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domingo, 20 de mayo de 2012

«MACRO-CANTIJUEGO POÉTICO»

Lo de hoy es un auténtico "macro-cantijuego"... ¡vamos a ver si entre todos y todas somos capaces de resolverlo a lo largo del día!...; si no, podremos continuar "cantijugando" el lunes.

Los poetas siguen siendo los protagonistas de nuestro encuentro; y en concreto los 24 que identificamos el domingo pasado. Vamos a recordarlos:


Seguidamente voy a mostrar 24 fragmentos poéticos que pertenecen a 24 canciones. Cada uno de esos 24 fragmentos ha sido escrito por uno de los 24 poetas anteriores. Nuestro "macro-cantijuego" de hoy consiste en responder a cada una de estas tres preguntas: ¿Quién es el autor de cada fragmento?. ¿Cómo se titula ese poema-canción? ¿Quién lo interpreta?

Y ¡vayamos con los poemas!:

RESOLUCIONES INTEGRADAS

A
«Hay tantísimos caminos
que van a donde no van
que por cualquiera que vayas
todos te equivocarán. [...]
Son caminos de silencio,
caminos de soledad,
caminos descaminados
que engañan tu caminar».
(JOSÉ BERGAMÍN. "Caminos de soledad". JOSÉ MENESE)





B
«Los hombres no supieron
que hubo hombres que escribieron para ellos.
—Y esto es feo—. [...]
Ningún compañero, 
ningún campesino 
ningún obrero, 
ha leído a Blas de Otero. 
¡Neruda! Los esclavos de Chile 
no se saben tus versos. 
Y los inditos peruanos hambrientos, 
no saben quién fue Cesar Vallejo.».
(GLORIA FUERTES. "Los hombres no supieron". MONCHO OTERO)

C
«Desesperadamente busco y busco
un algo, que sé yo qué, misterioso,
capaz de comprender esta agonía
que me hiela, no sé con qué, los ojos.
Desesperadamente, despertando
sombras que yacen, muertos que conozco,
simas de sueño, busco y busco un algo,
qué se yo dónde, si supieseis cómo».
(BLAS DE OTERO. "Igual que vosotros". HILARIO CAMACHO)

D
«No digáis que, agotado su tesoro, 
de asuntos falta, enmudeció la lira; 
podrá no haber poetas; 
pero siempre habrá poesía. [...] 
Mientras haya unos ojos que reflejen los ojos que los miran, 
mientras responda el labio suspirando al labio que suspira, 
mientras sentirse puedan en un beso dos almas confundidas, 
mientras exista una mujer hermosa, 
¡habrá poesía!».
(GUSTAVO ADOLFO BECQUER. "Rima IV: No digáis que agotado.
BENITO MORENO)

E
«Con la luz amanecida me vino a ver 
y temblaron mis ventanas ante su resplandor. [...]
El amor brujo sabe lo que siento 
El amor brujo sabe lo que pienso 
El amor brujo sabe cuando miento 
El amor brujo se apodera de mí 
El amor brujo sabe lo que siento 
El amor brujo sabe lo que pienso 
El amor brujo sabe cuando miento 
El amor brujo se apodera de mí».
(FANNY RUBIO. "Amor brujo". ROSA LEÓN)

Picasso.
F




«En este instante, breve y duro instante,
¡cuántas bocas de amor están unidas,
cuántas vidas se cuelgan de otras vidas
exhaustas en su entrega palpitante! [...]
Lentos, aquí y allá, y adormecidos,
¡tantos labios elevan espirales
de besos!... Sí, en este instante, ahora
que ya pasó, que ya lo hube perdido,
del cual conservo sólo los cristales
rotos, primera ruina de la aurora».
(ÁNGEL GONZÁLEZ. "En este instante, breve y duro instante".
PEDRO GUERRA).

G



«Alta te quiero
como chopo que al cielo
se despereza,
pero no mía.
Blanca te quiero
como flor de azahares
sobre la tierra,
pero no mía.
Pero no mía
ni de Dios ni de nadie
ni tuya siquiera».
(AGUSTÍN GARCÍA CALVO. "Libre te quiero". AMANCIO PRADA)

H



«Una herida sangrante y pequeña;
del purpúreo coral doble rama;
un clavel que en el alba se inflama;
una fresa lozana y sedeña.
Rubí, en dos dividido, que enseña
si se entreabre, blanquísima escama;
amapola, flor, cálida llama;
nido donde el amor canta y sueña».
(MIGUEL HERNÁNDEZ. "Es tu boca". PACO DAMAS).

