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sábado, 16 de marzo de 2013

ÁNGELA BIEDMA AL DESCUBIERTO, O LA «REVELACIÓN DE UN MISTERIO»

Todos los días disfruto mucho escribiendo mis "cuelgues" en este blog, y mucho más al comprobar que diariamente los comparten y los leen cientos de personas...; pues bien, hoy mi disfrute va a ser un poquito más grande de lo habitual porque voy a intentar transmitiros un hermoso descubrimiento que realicé anoche, tras asistir al concierto de ÁNGELA BIEDMA, en la Sala Libertad 8, de Madrid.

Ángela Biedma.

Como pórtico, antes de contaros lo que anoche sentí y descubrí, os propongo la lectura de este texto del que es autora Ángela Biedama; texto que fue uno de los primeros que nos leyó anoche en un concierto en el que verdaderamente se encontraron y se hermanaron la palabra y la música. Un texto, que como seguidamente describiré, ha sido para mí muy revelador respecto a la magia y al misterio que esconde  esta singular "cantora" sevillana.


Ángela Biedma.

«No vine buscando fama, vine buscando mi paz, 
la seguridad de la lucha y de no dejar nada en el tintero.
Me he realizado.
He sentido el poder de las voces y el talento.
He gozado de la autocomplacencia, 
sintiéndome minúscula en la vorágine de músicos.
He crecido, vivivo y cambiado completamente sola.
He aprendido a valorar cada momento que esta ciudad me regala.
Descubrí que objetivos primordiales y utópicos una mañana te sorprenden
 como felicidad de haberlos cumplido.
He vivido la soledad mas cruel rodeada de gente que no te ayuda a liberarte,
y después he encontrado la combinación perfecta, en un engranaje de tres piezas.
Ahora tengo miedo, el miedo de la necesidad de esta paz, 
que como toda paz, es caduca.
He sentido hambre, ansiedad, inseguridad por no tener la certeza del dia siguiente.
He escapado a la costa y al sur, temiendo que escapara de mi.
Creo en el amor y su envase, como dogma irrefutable de mi vida.
Me ahoga el metro y todo lo que encuentro al pisar la calle.
Intento creer que todo sigue igual cuando vuelvo, 
que la cuerda que me ata a mis amigos desde hace años sigue amarrandome fuerte.
Que siguen necesitándome.
Y el resto, que es todo, mi brújula firme, mis ojos, mi voz y mis manos.
Las letras que un dia me dictó y formaron mi vocablo.
El resto, que es todo, eres tú».
("Lo que he sacado en claro". Ángela Biedma)

Vengo siguiendo y persiguiento a Ángela y a sus canciones desde hace mucho tiempo –desde el 9 de abril de 2011 en que la escuché cantar por primera vez en Sevilla–; y siempre, en ese seguimiento  –desde el primer día– me sorprendieron, sobre todo, los textos de sus canciones. 

Primera fotografía que le hice y que publiqué de Ángela Biedma
en este blog. Fue el 11 de abril de 2011. Fotografía
tomada en la Sala La Estación, de Sevilla.

Ángela –cuando la conocí– era una mujer sevillana descaradamente joven y, siendo tan joven, cantaba –y lo sigue haciendo– unos textos complejos y, a la vez, de gran belleza conceptual y literaria. Complejos y misteriosos textos entretejidos de surrelismo, de pasión y de sensualidad –de amor vivido– que, al menos a mí, desde el primer momento, consiguieron prenderme sé que de forma totalmente irracional. (Por aquel entones Ángela no solía leer sus textos o poemas en los recitales).

Las preguntas que siempre me han surgido en todo este tiempo pasado escuchando a Ángela han sido siempre las mismas: ¿De dónde le surge toda esa cálida y apasionada capacidad literaria? ¿Cuál es el secreto de ese arte que practica con tanta genialidad y al que ella llama "metaforar"? ¿De dónde surge su encanto y su convicción? ¿Cuál es el misterio y el origen de su seducción?

Anoche mis preguntas anteriores fueron poco a poco despejándose y la clave estuvo en la forma en que Ángela se planteó su concierto: Decidió entrelazar sus textos literarios –lo que ella habitualmente escribe– con sus canciones –lo que ella habitualmente compone–; y fue precisamente en esa confluencia donde Ángela se manifestó al descubierto y donde fui capaz de encontrarme con "la revelación de su misterio".

