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domingo, 6 de febrero de 2011

POLAVIEJA, AUTE Y ORY - II. Mi camino es el amor y nada más

«Dame tus manos y dame tus pies
Dame de día y de noche tu boca
Yo te daré lo que ves y no ves
un alma profunda y una risa loca


Te diré quién soy y hacia dónde voy
Me dirás quien eres y hacia dónde vas
Soy un hombre como todos y aquí estoy
Mi camino es el amor y nada más.»

(Carlos Edmundo de Ory. "Para Laurence")

Este hermosísimo poema de Ory, es uno de los que Fernando Polavieja convirtió en una bella canción de amor en su disco –compartido con Luis Eduardo Aute– "El desenterrador de vivos" (2006); obra que fue editada por Galaxia Gutenberg –del Círculo de Lectores– integrada al libro, que, con ese mismo título, publicó Carlos Edmundo de Ory, "grandísimo" poeta gaditano fallecido el 11 de noviembre de 2010, en Thézy-Glimont (Francia).

En dicho libro, prologado por Francisco Nieva, se recogen quince poemas de Ory, 33 aerolitos inéditos, una hermosa colección de dibujos y collajes, un documental en DVD realizado por Álvaro Forqué y 14 canciones –de Polavieja y Aute– sobre textos del poeta al que, como él mismo decía, el mar de su Cádiz "le hacía reír de gozo".


«El país estaba dormido y queríamos despertarlo –comentaba Ory–. Esto tiene mucho que ver con el título de mi libro. Yo era un desenterrador de vivos. Intenté desenterrar vivos, pero esto es más difícil que resucitar muertos. Se puede estar muerto en vida».

No sabría decir si con aquel libro se desenterró, o no, todo lo que estaba muerto en vida; pienso que no, porque todavía quedan muchos "cadáveres vivientes" a nuestro alrededor: gentes, por ejemplo, que han perdido la ilusión y la esperanza, o que han decidido renunciar a sus sueños y a sus utopías de libertad para agarrotarse al cobijo del poder o del dinero –¡pobres ideologías revolucionarias!–; o incluso "personajillos" del mundo de la cultura y de los medios de comunicación que, por ejemplo, se han hecho los locos, o no se han dado por enterados, de la muerte del que fué, y es, uno de nuestros más grandes poetas... ¡Claro! ¡eso sí!... un poeta incómodo por lo que tenía de vanguardista, rebelde, rabiosamente hereje, revoluconario... y ¡bueno! inmensamente bueno... «Me extraña –decía– la palabra amar en el verbo amordazar».

Lo que sí sé es que, con la voz y la guitarra, Aute y Polavieja le dieron aliento y vuelo a la sensibilidad –que es el pórtico de las más grandes virtudes democráticas– poniéndole música e interpretando los versos de Ory. 

Fernando Polavieja, Carlos Edmundo de Ory y Luis Eduardo Aute

Aute cantando los poemas "Rosa mía" –impresionante poema en el que el poeta afirma que la física nuclear no le sirve para comprender por qué llora por amor–, "Carta", "Estoy callado", "Cuando no cante más", "De mi estilo y tinteros", "Finis musicae" y "Las estrellas y la belleza".

Y Fernando Polavieja –que amaba mucho al poeta y que desde su ausencia anda como huérfano– cantando "Tótum revolútum", "En un café", "Antifonero", "Para Laurence", "Tres cosas / Conjuro", "Un maestro de Job" y "Soneto escrito en la taberna", poema que concluye diciendo: «Voy por las calles lleno de intención / y me sostiene siempre una canción"... ¡Maestro Ory, a mí me pasa lo mismo! 

Y ahora, un cambio de tercio, fijaros en la siguiente forografía:


En esta imagen aparecen Fernando Polavieja y un cuarteto de cuerda integrado por Nonna Natsvlishvili, Vladimir Dmitrienco, Luis Miguel Díaz Márquez y Jerome Ireland. ¿Que preparan? ¿Que están ensayando? ¿Cón qué nos van a sorprender próximamente?

Ya decía ayer que Fernando Polavieja no se rinde –os puedo asegurar que no está "muerto en vida" y que no necesita que le "desentierren"–; ahora, en este momento, está trabajando, con el cuarteto de cuerda que aparece en la fotografía y con Miguel Ángel López, en su nuevo disco de próxima aparición...; Fernando vuelve a Alberti con un disco-libro sobre el libro de Rafael titulado "La amante"; serán 24 temas que nos dejarán entrar y disfrutar en el "espíritu" de ese gran poeta también gaditano, como Ory.

¡Buen trabajo Fernando!... y aquí estamos esperando tu nuevo disco para seguir CANTANDO COMO QUIEM RESPIRA...; a los fieles seguidores de este blog, y a mí, con ellos, también "nos sostiene siempre una canción".

sábado, 5 de febrero de 2011

FERNANDO POLAVIEJA - I. El descubrimiento de un gran tesoro de "piedras preciosas".

No hace mucho tiempo –enfrascado en el desarrollo de la "base de datos" que estoy creando en torno a la experiencia que ha supuesto, en nuestro país, y en toda Latinoamérica, el encuentro de la "música" con la "literatura"– estaba investigando, en concreto, qué poemas de Rafael Alberti habían sido musicalizados y cantados. 

Conocía y tenía clara, en ese sentido, la obra creada por Laurentino –en el exilio–, Mikaela, Soledad Bravo, Paco Ibáñez, Rosa León, Alfredo Arrebola, Vicente Amigo, Ángel Corpa, Enrique Llopis, Miguel Poveda y otros muchos más "cantautores"; y resulta que, cuando creía que prácticamente tenía descubierta y localizada toda la poesía cantada de Alberti, surgió ante mi, ¡y por sorpresa! –en una página de internet– un personaje que había grabado un disco entero, en 2001, basado en poemas de Rafael: "FERNANDO POLAVIEJA canta a Rafael Alberti. Marinero en Tierra", obra que para mi totalmente desconocida. (Tocayo, por favor, perdóname por aquella ignorancia transitoria.)


Inmediatamente me tiré a la calle buscando ese disco en las tiendas en las que habitualmente se vende "canción de autor" y en las que se consiguen de segunda mano –concretamente en Madrid os recomiendo dos: "La metralleta" y "Bangladésh", en las dos he comprado, a muy buen precio, obras importantes y en muy buen estado–.

Bueno, pues después de un par de días agotadores, busca que te busca, terminé descargándome aquel "Marinero en Tierra", de iTunes –compra rápida y bastante económica que no me gusta demasiado porque a mí lo que me "pone" es el disco; si es en CD, pues bueno; pero si es en vinilo ya es la "repera"–.

Nada más realizarme la descarga me puse a escucharlo... ¡Bellísimo!... ¡Qué pena no haber descubierto antes a Fernando Polavieja!... Escuchando las quince canciones que componen el disco, me vino a la memoria aquella hermosa definición de la "poesía" dada por Carlos Edmundo de Ory: «La poesía es un vómito de piedras preciosas»... Aquel día en que escuché, por primera vez, a Fernando Polavieja había hecho realmente el descubrimiento de un gran tesoro de piedras precisos: sus canciones compuestas sobre poemas de Rafael.

Fernando Polavieja cantando en
la Noche de Literatura en la Calle. Rota (Cádiz)
Después, lleno de curiosidad y de un poco de indignación conmigo mismo por el desconocimiento de  aquel tesoro que me había pasado desapercibido, quise enterarme de quien era Fernando Polavieja y me encontré con una especie de autobiografía que curiosamente aparecía en el contexto de una entrevista que le habían hecho a Fernando en la web titulada "El arte de vivir el flamenco" (http://www.elartedevivirelflamenco.com/

«Nací en Santander –comenta Fernando Polavieja– y cuando yo tenía tan sólo un año mi familia se vino a Jerez. Mi padre falleció cuando yo tenía 14 años. Él era administrador de La Voz del Sur y mi madre tuvo que criar a 11 hijos. A los más mayorcitos nos mandaron al colegio de huérfanos de periodistas de Madrid, San Isidoro. Con 17 años cogí la guitarra y la maleta y me recorrí media España. En Madrid cantaba en los mesones para ganarme la vida. Llegué a hacer una prueba en una casa de discos con 20 años y me dijeron que tenía que cantar algo más comercial para triunfar. No me dio la gana y me vine para Jerez. Aquí nació mi primer disco. Recuerdo que hubo un concurso en TVE que se llamaba "Música 3" que llevaba cantautores. Yo gané uno de los programas con la canción de "Nanas de la cebolla" de Miguel Hernández. Me censuraron parte de los versos y nunca más me llamaron para seguir con la grabación.»

¡Es curioso!... ¿A cuánto creador le habrá pasado, o le pasará, lo mismo que a Polavieja?; es decir, que haya dedicado su vida a la canción –optando por la calidad y arriesgando en defensa de la libertad–; que haya grabado un "grandísimo" disco como su "Marinero en Tierra" con textos de Alberti, y que, sin embargo, su obra no se haya difundido, ni haya tenido el apoyo que merece ni por las instituciones públicas en sus departamentos culturales, ni por los medios de comunicación...

