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sábado, 12 de mayo de 2012

OLGA ROMÁN II - «VUELTAS Y VUELTAS». EL PLACER DE ESCUCHARLA EN SOLITARIO.

Olga Román.

«Te querré llueva o no llueva
y te querré con la luna nueva.
Te querré, te querré, te querré en primavera.
Te querré aunque haga frío
y te querré si te quedas conmigo.
Te querré, te querré, te querré, aunque te vayas te querré.
Pasan los días, pasan los años,
y sigo aprendiendo de ti, sigo soñando,
sigo buscando, sigo encontrando
Y siempre que te necesito estás cerquita, a mi lado
Te querré confusa y loca
y te querré a la luz y en la sombra
Te querré, te querré, te querré todos los días, te querré.
Te querré cuando estés perdido 
y te querré aunque te quedes dormido.
Te querré, te querré, te querré, te querré en sueños, te querré [...]».
(“Te querré”. Olga Román)

OLGA ROMÁN, con toda su experiencia artística como cantante, acumulada a partir de 1982 –año en que se incorporó al grupo Nuestro Pequeño Mundo–, y, sobre todo, con la sensibilidad adquirida en los años vividos en Boston empapándose del universo musical del jazz (fue incluso nominada como mejor cantante de jazz a los premios Boston Music Awards) en el año 2000 tomó la decisión de empezar a cantar en solitario, abandonando la frenética actividad que suponían las giras con Joaquín Sabina. En aquel momento ella ya había empezado a componer sus propias canciones.

«Voy sin reloj
ya no me importa qué día es hoy
ni si es tarde o temprano.
No tengo prisa.
La vida viene y va;
si tengo ganas saldré,
si no, aquí me quedaré
Llegó, llegó la calma
después de años de no encontrarla
Y el tiempo pasa
y yo sin reloj
Todo gira
Todo cambia
Todo llega
si la espera no te cansa».
("Voy sin reloj". Olga Román).

Su primer disco se publicó en enero de 2001 y se tituló "Vueltas y vueltas".



Este primer disco, producido por Patrick Goraguer y Lucio Godoy, recuerdo que fue una auténtica sorpresa para quienes habíamos admirado siempre a Olga teniendo que limitarnos a disfruarla como una especie de "cantante de reparto" que llamaba la atención por su belleza y por la calidad de su voz, pero que siempre tenía que moverse en un segundo plano, y de la que siempre nos quedaba la necesidad y la insatisfacción de escucharla cantar sola, a su manera y con sus propios sentimientos y latidos.

En "Vueltas y vueltas", Olga incorporó e interpretó once canciones; nueve compuestas por ella misma y tres en las que contó con la colaboración de dos jóvenes compositores canarios que residían en Madrid, y que habían integrado, junto con Rogelio Botanz, el grupo "Taller" en la isla de Tenerife; me refiero a Pedro Guerra y a Andrés Molina. De Pedro interpretó los temas "Cómo puedo saber" y "Sin darnos cuenta"; y de Andrés una preciosa canción en apoyo a las mujeres maltratadas titulada «María vale más˝.
«Robaría en las rutas del polen
por vestirme de frutas y aromas.
Abriría en esa danza una puerta a la esperanza
por sentir que estás tan cerca de venir.
Buscaría botellas y genios
en el bosque de todos los cuentos.
Los secretos de las brujas los tendría en mi sombrero
por saber que no hay peligros que sufrir. [...]»
(“Sin darnos cuenta”. Pedro Guerra).

«María vale más la casa vacía,
las manos perdidas
que un amor sin amarlo.
María vale más el rato tan solo,
el hueco tan hondo
que un amor sin amarlo.
María ya vendrán otros días
repletos de brisa
de amores amados.
María no hagas caso del viento
que trae los silencios 
de tu desencanto
María vale más la calle tan fría,
la vista perdida
que un amor sin amarlo
María no has caso del del gesto
que trae tu recuerdo
repleto de llanto
(“María vale más”. Andrés Molina).

Olga Román. (Fotografía de María Roldán).

Entre las canciones compuestas por Olga en aquel disco –todas musicalmente bellísimas y muy bien interpretadas– podrían destacarse tres: "Again" que fue incluída en la película "El  cielo abierto", de Miguel Albaladejo y nominada a los Premios Goya de Cine 2002 como mejor canción original; "No da igual", que se convirtió en la sintonía de la cadena de televisión LaOtra; y "Vueltas y vuelta", tema que da título al disco, con el que, en su día, me sentí plenamente identificado.

Cuatro años más tarde de la edición de aquel primer disco, Olga volvió a sorprendernos con su segunda obra en solitario a la que tituló sencillamente Orga Román 2. Disco que comentaré en el  cuelgue de mañana.


Finalmente, aunque volveré a repetirlo mañana, voy reproducir el cartel en en el que aparecen los conciertos que Olga Román tiene previstos para este mes de mayo. Para los habitantes de Valladolid, Vigo, Valencia, Monzón, o alrededores, esta puede ser una magnífica oportunidad para disfrutar de una de nuestras mejores compositoras en intérpretes.


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