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lunes, 14 de mayo de 2012

OLGA ROMÁN 3 - «SEGUIR CAMINANDO», O EL ABRAZO ENTRE LA SENSIBILIDAD Y LA ESPERANZA

Olga Román. (Fotografía de Jerónimo Álvarez)

Lo decía el pasado sábado: Tras la edición de su primer disco en solitario "Vueltas y vueltas", OLGA ROMÁN, en el año 2005 nos sorprendió con su segundo CD titulado «Olga Román 2», y así, de entrada, ocurrió lo que tenía que ocurrir: Renovamos el placer de escucharla. Se reconfirmó que Olga es una de las mejores compositoras y una de las voces más sensibles de las que podemos gozar en este país. Y se reforzaba la importancia y la necesidad de ese maridaje imprescindible –y con frecuencia echado en falta en el ámbito de la "canción de autor"– que debe existir entre la palabra y la música; música que en el caso de Olga Román trasciende a la pura orquestación porque ella misma cuando canta –solo con su voz– es pura musicalidad; ella sabe hacer el milagro, o la magia, de que "la palabra se haga múcica", aprendizaje adquirido tras muchos años de trabajo y de profesión.



«He dejado de hablar con las paredes,
de repetir tu nombre.
He dejado de perderme en los bares
de buscarte en la noche,
de rendirme al amanecer.
He dejado de pensar si algún día,
tal vez si tu quisieras, tal vez,
volveríamos a ser lo que fuimos,
lo que un día quisimos,
lo que nunca tuvimos.
Y ahora, ya ves,
ya sé como seguir adelante,
ya sé como seguir aunque tú no estés.
No ha sido fácil, pero ya sé.
Ahora, ya ves
aunque cada mañana me cueste
y aunque a veces me equivoque y te nombre
fue sin querer, aprenderé».
(“Ahora ya ves”. Olga Román).


En este segundo disco –producido por Darío Eskenazi y por ella misma– surge una novedad importante que se repetirá más tarde en su tercer CD,  me refiero a su encuentro y a su colaboración con  Juan Uría convertido en su "letrista" favorito. «Juan es una persona que me conoce bastante bien, por no decir muy bien –comenta Olga–. Es un letrista a mi medida». De hecho, en nueve de las once canciones del disco, Juan firma le letra y Olga la música. Una de esas canciones, para mí, las más hermosas del disco es ésta:


«Si me detengo, apareces
y también si me distraigo
y a veces cuando camino,
casi siempre que trabajo.
Cuando me quedo dormida,
si juego, si me levanto.
Y cuando duermo apareces
y también cuando me caigo.
Vienes siempre que te marchas,
acudes cuando te llamo,
sueles estar en las calles
si miro atrás, si me paro.
Siempre que hablo apareces,
también estás si me callo,
como cada madrugada
estás y sigues estando.
Cuando estoy medio dormida
y todo va comenzado.
Cuando me quedo en silencio
aparaces siempre tú».
(“Apareces”. Juan Uria - Olga Román)

Hay que destacar que en el disco "Olga Román 2" aparecen dos colaboraciones importantes: por una parte la de Jorge Drexler, en la canción "Apareces"; y la de Carmen París que interviene con su prodigiosa voz en el tema titulado "Me asomo".

En todo el recorrido musical emprendido y realizado por Olga Román, creo que una de sus características esenciales –para mí de la más importante– ha sido la de irle abriendo camino a su futuro con ilusión, haciendo frente a todo tipo de dificultades y siempre con constancia, con mucho trabajo y con una sensibilidad desbordante... La palabra y la experiencia del "caminar" Olga la lleva intrínsecamente vinculada a su identidad:

«No creo que sea cuestion de pararse
a esperar que la vida resuelva este asunto [...]
Es cuestión de seguir caminando.
Es cuestión de querer y poder.
Es cuestión de saber levantarse.
Es cuestión de ponerse de pié».
(“La cuestión” Juan Uría - Olga Román)

«Es cuestión de seguir caminando», canta Olga en la primera canción de su segundo disco...; y es curioso –no casual– su tercer disco, aparecido en 2011, se titula precisamente así: «Seguir caminando».