I



«Es urgente pedir por esta boca, 
poner los dedos en la llaga; 
es urgente pedir por esta boca: 
pan y trabajo... 
Siempre se escapa el tiro pa´los de abajo,
que mala pata no les saliera el tiro por la culata. [...]
Preguntar por los ausentes
de su eterna prisión romper los lazos
gritar para exigir la libertad que aspiro
antes de que este tiempo nos quiebre entre balazos. [...]».
(JUAN DE LOXA. "Es urgente". AGUAVIVA).

J



«Yo tengo la osadía del bolero
la urgencia del rubor y el fin del mundo
si cada beso tuyo es naufragio
y las huellas de tus gestos son mi rumbo.
Yo resido en el hueco de tus brazos
habitación con vistas a mi vida
tus ojos son mi cine de verano
y siempre dan pasión en sesión continua. [...]
Por ti seré un blues sin argumento
daré un final feliz al melodrama
y cada vez que llames a mi timbre
saldrá a recibirte la esperanza».
(JUAN JOSÉ TÉLLEZ. "Como una canción francesa". PACO CIFUENTES)

Picasso
K



«Ya no hay locos.
Amigos, ya no hay locos.
En España, ya no hay locos. [...]
Todo el mundo está cuerdo,
terrible, horriblemente cuerdo.
Todo el mundo está cuerdo,
terrible, horriblemente cuerdo.
Cuando se pierde el juicio,
yo pregunto cuándo se pierde, cuándo.
Si no es ahora que una vida
vale menos que el orín de los perros».
(LEÓN FELIPE. "Ya no hay locos". Paco Ibáñez)







L



«Colocar un peldaño es lo importante:
acortar el peligro y la distancia,
asomar ya los dedos como garfios
por el alto pretil de la muralla,
y dejar que el esfuerzo del hermano
apoye su raíz en nuestra espalda...
¡es tan difícil comenzar de nuevo...!
¡tan mísero partir desde la nada!
...y está ya tan lejano el primer árbol,
y estamos ya tan cerca de mañana...».
(CARLOS ÁLVAREZ. "Cerca de mañana". ELISA SERNA)

M



«Media España ocupaba España entera 
con la vulgaridad, con el desprecio 
total de que es capaz, frente al vencido, 
un intratable pueblo de cabreros. [...] 
Como una casa sucia, donde la gente es vieja, 
la ciudad perecía oscura y
los metros olían a miseria.
Con la luz de atardecer, sobresaltada y triste,
se salía a las calles de un invierno
poblado de infelices gabardinas 
a la deriva, bajo el viento».
(JAIME GIL DE BIEDMA. "Años triunfales". ALEJANDRO MARTÍNEZ)

N



«Yo voy soñando caminos
de la tarde. ¡Las colinas
doradas, los verdes pinos,
las polvorientas encinas!...
¿Adónde el camino irá?
Yo voy soñando viajero
a lo largo del sendero…
—La tarde cayendo está—
"En el corazón tenía
la espina de una pasión;
logré arrancármela un día:
ya no siento el corazón".».
(ANTONIO MACHADO. "Yo voy soñando caminos". FAUNDO CABRAL,
ALBERTO CORTEZ, ESTEBAN VALDIVIESO, CARLOS CANO,
ALFREDO ARREBOLA, CALIXTO SÁNCHEZ, JOSÉ RAMON SAN JUAN...)

Ñ



«Digo amor, digo esperanza,
digo paz, digo consuelo,
digo alegrÍa, y un velo
pone el hombre a mi confianza.
Digo Dios y no me alcanza
la vista a mirar al cielo,
digo vida y veo el suelo,
y me repito: esperanza.
Sigo bailando la danza
de mis palabras al vuelo
–sueño alegre, triste duelo–
de la vida y su balanza».
(MANUEL LÓPEZ AZORÍN. "Digo amor y digo esperanza".
MONCHO OTERO Y RAFA MORA)

