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domingo, 17 de agosto de 2014

EL AHORRO, LA SINVERGONCERÍA, EL "CANTO POPULAR" Y ALGUNAS INTERIORIDADES.

En estos días con esto del parón que tengo que hacer, obligado por el "ictus" traicionero, me estoy dedicando en casa a ordenar cajas y armarios y a ir preparando imágenes e informaciones para la construcción de la nueva Web.... Embarcado en esa tarea –que siempre es necesaria aunque la vas retrasando todo lo que puedes–, de vez en cuando te encuentras cosas inesperadas y sorprendentes que prácticamente tenías olvidadas como ésta:


¿Sabéis lo que es?... Pues nada más y nada menos que mi "cartilla" de ahorros fechada en el mes de junio de 1963, o sea, de hace más de cincuenta años...

Y ahí esta todo colorista, con el aguilucho negro que no puedo soportarlo, con el yugo y las flechas, y con ese sin sentido cabrón del "Una, grande y libre" en los tiempos mas tristes de nuestra dictadura.

Cuando la descubrí me pasé un buen rato observándola y viendo sus contenidos –que luego os mostraré–. y de una forma inesperada me vinieron un montón de recuerdos  familiares de aquella época –muy duros, por cierto, en aquel momento–, y recuerdos de descubrimientos y aprendizajes que a partir de aquel momento empecé a realizar, gracias, entre otras causas, al aterrizaje de la "canción de autor" en mi vida.

Contemplado la cartilla, y lo que ella significó para mí, me acordé, por ejemplo, de una canción creada por un gallego llamado XERARDO MOSCOSO –que perteneció al colectivo Voces Ceibes– titulada "Leva los aforros pro banco" ("Lleva los ahorros al banca"); canción que grabó en su disco «Acción Galega», fechado en 1977.


En el siguiente enlace de "goear" podéis escuchar la canción y más abajo encontraréis su letra en catellano y gallego que es la lengua en la que Xerardo la cantaba:


«Yo comprendo que jure el labrador
y maldiga el mal agüero que le roe
olvidado de Dios y de la justicia
abrumado por mil traidores.
En una aldea perdida en el mundo,
aislado en medio del monte
todo un año trabaja, trabaja
para vivir lleno de penas y dolores.
el cacique mientras tanto
arregla papeles y pasaportes
para que el aldeano emigre a países lejanos
a la procura de francos y dólares,
y los penados viejos y viejas
cuando ya no pueden con sus años
se quedan solo en las casuchas
a llorar porque lo hijos no vuelven.
Buen negocio encontraron los Bancos
con los trabajos de los hijos de los pobres,
abrieron los caminos de Europa
para que, esclavos, para ellos ahorren.
No importa que la patria no crezca,
tanto da que Galicie se desgracie,
más provecho despertarán que la industria
las divisas que mandan los hombres.
No pensaste emigrante labrador
que tu mismo buscaste la muerte
al entregar al banquero tus ahorros
que les rentan el ciento por nueve.
Hacen pantanos, granjas y juegas
con los dineros que mandan de lejos,
largas vegas inundadas con agua.
"Si tú quieres luz, has de pagar hasta los postes".
Su ganado dará beneficios,
tú venderás el ganado si puedes,
ellos en palacios en la ciudad
tu trabajas para que ellos engorden».
(Xerardo  Moscoso - R. López /
"Lleva los ahorros para el banco")

«Eu comprendo que xure o labrego / e maldiga o mal fado que o roe / esquecido de Deus e a Xusticia, / aburado por mil traidores; / nunha aldea perdida no mundo / isolado no medio do monte, / todo un ano traballa, traballa / pra vivir cheo de mágoas e dores. / O cacique, namentras, arranxa / do aldeano papés, pasaportes... / pra que emigre a lonxanos países /ben percuro de libras e dólares, / e os coitados dos vellos e vellas, / cando xa cos seus anos non poden / fican soios nas súas casoupas / a chorar porque os fillos non volven. / Bo negocio albiscaron os Bancos / co traballo dos fillos dos probes / e os camiños abriron da Europa / pra que, escravos, pra iles aforren. / Non importa que a Patria non medre, / tanto ten que Galicia se escoe; / máis proveito deparan que a Industria / as divisas que mandan seus homes. / Non pensaches, emigrante ou labrego,/ que ti mesmo buscáche-la morte / ó entregar ó banqueiro os teus cartos / que lle rentan o cento por nove? / Fan pantanos e granxas e esmorgas / cos diñeiros que chegan de lonxe, / longas veigas asalagan coa auga. / «Se quers luz has pagar hasta os postes.» / O seu gando dará beneficios. / «Vendera-lo teu gando se podes.» / eles viven en pazos na vila; / ti traballa pra que iles engorden». (Xerardo  Moscoso - R. López / "Leva los aforros pro banco").

«¡BUEN NEGOCIO ENCONTRARON LOS "BANCOS" –también entonces– CON LOS TRABAJOS DE LOS HIJOS DE LOS POBRES!». Yo a los 16 años ya había tenido que emigrar, como hoy siguen haciendo muchos jóvenes –aunque sin "águila, sin yugo y sin flecha"–. Ayudaba económicamente a mis padres que estaban en la miseria, y en esta cartilla –ahora reencontrada– aparecen mis primeros primeros ahorros que al final no llegaron a nada.

Al margen de ese echo duro y de triste evocación, la cosa tiene su gracia, obsérvenla en las dos primeras páginas de la cartilla: Nací en el 46 en Gerona, mis padres tuvieron que trasladarse a Jaén, viví en la calle "NOVIAS 1" –tuve felizmente unas cuantas más–, y el 7 de junio de 1976 ingresé en esta "libreta corriente" –con garantía del Estado–, ni más, ni menos, que "cuarenta pesetas" que era la mitad de mi sueldo mensual de aprendiz...

Aquello son solamente recuerdos. Hoy por hoy, incluso con "ictus" incorporado, os aseguro  que soy un hombre feliz, como diría Silvio Rodríeguez.