«Aunque ya no pueda más
y tenga los pies gastados.
Aunque no encuentro razones
para salir de la cama.
Aunque sostenga en el alma
el peso de tantos años,
seguir caminando ...
Ahora que tengo canas
y el espejo me devuelve
los ojos cansados,
cuando llega la tristeza
en vez de llorar de pena
me abrocho el abrigo y quiero
seguir caminando...
Si en las cartas de esta mano
no hay ases, si el enemigo
está haciendo estragos
y al olor de las sardinas
resucita el gato malo,
dejo de jugar y elijo
seguir caminando...


Aunque la luz no aparezca,
seguir caminando.
Aunque se parase el mundo,
seguir caminando.
Aunque no tenga más fuerzas,
seguir caminando.
Cuando el miedo me detenga,
seguir caminando.
Aunque parezca imposible,
seguir caminando.
Cuando me sienta perdida,
seguir caminando.
Para encontrar el camino,
seguir caminando.
Para encontrarme contigo,
seguir caminando.
Si nada tiene sentido,
seguir caminando.
Aunque parezca mentira,
seguir caminando.
Aunque al final no haya nadie, nada,
no puedo más, pero quiero
seguir caminando».
(“Seguir caminando”. Juan Uría - Olga Román).

¡Magnífico Olga!... Y ahí andamos... ¡Seguimos caminando a pesar de todo!... Y en ese camino nos vamos encontrando... ¡felices encuentros que nos ayudan a lo mismo; a seguir caminando!.

De este tercer disco de Olga Román poco puedo decir más que subrayar la definitiva confirmación de lo ya dicho anteriormente; sí recomendar ¡por supuesto! comprarlo y disfrutarlo; y, para concluir, ofrecer algunos apuntes interesantes:

Por ejemplo, destacar, las colaboraciones de Joaquín Sabina en una preciosa rumba cubana llamada "Margarita", y la de Pablo Milanés en la canción "Cada vez que te vas". Añadir a ello la interpretación de Olga de dos versiones geniales: "Rabo de nube", de Silvio Rodríguez; y mítico "Jim", tema de Nelson Shawn, Caesar Petrillo y Milton Samuels, que ya cantó en catalán Maria del Mar Bonet en 1979. Y, por supuesto, resaltar la colaboración de una banda de músicos tan geniales como: Antonio Toledo, Luis Fernández, Paco Bastante, Pedro Barceló, José San Martín, Daniel Rochlis, Patrik Goraguer, Bob Sands, Norman Hogue o Andreas Prittwitz.

Y ahora, en este mismo mes de mayo, ¡a disfrutar de Olga Román en directo!, será en Valladolid, Vigo, Valencia y Monzón..., y seguiremos informando.

domingo, 13 de mayo de 2012

CANTIJUEGO POÉTICO 1 - «¡QUIÉN ES QUIÉN!». ¡QUE GRANDES POETAS!

Hoy vamos a iniciar una serie de "cantijuegos" dedicados a poetas que han sido musicalizados y cantados; y vamos a empezar con 24 poetas españoles que escriben en castellano; en otro momento dedicaremos el "cantijuego" a poetas que escriben en otras lenguas  y a poetas latinoamericanos.

Estos son los 24 poetas que hoy os propongo identificar:


El "cantijuego" de hoy consiste en identificar a estos 24 poetas que aparecen fotografíados, es decir, en reconocer quienes son y cuál es su nombre. En el "cantijuego" que la semana que viene "cantijugaremos" con algunos de sus textos que han sido musicalizados y con sus intérpretes.

Así pues, cuando te apetezca entra en el apartado de "comentarios" y.... ¡empezamos a "cantijugar"!

sábado, 12 de mayo de 2012

IÑIGO COPPEL - ¡CANTAS... LUEGO EXISTES!... ¡CANTANDO ASÍ... NO HAY QUIEN TE MATE!

