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sábado, 29 de marzo de 2014

DE CÓMO LA PALABRA, LA MÚSICA Y LA IMAGEN SE HERMANAN EN UN LEGUAJE COMÚN

Como suelo repetir con bastante frecuencia, una de mis convicciones más claras es la necesidad de que se abran, de par en par, las puertas y las ventanas de los Centros Educativos a la música y a la canción, o sea, que la música y la canción formen parte importante –yo diría que consustancial– del lenguaje y de la relación educativa.

Con ese motivo en el año 1980 escribí un libro al que llamé "MÚSICA, CANCIÓN Y PEDAGOGÍA" en que tuve el inmenso placer de contar con la colaboración del grandísimo pedagogo brasileño PAULO FREIRE.

Con Paulo Freire. Acabábamos de presentar el libro
"Música, canción y pedagogía".

En aquel libro recogí y conté toda una serie de experiencias prácticas que yo había programado y vivido en la escuela, con niños y niñas de diferentes edades, en torno a la utilización de la música y de la canción como lenguajes educativos.

Entre aquellas experiencias trabajé muy especialmente la relación que puede establecerse entre la música, la canción y la expresión plástica. Experiencias todas ellas planteadas con un objetivo esencial: "Escuchar relajados una música o una canción, dejarse penetrar por ella, darle vuelo libre a la imaginación, descubrir lo que nos hacen sentir, o lo que nos sugiere y ¡pintarlo!, es decir, expresarlo plásticamente".

Hoy me apetece compartir con todos vosotros y vosotras algunos ejemplos de aquella experiencias:

• El primero es de una actividad realizada con niños y niñas de 8 años. La música que trabajamos en aquella ocasión fueron los temas "Aquarium" y "El cisne", de la obra "El carnaval de los animales", de Camille Saint-Saëns.

El tema "Aquarium" puede escucharse en el siguiente enlace de "goear":

El tema "El cisne" puede escucharse en este otro enlace de "goear":

Seguidamente podéis observar y leer lo que dibujaron y expresaron oralmente dos de aquellos niños –concretamente, dos niñas– a partir de la audición relajada de los temas musicales propuestos. Fue lo que sintieron e imaginaron durante la audición El primer dibujo corresponde al tema "Aquarium" y el segundo al tema "El cisne".


Dibujo de la izquierda: "Era una sirena feliz que tocaba su arpa en el mar. Un día se acercó a ella un pescador y la sirena al verle se puso muy triste. El pescador echó su red, pescó a la sirena, le quitó su arpa y se puso a tocarla. Mientras la sirena no dejaba de llorar".

Dibujo de la derecha: "Un niño tocaba su guitarra en el campo, se había quitado sus zapatos para estar más cómodo. Los pájaros contentos volaban a su alrededor. De pronto apareció una niña que andaba recogiendo flores sobre su falda, oyó la música y se fue junto al niño. Luego el niño se puso sus zapatos, la niña dejó caer las flores al suelo y se fueron a pasear cantando juntos˝.

• El segundo ejemplo que me apetece mostraros fue una experiencia que realicé hace años en la escuela con alumnos y alumnas de 13 y 14 años. Recuerdo que fue impresionante.

Partimos de la audición relajada del tema instrumental "La terra és plana" interpretado por el grupo catalán SEXTA SÓNICA. Tema que os propongo escuchar en el siguiente vídeo:


Propuse a los chicos y a las chicas que escucharan la música relajados e intentando descubrir lo que les hacía sentir, o lo que sensitivamente les sugería. Seguidamente, tras poner en común sus sentimientos y sus percepciones, les invité a crear una secuencia narrativa que expresara de alguna forma lo que la música del grupo Secta Sónica le había sugerido; secuencia narrativa que desarrollaron a través de una serie de dibujos que fueron convertidos en diapositivas. Finalmente, ya con la diapositivas disponibles, volvimos a escuchar la música proyectando dichas diapositivas y dando origen a un magnífico montaje audiovisual.

Seguidamente podréis observar aquellos dibujos y conocer la secuencia creada por aquellos chicos y chicas de 13 y 14 añoa. Observar que debajo de cada dibujo fueron anotando su contenido y el tiempo en que cada diapositiva permanecería en pantalla acompasada con la pieza musical.


Permitidme que copie, a continuación, algunas anotaciones que publiqué en mi libro relacionadas con este te montaje creado a partir de un música de "Secta Sónica". (No olvidemos que el libro está fechado en 1980, o sea, hace 34 años).

Concretamente escribí lo siguiente:

«No quisiera condicionar a nadie en la interpretación de este montaje a niveles simbólicos. Tan sólo ofrezco algunas consideraciones que tras su realización me comentaron sus autores:

– El personaje central de la historia no es un ser extraño, ajeno a nuestra realidad, puede ser un ser humano cualquiera de los que nos rodean, nosotros mismos.

– Las sombras negras, esa especie de manchas informales que persiguen, envuelven, invaden y legan a devorar al personaje representado, son unos claros signos de la represión, son elementos claramente despersonalizantes... ¿A quién representan esas sombras?... Tal vez yo mismo o cualquiera de nosotros podamos ser en ocasiones, alguna de ellas.

– La penumbra, esa niebla por la que el personaje camina y de la que intenta escapar es la "soledad". En la soledad no buscada es difícil el avance y surge la caída, el derrumbamiento.

– Esa mano extendida en la última imagen es un claro signo de una "esperanza" a la expectativa. Recuerdo perfectamente que uno de los chicos –autores del montaje– al comentarle que su trabajo me había parecido muy desesperanzador, me contestó: "No tanto, ahí esta esa mano, tira de ella".

 – Finalmente, una reflexión: La música cuando tiene calidad y la percibimos desde la interioridad puede hacernos aflorar y tomar conciencia de nuestros propios sentimientos y de nuestra realidad más profunda. La música no es, en consecuencia, una especie de decorado o ambientación que nos envuelve, la música es comunicación, es fuente de vida».

• Por último, para finalizar este "cuelgue" me apetece compartir algo muy personal que jamás he mostrado. En la época en que realicé la experiencias anteriores con niños y adolescentes, me dio por aplicármelas a mí mismo. Me ponía una música o una canción, la escuchaba relajado, y me lanzaba a pintar lo que me habías sugerido. (Experiencia que de vez en cuando sigo haciendo y que os recomiendo, ¡es tremendamente liberadora y relajante!

Una de aquellas canciones sobre la que realicé mi propia "terapia pictórica" fue "Un cuento para mi niño"; bellísima canción de Lole y Manuel grabada en su disco "Nuevo día" (1975). Sobre aquella canción y sobre lo que me sugirió interiormente hice un montaje –absolutamene liberador– que al final se convirtió en una exposición mostrada en una Galería de "Los Molinos", en la sierra madrileña. No conservo ninguno de aquellos cuadros, solamente conservo algunos de sus apuntes iniciales que son los que seguidamente voy a compartir. Como veréis, en mis percepciones la "mariposa blanca" se transformó en una mariposa de colores.


Por si alguien no conoce la canción de Lole y Manuel, aquí os dejo un enlace de "goear" en la que podéis escucharla: