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sábado, 31 de marzo de 2012

ANGELA BIEDMA - «ARRITMIA»... UN DISCO DESEADO

Kiko Veneno y Ángela Biedma en el Teatro Hogar Virgen de los Reyes, de Sevilla.
(Fotografía de Alicia Albarrán)

Conocí y escuché cantar por primera vez a Ángela Biedma el 9 de abril de 2011 en el Teatro Hogar Virgen de los Reyes, de Sevilla, es decir, prácticamente hace un año. Aquel día Ángela logró conquistarme con sus canciones, y, en particular, con sus textos...; y, desde aquel día, vengo soñando y deseando con poder dar esta noticia, que hoy me llena de alegría: Ángela ha grabado y está a punto de ofrecernos su primer disco, se titula «Arrimia», y este es el diseño de su cubierta:


En cuanto he tenido la oportunidad de hacerme con el diseño y con la información relacionada con «Arritmia» me ha sido imposible esperar a la salida definitiva del disco, que será en muy pocos días; imposible porque para mí este es un acontecimiento que llevo esperando un año. Ángela lo sabe. Desde aquel abril sevillano del 2011 se lo vengo diciendo: «¡Mi niña, graba un disco cuanto antes! ¡merece la pena que se conozcan tus canciones!».

Bueno, ¡pues ya está!... ¡De abril a abril, aquí lo tenemos!...


Imágenes tomadas del diseño del disco «Arritmia», de Ángela Biedma.
(Pintura e ilustración de Marta Senent).

Aunque en el momento en que salga definitivamente el disco le dedicaré el "cuelgue" que se merece, hoy anticipo su contenido: Ángela ha incluido en él seis canciones: Reggae, Tu mar (con la colaboración de Paco Cifuentes), Flaca, Cuarto creciente, Érase una vez y Mis votos.

¡Felicidades a Ángela Biedma!...y ¡vayan preparándose!...

ANTONIO DE PINTO y ANTONIO TOLEDO - UN CÁLIDO ABRAZO DE SENSIBILIDADES COMPARTIDAS

Antonio Toledo y Antonio de Pinto.

Anoche en "El Local", situado en la calle Tres Peces 34, de Madrid, nos ofrecieron un gran concierto dos creadores, relacionados con nuestra música popular y con la "canción de autor", que personalmente considero imprescindibles, me refiero a ANTONIO DE PINTO y ANTONIO TOLEDO.

Antonio de Pintó cantó algunas de las canciones de su último disco titulado "Dentro del cuento" e hizo un recorrido sobre canciones grabadas en sus cuatro discos anteriores; discos –los cinco– que recomiendo porque aparte de su calidad y de su belleza musical y poética –que provocan situaciones de auténtico disfrute sensitivo–, son obras preñadas de humanidad, de puros sentimientos y de solidaridades incontenibles... Toda una lección magistral de lo que es la auténtica "canción de autor"; lección de la que muchos "cantautores" de moda –o "famosillos"– deberían aprender, y que Antonio desarrolla desde hace ya muchos años –en sus discos y en sus conciertos– con una admirable humildad. 

«Dentro del cuento» (2012).

(En el nuevo "libro-concierto" que ahora estoy empezando a escribir, Antonio, junto al resto de compañeros y compañeras que participaron en los disco "Cantautores. La Nueva Generación" ocuparán un lugar muy importante; aquella fue una generación a la que suelo llamar "maldita" porque en gran medida –y en general– nunca se ha valorado suficientemente su trabajo, que en muchos casos, como el de Antonio, marcaron un antes y un después de la "canción de autor" en nuestro país).

Antonio de Pinto.

De Antonio Toledo, evidentemente lo hay que decir –porque es indiscutiblemente así– es que, hoy por hoy, es uno de nuestros mejores guitarristas, y anoche, una vez más, nos lo demostró. Es impresionante como borda con sus manos y sus cuerdas la voz y la guitarra del otro Antonio; es puro "mimo"; pura complicidad; un auténtico abrazo de sensibilidades... E insisto –porque creo que es muy importante–, y todo eso sin grandes alardes, y en un fundido de humildad y de honestidad sencillamente ejemplar.

Antonio, déjame que te cuente algo, que me pasó hace unos meses, con motivo de la muerte –el pasado enero– del amigo Enrique de Melchor: nos juntamos unos cuantos amantes empedernidos de la música y de la canción para recordarle, y a mi se me ocurrió decir: «Se nos ha ido sí, y duele su ausencia; menos mal que todavía nos quedan grandes guitarristas como Antonio Toledo»... Y ¿sabes?... Éramos más treinta, y los treinta coincidimos, a coro, en una misma expresión: «¡Qué grande Antonio Toledo!... Y que nos dure muchos años»... Pues sí, claro que sí.

Antonio Toledo.

En un momento del concierto de ayer Antonio de Pinto invitó a cantar a otro de los integrantes de la que yo llamo la "generación maldita" y lo hizo Andrés Sudón, defensor incansable de la "canción de autor". que tanto y tan bueno está haciendo por ella en Madrid y Salamanca.

Andrés Sudón.

viernes, 30 de marzo de 2012

MARTIRIO IV - PUES SÍ... ¡CLARO QUE SÍ!... ¡LA IMAGINACIÓN AL PODER!

Mañana concluiré el recorrido que vengo haciendo sobre la personalidad y la obra de MARIBEL QUIÑONES (MARTIRIO) –recorrido extenso porque su trabajo y su calidad artística se lo merecen–, pero antes de llegar a esa conclusión hoy, en este "cuelgue", quiero resaltar y aplaudir una de las más hermosas cualidades de posee esta gran mujer, me refiero a la fuerza de su IMAGINACIÓN

Martirio ha sabido poner su imaginación al servicio de la libertad, de la sensibilidad, de la crítica, de la solidaridad, del amor, de la pasión y de todo aquello que la vida le iba deparando; una imaginación siempre puesta al servicio de la belleza, del arte, de la palabra cantada y de la música... Poderosa imaginación que hoy más que nunca se hace imprescindible, y que ella siempre ha reivindicado.