Últimamente no es fácil que me ponga a escuchar una canción y que me sorprenda al límite de quedarme "enganchao" a ella "a lo bestia"... Bueno pues esto es lo que me ha ocurrido con el single –CD con dos canciones– que acaba de grabar y editar IÑIGO COPPEL... ¡Es magnífico!...

Por otra parte, escuchándole cantar se me ha vuelto a romper, una vez más, el molde "rancio e intocable" del género de la "canción de autor"... ¿Que le falta, o qué le sobra a este creador vasco para ser un "cantautorazo?... Para mi lo es, y mucho más que otros muchos que alardean y presumen de ello... 

No sé si a Iñigo le gustará esta reflexión que acabo de hacer...; lo cierto es que así –¡de pronto– se ha "colao" en mi mundo sonoro; un mundo alimentado de muchos años y de miles de composiciones creadas por los llamados "cantautores"... ¡claro que para mi "cantautores" son, y han sido siempre, Lluís Llach, Sr. Chinarro y Sisa; Morente, Pau Riba y Carlos Cano; Pablo Guerrero, Nach, Muerdo y Albert Pla; Luz Casal, Carmen Boza y Olga Román y Maria del Mar Bonet; Ismael Serrano, Gato Pérez y Javier Álvarez!... por ejemplo.


Cubierta del nuevo CD-single de Ïñigo Coppel.
(Fotografía de Guillermo Asián).

En este nuevo CD-single –ya no se como llamar a cada modalidad de grabación– Iñigo Coppel recupera dos canciones ya grabadas anteriormente: Una hermosa canción de amor titulada "Esto es lo que parece", y una nueva y magnífica versión de su alucinante "Blues hablado sobre el mayor fan de Bob Dylan del mundo". Disco en el que colabora con su violín Manu Clavijo; que ha sido producido por José Nortes; y que, por supuesto, recomiendo.

Para quien no lo sepa Iñigo tiene ya grabados dos discos anteriores "Perdón por existir" (2007) y "El hombre que mató a Iñigo Coppel" (2010)





Seguidamente reproduzco el texto de la canción "Blues hablado sobre el mayor fan de Bob Dylan del mundo"... ¡merece la pena escucharla!


Me levanté una mañana y dije: "Mujer, he visto una señal, no me vas a creer.
Tengo que dejar ahora mismo el país, voy a ver a Bob Dylan esta noche en París.
Tengo que ir. Me lo ha dicho el mismísimo Bob en sueños, 
me va a explicar los misterios del universo, sí".

Me dijo: "Escúchame bien, si te vas a París no te molestes en volver por aquí".
Ah, pero no me lo pensé ni un segundo, ¡soy el mayor fan de Bob del mundo!
Ah, lo soy... París... ¡allá voy! 

Llegué a París y fui del aeropuerto directamente al lugar del concierto.
Quedaban diez horas, me daba igual, pero cuando llegué vi que algo iba mal:
había muchos fans ya allí, metidos en sacos de dormir, mirándome fijamente. 
¡Me asusté! 

Se me acercó uno de ellos en muy mal plan para ver si yo era un verdadero fan.
Me dijo: "¿Te gusta Bob?" Dije: "Sí, claro, Bob es nuestro dios, Bob es nuestro faro".
Cuando le expliqué que había abandonado a mi mujer para seguir a Bob
él me abrazó

Me obligó a pasar con él todo el día, me dio de comer, me explicó sus teorías. 
Dijo "Sí, Bob hace cosas raras, pero me huelo que tiene un malvado hermano gemelo". 
Ahí es cuando otro fan entró en la conversación y dijo: "¿Un malvado hermano gemelo?... ¡Interesante!... ¿Quieres decir tal vez que fue ese malvado hermano gemelo 
el que dio aquel concierto para el Papa en el Vaticano?" 
Mi amigo le miró furioso y le dijo: "No, estás loco, tronco. 
Ése era Bob, el auténtico representante de Dios en la tierra, sí". 

