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viernes, 9 de septiembre de 2011

¡MALDITAS GUERRAS! - 100 + 64

Hoy, una palabra clave para la construción de la PAZ que le dio título a una de las más hermosas canciones de John Lennon:




Razón llevaban los grafiteros del mayo francés cuando escribieron:


Y más razón tienen hoy los que escriben:


YHOSVANY PALMA. "DE LA HABANA HA LLEGADO UN TROVADOR CARGADO DE HERMOSAS CANCIONES"

Yhosvany Palma.

«... Búscame apoyado en el espacio.
Préstame la fuerza de tus pasos...
Muéstrame el umbral de la alegría...
Puéblame futuro en las ideas...
Dame tu luz, para encender el viento.
Dame tu luz, para enfrentarme al tiempo...
Dame tu luz, para atenuar la niebla.
Dame tu luz, para impedir miserias.
Dame tu luz, que hay que intentar sobrevivir».
("Luz". Yhosvany Palma).

No suele ser demasiado frecuente que me llegue o me encuentre con un disco y que, después de escucharlo un par de veces seguidas –la primera para conocerlo y la segunda para empezar a disfrutarlo–, no pueda contener las ganas y la necesidad de ponerme a escribir sobre él de inmediato; últimamente solo suele ocurrirme cuando me encuentro con un disco que, de forma inesperada, pone "patas arriba" mis sentimientos –lo cual es muy subjetivo, pero para mí cada vez más importante–; y cuando, a la vez, descubro en él algo que objetivamente me parezca muy valioso porque apunta con claridad, y con descaro, al desarrollo y a la viva permanencia de este género musical y poético al que –bien o mal llamado– se conoce como "canción de autor".

Eso es precisamente lo que me ocurrió ayer cuando recibí el disco de YHOSVANY PALMA titulado "Aviso de vida". Me lo mandó Sonia –amiga y seguidora del blog– y he de decir que ha sido uno de los más hermosos regalos que he recibido ultimamente.


Es curioso, en una de sus canciones Yhosvany pide «luz para atenuar la niebla» y resulta que en realidad es él –«deshollinador de corazones»– quien consigue "prender esa luz" con su voz, con su música y con sus poemas. Al menos a mí, ha conseguido prenderme.

«Sale a deshollinar los corazones,
lleva una cuerda, una escalera,
la libertad es la que espera.
Gira debajo de la luna
buscando nieve que quitar
para deshollinizar locuras».
("El deshollinador")

Yhosvany nació en Cuba (Trinidad), en 1971 y es poseedor –incluso por herencia familiar– del aliento, de la magia y de la seducción de la "trova cubana"; más cuando su formación y su crecimiento artístico surgió, desde sus inicios, de la mano y del corazón de Vicente Feliu –¡gran maestro!–. Posesión trovadoresca que en la obra de Yhosvany se deja notar en la textura de sus poemas y en la espectacular belleza y frescura de su música.

En 1999 se trasladó a España y tras un largo peregrinaje –nada fácil– «izando las verdades en que cree» por bares y "cafés conciertos", consiguió ir prendiendo luces en su camino. Una de aquellas luces fue su canción "Hijos de la fortuna", bellísimo tema que transpira solidaridad, esperanza, "universahumanidad" y "multihermanoculturalidad" por todas y cada una de sus notas.

«Somos de aquí, de allí, de todas partes
Debajo de este sol viajamos todos
Somos de donde hay pan y el fuego arde
Somos de donde el agua y el recodo

Somos del sur y el norte de la tierra
Hijos de la fortuna de estar vivos...
Somos de aquí, de allí, de todas partes
Del aire que respiren tus pulmones...

Yhosvany Palma.
Eres de donde pisen tus sandalias
Del polvo que alimenta los caminos
Somos iguales sin indumentarias
Somos los inventores del destino

Somos revoluciones, acertijos
Oasis, paraísos del desierto
Somos de donde nazcan nuestros hijos
Somos de donde caigan nuestros muertos

Somos Adán y Eva, la manzana
La iglesia, la mezquita, el Vaticano
Somos todos raíz y todos rama
Somos el laberinto de lo humano».

