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jueves, 5 de enero de 2017

ESTE AÑO SE HABLARÁ MUCHO DE "GLORIA FUERTES" –ES SU CENTENARIO– ¡PERO QUE NO VOLVAMOS A OLVIDARNOS DE ALGO QUE EN ELLA FUE MUY IMPORTANTE!... O SEA, DE SU PACIFISMO RADICAL, Y DE SU ABSOLUTO ANTIBELICISMO INSURRECTO.

Paseo por las calles de Madrid y me llama la atención ver y cruzarme con tanto policía. Es verdad que ante las posibles amenazas terroristas por todo el mundo, la presencia policial es necesaria y hasta es de agradecer. Pero es que tengo un problema personal que viene de antiguo: Odio la guerra, el terrorismo y la violencia; y no me gustan los militares y los policías, sobre todo cuando van armados –para mi las armas no son otra cosa más que un fracaso de la humanidad–.

Pensando en lo que acabo de escribir me ha venido a la memoria lo mucho que ya hoy se está diciendo y escribiendo de la poeta GLORIA FUERTES puesto que este año se celebra el centenario de su nacimiento –yo mismo voy a dedicar más de un programa de radios a Gloria Fuertes cantada–. ¡Me gusta mucho que celebremos la "inmortalidad" de nuestros grandes creadores!, o sea que reivindiquemos "su memoria contra el olvido"; pero considero que en esas celebraciones no debemos olvidarnos o silenciar –consciente o inconscientemente– de lo que fue y es su pensamiento esencial; en el caso de Gloria, por ejemplo, SU PASIÓN POR LA PAZ Y SU RADICAL RECHAZO –YO DIRÍA REPUGNANCIA– HACIA LAS ARMAS, LA GUERRA Y CUALQUIER TIPO DE VIOLENCIA.



Por eso, por su "pacifismo radical y tierno" y por su "antibelicismo igualmente radical, pero insurrecto", hoy precisamente quiero –y siento la necesidad– de recoger y de compartir algunos de sus hermosísimos poemas "POR LA PAZ Y CONTRA LA GUERRA Y LA VIOLENCIA".

Deseo que sea así como me una, y nos unamos desde aquí, al pórtico de este centenario del nacimiento de GLORIA FUERTES a quien, en realidad, no se le valoró en la justa medida durante su vida. Fue algo que no convenía. La sencillez y la autenticidad de sus versos hacía daño. Gloria era demasiado valiente y revolucionaria.

Aquí dejo algunos de sus poemas, ¡sin comentarios!... ¡pa'qué más!... Son elementales reflexiones para leer y pensar en ellas de vez en cuando.

«Como un maletilla, ella.
(Ella es la Paz.) Va destrozada,
mal vestida, delgada,
acerico de balas,
rasguño de metralla.
Iba hecha polvo entre el polvo
de las sucias trincheras,
cojeando
con su melena blanca desplegada
se tiró al ruedo de la guerra,
-la Paz—.
¡Pedía una oportunidad!
Unos hombres con uniforme
la cazaron y a empujones
la esposaron en la barrera.
(Todavía la tienen detenida.)
La Paz, como un maletilla
sólo pedía una oportunidad. »

«Sólo tres letras, tres letras nada más,
sólo tres letras que para siempre aprenderás.
Sólo tres letras para escribir PAZ.
La P, la A y la Z, sólo tres letras.
Sólo tres letras, tres letras nada más,
para cantar PAZ, para hacer PAZ.
La P de pueblo, la A de amar
y la Z de zafiro o de zagal.
De zafiro por un mundo azul,
de zagal por un niño como tú.
No hace falta ser sabio,
ni tener bayonetas,
si tu te aprendes bien,
sólo estas tres letras,
úsalas de mayor y habrá paz en la tierra.»

«Mandato de la Naturaleza,
que la crueldad no siga
destruyendo la belleza». 


«Aunque la pólvora me calle,
aunque la bala me enmudezca,
aunque mi pozo se me seque,
aunque mi amor no me comprenda,
gritaré,
atronaré la tierra con un ¡Viva la Paz!,
desde mi voz ya en el silencio
de mi cuerpo mudo».

«Señores importantes:
La guerra 
es una morbosidad epidémica.
Hay que vacunarse de pacifismo
por... inteligencia».


"Si todos los políticos
se hicieran pacifistas
vendría la paz."
"Que no vuelva a haber otra guerra,
pero si la hubiera,
¡Que todos los soldados
se declaren en huelga".
"La libertad no es tener un buen amo,
sino no tener ninguno."
"Mi partido es la Paz.
Yo soy su líder.
No pido votos,
pìdo botas para los descalzos
-que todavía hay muchos-" 


«Se habla de "Humanizar la guerra".
¿Cómo poder humanizar lo ya inhumano,
o cómo hacer del cáncer un adorno en la piel?».


«Hay que decir lo que hay que decir pronto,
de pronto,
visceral
del tronco;
con las menos palabras posibles
que sean posibles los imposibles.
Hay que hablar poco y decir mucho
hay que hacer mucho
y que nos parezca poco:
Arrancar el gatillo a las armas,
por ejemplo». 


«Gritad, gritad entonces
hasta agrietar las piedras,
hasta parir insomnio para el mundo
culpable.
Hasta que el odioso
se convierta en amable.
Gritad, que con los gritos
se deshagan pistolas y sables.
Gritad, gritad:
–¡Necesitamos vivir en paz!»

«Basta con una mano para matar.
Necesitamos dos para acariciar,
dos para aplaudir,
todas las manos del mundo
para la paz.»

martes, 13 de mayo de 2014

SILVIA COMES LE CANTA «A LA "GLORIA» DE LA GLORIA»...; A LA MUJER "FUERTE", LIBRE, TIERNA, COMPROMETIDA, POETA, INCÓMODA, IMPRESCINDIBLE, AMADA, AMANTE... ¡FUERTE! ¡MUY FUERTE!... «GLORIA FUERTES»

Hace mucho tiempo que tengo ganas de dedicarle un homenaje a una mujer a la que siempre quise y admiré, que es una de nuestras más grandes poetas, y a la que tuve la oportunidad de conocer personalmente teniéndola como cómplice en el proyecto "Aprender a vivir" –proyecto de educación para la paz y los derechos humanos– que tuve el placer de experimentar y dirigir tanto España, como en algunos países de América Latina. Me estoy refiriendo a GLORIA FUERTES.

Gloria Fuertes.

Durante todo este tiempo atrás, Gloria ha estado presente AQUÍ DÓNDE CANTAMOS COMO QUIEN RESPIRA en varios "cuelgues" de la sección "¡MALDITAS GUERRAS!"... Gloria era, y sigue siendo, una gran pacifista... Recordemos dos de aquellos "cuelgues":


Hoy mi deseo de recordar, abrazar y homenajear a GLORIA FUERTES va a cumplirse aprovechando un acontecimiento musical importante que a mí personalmente me ha sorprendido y, a la vez, me ha producido una inmensa alegría; la alegría de que una cantautora como SILVIA COMES –a la que admiro y quiero mucho– haya musicalizado trece poemas de Gloria y los haya cantado y grabado en un disco –recomendable desde ¡ya!– titulado sencilla y "simbólicamente" "FUERTES".


La fotografía de la portada está firmada por Juan Miguel Morales.

Con el permiso de Silvia, antes de hablar de su disco, siento la necesidad de iniciar este "cuelgue" trayendo la voz de Gloria con toda su gracia, con toda su fuerza, y con toda su actitud profundamente revolucionaria. Os propongo escuchar y aplaudir a la GLORIA FUERTES que un día, compartiendo un concierto con Moncho Otero, recitó este "Villancico". (Gracias Moncho por cederme la grabación).


«¡Ya está bien!
¡Ya está bien, 
que se nos va a helar!
¡Tanto adorar al Chaval
y nadie tiene redaños
de darle sus propios paños, 
sus sayas
o su morral!
¡Tanta mirra
y tanto incienso
y Él desnudito entre el pienso!
Pienso...
Pienso que nadie le quiere:
su tiritera me hiere
en esta noche tan bruta.
¡Muchachos, traed viruta,
que vamos a hacer una hoguera,
antes de que se nos muera
de frío la Salvación!
¡Juntad todas las banderas
y haced una colcha loca, 
porque Dios está en pelota
desde que vino al Portal!».


Así era GLORIA FUERTES, y así ha sido capaz de descubrirla, sentirla, amarla y cantarla SILVIA COMES... Considero que este es uno de los primeros y principales valores del nuevo disco de Silvia dedicada a la poeta.

Silvia Comes. (Fotografía de Xavier Pintanel):

Silvia Comes –sin despreciar por supuesto a aquella poeta que inundó de cariño, de imaginación y de libertad el corazón y la sensibilidad de tantos niños y niñas; una Gloria que nos fue necesaria ¡imprescindible–, nos rescata y nos ofrece en sus canciones a la más auténtica mujer –a la "gloria" de la Gloria–: A una mujer fuerte y a la vez tierna, comprometida con la paz y con los derechos humanos de forma valiente y descarada –por eso intentaron desfigurar y aniñar sus creaciones–. Una mujer que amaba a las mujeres, que reivindicó los derechos de la mujer, y que vivió con una libertad muy criticada –pero siempre libre "contra viento y marea"– preciosas, y a veces duras, experiencias de amor y sexo con sus amadas. Una mujer con gracia, con un maravilloso sentido del humor, y, a la vez, una mujer que sufrió en carne viva la incomprensión, la marginación literaria, el conflicto interior por las represiones que la puta sociedad franquista –y los herederos del franquismo– le impusieron y, en general, el desgarro y la impotencia que siempre Gloria sintió ante del dolor humano: el propio y el de toda la humanidad:


«Hago poco o no hago nada. 
La gente se está matando 
mientras yo escribo sentada. 
Bien nutrida, mal amada. 
Hago poco o no hago nada, 
coso y curo mis balazos 
bien herida, mal amada. 
Me duele lo de los otros 
pero no puedo hacer nada 
porque el dolor de mi cuerpo 
me tiene paralizada. 
(Puede llamar a la puerta… 
¡Si tuviera una llamada, 
si me dijese “te quiero”…) 
Compañero, camarada, 
yo también sufro injusticia 
por amor encarcelada. 
No me merezco ser líder, 
lucho cómoda, sentada. 
Hago poco o no hago nada. 
Cambio vendas, 
me preocupo de mi herida, 
hay mucho plomo en mis alas, 
no puedo volar al monte, 
–¡por si llama!– 
Dejadme sola en la sala.
Dejadme cumplir condena, 
–bastante tengo desgracia, 
la gente se está matando 
mientras escribo sentada-, 
bien herida, mal amada». 
("En retaguardia". Poema musicalizado
y cantado por Silvia Comes).

Silvia Comes, ha grabado esta joya de disco de una forma apasiona y convincente –late en cada nota una identificación total de la compositora con la poeta, ¡contenta estará nuestra Gloria!–; y a ello hay que añadir una magnífica interpretación, unas musicalizaciones extraordinarias, y una colaboración de lujo: MAURICI VILLAVECCHIA. No puedo olvidar tampoco la presencia amigable de Juan Miguel Morales, amigo del alma, que ha realizado la fotografía de la portada.

Haría este "cuelgue" mucho más largo entrando en más matices y detalles –por ejemplo la emoción muy especial e intensa que me ha producido escuchar algunas de las canciones, entre ellas, "Silencio de nieve" o "Nana a la nena de la pena"– pero no voy a hacerlo. Esta obra se presenta dentro de un espectáculo en directo, más amplia, que Silvia nos ofrecerá el próximo día 24 de mayo en el Teatre Modern, de Prat de Llobregat. Si puedo, me escapo; haré todo lo posible para disfrutarlo y contarlo. ¡Merece la pena!

Por último, para concluir, voy a relacionar los nombres de los poemas que han sido musicalizados y cantados por Silvia en su disco "Fuertes", y cierro con un nuevo e impresionante poema de  Gloria que podemos escucharlo cantado en el disco.

Silvia Comes. (Fotografía de Xavier Pintanel):

POEMAS-CANCIONES: 1. Carta canción. / 2. En retaguardia. / 3. Casida de una casada. / 4. Silencio de nieve. / 5. Suceso. / 6. Todo asusta. / 7. Viene la ausencia / 8. Cuando el eco del eco. / 9. Versos que escribí dormida. / 10. Cuando muera. / 11. Letanía: Carta a la luna. / 12 . Nana a la nena de la pena –¡MARAVILLOSA¡– / 13. He dormido.

«Silencio de nieve
Ante postura amorosa,
ante paciencia rebelde,
silencio de nieve.
Ante mi entrega diurna,
ante mi herida reciente,
silencio de nieve.

Cuando grito la injusticia,
silencio de nieve.
Cuando grito que te quiero,
nadie me entiende.

Llamo al amor por su nombre
llamo a la puerta de enfrente;
no me importa que me queme,
llamo a tu llama,
silencio de nieve»
("Silencio de nieve")

¡Gracias SILVIA COMES 
por recuperarnos a GLORIA FUERTES!
¡Gracias GLORIA por haber existido y seguir haciéndolo
siempre en tu palabra, 
y, ahora, en la música y en la voz de SILVIA!

lunes, 18 de marzo de 2013

MONCHO OTERO, RAFA MORA Y «LA POESÍA DESPREJUICIADA» I - PARECE UN CUENTO, PERO ¡NO!, ES UNA REALIDAD.

Ayer domingo, por la tarde, asistí a uno de los conciertos ofrecidos por MONCHO OTERO y RAFA MORA dentro del Ciclo «VERSOS SOBRE EL PENTAGRAMA» que suelen celebrar un domingo al mes en la Sala Libertad 8, de Madrid.

Para empezar, quiero subrayar y llamar la atención sobre el nombre de ese ciclo: "Versos sobre el pentagrama"; es curioso, hace unos años, el gran pintor Josep Guinovart también se sintió atraído por esa forma de nombrar a la "poesías cantada" y creó este dibujo:


Cuando vi este dibujo –fue en casa de Paco Ibáñez–, me pareció tan genial, y tan expresivo, que decidí –con permiso de Josep y de Paco– utilizarlo como ilustración de cubierta de mis libros «...Y la palabra se hizo música», y así lo hice.

Pués sí, ayer estuve en el concierto de Moncho y de Rafa –que empezó a las 7:30 de la tarde–. No os podéis hacer ni idea de cómo disfruté; fue uno de esos conciertos que se te hacen tan cortos, que cuando te anuncian que ha terminado es cuando te acuerdas de mirar el reloj y piensas: «¡Pero si ya son las 9 pasadas...; y yo sin enterarme!».


Moncho Otero y Rafa Mora.

El concierto me pareció tan genial y tan interesante que voy a dedicarle dos "cuelgues"; estoy completamente seguro de que si le dedicara solamente uno, o se haría demasiado largo, o me dejaría totalmente insatisfecho...; y ¡no!... ¡ya no está uno para insatisfacciones!

El "cuelgue" de hoy, dedicado a Rafa Mora y a Moncho Otero va a ser como un "cuento", o mejor, lo voy a redactar como si fuera un "cuento", aunque en realidad -¡de cuento nada!– trata de una grandísima y lamentable realidad relacionada con nuestra literatura y, en concreto, con nuestra poesía.

Empiezo pues el cuento que de cuento no tiene nada:

«Érase una vez –antes de que aparecieran los libros– en la que ya existían los poetas, y en la que la poesía era "declamada" y cantada por juglares y trovadores acompañados de sus vihuelas:..; fueron tiempos en los que la poesía se escuchaba y se disfrutada en la calle, en las plazas o en las corralas...; y en los que "eso" a lo que suele llamarse "el pueblo", o sea, la gente sencilla –y con "alma"– apreciaba a sus poetas.