Y empezó el concierto y fue bastante duro ver llorar a tantos hombres maduros. 
Allá van todos con emoción de rodillas al comienzo de cada canción. 

Acabó el concierto, me harté de locuras, me llevaron al hotel 
a husmear en sus basuras.
Nos vio un gendarme y casi nos encierra. Les dije: 
"Adiós troncos, me llaman del planeta tierra". 
Creo que es hora de volver a casa y suplicar a mi mujer. 
Oh cariño, los dos dijimos cosas no creo que de tu boca 
solo salga "Viento idiota"... de verdad que no.

Y el caso es que hoy he visto en la tele a mi amigo el fan, 
por lo visto ha sido detenido en Oviedo, sí,
al ver al Principe de Asturias cantando "Blowin' in the wind"
se ha desmayado gritando: "¡Este es el fin!".

OLGA ROMÁN II - «VUELTAS Y VUELTAS». EL PLACER DE ESCUCHARLA EN SOLITARIO.

Olga Román.

«Te querré llueva o no llueva
y te querré con la luna nueva.
Te querré, te querré, te querré en primavera.
Te querré aunque haga frío
y te querré si te quedas conmigo.
Te querré, te querré, te querré, aunque te vayas te querré.
Pasan los días, pasan los años,
y sigo aprendiendo de ti, sigo soñando,
sigo buscando, sigo encontrando
Y siempre que te necesito estás cerquita, a mi lado
Te querré confusa y loca
y te querré a la luz y en la sombra
Te querré, te querré, te querré todos los días, te querré.
Te querré cuando estés perdido 
y te querré aunque te quedes dormido.
Te querré, te querré, te querré, te querré en sueños, te querré [...]».
(“Te querré”. Olga Román)

OLGA ROMÁN, con toda su experiencia artística como cantante, acumulada a partir de 1982 –año en que se incorporó al grupo Nuestro Pequeño Mundo–, y, sobre todo, con la sensibilidad adquirida en los años vividos en Boston empapándose del universo musical del jazz (fue incluso nominada como mejor cantante de jazz a los premios Boston Music Awards) en el año 2000 tomó la decisión de empezar a cantar en solitario, abandonando la frenética actividad que suponían las giras con Joaquín Sabina. En aquel momento ella ya había empezado a componer sus propias canciones.

«Voy sin reloj
ya no me importa qué día es hoy
ni si es tarde o temprano.
No tengo prisa.
La vida viene y va;
si tengo ganas saldré,
si no, aquí me quedaré
Llegó, llegó la calma
después de años de no encontrarla
Y el tiempo pasa
y yo sin reloj
Todo gira
Todo cambia
Todo llega
si la espera no te cansa».
("Voy sin reloj". Olga Román).

Su primer disco se publicó en enero de 2001 y se tituló "Vueltas y vueltas".



Este primer disco, producido por Patrick Goraguer y Lucio Godoy, recuerdo que fue una auténtica sorpresa para quienes habíamos admirado siempre a Olga teniendo que limitarnos a disfruarla como una especie de "cantante de reparto" que llamaba la atención por su belleza y por la calidad de su voz, pero que siempre tenía que moverse en un segundo plano, y de la que siempre nos quedaba la necesidad y la insatisfacción de escucharla cantar sola, a su manera y con sus propios sentimientos y latidos.

En "Vueltas y vueltas", Olga incorporó e interpretó once canciones; nueve compuestas por ella misma y tres en las que contó con la colaboración de dos jóvenes compositores canarios que residían en Madrid, y que habían integrado, junto con Rogelio Botanz, el grupo "Taller" en la isla de Tenerife; me refiero a Pedro Guerra y a Andrés Molina. De Pedro interpretó los temas "Cómo puedo saber" y "Sin darnos cuenta"; y de Andrés una preciosa canción en apoyo a las mujeres maltratadas titulada «María vale más˝.
«Robaría en las rutas del polen
por vestirme de frutas y aromas.
Abriría en esa danza una puerta a la esperanza
por sentir que estás tan cerca de venir.
Buscaría botellas y genios
en el bosque de todos los cuentos.
Los secretos de las brujas los tendría en mi sombrero
por saber que no hay peligros que sufrir. [...]»
(“Sin darnos cuenta”. Pedro Guerra).