Un testimonio y una crónica concreta de la fuerza imaginativa de Martirio la encontramos en el libro –ya mencionado en anteriores "cuelgues"– "La vuelta a Martirio en 40 trajes" (Planeta, 1999); obra prologada por José Luis Sampedro e ilustrada por Bely C. Toscano.



Este libro, en el que Martirio realiza un recorrido en torno a su biografía, se articula en torno a los trajes dibujados, siguiendo la veterana y popular tradición del "recortable", por Bely C. Toscano; recortables que reproducen el ajuar de Martirio. Ajuar que como dice ella misma en la introducción del libro, constituye un «baúl de cotidianidad y mitos, de sueños y batallas, de pasado y presente que convoca al futuro» y que nos acompaña y puede servirnos para «vestir la imaginación».

Entre esos "recortables" de vestidos, peinetas, gafas, guantes, abanicos...; podemos encontrar en el libro los siguientes:


En torno a todo lo que atesora Martirio en el baúl de su imaginación, ya hace tiempo que ella, y las personas que le admiramos, acariciamos un proyecto que puede ser no solamente bello, sino mucho más: ¡alucinante!... Se trata de abrir ese bául y de montar una exposición en torno a todo su variado y apasionante ajuar, y, en general, a todo ese universo de imaginación y de libertad que ella ha creado... ¡Espero que algún día sea posible llevar a cabo este proyecto!... Para hacerlo realidad ya sabe Martirio que me tiene a su total disposición.

jueves, 29 de marzo de 2012

MARTIRIO III - "MUCHO CORAZÓN A FLOR DE PIEL"

Martirio.

Tras la publicación de su disco "Cristalitos machacaos" (1989), Martirio, manifestando en todo momento una total coherencia personal y artística, grabó su tercer álbum, "La bola de la vida del amor" (1991); un disco de búsqueda y de transición en el que Martirio decidió empezar a desprenderse de algunos matices del personaje que había creado y que había adquirido tanta popularidad, para empezar a mostrarse como ella era de verdad –y sigue siendo–: una  mujer tierna, sencilla, sensible, solidaria, generosa, amante de la música popular y, sobre todo, apasionadamente enamorada de la vida y del amor.

En aquel disco contó con la colaboración y le acompañaron, entre otros, músicos y compositores de la categoría de Kiko Veneno, Chico Ocaña, Javier Ruibal, Hilario Camacho, Ray Heredia, Vicente Amigo, Juan Cerro, Fran Rubio, Antonio Toledo o Tito Duarte

Portada del disco de Martirio: «La bola de la Vida del Amor» (1991)

 «Aquel disco fue una ofrenda –cuenta Martirio en su libro "La vuelta a Martirio en 40 trajes"–. Por eso en su portada, entregaba la bola como mi corazón. Me sentía feliz de ser mujer, de acariciar y dibujarme con la espuma de mi feminidad. Empezaba a descubrir la diosa interior que todas tenemos. Se me quitó el miedo a estar sola.

"La bola..." significó para mi el inicio de un viaje, una travesía hacia mi misma. [...] Había comenzado a escribir yo sola las canciones... [...] La  música que acompañaba a mi voz tenía también un espíritu de búsqueda. El amor que puso Webo en la producción del disco era el mismo que nos impregnaba a todos. En aquel tiempo nos había revolucionado el paisaje y el concepto musical del disco "Pasión", de Peter Gabriel. Y bajo esa influencia quisimos cambiar la orquesta tradicional que acompañaba las coplas por sonidos que permitieran viajar a la voz mandando postales desde las raíces de la tierra y la memoria, con la mirada de hoy»

«Echo de menos
la cama revuelta
ese zumo de naranjas 
y las revistas abiertas.
Y en el espejo
yo encuentro tu mirada
No hay besos en la ducha
ni pelos, ni nada.

Te echo de menos
para abrir la puerta
Hay que darle a las llaves
un montón de vueltas.
Y por las noches
buscando la postura
me encuentro telarañas
por las costuras.

Lo mismo te hecho de menos, 
lo mismo
que antes te echaba de más.
Porque si tú no te das cuenta de lo que vale 
El mundo es una tontería
si dejas que se escape 
lo que más quería.

Entre nosotros
un muro de metacrilato
no nos deja olernos 
ni manosearnos.
Y de tu cuerpo
se llena mi pensamiento
y un mar den sábanas
me ahogo en intentos».
("Echo de menos". Kiko Veneno / Chico Ocaña)

Portada del disco de Martirio: «He visto color» (1994)

En 1994, Maribel (Martirio) dio un paso más en la concreción de su identidad y de sus búsquedas personales y artísticas con la grabación del disco "He visto color", álbum compuesto por diez sevillanas a las que supo darle su propio tono y color. De aquel álbum habría que destacar tres novedades importantes: la intervención de su hijo Raúl Rodríguez, extraordinario guitarrista, que a partir de aquel momento se convertiría en uno de sus músicos imprescindibles; la definitiva simplificación formal y estética del personaje que representaba; y el hecho de que los textos de las canciones que integraron aquel disco fueron escritos por la propia Martirio; textos, por cierto de una hermosa sencillez, en los que navega con naturalidad entre el humor, la ironía y la ternura.

«En un barquito de oro
voy a llevarte
por el río arriba
para raptarte.
Y que al oler las flores
de la ribera
te acuerdes de mi cuerpo
sin que lo veas.
Tú no, tú no te escapes
arena del desierto,
tú no te escapes
eres oro en mis dedos
joya de nadie.

