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viernes, 9 de marzo de 2012

ROAD RAMOS Y LA EVOLUCIÓN DE UN GRAN DESCUBRIMIENTO.


Road Ramos.

Inicialmente tenía pensado plantear este "cuelgue" como una crónica del concierto que nos ofreció la compositora murciana, de Molina de Segura, ROAD RAMOS el pasado jueves día 1, en la sala Libertad 8, de Madrid; pero no, al final no lo voy a plantear así porque cualquier cosa que escribiera respecto a ese día quedaría incompleta sin hacer previamente algunas referencias al gran descubrimiento que ha supuesto para mí esta mujer y esta extraordinaria creadora; descubrimiento que ha tenido una interesante y bien bonita evolución que seguidamente voy a relatar. (Soy consciente de que este "cuelgue" puede hacerse excesivamente largo, pero no me importa, creo que merece la pena).

La primera vez que leí el nombre de Road y que supe de su existencia, fue consultando los créditos del disco "Flores entre el acero" de Muerdo; allí decía: «Producción Musical: Rocío Ramos»..., y resulta que era ella. (Por cierto, un trabajo de producción impecable),

Poco tiempo después, el 24 de noviembre de 2011, la conocí personalmente. Fue en el concierto que dieron en Madrid el grupo de compositores e intérpretes que integran el proyecto "Generación Ochentií", al que ella pertenece. Recuerdo que fue un concierto muy interesante como "muestrario" de un conjunto de 13 creadores de una misma generación, pero demasiado denso para poder disfrutar de verdad de la identidad musical y poética con cada uno de ellos; más, si como en el caso de Road, o de María Rozalén, tuvieron que intervenir al final del concierto después de casi dos horas de espectáculo, y si, además, como en mi caso, era la primera vez que las escuchas cantar.

Road Ramos en el concierto ofrecido por la "Generación Ochentií"
en la sala Libertad 8, de Madrid. Noviembre de 2011.

Recuerdo que a la salida de aquel concierto comenté que me habría gustado poder escuchar y disfrutar un poquito más de Road, comentario al que alguien, a quien no conocía de nada, me respondió diciendo: «No te preocupes, no te va a gustar. Es muy "cañera" y no tiene nada que ver con la "canción de autor" que es lo que a ti te gusta y de lo que escribes»... Insisto, yo a aquel individuo no lo conocía de nada y me extrañó que hablara de mis gustos y de Road con aquella seguridad y ligereza.

El caso es que, al día siguiente, en el cuelgue que escribí, en este mismo blog, sobre el concierto de la "Generación Onchentií" dije: «Road Ramos y María Rozalen son dos cantautoras a las que quiero y tengo la necesidad de conocer y escuchar cuanto antes...; me pongo tarea, una  tarea que quiero cumplir lo mas inmediatamente posible porque estoy convencido de que va a ser para mí una experiencia estética muy gratificante».

Pasó el tiempo y la tarea que me había impuesto en relación con Road no la había cumplido; pero, mira por donde, el 2 de enero pasado, en un concierto de Muerdo, Rocío subió al escenario, como invitada, se sentó al piano y cantó una de sus canciones titulada "Lo que habita en mí"...; aquella noche irresistiblemente me enganchó; fue como traspasar el "pórtico de la gloria" que me introducía a mi gran descubrimiento.

«Lo que habita en mi es un pasado con leche materna
que sólo alimenta las ganas de huir
pero el fuego que quema mis senos
alumbra los tramos en los que no vi.
Veo y admiro tanta belleza pero me cuesta
que me haga feliz;
siento tanta paz aunque...
yo no sé sonreír, eso es para gente con talento
las razones de un pasado tan presente como un cuerpo
pueden siempre derivar en un saco de defectos,
me consuela que mis padres y enemigos estén contentos...
unos por mi, otros por ello».


Road Ramos.

¡Impresionante!...; lo que más me impactó aquella noche fue el calidoscopio de sensaciones y de sentimientos que Road era capaz de transmitir en una canción: bocanadas de palabras que navegaban y se entrecruzaban de la desolación a la ternura; una ternura intencionadamente camuflada, pensé, pero que se revelaba indomable y que te daba la cara y lograba emocionarte cuando menos lo esperabas...

A partir de aquel momento, Road«Rocío, ay mi Rocío!»– empezó a convertirse, definitivamente, para mi, en un descubrimiento urgente, deseado y necesario.

Después se sucedieron una serie de momentos y de circunstancias que me fueron aproximado a la compositora murciana. Aproximación que en algún momento me ha traído a la memoria aquellas palabras de Saint-Exupéry en "El Principito": «Tú te sentarás primero un poco lejos de mí, así, en el césped. Yo te miraré por el rabillo del ojo y tú no dirás nada. [...] Pero cada día, te sentarás más cerca…». 

Uno de aquellos momentos fue mi primer encuentro con Ismael Guijarro en su estudio de grabación y en su empresa (SurClub); hablamos largamente y en un momento de la conversación me puso la proyección de un "corto musical", dirigido y realizado por Ignacio Martín Lerma y Miguel Larraya, en el que Road Ramos interpreta su canción "El pozo ciego del pecho"... Aquel día descubrí la fuerza y la energía que transmite esta mujer; constaté lo magistralmente bien que toca la guitarra; y me quedé absolutamente seducido por el misterio de su mirada.

( El video citado puede visionarse en: http://www.youtube.com/watch?v=IJjclPtjbiE )

Pocos días después, tras intercambiar unos mensajitos por facebook, quedamos en encontrarnos. Fue un encuentro precioso; hablamos y hablamos de canciones, de amigos comunes a los que los dos queremos mucho, de proyectos, de lo mal que está la industria discográfica, de lo difícil que lo tienen los jóvenes autores para abrirse camino –crisis, ¡puta crisis! no solo económica, sino también de los valores y de la cultura–...; y conforme más hablábamos más claras eran mis percepciones: Aquel misterio de la mirada de Rocío, que logró seducirme en casa de Ismael, tenía un nombre, se llama sensibilidad... y ¡vuelta con la ternura!...; una sensibilidad herida porque cuando los sueños se sienten acorralados por la mediocridad, y ya no puedes más... ¡pues estallas!... y te entristeces... y te dan muchas ganas de descargar toda la agresividad posible y de mandarlo todo a la mierda... («¡Rocío, ay mi Rocío!»).

«Hoy me gustaría arrancarle la cabeza
a unos cuántos y a ti también
por si acaso pensáis en balde sobre mis cuestiones de ser
mientras vais a articular en los bares
yo me flagelo mirando al revés,
acertáis en lo de que soy cobarde
pero al menos tengo buen perder.
Y nunca fallé al individuo que me falló 
solo escupí  en su frente un corazón
pegajoso y caliente».
("Publicidad")

Después de aquel encuentro empecé a curiosear en todos los vídeos que Road Ramos tiene colgados en internet; en uno de ellos, que me pareció especialmente hermoso, descubrí que Rocío es también una buena pintora..., ¡vamos! ¡lo que faltaba! –«¡Rocío, ay mi Rocío!»–; me estoy refiriendo al video en el que interpreta su canción "Partidas populares" mientras va realizando el siguiente dibujo:

«Cuando quiero escapar
me reduzco a lo que soy
un pelo en tu lagrimar
o un vaso de vapor».

Este video puede encontrarse en
http://www.youtube.com/watch?v=CV76luOM8vA


... Y llegó el día del concierto... 
1 de febrero, en Libertad 8, de Madrid

De aquel concierto poco voy a decir. Cuando me senté a ver y a escuchar a Road Ramos ya había completado y me había enamorado de mi gran descubriento.

Road es una magnífica compositora, una extraordinaria guitarrista y una intérprete que contagia fuerza y energía en cada uno de sus gestos, de sus palabras y de sus acordes y melodías... Road es una joven creadora que hilvana en sus canciones desgarros, soledades, rupturas, anhelos y, en general, situaciones y estados del alma que resultan a la vez inquietantes y tiernos... Road es una bella mujer  desmesuradamente tierna, aunque no lo parezca...; tremendamente sensible.

Road Ramos en Libertad 8. Uno de febrero de 2012

¡Que equivocado estaba aquel joven que me aseguró que Road Ramos no me iba a gustar porque era muy "cañera"!... ¡Pobre ignorante!... Road no solo me gusta como cantante, sino que además creo que puede llegar a convertirse una de las "cantoras de oficio" más valiosas de nuestro país...; claro, que para eso haría falta que este país nuestro recuperara y realimentara de verdad el valor del arte, de la sensibilidad y de la cultura... En eso estamos, entre otras personas, las que amamos la poesía, la canción y, sobre todo, las que le rendimos culto a la belleza.

Al final, después de este largo y apasionante proceso de descubrimiento que acabo de relatar, Rocío y yo hemos empezado a compartir un bonita amistad..., ¡un regalo!..., porque contar con personas amigas como Rocío es una suerte y un privilegio.

Y para concluir ahí dejo dos fotografías del concierto... ¡disfruten contemplándolas!



Road Ramos con uno de sus dibujos que fue sorteado
durante el concierto.
(«¡Rocío, ahi mi Rocío!»)


... Y un apéndice:
Cubierta del disco "Bocalista" de Road Ramos.
Diseño y dibujo de Road Ramos.