«María vale más la casa vacía,
las manos perdidas
que un amor sin amarlo.
María vale más el rato tan solo,
el hueco tan hondo
que un amor sin amarlo.
María ya vendrán otros días
repletos de brisa
de amores amados.
María no hagas caso del viento
que trae los silencios 
de tu desencanto
María vale más la calle tan fría,
la vista perdida
que un amor sin amarlo
María no has caso del del gesto
que trae tu recuerdo
repleto de llanto
(“María vale más”. Andrés Molina).

Olga Román. (Fotografía de María Roldán).

Entre las canciones compuestas por Olga en aquel disco –todas musicalmente bellísimas y muy bien interpretadas– podrían destacarse tres: "Again" que fue incluída en la película "El  cielo abierto", de Miguel Albaladejo y nominada a los Premios Goya de Cine 2002 como mejor canción original; "No da igual", que se convirtió en la sintonía de la cadena de televisión LaOtra; y "Vueltas y vuelta", tema que da título al disco, con el que, en su día, me sentí plenamente identificado.

Cuatro años más tarde de la edición de aquel primer disco, Olga volvió a sorprendernos con su segunda obra en solitario a la que tituló sencillamente Orga Román 2. Disco que comentaré en el  cuelgue de mañana.


Finalmente, aunque volveré a repetirlo mañana, voy reproducir el cartel en en el que aparecen los conciertos que Olga Román tiene previstos para este mes de mayo. Para los habitantes de Valladolid, Vigo, Valencia, Monzón, o alrededores, esta puede ser una magnífica oportunidad para disfrutar de una de nuestras mejores compositoras en intérpretes.


CON ISMAEL SERRANO. «CRÓNICA DE URGENCIA»

Ismael Serrano. (Fotografía de Joaquín Calle,
tomada del libro-disco: "Todo empieza y todo acaba en ti»)

Acabo de llegar de la presentación que ha realizado ISMAEL SERRANO, en la Sala Libertad 8, del DVD: "El oficio de cantar", que acompaña a su nuevo disco titulado "Todo empieza y todo acaba en ti».



Aunque la semana que viene realizaré una amplia presentación del nuevo disco de Ismael, hoy quiero escribir esta "crónica de urgencia" para comentar brevemente el DVD que se ha presentado esta tarde; para felicitar a Ismael por su nuevo, hermoso y cuidadosísimo disco; y, finalmente, para expresar una emoción grande que he sentido esta tarde y que, aunque pertenece al ámbito de lo privado, siento la necesidad de compartirla.

«El oficio de cantar» es un reportaje en el que Daniel Serrano, hermano de Ismael, rinde su homenaje a todas los creadores: compositores, músicos e intérpretes, que aman la canción; que la sienten como una necesidad del alma; que se vuelcan en ella a corazón abierto; y a través de la que, entre otros objetivos, desean transmitirnos y contagiarnos razones para vivir, motivos para seguir soñando, y  renovados sentimientos y latidos para la esperanza. "Cantores de oficio" que a diario, pese a todo –contra viento y marea–, hacen realidad aquello que escribió Miguel Ángel Morelli, y que Mercedes Sosa nos transmitió con su "voz alada".

«Mi oficio de cantor es el oficio
de los que tienen guitarras en el alma.
Yo tengo mi taller en las entrañas
y mi única herramienta es la garganta. [...]
Nadie debe creer que el cantor
pertenece a un mundo extraño
donde todo es escenario y fantasía.
El cantor es un hombre más que anda
transitando las calles y los días;
sufriendo el sufrimiento de su pueblo
y latiendo también con su alegría».
("Cantor de oficio")


En el DVD "El oficio de cantar" –que, por supuesto, recomiendo ver y disfrutar–participan con su palabra y su música Luis Eduardo Aute, Pablo Guerrero, Nach, Jairo Zavala (Depedro), Zahara, Fredi Marugán, Javier Bergia, Jacobo Sureda, Pepo Scherman, Manuel Cuesta, Marwan, Lucas Álvarez de Toledo, Vicky Gastelo, Héctor Raúl (Tito), Catechini y Belle (la gata).

