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viernes, 29 de noviembre de 2013

RODRIGO GÓMEZ PASTOR... ESTABA ANOCHECIENDO, Y, DE REPENTE, ME SENTÍ INUNDADO DE LUZ Y DE ESPERANZA.

A lo largo de esta semana, a partir de las dificultades que se nos van presentando para poner en marcha el Centro de Documentación de la Canción de Autor; dificultades tan incomprensibles –mientras que no se nos dé una explicación razonable– como la protagonizada recientemente por la Junta de Andalucía, he recibido una gran cantidad de mensajes y de llamadas dándome aliento, apoyando la creación del Centro, y proyectándome palabras y gestos de esperanza para que no me tiente el riesgo de la "rendición".

Hoy, en primer lugar, quiero agradecer todas esas palabras y todos esos gestos que me han sido muy liberadores emocionalmente, y que me han producido una gran felicidad. Sentirse valorado y querido de forma generosa y desinteresada –como yo me he sentido en estos días– es uno de los más hermosos regalos que uno puede esperar de la vida.

De entre todas esas palabras y gestos –que repito, han sido muchísimas–, me vais a permitir que comparta, en este momento, las palabras y, en este caso, el gesto musical que he recibido de un amigo pianista –al que muchos conocéis– llamado RODRIGO GÓMEZ PASTOR.

Rodrigo Gómez Pastor. (Fotografía de Inés Poveda).

El  martes pasado, ya de anochecida recibí el siguiente mensaje de Rodrigo:

«¡Buenas Fernando! Espero que estés bien pese a lo de la financiación! ¡Estoy seguro de que lo conseguirás! Te mando un abrazo con mucho ánimo, fuerza, apoyo y paciencia para que no cese tu constancia para lograr tu sueño!

Siempre he creído que por oscuro que parezca el abismo, hay una luz que nos indica el camino de salida, una luz que siempre esta; sólo hay que estar atentos a ella para no perdernos, ni sentirnos derrotados! Además esa Luz nace desde lo más profundo de nuestro ser, de nuestra alma, se alimenta de nuestros sueños y de la luz de cada una de las personas que nos rodean! 

Te mando un abrazo con toda mi Luz y esta canción, que compuse sintiendo todo esto que te cuento, para que no ceses de luchar por tu sueño!».

De entrada estas palabras me emocionaron mucho, sobre todo por lo que tuvieron de inesperadas; pero lo que terminó de "tocarme" directamente al corazón y a la sensibilidad –lagrimeo positivo incluido– fue ver y escuchar este vídeo que contiene su regalo; un bellísimo tema instrumental, creado e interpretado al piano por Rodrigo, que, como podréis comprobar, irradia una muy misteriosa y esperanzada luminosidad.... Os invito a escucharlo:


Tras escuchar varias veces este tema llamado "Luz en la oscuridad" –como una auténtica "farmacocanción"–, y sintiéndome inundado de luz y de esperanza, me dirigí a Rodrigo para darle las gracias –abrazo incluido–, y para pedirle si me permitía compartirlo con todos vosotros y vosotras.

Conozco a Rodrigo porque le he visto, le he disfrutado y le admiro, acompañando al piano a Chica Metáfora en sus recitales –la última vez en el pasado concierto de los "Maestros Cantores"–; pero casi no nos habíamos comunicado verbalmente.

En esta feliz ocasión sí que conversamos un ratito. Me contó que el tema que hemos escuchado, compuesto recientemente, formará parte –muy pronto– de su primer disco que ya tiene grabado y al que piensa titular "Entre sueños".

De aquella conversación deseo conservar y compartir también algo que me dijo y que está muy relacionado con esta pasión que muchos sentimos hacia la música y la canción de autor –y que también sienten muchos poetas a los que conozco–: «Utilizo la música –me dijo– como forma de expresión cuando no encuentro palabras, para desnudar mi alma y liberar mis emociones, para desconectar del día a día, e intentar hacer de lo complicado algo sencillo, y de lo sencillo algo bello».

¡Gracias Rodrigo, por tu palabra y por tu música!; y gracias, sobre todo, porque quiero que sepas que tu palabra y tu música han sido para mí, por un momento –glosando al cantautor argentino Víctor Heredia«fogata de amor y guía, razón de vivir mi vida». ¡GRACIAS AMIGO!