Como a un templo yo quiero
desbaratarte
coger piedra por piedra
y trasplantarte
y levantarnos juntos en una isla
en donde el viento beba de tu marisma.
Tú no, tú no te escapes
arena del desierto,
tú no te escapes
eres oro en mis dedos
joya de nadie».
("Tú no te escapes")

A partir de la edición del disco "He visto color", Martirio emprendió lo que podría calificarse como el definitivo arranque de la grandísima compositora e intérprete en que ha llegado a convertirse –una de las más grandes de nuestro universo musical–, arranque que inicialmente se concretó en tres discos sencillamente extraordinarios –auténticos discos de referencia–: "Coplas de madrugá" (1997) –disco-libro grabado con la colaboración de Chano Domínguez–, "Flor de piel" (1999) –en el que incorporó boleros y tangos que desde siempre le gustaron y le conmovieron–, y "Mucho corazón" (2001) –obra igualmente dedicada a canciones clásicas latinoamericanas a las que Martirio supo imprimirles el color y la "jondura" del flamenco,  motivo por el que fue nominado en los premios Grammy Latinos como mejor álbum flamenco de 2002.


Respecto a los tres discos anteriores, Mingus B. Formentor, crítico musical del diario La Vanguardia, publicó un artículo titulado "La reina Martirio" (2-II-2002), del que, continuación, me permito reproducir algunas de las afirmaciones en él formuladas, que comparto plenamente:

«Su trilogía discográfica, que acaba de cerrarse con la publicación de "Mucho corazón", es digna de figurar en la misma cima de las mejores antologías universales de la música del siglo XX. Tengo para mí, y sin el menor asomo de dudas al respecto, que estamos ante la más trascendental y subyugante estrella femenina de la canción popular española del último cuarto de siglo. Doña Maribel Quiñones de León merece, del derecho y del revés, tratamiento de realeza, y eso se lo dice, con el corazón en la boca, un republicano federtal de toda la vida [...]. La reina Martirio anda "sembrá" por la vida y el arte [...]. Estamos ante una verdadera "top model" del espíritu, una emperadora del bien amar y el mágico cantar».

Martirio.

miércoles, 28 de marzo de 2012

CANTANDO LAS CUARENTA - UNA MERECIDA HUELGA GENERAL

Pintada de la Huelga General, en la calle Castelló de Madrid. / SAMUEL SÁNCHEZ
(Imagen tomada del diario EL PAIS)

Ha sido convocada una "huelga general" contra la Reforma Laboral aprobada por el gobierno del señor Rajoy; por supuesto, por mi parte, respeto profundamente la actitud que pueda adoptar frente a ella cada ciudadano y ciudadana; sin embargo, pensando en esta huelga y en los derechos humanos –en particular, en las derechos básicos de los trabajadores– me ha venido a la memoria el poema titulado "La huelga" escrito por Pablo Neruda en su obra "Canto General"; poema que voy a copiar seguidamente manifestando con ello mi solidaridad con los hombres y con las mujeres que, en conciencia, decidan secundarla:

«Extraña era la fábrica inactiva.
Un silencio en la planta, una distancia
entre máquina y hombre, como un hilo
cortado entre planetas, un vacío
de las manos del hombre que consumen
el tiempo construyendo, y las desnudas
estancias sin trabajo y sin sonido.
Cuando el hombre dejó las madrigueras
de la turbina, cuando desprendió
los brazos de la hoguera y decayeron
las entrañas del horno, cuando sacó los ojos
de la rueda y la luz vertiginosa
se detuvo en su círculo invisible,
de todos los poderes poderosos,
de los círculos puros de potencia,
de la energía sobrecogedora,
quedó un montón de inútiles aceros
y en las salas sin hombre, el aire viudo,
el solitario aroma del aceite.

Nada existía sin aquel fragmento
golpeado, sin Ramírez,
sin el hombre de ropa desgarrada.
Allí estaba la piel de los motores,
acumulada en muerto poderío,
como negros cetáceos en el fondo
pestilente de un mar sin oleaje,
o montañas hundidas de repente
bajo la soledad de los planetas».

Este poema fue musicalizado y cantado por LUIS PASTOR en su primer LP "Fidelidad" (1975) con el título de "Extraña era la fábrica"; posteriormente en el año 2000 volvió a grabarlo –ya titulado como "La huelga"–, en su disco "Piedra de sol".

Primer LP de Luis Pastor: "Fidelidad" (1975)

MANUEL CUESTA, ¡GRACIAS!

Hoy voy a hacer un paréntesis en los "cuelgues" que vengo dedicándole a Martirio –estoy seguro de que ella va a comprenderme– para dedicarle uno muy especial a MANUEL CUESTA, a su banda, y a todo lo que aconteció anoche en el concierto que nos ofreció en la sala Galileo de Madrid; concierto de despedida momentánea porque con él Manuel pone fin a la etapa de su aventura artística vivida al abrazo de su disco "La vida secreta de Peter Parker", e inicia un periodo de creación del que surgirá un nuevo disco todavía imprevisible.

A este cuelgue quiero darle un tono muy especial de "agradecimiento" por los motivos que seguidamente explicaré y que, en realidad, se resumen en uno: anoche, una vez más, la música me salvó de un nuevo "naufragio" personal; anoche Manuel Cuesta y su banda –y todo lo que nos ofreció y me permitió vivir en su concierto– retroalimentaron mi esperanza que a lo largo de estos últimos días la he tenido un poquito "tocada".

¡Gracias por tanto, en primer lugar, a Manuel Cuesta, a Jordi Pinyol, a Albert Anguela, a Carlos Expósito y a Adán Latonda!

Manuel Cuesta.