Esta es una de la extraordinarias ilustraciones creadas
por Mar Blanco, para el disco «Todo empieza y
todo acaba  en ti»,
de Ismael Serrano.

Decía en el inicio de este "cuelgue" que, además de todo lo dicho, deseaba compartir con los lectores·amigos·amigas una gran emoción que he sentido esta tarde y que todavía me dura; es la emoción que me ha producido la dedicatoria que Ismael me ha escrito en una de las hojas de su disco-libro. Soy consciente de que esto es algo que pertenece al ámbito de lo privado pero no puedo dejar de compartir esas palabras y, sobre todo, la emoción que me han arrancado: «Fernando –ha escrito Ismael– gracias siempre, porque cantamos como respiramos y tú nos das aire, aire limpio, tan necesario en estos días difíciles».

Confieso que palabras como éstas son un regalo de la vida que te ayuda a tirar pa'lante; a seguir creyendo en la "canción de autor"; a seguir reivindicándola y difundiéndola apasionadamente; y, sobre todo, a hacerle frente –cara a cara– a estos días y tiempos difíciles a los que se refiere Ismael... ¡Un millón de GRACIAS, Ismael!... ¡Gracias, de verdad!...

viernes, 11 de mayo de 2012

OLGA ROMÁN 1 - LOS INICIOS. UNA VOZ QUE PRENDE Y ENAMORA

Olga Román (Fotografía de Jerónimo Álvarez).

El "cuelgue" de hoy voy a iniciarlo narrando una experiencia que viví en el ya desaparecido Teatro Salamanca, de Madrid, el día 3 de marzo de 1983. Aquel día se grabó en directo el mítico disco "Entre amigos" de Luis Eduardo Aute; grabación que recoge un extraordinario concierto en el que acompañaron a Eduardo, y cantaron con él, Silvio Rodríguez, Pablo Milanés, Joan Manuel Serrat, y Teddy Bautista. Recuerdo a la perfección aquel  concierto, entre otras razones, porque fue realmente emocionante ver y escuchar juntos a aquellos cuatro "grandes" de la "canción de autor" –Eduardo, Silvio, Pablo y Joan Manuel– y a un Teddy Bautista, extraordinario, que nos sorprendió y nos hizo gozar con su versión rockera de "Anda suelto Satanás".

Pero he de decir también que tengo, de aquel concierto, otro recuerdo que jamás olvidaré: en medio de la euforia provocada por aquella especie de solemne ceremonia musical que se estaba produciendo en el escenario del Teatro Salamanca, apareció, de repente, una mujer bellísima que acompañó a Eduardo, con su voz, en la mayoría de las canciones. He de confesar que en más de un momento del concierto aquella mujer y, sobre todo, aquella voz, logró eclipsar, en mis percepciones visuales y auditivas, al resto de lo que estaba aconteciendo y sonando el el escenario... Era una voz extraordinariamente sensible y limpia que consiguió darle al recital un punto de brillo y de color imprescindible... Era la presencia y la voz de Olga Román, a la que voy a dedicarle este "cuelgue" y los que aparecerán mañana y pasado.

Olga Román y Luis Eduardo Aute.

Aunque la primera vez que escuché cantar a Olga en directo fue en el concierto de Aute al que antes me he referido, su voz ya me había atrapado un año antes en el disco "Buscando a Moby Dick" (1982), último disco grabado por el grupo Nuestro Pequeño Mundo que lideró el gran compositor y buen amigo José Alberto Arteche. 

De aquel disco –auténtica joya que merecería la pena rescatar, primero que grabó Olga, y en el que también colaboró Luis Delgado– yo destacaría tres temas especialmente bellos: "La señorita del abanico", sobre un texto de Federico García Lorca, y dos canciones de Pablo Guerrero: "La mora  enamorada""Buscando a Moby Dick", una de las canciones más hermosas que ha compuesto Pablo y que posteriormente incorporó en su disco "Los momentos del agua" (1985).

