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jueves, 22 de noviembre de 2012

CHICA METÁFORA Y GONZALO BENITO. «PoÉticas COMPARTIDAS»

Chica Metáfora.

El pasado domingo, 18 de noviembre, CHICA METÁFORA, poeta a la que admiro mucho, ofreció en la sala Dog & Roll, de Madrid, lo que ella llamó un "Recital Prosaico Poético Musical"; yo más bien diría –conociéndola un poquito– que lo que se planteó fue organizar un recital de poesía incorporándole su talante personal absolutamente innovador; aquello no podía ser un recital poético al uso –ella no es una poeta convencional–. En consecuencia, lo que Chica Metáfora nos ofreció en la noche del domingo fue un espectáculo amable, distendido, profundo y a la vez irónico –y hasta un poquito cachondo–; un recital de gran altura poética, pero con un claro y cuidadoso aterrizaje, o descendimiento, sobre la realidad cotidiana y vital de quienes decidimos compartir aquella noche con ella.

Chica Metáfora, en esta ocasión decidió reunirse de todo un conjunto de "seres humanos" –todos varones, aunque también hubieron espectadoras–, poetas, músicos y amigos, que la acompañaron y la mimaron –los mimos, en los tiempos que corren, son cada vez más imprescindibles–. Mimos que en esta ocasión se tradujeron en compartir con ella la lectura de algunos de sus poemas, y en ofrecerle la lectura de poemas o la interpretación de canciones que ella le gustan y admira. Por allí pasaron, por ejemplo: Diego Mattarucco, Víctor Sierra, Manu Míguez, Dani Fernán, Pablo Ager, Daniel Hare, Adan Latonda o Gonzalo Benito, entre otros.

Chica Metáfora.

Por circunstancias personales e inesperadas –"sorpresillas" que de vez en cuando te da el azúcar– no pude gozar del recital completo, que –por lo contado anteriormente– prometía ser muy interesante. Estuve solamente en la primera parte, y en esa primera parte hubo un momento que me pareció especialmente hermoso tanto desde el punto de vista literario –o poético–, como desde el de la sensibilidad, o mejor, de la complicidad de sensibilidades entre dos seres humanos; Chica Metáfora y Gonzalo Benito... Desde mi punto de vista fue un momento mágico.

Chica Metáfora y Gonzalo Benito.

Primero los dos leyeron, a dos voces, este impresionante poema de Chica Metáfora titulado "Sensaciones"; poema que ya he releído no sé cuantas veces y cada vez me gusta más:

«Dulce, 
como el agua de ese río que va a la deriva sin imaginar 
que acabará siendo mar.
Amargo, 
como ese café que entona la mañana con su aroma 
y da calor a mis manos con el temple de la taza.
Emocionante, 
como aquella espera que desespera y rompe las ganas por dentro.
Aterrador, 
como el vacío, como la nada, como el adiós.
Infinito, 
como las gracias, como los suspiros, como las ideas...


Cálido, 
como tu abrazo, como la manta que arropa nuestras tardes de invierno.
Inmenso, 
como el cielo que miro cada noche en el intento de contar las estrellas.
Asombroso, 
como lo imposible, como lo inexplicable, como tu silencio.
Triste, 
como lo inevitable, como lo injusto, como la pena y el dolor gratuito.
Frío, 
como algunas palabras, como la falta de gestos, 
como las miradas que no encuentran respuesta.
Amable, 
como la voluntad, 
como la generosidad del que no pregunta el porqué de las cosas.


Doloroso, 
como los momentos que se atropellan, 
como las mentiras que se desabrochan solas.
Grande, 
como la amistad, como los recuerdos, 
como la sonrisa que alegra el día que parece pintado de gris.
Frágil, 
como las lágrimas, como lo efímero.
Poderoso,
como las cosquillas que descolocan el cuerpo sereno 
y lo transforman en un saco de risas.
Caprichosa, 
como la inspiración, como la vida, como la suerte.
Feliz, 
como yo, como el presente, como el futuro... como la calma».


Inmediatamente después Gonzalo Benito, bastante emocionado, le dedicó a Chica Metáforma su poema titulado "Si el mar y el cielo":

Gonzalo Benito.
«Si el mar y el cielo fuesen la misma cosa
             entonces
comprendería las lágrimas saladas
que recorren tus mejillas
cuando busco el viento en tu mirada.

Si el mar y el cielo fuesen óleo,
             patria  
                           quizá
tú entenderías los tsunamis
                                de mi pecho
o los naufrágios de mi boca
cuando vuelan cometas en tus párpados.

Si el mar y el cielo no tuviesen frontera
ni línea por pintar, ni horizonte
ni revuelo de barcos y pájaros
             entonces
tú comprenderías la razón
de tus ojos»


Y poco más –¡y nada menos!– puedo contar, porque en mitad de la siguiente intervención, que fue la de Diego Mattarucco me tuve que marchar. 

Esta ha sido simplemente una pequeña muestra de un gran encuentro entre personas que aman la poesía, la música y la canción...; encuentro entre seres humanos –gentes raras– a quienes nos gusta afirmar que somos así: tiernos y sensibles, y a la vez innovadores e inconformistas.

Concluyo dejando aquí los enlaces que os pueden permitir entrar directamente en los blogs poéticos de Chica Metáfora y Gonzalo Benito...; merece la pena pasearse de vez en cuando por cada uno de ellos.