Creo que eso mismo le ha pasado a muchos creadores. De ellos, algunos, decidieron retirarse, sin embargo otros como Fernando Polavieja no se rinden..., y se superan..., y afrontan nuevos retos..., y exploran nuevos tesoros de "piedras preciosas"..., y nos los ofrecen con ilusión, con entusiasmo, arriesgando, y con generosidad... En el "cuelgue" de mañana, también dedicado a Fernando, lo veremos... 

Amancio Prada, Fernando Polavieja
y Luis Eduardo Aute.
¡Prepararos porque vamos a conocer a "El desenterrador de vivos" que hay en Fernando Polavieja... ¡qué hermoso título para quienes creemos que ni los poetas, ni los cantantes..., ni las personas a las que amamos, mueren para siempre!

NOTA: Sobre la "fonoteca literaria" todo sigue igual... ¡siguen las "calladas" por respuesta!... Lo que significa que cada vez estoy más cerca de mi situación –que será muy gratificante– de ilegalidad.

sábado, 20 de noviembre de 2010

CANCIÓN Y LITERATURA. De la inmortalidad de Carlos Edmundo de Ory.

Uno de los temas que abordaré con frecuencia en este blog es el hermanamiento o la relación –fértil y casi siempre hermosa y mutuamente enriquecedora– que suele producirse entre la CANCIÓN y la LITERATURA. Relación que constituye una de las modalidades características de la llamada "canción de autor" tanto en nuestro país, como en la totalidad de los países latinoamericanos.

Hoy, en ese sentido, quiero dedicar este espacio a un poeta sureño –en concreto gaditano– que entre otras genialidades poÉticas dijo:  "Yo soy un alma profunda y una risa loca", "mi camino es el amor y nada más"... "Si tuviera un caballo, en vez de una metáfora, volaría lejos de tanta tristeza"...; o aquello tan aparentemente simple pero tan "hondo" como "toda mujer desnuda está vestida de mujer".

Ese poeta se llama Carlos Edmundo de Ory..., lamentable nos dejó tan solo hace unos días –el pasado 11 de noviembre–. Tenía 87 años –era "mayor"– pero yo siempre le envidié la frescura de su arrolladora juventud, su palabra libre, rebelde, revolucionaria y a la vez tierna –inmensamente tierna–.

Pero frente al hecho de su muerte se impone una realidad posible gracias a la canción y a los creadores que decidieron musicalizar y cantar sus poemas, me refiero a su inmortalidad... a la posibilidad que siempre tendremos de escucharle y de emocionarnos y conmovernos con sus verdades, con sus creencias y con sus convicciones poéticas.

Canciones creadas sobre poemas de Ory no hay muchas pero las que se han grabado son una maravilla, sobre todo porque han sido creadas desde la pasión y desde la admiración profunda. Hablamos de algunas de ellas:

• La primera que yo escuché fue en 1978 en un vinilo titulado "¡Abolición! Canciones y textos contra la pena de muerte". Aquella canción se titulaba "Lo muerto" y la cantaba José Luis Zorro.

• Pasaron los años y en 2002 volví a reencontrarme musicalmente con Ory en el magnífico CD de Juan Luis Pineda "Oya de grillos". Pineda le había puesto música al poema "Para Laurence"... ¿Qué puedo decir de aquel nuevo encuentro?... Pues sencillamente que me sentí fascinado... (Garantizo que aquel disco de Juan Luis fue, sin duda, uno de los de mayor calidad editados ese año en todo el país).

• En 2007 Luis Eduardo Aute incluyó en su disco "A día de hoy" la canción "Cuando no cante más". (De Eduardo no voy a decir nada ahora... o, tal vez sí, darle las gracias por su generosidad y por su solidaridad tan distinta a las de otros de nuestro llamados "grandes" de la canción de autor).

• Al año siguiente, Fernando Polavieja –que ya nos había sorprendido con su disco "Marinero en tierra", dedicado a Alberti– nos regala –porque fue un tremendo regalo de belleza y de sensibilidad– un disco titulado "El desenterrador de vivos" con catorce canciones sobre poemas de Ory y, además, con la compañía de Aute. (¡DISCO IMPRESCINDIBLE!)

• Y más recientemente, tan sólo hace unos meses, Fernando Lobo, me manda la maqueta de su próximo disco que se titulará "Encrucijada", y vuelvo a encontrarme con Ory musicalizado y cantado por Fernando. La canción se llama "Si tuviera" y contiene sorpresa: la voz del propio Carlos Edmundo regalándonos algunas de sus convicciones desbordantes de vida y de esperanza. (El nuevo disco saldrá pronto. Estaremos atentos y hablaremos de él largo y tendido)

Fernando Lobo y Carlos Edmundo Ory
No sé si falta alguna canción o algún disco más con poemas de Ory que no haya citado, seguro que sí. Si lo hubiera espero que me lo digáis, así este blog lo vamos construyendo entre todos.