«Intentaba besar a las muchachas
subido en las ramas de los árboles.
Bien claro está que sus novias
no le duraban demasiado.
Vacilaba al hablar como si fuera
a preguntar su nombre y su apellido.
Se alejaba siempre de nosotros
para enviarnos nubes desde lejos

Y sigue buscando a Moby Dick

En las noches de resaca mala
sacaba de su pipa una paloma.
Más que a ninguno le costaba creo
moverse entre las normas de la tribu.
Un día dijo adiós y se ha escondido
en bosques de abedules y sirenas,
Y volverá quizás para reírse 
de tanta nada y tanto desaliento».


Olga Román tras su impresionante participación en el último disco de Nuestro Pequeño Mundo y en el concierto "Entre amigos" del Teatro Salamanca, grabó con Aute el disco "Cuerpo a cuerpo" (1984), y al año siguiente decidió trasladarse a Boston donde permaneció ocho años. Allí completó sus estudios musicales en la reconocida universidad Berklee College of Music y formó un grupo de música de jazz llamado Olga Román Quarter, con el que ofreció numerosos conciertos y participo en diversos festivales de jazz.


En 1993, Olga regresó a España y se produjo un encuentro que llegaría a ser muy significativo e importante para nuestra "canción de autor" en los años noventa, y, en particular, para el desarrollo de la obra y de la popularidad de Joaquín Sabina, me refiero al encuentro que se produjo entre Olga y Joaquín,  del que surgió una colaboración y una complicidad musical que se extendió hasta el año 2006. Durante esos años Olga acompañó a Sabina con su voz en discos y conciertos por toda España y Latinoamérica. «Hacer coros con ella era una maravilla. –comentaba Pancho VaronaUna sola mirada y era sabia entre las sabias para, como ella dice, “aterrizar al final de una frase junto a Joaquín”». El propio Joaquín le ha dedicado este soneto:

«¿Olga Román? Pregúntale a cualquiera
que no venere el cielo de su boca
de su desván, pomelo con caderas
del dulce desconsuelo que provoca.

Cuando en plazas de toros imposibles
pega su voz a mí como una lapa
sus coros rompen techos y fusibles
y el don de su despecho te destapa.

Su bola de cristal llena de dientes
es un peligro para las morenas
tontas de la ton tómbola amarilla.

¿Olga Román? No ejerzo de vidente
pero poned su charme en las antenas
y yo estaré aplaudiendo de rodillas».


Olga Román y Joaquín Sabina. (Fotografía de Alejandro Romano,
gran amigo y sabio amante de la "canción de autor").

Para concluir este primer "cuelgue", previo a la presentación de la discografía de Olga Román en solitario, que iniciaré mañana, voy a realizar un sintético recorrido por otras de sus creaciones: 

Olga ha colaborado en la grabación de discos de Jorge Drexler, Fito y los Fitipaldi, Extremoduro, Ismael Serrano, Diego Ojeda o Pablo Guerrero –inolvidable su participación en el CD "Luz de tierra" (2009)– y ha participado en la banda sonora de películas como "Entre rojas" (1995), de Azucena Rodríguez –a la que me vincula una larga y entrañable amistad–; "El amor perjudica seriamente la salud" (1996), de Manuel Gómez Pereira; "El lugar donde estuvo el paraíso" (2001), de Gerardo Herrero; "Nada que perder" (2002), contometraje de Rafa Ruso; "El principio de Alquímides" (2004), de Gerardo Herrero; o "Cara de queso" (2006), de Ariel Winograd. Por otra parte Olga también participó en el disco homenaje a Sabina: "Entre todas las mujeres" (2003), producido por Víctor Manuel, en aquella ocasión interpretó la canción "Esta boca es mía".