Hay días en los que te tienta la rendición; en que te dan ganas de abandonar los sueños, las utopías y las pasiones, y dedicarte, como diría mi buen amigo Carlos Cano, a sentarte tranquilamente en la orilla, y a "ver los barcos pasar". Son días en los que te acosa la soledad, el cansancio y la desesperanza, y en los que, si no hay alguien, o algo, que te salve, es muy probable que se te vayan muchos y muy hermosos proyectos al "carajo".

Uno de esos días especialmente raros –arrastrado de días anteriores– lo tuve yo ayer. No voy a entrar en detalles...; lo cierto es que como consecuencia de ello ayer tuve la tentación de abandonar, entre otros, el proyecto de un nuevo libro que me he propuesto escribir –lo sueño como un "libro-concierto"– y que se encuentra en plena fase iniciática.

Pues bien, el final del día de ayer –día raro, raro– lo pasé en la Sala Galileo participando como espectador del concierto de Manuel Cuesta, y, como antes decía, ¡menos mal!, porque lo que allí pude vivir y experimentar –a fin de cuentas, música, canción y amistad en estado puro– me salvo del "naufragio"...; bueno..., música y generosidad, porque como anoche mismo comentamos Rodolfo Serrano y yo, en varios momentos, Manuel es un ser humano que desborda generosidad.

A la hora de entonar mis gratitudes por lo de anoche voy a limitarme a dar unas cuantas pinceladas de aquellos momentos del concierto que me resultaron más hermosos e impactantes:

Quizá el primero, el homenaje que le rindió Manuel Cuesta al grandísimo Pablo Guerrero, que ahora cumple el cuarenta aniversario de su canción "A cántaros"; Manuel, acompañado al piano con apasionamiento por Adán Latonda, nos ofreció una increíble y enternecedora versión de la canción "Hoy que te amo". (Fue un momento en que me fue imposible contener las lágrimas).


Otros momentos que me impactaron anoche en el concierto de Manuel, fueron las colaboraciones de amigos como Pablo Sciuto –músico y trabajador incansanble al que quiero mucho–, Garrett Wall –como siempre formidable y delirante– y Manu Clavijo que recién llegado de Galicia con su violín se nos ha "colao" en el corazón con una calidad extraordinaria. (Por cierto, Manu tiene grabado un disco sobre poemas de Lois Pereiro que pronto comentaré).

Momentazo bellísimo y liberador también la interpretación de la canción "Tu risa en la Alameda"Manuel sabe que es mi preferida... ¡como me pone afectiva e ideológicamente esta canción!–. En esta ocasión la interpretó a dúo con el cantautor argentino EMILIANO DEL RIO, que fue la gran sorpresa de la noche.

Emiliano del Río.

Emiliano del Rio, es un cantautor argentino, recién llegado a nuestro país para pasar un mes entre nosotros y presentarnos su trabajo; de él voy a hablar mucho en los próximos días, ¡os lo aseguro!... Cuando anoche le escuché cantar sentí como se me revolucionaban hasta las entrañas....; Emiliano es un "cantautor" puro, aunténtico, comprometido, muy buen músico e intérprete con mucha fuerza y convicción... Escuchándole pensaba: «Pero Fernando, ¿estás loco? ¿como vas a dejar de seguir escribiendo sobre la "canción de autor" si ahora sigue en todo el mundo más viva que nunca?».


Por último, y para concluir este "cuelgue", deseo enumerar otros encuentros muy gratificantes vividos anoche en Galileo; encuentros con Rodolfo Serrano –al que antes ya citaba–, con Joaquín Pérez Azaústre, con Daniel Montes (Danieme) –que al final subió al escenario para cantar con Manuel– y con Alberto Ballesteros, a quien no conocía y que hoy ya me tiene "colgao" a su «Teatro Chino».

En fin, por todo eso, y por mucho más, hoy quiero darle las gracias a todas las personas mencionadas y, en particular, a MANUEL CUESTA... ¡Gracias Manuel!... aparte de admirarte mucho, sabes que te quiero más.

Y después de todo esto... ¡de naufragio nada, de nada!... Por mi parte ya pueden irse preparando, voy a seguir, dale que dale, con la "canción de autor", con el Centro de Documentación soñado, y ahora con ese nuevo "libro-concierto" que ya tengo entre manos.

martes, 27 de marzo de 2012

MARTIRIO II - UNA NUEVA DIMENSIÓN DE LA "CANCIÓN DE AUTOR" EN ANDALUCÍA

Martirio.

El primer "cuelgue" que le dedicaba ayer a MARTIRIO podría haber concluido con estas palabras de Héctor Marquez tomadas de su biografía: «Entonces Maribel, como si fuese una superheroína, sacó de su magín un personaje, Martirio, una suerte de tonadillera posmoderna ataviada de vestidos conceptuales e imposibles, peinetas delirantes y hermosísimas y unas sempiternas gafas oscuras que servían tanto de antifaz para ocultar su identidad civil, como de elemento glamouroso».

Ella misma refiriéndose a aquellos inicios profesionales y artísticos decía: «Martirio simboliza el futuro, la esperanza, un personaje abierto sin prejuicios, que busca y quiere comunicar, mientras vive por la pasión y el amor. Es un personaje que me permite sacar ese otro yo capaz de hacer cosas más fuertes que la simple Maribel Quiñones.[...] Es un personaje que ha evolucionado. Al principio era muy impresionista[...]. Lo que quería transmitir era una mujer libre, sin ataduras, desenganchada del sufrimiento. Una mujer puente entre la generación de nuestras madres y la de ahora».

Puente que ella, mejor que nadie, supo tender –por ejemplo, en los años de la famosa movida madrileña– entre la auténtica música del Sur y el alma y el sentimiento de muchos jóvenes –y no tan jóvenes– de los ochenta que en aquel momento, desconocían –y despreciaban por ello– la cultura musical andaluza; puente por el que circuló, y sigue circulando, la copla, renovada y dignificada en su voz y en su sugerente y provocativa presencia.