Ángela Biedma.

«¿En qué se basan los poetas que siempre están hablando de ti y de mi?
Con tu capa y tu sombrero te has colado en mis estribillos favoritos,
has alimentado a mis hormonas, han engordado como bestias al mirarte.
 He comprado todas las entradas de tu obra,
siempre estoy dispuesta a que vengas a darme el espectáculo.
Enseñaste a la seducción a vestirse de gala,
a mirar de reojo,
a ser imprevisible... deseablemente inalcanzable.
Pusiste el blanco y negro en las teclas, 
solo tu podrías darle lógica a esa algarabía de sonidos.
Ordenaste mis estaciones, me diste aire 60 veces por minuto.
En qué se basan los poemas que nacieron antes que tú,
cómo era posible que te predijeran.
Mucho antes de la fauna estabas creando el epicentro, 
haciendo temblar el interior de nuestra especie.
Mucho antes de la flora germinamos,
sé que sonreía por ti en alguna parte.
Te veo reírte a carcajadas arrasando con pureza a mis pulmones demacrados.
Te veo, como siempre, rebosando esta cama de horas.
Aunque el tiempo se haya parado».
("¿En qué se basan los poetas?". Ángela Biedma)

En lo que Ángela Bedma escribe habitualmente –estoy seguro de que porque el cuerpo se lo pide– se revela una mujer a la que le estallan interiormente sentimientos y sensibilidades "a lo bestia". En lo que anota en sus libretas o en sus papeles sueltos circunstanciales –hasta en una servilleta–, se revela también una sólida y cálida humanidad...; o sea –y permitidme una generalidad exenta de cualquier tipo de tópico– "en los pepeles de Ángela" se deja ver y sentir a una mujer extraordinaria, libre, desprejuiciada, tierna, apasionada, currante... y, ¡claro! es de ahí de donde surge su capacidad seductora; por eso me tiene a mí seducido, a mí a todos y todas los/las que estábamos anoche en Libertad 8.

Ángela nos contó en su concierto que es de esos textos de donde surgen sus canciones –de las que hoy estoy hablando poco intencionadamente–. Nos comentaba, también, que en ocasiones releyendo sus textos encuentra una frase, o una expresión, que se transforma en el germen de sus canciones...; con ello mis descubrimientos de anoche gozosamente se multiplicaron: Es evidente que las canciones de Ángela crecen y surgen del germen de su vida, de su humanidad, de su calidad como mujer.

Fijense atentamente en ese otro texto de Ángela construido de pensamientos hilados en liberad, al que ella llama "Enumeraciones":


Ángela Biedma.

«Deberíamos dosificar éste amor, no abusar de las sonrisas, ni de los "te quieros".
Dame la guerra una vez al día
Hazme rabiar
Vacúname con tu risa
Ódiame antes de dormir
Obligame la noche en vela
Amanece bajo mantas
Patéame las sienes
Muéreme el Aquiles
Humíllame en el desayuno
Tómame de aperitivo
Engáñame con otra
...engáñala conmigo
Almuérzame la boca
Domestica a África en la siesta
Encarcela la tormenta tras tus dientes
Despierta la primavera a media tarde
Acuchilla las serenatas
Llévame lejos
Traeme desde el infinito hasta el suelo que tu pises
Tuerce mis renglones
Ahórcame en tus cuerdas».

Después de leer estas "Enumeraciones", poco me queda que decir; aunque ¡sí!, hay algo que es importante y que no debo olvidar, y es que, a todas estas, Ángela Biedma canta cada vez mejor; que cada vez toca mejor su guitarra y el piano –cuando se pone a hacerlo–; y que desde el punto de vista de la composición, está creando una auténtica alternativa musical con claras raíces y referencias sureñas. Desde esa perspectiva su crecimiento está siendo grande y es imparable.

Finalmente me gustaría mandar un "guiño" de admiración a Carmen Boza, amiga del alma de Ángela, que nos regaló una de sus canciones... Carmen es otra de esas mujeres que están surgiendo en nuestro país dignificando –desde la calidad y la sensibilidad– a nuestra música popular.

Carmen Bozza.