Con la canción "Hijos de la fortuna", Yhosvany Palma participó en la grabación del disco "Sin tu corazón no somos nadie" (2004), impulsado por la ONG "Médicos del mundo", disco de encuentro intercultural en el que participaron Livam, Julio César Barbosa, Santiago Mantoro, Yolanda Eyama, Martín Jaku, Instinto, Digital Mystic, Gustavo Gabeta, Jorge Drexler, Tessa, Javier Rubial, Iguana Tango, José Manuel Soto, Pablo Carbonell, Joan Tena, Esmeralda Grau, y Yhosvany junto con Inma Serrano, que interpretaron juntos "Hijos de la fortuna".

Con aquella magnífica canción –y con otras de similar calidad, como "Post" o "Nieve de Madrid"–, el joven trovador se trasladó a Cuba, en 2006, para grabar su primer disco en solitario contando con la dirección musical de Vicente Feliu y con la colaboración de Santiago Feliú, Lázaro García y Carlos Lage. Primer disco que se titulo "Hijos de la fortuna".

Y más recientemente, grabado en Vigo –ciudad en la que reside en la actualidad– Yhosvany publicó su segundo disco: "Aviso de vida"; disco que conocí ayer y que me tiene entusiasmado.

Musicalmente no tiene desperdicio, los arreglos y la orquestación son envolventes, subrayan lo que antes calificaba como la textura de los poemas y nos ofrecen un resultado sencillamente bello –así de sencillo y así de complejo–. Belleza de la que son responsables la "banda" integrada, en torno a Yhosvany, por Paco Dicenta –bajo eléctrico y fretless–, Óscar Rodríguez –contrabajo–, Pedro Campos –percusión–, Diego Pacheco –guitarra española y eléctrica–, Roi Adrio –batería–, Lázaro Cardoso –trompeta y fliscorno–, Sarunas Pupelis –saxofones–, Luis Caballero –violoncelo–, Chuchus Pimentel –guitarra flamenca–, Carlos Lage –guitarra y voz–, Jorge Bombero –pianos y teclados– y Noe Garabatos –coros.

Respecto a los textos de las canciones ya he ido realizando algunas referencias anteriormente; subrayar, tal vez, "Luz", "El deshollinador", "Epigrama", "A luz de vela", "Aviso de vida", y, sobre todo "Irse", un canto a la libertad de los que nos hace mucha falta; canto que recoge el testigo –con absoluta dignidad– de tantísimos "cantautores" –en este caso ¡sí!, cantautores– que le han cantado a ese valor y a esa necesidad a la que hasta Don Quijote llegó a calificar como «uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos»



«La libertad es irse
imaginando espacios
y sin contar los pasos
encomendarse al sol

La libertad es quedarse
encaneciendo tiempo
amar y deshojarse
quizás una canción.

La libertad es ver, buscar y hallar,
reconocer y reencontrar,
es insistir, poder estar.

La libertad es agua por correr
isla con mar por reconocer,
es pretender, creer.

La libertad es irse
desde ninguna parte
hacia ningún lugar
sencillamente andar». 

Por último, para concluir este "cuelgue", solamente una palabras de agradecimiento: darle las gracias a Sonia por la luz que me ha aportado con este disco. y a Yhosvany por existir, deseándole, sobre todo, que ¡cante!...; que la "cosa" en este mundo de la cultura, y, en particular, de la canción, está y se avecina "jodida", pero ¡que cante!... ¡que siga cantando como quien respira!.

Yhosvany Palma fotografiado por Juan Miguel Morales.
Mi amigo Juan Miguel que es, sin duda, uno de los fotógrafos más
solidarios y que más está trabajando en defensa de la canción popular.
No os perdais la visita a su blog:
http://juanmiguelmorales.blogspot.com/