La primera aparición de Maribel Quiñones como Martirio tuvo lugar en la Plaza de San Andrés, en Sevilla, e 8 de marzo de 1984; presentación que ella recuerda y narra en su libro titulado "La vuelta a Martirio en 40 trajes":

«Canté "Estoy mala" arropada por la guitarra de Kiko Veneno y la percusión de Manuel Salado».

«Son las ocho menos cuarto
me tengo que levantar
lavar y vestir a los niños
y preparar las tostás
¡Qué a gusto me quedaba en la cama todo el día
otra vez el mismo rollo
todos los días lo mismo, ¡qué fatiga! 

Y es que no puedo con mi cuerpo,
no tengo ganas de na
necesito una pastilla para ponerme a funcionar.

Y es que estoy mala, muy mala,
mala de acostarme,
y es que estoy mala, muy mala
mala, mala, mala de acostarme.

Lo saben todas mis vecinas
por las paredes se enteran
que me acuesto con mi Manolo
pero los muelles no suenan
¡Ay!, pero los muelles del somier no suenan.

Y es lo que le digo a él
y no se quiere enterar
que estando mala, estando mala
no se tiene cuerpo pa na».

«Iba con una peineta enorme, gafas negras y un mantón de manila. Recuerdo el miedo y la excitación, el vértigo. Aquello era nuevo, un territorio inexplorado, resbaladizo y contundente. El personaje y su lenguaje habían salido de nuestra manera de ver las cosas entonces, pero venía con la mochila llena de referencias anteriores e interiores. Más tarde, comprendí que el efecto inmediato de aproximación colectiva que provocó aquel personaje sincrético que aunaba muchas tendencias y referencias estéticas, sociológicas y musicales se producía en un momento en que había un hueco que llenar y me tocó la misión de encarnarlo. Aquella noche, Martirio se estaba abriendo paso a través de mí [...]. Con Martirio desarrollé un campo de creatividad que se convirtió en mi carrera y en mi objetivo para crecer como persona».

Cubierta del maxi-single editado por Martirio en 1988.
Cubierta de Aurelio Díaz Trillo "Buly".


Tras la grabación de su primer disco "Estoy mala" del que hablábamos ayer, Martirio grabó un segundo disco al que tituló "Cristalitos machacaos" (CBS, 1988). Disco del que extrajo un maxi-single, ilustrado por Aurelio Díaz Trillo "Buly", que contenía tres canciones: "La perla", "La otra casa" y "Sevillanas de los bloques". En aquella ocasión, Martirio contó con grandes colaboraciones como las de Pata Negra, Javier Ruibal, Isidoro Sanlúcar o Vicente Amigo.

«En ese segundo disco –cuenta Martirio–, que había despertado muchas expectativas, tomé la actitud de defender mi criterio y mi idea de la evolución artística que debía seguir mi personaje. Era la hora de la verdad. Por eso empuñé el abanico y aparecí con una imagen mucho más retadora. Yo era el torero, el toro y el picador, y, al mismo tiempo, formaba parte insólita del respetable».



«Lo que empezó siendo un juego se había convertido en mi carrera. Y en la de otros. La responsabilidad no era ya solamente mía. Trabajaba con más de veinte personas. [...] Y allí estaba ella, ¡magnífica! ¡maravillosa! ¡irresistiblemente atractiva!...; un ser humano tierno, sensible, libre,  y preciosamente descarado; una persona de la que resulta imposible dejar de enamorarse...; y además una mujer muy bella, con uno ojos y una mirada impresionantes... MARTIRIO «un altavoz –como ella misma afirma– para que MARIBEL expresara lo que sentía»...

lunes, 26 de marzo de 2012

MARTIRIO I - INTRODUCCIÓN: UNA DE LAS MÁS ALUCINANTES Y HERMOSAS ENCARNACIONES DEL "GENIO ANDALUZ"

Permitidme que hoy inicie este "cuelgue" dándole voz a un sentimiento que me domina y que siento la necesidad de verbalizar: «En el amanecer de este nuevo lunes de primavera, me siento inmensamente feliz y orgulloso de ser andaluz».

Este sentimiento –¡os lo aseguro!– en ningún caso es separatista o excluyente, ni se fundamenta en ningún motivo o justificación política –como podrían ser, por ejemplo, los resultados de las elecciones de ayer–, ¡no!...; yo desde hace ya bastante tiempo que no creo en los "nacionalismos" –amo mi condición de ciudadano del mundo–, y cada día que pasa me siento mas alejado de los "trapicheos"y de la "farsa" que protagonizan los políticos sean del signo que sean. (¡Que le vamos a hacer!, a mi, en este momento de mi vida, solamente me queda la misma fe que al poeta Blas de Otero:  «Creo en el hombre. He visto  / espaldas astilladas a trallazos,  / almas cegadas avanzando a brincos  / (españas a caballo del dolor y del hambre). / Y he creído»). 

En realidad hoy, en este nuevo lunes de primavera, me vuelvo a sentir feliz y orgulloso de ser andaluz porque me siento parte de un pueblo poseedor de un "genio" –de una "genialidad"– que ya profetizaba Blas Infante, allá por el año 1914, en su libro "El ideal andaluz"... genio optimista y apasionado; imaginativo y alegre; generoso, grave y vehemente; que siente la vida como un torrente de libertad.

Pues bien, ese orgullo de sentirme sureño quiero concretarlo, a lo largo de todo esta semana, tomando como referencia a una mujer a la que admiro profundamente, y que ha sido y sigue siendo para mí una de las encarnaciones más bellas y más alucinantes del "genio andaluz" en los últimos años; me refiero a Maribel Quiñones (MARTIRIO).

Martirio.

Maribel –nacida en Huelva, en 1954–, desde muy pequeña, vivió una relación abierta y apasionada con la música y con la canción, en sus múltiples y variadas manifestaciones.