De repente, un buen día, apareció un orfebre alemán llamado Johannes Gutenberg –que, por cierto, debió ser un tipo genial– y se inventó la "imprenta"; y con la imprenta, aparecieron los libros –inicialmente engendrados en los "conventos"–; y con los libros "los almacenes de palabras engarzadas y alineadas" –estuvieran rimadas, o no–; e, imprevisiblemente, ocurrió algo triste y lamentable. Nos lo narra precisamente un poeta llamado Jesús Lopez Pacheco:

"Ha sido detenida la poesía. Sus jueces la han condenado a imprenta perpetua. Tal habría podido ser la noticia difundida por los últimos trovadores al ver los primeros libros de versos. Allí estaba la poesía encerrada, atada, descolorida y muda, tras los barrotes de las líneas; desde entonces, tendría que esperar al lector, en lugar de ir de boca en boca buscando al pueblo, de quien nacía por manantiales llamados poetas. Los trovadores, entonces, arrojaron sus vihuelas.



Pero esta cárcel de la imprenta podía tener ventanas casi infinitas –los libros– por los que la poesía se asomaría a la calle, a la gente. Pronto, sin embargo, sus enemigos lograron controlar su número y tamaño, de modo que, ni aún pálida y muda, ni aún seca y retorcida de sufrir, pudo llegar sino a muy pocos lectores. Y así la vemos hoy, asomada tímidamente a esos escasos y pobres ventanales de las ediciones de poesía, viendo al pueblo alejado y alejada ella del pueblo".

Aquello fue tremendo, y sus consecuencias parecían prácticamente irreparables...; tanto que la poeta Gloria Fuertes lo dejó claramente dicho y denunciado en uno de sus poemas al que –no por casualidad– han puesto música e interpretan Moncho Otero y Rafa Mora:

Gloria Fuertes.
«Los hombres no supieron
que hubo hombres que escribieron para ellos.
—Y esto es feo—.
Ni siquiera el Alcalde de Berceo 
ha leído de Berceo.
No engañaros.
Ningún pobre de América del Norte, 
ningún minero
ha leído a Walt Whitman. 
Ningún compañero, 
ningún campesino 
ningún obrero, 
ha leído a Blas de Otero. 
¡Neruda! Los esclavos de Chile 
no se saben tus versos. 
Y los inditos peruanos hambrientos, 
no saben quién fue Cesar Vallejo».
("Los hombres no supieron". Gloria Fuertes).

Ante esta lamentable situación, ¡algo había que hacer!... Y, ya en los años sesenta, hubo, varios poetas que lo tuvieron claro; entre ellos, Celaya, Otero y Federico: "¡A la calle; la poesía hay que echarla a la calle!... –escribieron y gritaron–. Hay que hacérsela llegar a la inmensa mayoría".

Federico, que tenía ese aire tan entrañablemente popular –"granaino pa'mas señas"–, lo expresó de una forma muy clara y muy hermosa: «La poesía nos puede esperar sentada  en el quicio de la puerta, en las madrugadas frías, cuando se vuelve con los pies cansados y el cuello del abrigo subido. Puede  estar esperándonos en el agua  de una  fuente, subida en la  flor de un olivo, puesta a secar  en la  tela  blanca de una azotea».

Y fue entonces cuando Paco Ibáñez, en París –con su amiga Mara–, y después todos los que les siguieron, tomaron sus guitarras y liberaron a la poesía de su "encarcelamiento"... A fuerza de música y de voces sacaron a los poetas a la calle; y los sacaron más vivos que nunca, como resucitados por el canto y las guitarras... Y fue así como volvió a renacer la "poesía cantada"; canción hermanada, yo diría que "consustancializada" –¡menuda palabreja!, ¡no sé si existe!– con el género de la llamada "canción de autor"».

Paco Ibáñez.