¡Total, "na"!... Un largo y brillantísimo recorrido artístico; una hermosísima voz que prende y enamora; una mujer extraordinariamente bella y solidaridaria; y como era lógico, y de esperar, una discografía personal altamente recomendable que se inició en el año 2001 con su CD: "Vueltas y vueltas"; disco que comentaré mañana.

jueves, 10 de mayo de 2012

PREVIOS A UN CONCIERTO CON «ALMA»

Ayer fue un día prácticamente dedicado a la preparación del concierto «¡VOLAD, CANCIONES, VOLAD! - 2» que celebraremos el próximo día 15 en la Sala Galileo Galilei, de Madrid, a las 21:30 horas. Un concierto que me atrevo a calificar "con alma" porque surge de la amistad, de la generosidad y de la solidaridad de todas las personas que van a participar; tanto las que se subirán al escenario –que lo harán desinteresadamente–; como de las que pagarán su entrada con el fin de colaborar en el sueño –ya proyecto– de la creación de un Centro de Documentación y Promoción de la Canción de Autor. 

Por la mañana, muy tempranito, recogimos los carteles en la imprenta, y por la tarde, con la colaboración de Dani Fernán –que participará en el concierto– procedimos, a la "vieja usanza", al pegado de carteles; rito que viene a significar la "cuenta atrás" de la celebración del gran acontecimiento.



Dani Fernán duerante el "pegado de carteles"
en la puerta de la Sala Galileo.

Ayer por la tarde, poco antes del "pegado de carteles", también tuve la suerte y el placer de acompañar a Diego Ojeda –que también cantará el próximo día 15–, en la grabación de una de las canciones de su nuevo y próximo disco junto con la grandísima cantautora OLGA ROMÁN.

Fue un momento mágico sobre todo por la belleza que atesora Olga en su personalidad, en su profesionalidad y en su voz... El resultado: una canción muy hermosa..., de la que muy pronto podremos disfrutar.

Fotografía tomada ayer durante la grabación
de Olga Román para el disco de Diego Ojeda.
(Foto tomada del muro de Diego Ojeda).

Por cierto, a partir de mañana voy a dedicar tres "cuelgues" al intenso y extraordinario trabajo desarrollado por Olga Román desde que, en 1982, grabó su primer disco en el último del inolvidable grupo "Nuestro Pequeño Mundo".

Al final de la grabación invitamos a Olga a participar en el concierto del próximo día 15 y, ¡a lo mejor! podemos contar con su presencia; de hecho ya participó en el concierto que celebramos el mes pasado.

Por último, quisiera contar otra entrañable experiencia que viví ayer: Cuando llamamos a la puerta del Estudio donde grabaron Diego y Olga, me encontré, sorprendido, con Carlos Díaz, ingeniero de sonido con quien hace unos años compartí varios meses de trabajo grabando la colección de discos que dirigí, en el año 2008, dedicados al "CANTO EMIGRADO DE AMÉRICA LATINA" –colección en la que grabó su último disco Quintín Cabrera, pocos antes de que se nos fuera–. Mi reencuentro con Carlos me produjo una inmensa alegría; ahora trabaja en su propio Estudio de Grabación, llamado PULLPUSH, que se encuentra magníficamente situado en el barrio de Embajadores, de Madrid. (Estoy completamente seguro que después de este reencuentro volveremos a compartir trabajos tan inolvidables como los del "canto emigrado").

Luis Mendo, Carlos Díaz, Bernardo Fuster y Fernando G. Lucini
durante la grabación del ultimo disco de Quintín Cabrera,
dentro de la Colección: «El canto emigrado de América Latina» (2008).

CADA VEZ QUE CONTEMPLO UNA IMAGEN DEL DOLOR Y DE LA DESGARRADORA Y CRUEL INJUSTICIA QUE ESTA VIVIENDO "CUBA Y EL PUEBLO CUBANO" SE ME ROMPE EL ALMA...

... se me saltan las lágrimas, me desespero por la impotencia y siento un infrenable ODIO –¡sí! odio!- hacia el repugnante  Donald Trump y s...