«En mi casa –recuerda– siempre estuvo presente, mi madre canta muy bien, y mis padres eran muy aficionados a la música, el teatro, la radio, el cine... Había mucha sensibilidad artístic.

Recuerdo que cantaba siempre, desde pequeña. Con quince años mi padre, a instancias mías y como buen aficionado al flamenco, me puso un profesor de guitarra que se llamaba el maestro Rofa, en Huelva, y me enseñó a conocer todos los palos del flamenco. A partir de ahí mis maestros han sido los que yo elegí de forma autodidacta. [...] 

Tengo influencias desde Lole y Manuel a Atahualpa, de Chavela a Fernanda y Bernarda, de Los Montoya a Edith Piaf, María del Mar, Amalia Rodrigues, de Leonard Cohen a Enrique Morente, de Soledad Bravo a Marta Valdés, de Compay a Camarón, de Pata Negra a Mina, de Javier Ruibal a Gema y Pabel, de Kiko Veneno a Billie Holiday, de Marife a Cassandra Wilson...De Battiato a Paolo Conte... Música, música, música y letra... mi alimento.

Martirio.
Me gustaban el pop y el rock; el que se hacía aquí y el que venía de Inglaterra y Estados Unidos; la música romántica italiana; me encantaba el soul. [...]

Mi relación con el jazz viene de primeras de la mano del cine, que es donde lo descubro. Luego empiezo a escuchar a Billie Holliday, Sarah Vaughan, Ella Fitzgerald, Louis Armstrong... Y ya después, oyendo y aficionándome mucho más, descubro que no hay mejor música para distinguir el valor y el significado de cada instrumento y para que cada solista tenga su sitio y su tiempo de creación y expresión con el apoyo de todos los demás. Escuela de voz, ritmo y compás».

Con todas esas influencias –y sobre todo con la enorme pasión que ella pone en todo cuanto emprende–, en 1981, Maribel se incorporó al grupo Jarcha, con el que grabó el disco titulado "A la memoria de Federico García Lorca", sin duda uno de los mejores discos del grupo en el que incorporaron poemas cantados como "Las morillas de Jaén", "Nocturno en la ventana", "Llanto de Ignacio Sánchez Mejías", "La guitarra" o la "Casida de las palomas oscuras".

Martirio fotografiada en la exposición «...Y la palabra se hizo música»
Aparece delante del cuadro correspondiente al disco de Jarcha
«A la memoria de Federico García Lorca»

Tras aquella primera experiencia musical, cantando y actuando con el grupo Jarcha, Maribel tuvo un feliz encuentro con Kiko Veneno que fue importantísimo y definitivo en su vida profesional.

Incorporada, en 1985, al grupo que lideraba Kiko e influenciada, sin duda, por ese otro "genio" de la cultura andaluza, surgió la idea y el proyecto más original y creativo que se produjo en aquel momento en el marco de la música y de la canción popular andaluza, fue el nacimiento de un personaje, misterioso y de entrañable humanidad, al que decidieron darle el nombre de MARTIRIO; personaje síntesis-delirante de la tradición y de la modernidad, que tras una aparente y bellísima excentricidad –descaradamente provocada– asumió en aquel momento una doble función social y cultural.

En primer lugar, Martirio supuso la reivindicación de la libertad y del derecho a la igualdad por parte de las mujeres; reivindicación realizada asumiendo y dándoles voz a los sentimientos reales de las mujeres sencillas y cotidianas que, víctimas del machismo y de la represión, decidieron rebelarse sin dejar de ser ellas mismas, es decir, sin renunciar a sus formas de expresión y a su identidad femenina.

Por otra parte, la aparición de Martirio fue, también una original y valiosa contribución a la recuperación de la belleza y del valor poético, musical y crítico de la auténtica copla andaluza; contribución desarrollada, por una parte, a través de su magnífica interpretación de coplas clásicas –como pude ser, por ejemplo, "Yo soy esa", de Quintero, León y Quiroga–, y, por otra parte, con la creación de nuevas coplas, construidas desde la más rabiosa actualidad; coplas como "Soy virgen" o "Méteme goles", compuestas en colaboración con Kiko Veneno, e integradas en su primer LP: "Estoy mala" (Nuevos Medios, 1986).
Cubierta del disco «Estoy mala» (1986).

... Y mañana más... ¡mucho más!... porque el trabajo y la obra de Martirio es, ha sido y seguro que seguirá siendo como ella, como su "genio"... "HERMOSO Y ALUCINANTE",

sábado, 24 de marzo de 2012

MARINA ROSSELL CANTA A MOUSTAKI... O EL FLUIR DE LA BELLEZA MULTIPLICADA

Próximamente, en muy pocos días, publicaré varios "cuelgues" dedicados a bellísimo disco que ha grabado y editado MARINA ROSSEL cantando en catalán, y rindiéndole su personal e íntimo homenaje, a GEOGES MOUSTAKI.


Hoy solamente quiero adelantar tres noticias relacionadas con ese disco:

La primera, es que acaba de recibir el premio de la crítica, de la revista ENDERROK, a la mejor producción del año.

La segunda, felicitar a Marina porque en este momento ya ha alcanzado los 22.000 discos vendidos, lo que, en los tiempos que corren, supone un éxito extraordinario. Éxito merecido porque, sin lugar a dudas, Marina es una de nuestras mejores y mas sensibles cantantes populares. 

Y la tercera noticia es anunciar que el próximo día 19 de abril, Marina presentará su nuevo disco en el Palau de la Música de Barcelona; espectáculo que promete ser, sencillamente, "espectacular".

PEQUEÑO CANTIJUEGO CON "FOTO CON HISTORIA"

Hace un momento he recibido este precioso regalo fotográfico; me lo ha mandado Marina Rossell, a la que quiero y admiro con toda mi alma. 