Picasso.
O



«Cuando busco el verano en un sueño vacío,
cuando te quema el frío si me coges la mano,
cuando la luz cansada tiene sombras de ayer,
cuando el amanecer es otra noche helada,
cuando juego mi muerte al verso que no escribo,
cuando sólo recibo noticias de la muerte,
cuando corta la espada de lo que ya no existe,
cuando deshojo el triste racimo de la nada.
Sólo puedo pedirte que me esperes
al otro lado de la nube negra,
allá donde no quedan mercaderes
que venden soledades de ginebra».
(LUIS GARCÍA MONTERO. "Nube negra". JOAQUÍN SABINA)

P



«Quizá mis lentos ojos no verán más el Sur
de ligeros paisajes dormidos en el aire
Con cuerpos a la sombra de ramas como flores
o huyendo en un galope de caballos furiosos.
El Sur es un desierto que llora mientras canta,
y esa voz no se extingue como pájaro muerto;
hacia el mar encamina sus deseos amargos
abriendo un eco débil que vive lentamente.
En el Sur tan distante quiero estar confundido».
(LUIS CERNUDA. "Quisiera estar solo en el Sur". ALEJANDRO VELA y
ESTEBAN VALDIVIESO)

Q



«Más allá del pecado, indecible, te adoro,
y al buscar mis palabras sólo encuentro unos besos.
En el pecho, en la nuca, te quiero.
En el cáliz secreto, te quiero.
Donde tu vientre es combo, fugitiva tu espalda,
oloroso tu cuerpo, te quiero.
En el pecho, en la nuca, te quiero.
En el cáliz secreto, te quiero.
Cuando el volcán refulge, y arde lava en la noche,
en tu montaña ardiente, te quiero.
Más allá de la muerte, extraño me reavivo,
y al tomarte desnuda sólo brasas alumbro».
(GABRIEL CELAYA. "Más allá del pecado". IMANOL)

R



«Al alba salió a la mar,
al alba, la barca sola;
iba saltando y saltando
la barca, de ola en ola.
¡Ay! Pescadores curvados...
vacía salió la red. [...]
La barca volvió a su puerto
sin una sola sardina,
con hombres que no han ganado
la leña de su cocina».
JESÚS LÓPEZ PACHECO. "La mala pesca". ADOLFO CELDRÁN)

S



«No quiero ser para ti un viento oscuro, 
no seas para mí un ciclón que pasa. 
Yo no soy más que un hombre tonto y puro 
sé para mí tan sólo el pan de casa 
Dame tus manos y dame tus pies, 
dame de día y de noche tu boca. 
Yo te daré lo que ves y no ves 
un alma profunda y una risa loca».
(CARLOS EDMUNDO DE ORY. "Para Laurence". FERNANDO POLAVIEJA
y JUAN LUIS PINEDA)



Picasso.
T



«Érase una vez
un lobito bueno
al que maltrataban
todos los corderos.
Y había también
un príncipe malo
y una bruja hermosa
y un pirata honrado.
Todas estas cosas
había una vez
cuando yo soñaba
un mundo al revés».
(JOSÉ AGUSTÍN GOYTISOLO. "El lobito bueno". PACO IBÁÑEZ)

U



«Los caminos de la tarde
se hacen uno, con la noche.
Por él he de ir a ti.
amor que tanto te escondes.
Por él he de ir a ti,
como la luz de los montes,
como la brisa del mar,
como el olor de las flores».
(JUAN RAMÓN JIMÉNEZ. "Los caminos de la tarde". AMANCIO PRADA)

V



«Con una mano escribo
y con la otra abro
las páginas de un libro.
Aquí está
la palabra que busqué tantos años.
Merezco repetirla
impunemente ahora
mientras leo tu nombre siempre vivo
en el piadoso mármol. [...]
Aquí dejo caer,
sobre la tierra,
calladamente,
la palabra más tuya».
(CABALLERO BONALD, "La palabra más tuya". ROSA LEÓN
y LUIS EDUARDO AUTE)

X



«Rota, ¿dónde están tus huertos;
tu melón, tu calabaza, 
tu tomate, tu sandía?
Tú, el más dulce de los puertos
que la fina arena enlaza 
al cuello de la bahía,
dime, ¿dónde están tus huertos? [...]
– ¿Qué van a hacer de tu mar?
¿Qué en tus campos van a hacerte?
– Un camino militar, 
un puerto para la muerte. [...]
¡Españoles, despertad! 
¡es Rota, la marinera,
quien levanta la primavera. 
Llama de la Libertad!».
(RAFAEL ALBERTI. "Rota Otiental". CARLOS CANO).

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