Y colorín, colorado, el cuento no se ha acabado, ni se acabará nunca, porque surgen, y estoy convencido de que seguirán surgiendo siempre, músicos y cantores como RAFA MORA y MONCHO OTERO –de hecho, hoy por hoy, hay algunos "cantautores" más, que comparten su mismo reto– que musicalizarán poemas y los cantarán como en este vídeo, en el que Rafa y Moncho interpretan al poeta Manuel López Azorín:


Y mañana sigo pues, como me temía, me falta contaros lo que pasó realmente ayer tarde con Rafa, con Moncho y con Silvia Gallego en Libertad 8 dentro del ciclo «VERSOS SOBRE EL PENTAGRAMA»... ¡Mañana os lo cuento!

miércoles, 3 de agosto de 2011

¡MALDITAS GUERRAS! - 100 + 30

Hoy me he reencontrado con otro texto de GLORIA FUERTES que tenía olvidado. Se titula "Cuando Madrid era Sarajevo"... ¡Qué gran mujer! ¡cuánta sensibilidad! ¡cuánta claridad!... No se puede ser más descarada, bella y sencillamente pacifista.


«En Madrid llovía metralla,
llovían muertos.
Me regalaron un cordero.
–Tienes para comer un mes–, me dijeron.
Los ojos del cordero me dijeron otra cosa.
Yo, por poco me muero de hambre.
El cordero se murió de viejo.
Nos cogimos cariño,
él y yo solos bajo los bombardeos.
Después iba por hierba a los solares
para mi cordero.
Le enseñé a comer papel
con los partes de guerra
a mi cordero».

jueves, 28 de julio de 2011

¡MALDITAS GUERRAS! - 100 + 25

Hoy he vuelto a reencontrarme con la palabra sencilla, cotidiana, veraz y liberadora de GLORIA FUERTES...; ¡que grande fue –y será siempre–, esta pequeña, maravillosa e inmensa mujer!


«Mandato de la Naturaleza,
que la crueldad no siga
destruyendo la belleza». 

«Aunque la pólvora me calle,
aunque la bala me enmudezca,
aunque mi pozo se me seque,
aunque mi amor no me comprenda,
gritaré,
atronaré la tierra con un ¡Viva la Paz!,
desde mi voz ya en el silencio
de mi cuerpo mudo».

«Señores importantes:
La guerra 
es una morbosidad epidémica.
Hay que vacunarse de pacifismo
por... inteligencia».

«Se habla de "Humanizar la guerra".
¿Cómo poder humanizar lo ya inhumano,
o cómo hacer del cáncer un adorno en la piel?».

«Mi partido es la Paz.
Yo soy su líder.
No pido votos,
Pido botas para los descalzos
–que todavía hay muchos–». 

«Si todos los políticos
se hicieran pacifistas
vendría la paz».

domingo, 5 de junio de 2011

¡MALDITAS GUERRAS! - 74

Ya van 74 "cuelgues" contra la guerra y cada mañana me doy cuenta de que aún me quedan muchos –más que muchos– por "colgar".

... Hoy concretamente leo en la prensa: «Los helicópteros de la OTAN entran en acción en Libia»... «Las fuerzas de seguridad sirias mataron al menos a 70 personas tras el rezo del viernes, y a una decena más ayer, durante los funerales de las víctimas de la víspera».

Alguien me decía esta mañana: «Algún día te cansarás y tendrás que dejarlo»... Pues no, aquí sigo, hasta que el cuerpo aguante: ¡¡¡MALDITAS GUERRAS!!!

Me consuelan retos y esperanzas como los que nos transmite esa maravillosa poeta llamada Gloria Fuertes:

Gloria Fuertes.

«Hay que decir lo que hay que decir pronto,
de pronto,
visceral
del tronco;
con las menos palabras posibles
que sean posibles los imposibles.
Hay que hablar poco y decir mucho
hay que hacer mucho
y que nos parezca poco:
Arrancar el gatillo a las armas,
por ejemplo». 
(Gloria Fuertes)