Páginas vistas en total

jueves, 22 de marzo de 2012

«AMPARO SANCHEZ»...ESTO NO ES UN "CUELGUE", HOY ES UN "SUSPIRO"

Amparo Sánchez.

Anoche asistí al concierto que nos ofreció AMPARO SÁNCHEZ en el Café de La Palma de Madrid; fue un acontecimiento musical difícilmente descriptible y nada fácil de clasificar; fue sencillamente una explosión de buena música –de las que generan la "paz" verdadera–; y, a la vez, un auténtico derroche de sensibilidad y de "luces del alma" que Amparo proyecta con todo su cuerpo, pero sobre todo con su palabra y con el brillo limpio y bello de su mirada. 

Fue uno de esos conciertos en los que al final no te dan ganas de decir nada, cualquier palabra se hace incapaz de expresar lo que has sentido; no encuentras la palabra justa y oportuna para describir tanta belleza, tantos sentimientos y tanta sensibilidades juntas y tan "apretaditas" en unas canciones... Al final, como dice Aute, solamente te "queda la música"; la música prendida en lo mas hondo de tu intimidad, y ese regusto suave de que sientes y, porque sientes, vives y eres feliz... ¡Queda la música!

Y de la música que pudimos disfrutar anoche, en el Café de La Palma, fue también responsable –junto a Amparo– un músico cubano extraordinario: José Alberto Varona... ¡impresionante él, e impresionantes los latidos, los lamentos, las lágrimas, las soledades y las pasiones que supo extraerle a su trompeta!


José Alberto Varona.

Y dicho todo lo anterior yo debería escribir ahora un "cuelgue" clásico, más descriptivo del concierto de Amparo; pero no, confieso que hoy no puedo hacerlo. Desde que anoche salí del Café de La Palma vengo pensando cómo plantearlo, y al final he tomado una decisión: tengo muy claro lo que puedo y siento ganas de hace en este momento... No es un "cuelgue", hoy quiero dejar aquí "un suspiro", mis propios suspiros.

Amparo y José Alberto anoche consiguieron provocarme el mecanismo sencillo y cotidiano de lo que es "suspirar": aspiré intensamente la belleza y la luz –con sus claros y sus sombras– que generosamente me regalaron; limpié en mi corazón algunas de mis telarañas sentimentales y de mis desesperanzas; y después realicé una espiración profunda que, en algún momento acompañada de una lágrima, me hizo sentirme liberado... Suspiros liberadores que anoche convirtieron las canciones de Amparo Sánchez en compañeras de viaje de las que nunca voy a poderme desprender.


Corazón, ternura, La Habana, el bolero, melancolía, frontera, raiz, AMPARO...; latido, solidaridad, emoción, un son cubano, una ranchera, color, Chiapas, libertad, AMPARO...; raiz latina, amor y desamor, belleza, nostalgia, «sé que no sé», AMPARO...; «miedos en la noche», «luces en mis días», fuego, llamas encendidas, «la esperanza en un cajón», «el beso de un primer amor», «los hijos de mi vientre», AMPARO...; respirar, «mujeres sin miedo», «aquí estoy», «somos viento», caricia, mirada, luz, bailar un bembé, siempre, ven, AMPARO...; perdón, calma, nada es eterno, «te huelo, te sueño, te extraño, te llamo», AMPARO...; suspiros, suspiro, suspiros...

«Tú eres mi amor desde siempre, 
antes de verte ya te amaba. 
Sin saberlo yo, sin quererlo tú, 
se encontraron nuestras miradas y desde entonces, 
y desde siempre tu eres mi amor. 
Dicen que no podemos, dicen que no debemos, 
que sabe la gente. 
Nos amamos por derecho, 
quiero besarte en los labios hasta que venga la muerte. 
Solo quiero darte todo, pídeme y yo abandono. 
Esta es mi declaración. 
Tú eres mi amor desde siempre, 
antes de verte ya te amaba. 
Sin saberlo yo, sin quererlo tú, 
se encontraron nuestras miradas y desde entonces, 
y desde siempre tu eres mi amor».
("Desde siempre")



Y, finalmente, un último suspiro: Amparo Sánchez, que de música y de canción es sabia y sensible, en su recital de ayer le pidió a Muerdo (Pascual Cantero) que le acompañara; primero introduciendo el concierto y luego interpretando juntos varias canciones...; fue otro momento mágico de la noche...; y yo me sentí inmensamente feliz; siempre lo he dicho, Pascual tiene por delante un alto vuelo que nadie va a poder quebrar porque ama la canción apasionadamente y porque desde su arrancada musical, hace muy pocos meses, la calidad le persigue y le atrapa... El concierto de ayer con Amparo y con José Alberto Varona fue, sin duda, un auténtico pasaporte de éxito para el viaje que Pascual va a emprender a Cuba a primeros de abril... ¡Hermoso mes para crer y modelar esperanzas!


Amparo Sánchez y Muerdo (Pascual Cantero).