece un alto respeto. Entonces, el cancionero carecía de un sitio hondo y visible en la sensibilidad de amplios sectores del país; era natural y lógica la insistencia en mostrarlo tal cual era o había sido su origen. Pero fue la fijación en ese estado lo que degeneró en un folklorismo de tarjeta postal cuyos remanentes aún padecemos, sin vida ni vigencia para el hombre que construía el país y modificaba día a día su realidad.

Es con Buenaventura Luna, en lo literario y con Atahualpa Yupanqui, en lo literario-musical, con quienes se inicia un empuje renovador que amplia su contenido sin resentir la raíz autóctona. A ese hallazgo se sumará luego el aporte de músicos, poetas e intérpretes de las nuevas generaciones que, urgidos por desarrollar esa yeta de la sensibilidad popular, han protagonizado el resurgimiento actual. Tanto Luna, como Yupanqui, surgen de las dos regiones más ricas en expresiones musicales: el Norte y Cuyo. Estos, sin ser los únicos, son los más representativos precursores por la calidad y la extensión de su sobras y en su vocación de expresar renovadamente la canción popular nativa señala su origen EL NUEVO CANCIONERO.

Cartel  del homenaje celebrado este mismo año (2013),
con motivo del 50 aniversario del Nuevo Cancionero.
(1963-2013)

¿Qué es EL NUEVO CANCIONERO?

EL NUEVO CANCIONERO es un movimiento literario-musical, dentro del ámbito de la música popular argentina. 

No nace por o como oposición a ninguna manifestación artística popular, sin como consecuencia del desarrollo estético y cultural del pueblo y es su intención defender y profundizar ese desarrollo. 

Intentará asimilar todas las formas modernas de expresión que ponderen y amplíen la música popular y es su propósito defender la plena libertad de expresión y de creación de los artistas argentinos. 

Aspira a renovar, en forma y contenido, nuestra música, para adecuarla al ser y el sentir del país de hoy

EL NUEVO CANCIONERO no desdeña las expresiones tradicionales o de fuente folklórica de la música popular nativa, por el contrario, se inspira en ellas y crea a partir de su contenido, pero no para hurtar del tesoro del pueblo, sino para devolver a ese patrimonio, el tributo creador de las nuevas generaciones.

Actos  celebrados con motivo del Homenaje a los 50 años
del Nuevo Cancionero.

¿Qué se propone el Nuevo Cancionero?

El NUEVO CANCIONERO se propone buscar en la riqueza creadora de los autores e intérpretes argentinos, la integración de la música popular en la diversidad de las expresiones regionales del país.

Quiere aplicar la conciencia nacional del pueblo, mediante nuevas y mejores obras que lo expresen.

Busca y promueve la participación de la música típica popular y popular nativa en las demás artes populares: el cine, la danza, el teatro, etc., en una misma inquietud creadora que contenga el pueblo, su circunstancia histórica y su paisaje. En este sentido, adhiere a la inquietud del Nuevo Cine, como también a todo intento de renovación que intente testimoniar  y expresar por el arte nuestra apasionante realidad sin concesiones ni deformaciones.

Rechaza a todo regionalismo cerrado y busca expresar al país todo en al amplia gama de sus formas musicales.

Se propone depurar de convencionalismos y tabúes tradicionalistas a ultranza, el patrimonio musical tanto de origen folklórico como típico popular.

Alentará la necesidad de crear permanentemente formas y procedimientos interpretativos, así como obras de genuina  identidad con el país de hoy, que enriquezcan la sensibilidad y la cultura de nuestro pueblo.


Mercedes Sosa.

Desechará, rechazará y denunciará al público, mediante el análisis esclarecido en cada caso, toda producción burda  y subalterna que, con finalidad mercantil, intente encarecer tanto la inteligencia como la moral de nuestro pueblo.

EL NUEVO CANCIONERO acoge en sus principios a todos los artistas identificados con sus anhelos de valorar, profundizar, crear y desarrollar el arte popular y en ese sentido buscará la comunicación, el diálogo y el intercambio con todos los artistas y movimientos similares del resto de América.

Apoyará y estimulará el espíritu crítico en peñas, y organizaciones culturales dedicadas a la difusión de nuestro acervo, para que el culto por lo nuestro deje de ser una mera distracción y se canalice en una comprensión seria y respetuosa de nuestro pasado y nuestro presente, mediante el estudio y el diálogo formativo de nuestras juventudes.

EL NUEVO CANCIONERO luchará por convertir la presente adhesión del pueblo argentino hacia su canto nacional, en un valor cultural inalienable.

Afirma que el arte, como la vida, debe estar en permanente transformación y por eso, busca integrar el cancionero popular al desarrollo creador del pueblo todo para acompañarlo en su destino, expresando sus sueños, sus alegrías, sus luchas y  sus esperanzas.

Firman este Manifiesto: TITO FRANCIA - OSCAR MATUS - ARMANDO TEJADA GOMEZ - MERCEDES SOSA - VICTOR GABRIEL NIETO - MARTIN OCHOA - DAVID CABALLERO - HORACIO TUSOLI - PERLA BARTA -  CHANGO LEAL - GRACIELA LUCERO - CLIDE VILLEGAS - EMILIO CROSETTI - EDUARDO ARAGÓN.

MINICANTIJUEGO: UNA PEQUEÑA LICENCIA PERSONAL PARA EL AFECTO Y EL RECUERDO

El jueves pasado la asociación cultural UNIVERSOCREA me pidió que participara en la entrega de premios que organiza anualmente, y, en concreto, que me encargara de la entrega del premio a la defensa y a la difusión de nuestra "IDENTIDAD" cultural concedido a un "cantautor".


Por supuesto, acepté encantado la invitación, y el jueves, en el marco del Teatro del Arte, de Madrid realicé la entrega del premio que se me había encomendado. 

En aquel momento, no sé muy bien por qué, me vino a la memoria otra entrega de premios en la que había participado cinco años antes y que fue, para mí, especialmente entrañable.

A la salida del Teatro del Arte, mientras regresaba a casa, se me ocurrió plantear este "minicantijuego", que es "facilón", pero que me encanta, porque, por una parte, me trae muy buenos recuerdos y, por otra, es un buen pretexto para hablar del premio con el que UNIVERSOCREA ha reconocido el buen trabajo que viene realizando uno de nuestros "cantautores".

El "minicantijuego" consiste en identificar a los dos personajes a los que les estoy haciendo entrega de su premio en cada una de estas fotografías, dos personas hacia las que siento una gran admiración y un montón de cariño.

La cuestión no es muy complicada, puedes solucionarla realizando tu identificación en el apartado de "comentarios" que aparece al final del "cuelgue"

IMÁGENES Nº 1
Teatro Ariston (San Remo)
(Año 2008)

IMÁGENES Nº 2
Teatro del Arte (Madrid)
(Año 2013)