Aunque ya he anunciado que mañana colgaré un gran "cantijuego" sobre las ESTRELLAS, propongo que juguemos ahora un ratito a identificar quienes son estos seis personajes... ¡No es demasiado difícil!


La fotografía es de Juan Miguel Morales y esta tomada en 1996.

Para jugar ya sabéis lo que hay que hacer: escribir las indentificaciones en el aparado de "comentarios".

TOTOYO MILLARES Y LA LEYENDA DEL "TIMPLE"

Totoyo Millares

TOTOYO MILLARES es en la actualidad uno de los más grandes músicos canarios. Músico absolutamente entregado a la recuperación y a la actualización de la auténtica identidad musical de las Islas a través de la reivindicación del "timple" como su instrumento más  característico. «El timple –afirma Totoyoes el alma del pueblo canario, es el instrumento más representativo de las Islas, y es el que nos da las señas de identidad de los canarios. Ahora ya tiene una categoría muy significativa, aunque podría tener más, y se toca hasta con orquesta».

Totoyo, hijo de una familia de artistas y creadores inolvidables –como sus hermanos los pintores Manuel y Eduardo y los poetas Agustín y José María–, desde muy pequeño –desde que tenía cinco años– prendió sus manos al "timple" convirtiéndolo en fiel compañero de inspiración, de creación, de reivindicación cultural, de medio para la creación de belleza, e incluso de recurso para la enseñanza... Y así durante setenta años... «Nací casi con el timple –comenta Totoyo–;  a los cinco años lo descubrí, y me lo tenían que quitar de las manos».

Jose Antonio Ramos –alumno de Totoyo, y amigo íntimo y entrañable que perdimos inesperadamente en junio de 2008– afirmaba que «Totoyo es capaz de hacerlo todo con el timple, rock, folclore, lo que hubiera querido», palabras de profunda admiración que José Antonio ratificó con la grabación del disco titulado "Las manos del maestro. Tributo de Gran Canaria a Totoyo Millares" (Irina Records, 2006)

CD: «Las manos del maestro. Tributo de Gran Canaria a Totoyo Millares».
Bellísimo disco en el que José Antonio toca el timple junto al
gran maestro, acompañados de músicos como Andreas Prittwitz,
Carlos Oramas, José Carlos Machado, Víctor Andelean,
Dragos Balan
y Dominique Deguinnes.

Pues bien, sobre este gran hombre, y extraordinario músico a la vez –fundador, por ejemplo del grupo canario Los Gofiones o de la Orquesta Canaria de Timple– se acaba de escribir y presentar un libro-disco imprescindible para conocer la cultura musical canaria y para gozar plenamente con ella; este libro se titula "Totoyo Millares. La leyenda del timple" (Fundación Autor, 2012), ha sido escrito y dirigido por Manuel González Ortega –líder de Mestisay– y recoge, entre otros tesoros sonoros, el testimonio de un concierto homenaje grabado el pasado 30 de diciembre en la Sala Sinfónica del Auditorio Alfredo Kraus de Las Palmas.



Por último, para conclui este "cuelgue" con aires canarios, aparte de recomendar la adquisición, la lectura y el disfrute del libro dedicado al maestro Totoyo, quiero evocar también la presencia de dos de sus hermanos idos a los que me unió una buena amistad.

En primer lugar, evocar al extraordinario pintor Manuel Millares, fallecido en 1972, y hacerlo a través de la arpillera que creó para ilustrar la cubierta de la "Misa Sabandeña", del grupo "Los Sabandeños".

Y, en segundo lugar, evocar también al poeta Agustín Millares, fallecido en 1989; en su caso recordando su gran poema "Yo poeta declaro" que fué musicalizado por Juan Carlos Senante en 1976, y que lo incorporaron en sus primeros discos, en forma de canción, tanto Senante –en el LP "Entre amigos"–, como el grupo Taburiente, en "Nuevo cauce".

«Yo poeta declaro que escribir poesía 
es decir el estado verdadero del hombre 
es cantar la verdad es llamar por su nombre 
al demonio que ejerce la maldad noche y día. 

El poeta es el grito que libera la tierra 
la primera montaña que divisa la aurora 
la campana que toca la canción de la hora 
el primer corazón que lastima la guerra. 

Colocado en vanguadria sin que nunca desate 
su unidad con los pueblos su visión del conjunto 
el poeta es el hombre que primero está a punto 
para hacerse con bríos a la mar del combate. 

El poeta es el pueblo que a morir se resiste 
en la súbita noche donde todo se olvida. 
Donde no hay libertad no hay poeta con vida. 
Ningún pájaro vuela donde el aire no existe. 

Yo poeta declaro que la cólera es una 
cuando hay algo que atenta contra el sol que nos guía. 
Languidece el poeta si la tierra se enfría 
cuando no hay corazón ni justicia ninguna. 

Yo poeta declaro que en el duro camino 
del tiempo en el poeta se halla siempre un hermano. 
Yo poeta declaro que el poeta es humano 
aunque a veces nos haga presentir lo divino». 



Y volviendo sobre Totoyo Millares, como broche final, una fotografía cargada de historia:

Jorge Cafrune y Totoyo Millares, uno vestido de gaucho y el otro de gofión,
se retratan instantes antes de grabar el programa ‘Tenderete’ (TVE-Canarias), pero…
en pleno franquismo, no permitieron salir a Totoyo ante las cámaras
con este traje por “subversivo” y el timplista se negó a participar en el programa.
(Foto de archivo de Yuri Millares).

viernes, 23 de marzo de 2012

¡MALDITAS GUERRAS! 100 + 100 + 45!

El pasado miércoles el diario EL PAÍS publicaba la siguiente información:

La inversión en Defensa vuelve a crecer, 
frente al recorte en obra civil
El gastos en infraestructuras y equipo Militar subió un 2,5% en 2011,
mientras en los otros ministerios caía el 26%

Esta lamentable información me trajo a la memoria estas tiras cómicas publicadas en la revista EL JUEVES en diciembre de 2011:



De todas las CRISIS de las CRISIS, la imprescindible, la que yo más deseo, la que ha de llegar cuanto antes, es la crisis del militarismo y de las armas.

De todas las CONGELACIONES de las CONGELACIONES, la imprescindible, la que yo más deseo, la que ha de llegar cuanto antes, es la congelación de la inversión militar, y no solo la congelación, sino la anulación absoluta de dichas inversiones.

Y mientras eso no se haga realidad, pues aquí sigo, aquí seguimos gritando:

¡¡¡¡¡MALDITAS ARMAS!!!!!
¡¡¡¡¡MALDITAS GUERRAS!!!!!

jueves, 22 de marzo de 2012

«AMPARO SANCHEZ»...ESTO NO ES UN "CUELGUE", HOY ES UN "SUSPIRO"

Amparo Sánchez.

Anoche asistí al concierto que nos ofreció AMPARO SÁNCHEZ en el Café de La Palma de Madrid; fue un acontecimiento musical difícilmente descriptible y nada fácil de clasificar; fue sencillamente una explosión de buena música –de las que generan la "paz" verdadera–; y, a la vez, un auténtico derroche de sensibilidad y de "luces del alma" que Amparo proyecta con todo su cuerpo, pero sobre todo con su palabra y con el brillo limpio y bello de su mirada. 

Fue uno de esos conciertos en los que al final no te dan ganas de decir nada, cualquier palabra se hace incapaz de expresar lo que has sentido; no encuentras la palabra justa y oportuna para describir tanta belleza, tantos sentimientos y tanta sensibilidades juntas y tan "apretaditas" en unas canciones... Al final, como dice Aute, solamente te "queda la música"; la música prendida en lo mas hondo de tu intimidad, y ese regusto suave de que sientes y, porque sientes, vives y eres feliz... ¡Queda la música!

Y de la música que pudimos disfrutar anoche, en el Café de La Palma, fue también responsable –junto a Amparo– un músico cubano extraordinario: José Alberto Varona... ¡impresionante él, e impresionantes los latidos, los lamentos, las lágrimas, las soledades y las pasiones que supo extraerle a su trompeta!


José Alberto Varona.

Y dicho todo lo anterior yo debería escribir ahora un "cuelgue" clásico, más descriptivo del concierto de Amparo; pero no, confieso que hoy no puedo hacerlo. Desde que anoche salí del Café de La Palma vengo pensando cómo plantearlo, y al final he tomado una decisión: tengo muy claro lo que puedo y siento ganas de hace en este momento... No es un "cuelgue", hoy quiero dejar aquí "un suspiro", mis propios suspiros.

Amparo y José Alberto anoche consiguieron provocarme el mecanismo sencillo y cotidiano de lo que es "suspirar": aspiré intensamente la belleza y la luz –con sus claros y sus sombras– que generosamente me regalaron; limpié en mi corazón algunas de mis telarañas sentimentales y de mis desesperanzas; y después realicé una espiración profunda que, en algún momento acompañada de una lágrima, me hizo sentirme liberado... Suspiros liberadores que anoche convirtieron las canciones de Amparo Sánchez en compañeras de viaje de las que nunca voy a poderme desprender.


Corazón, ternura, La Habana, el bolero, melancolía, frontera, raiz, AMPARO...; latido, solidaridad, emoción, un son cubano, una ranchera, color, Chiapas, libertad, AMPARO...; raiz latina, amor y desamor, belleza, nostalgia, «sé que no sé», AMPARO...; «miedos en la noche», «luces en mis días», fuego, llamas encendidas, «la esperanza en un cajón», «el beso de un primer amor», «los hijos de mi vientre», AMPARO...; respirar, «mujeres sin miedo», «aquí estoy», «somos viento», caricia, mirada, luz, bailar un bembé, siempre, ven, AMPARO...; perdón, calma, nada es eterno, «te huelo, te sueño, te extraño, te llamo», AMPARO...; suspiros, suspiro, suspiros...

«Tú eres mi amor desde siempre, 
antes de verte ya te amaba. 
Sin saberlo yo, sin quererlo tú, 
se encontraron nuestras miradas y desde entonces, 
y desde siempre tu eres mi amor. 
Dicen que no podemos, dicen que no debemos, 
que sabe la gente. 
Nos amamos por derecho, 
quiero besarte en los labios hasta que venga la muerte. 
Solo quiero darte todo, pídeme y yo abandono. 
Esta es mi declaración. 
Tú eres mi amor desde siempre, 
antes de verte ya te amaba. 
Sin saberlo yo, sin quererlo tú, 
se encontraron nuestras miradas y desde entonces, 
y desde siempre tu eres mi amor».
("Desde siempre")



Y, finalmente, un último suspiro: Amparo Sánchez, que de música y de canción es sabia y sensible, en su recital de ayer le pidió a Muerdo (Pascual Cantero) que le acompañara; primero introduciendo el concierto y luego interpretando juntos varias canciones...; fue otro momento mágico de la noche...; y yo me sentí inmensamente feliz; siempre lo he dicho, Pascual tiene por delante un alto vuelo que nadie va a poder quebrar porque ama la canción apasionadamente y porque desde su arrancada musical, hace muy pocos meses, la calidad le persigue y le atrapa... El concierto de ayer con Amparo y con José Alberto Varona fue, sin duda, un auténtico pasaporte de éxito para el viaje que Pascual va a emprender a Cuba a primeros de abril... ¡Hermoso mes para crer y modelar esperanzas!


Amparo Sánchez y Muerdo (Pascual Cantero).