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martes, 14 de febrero de 2012

PAU ALABAJOS I - UN "PREVIO" NECESARIO Y UN RECLAMO AL GOZO Y AL DISFRUTE CON EL VALOR DE LA DIVERSIDAD

Lo que seguidamente voy a contar, por si alguien lo desconoce, no es "ciencia ficción", ni es algo que me lo hayan contado, fue un acontecimiento real en el que tuve la suerte de participar junto a más de 50.000 jóvenes.

Ocurrió el 9 de mayo de 1976 –yo tenía entonces treinta años–. Fue el llamado Festival de los Pueblos Ibéricos, celebrado en el Campus de la Universidad Autónoma de Madrid.

Aquel día, millares de jóvenes, convocados y unidos en torno a la "canción de autor", reivindicamos nuestro derecho a la libertad –en todas sus manifestaciones–; la defensa de la democracia y de los Derechos Humanos; y, sobre todo, la condena radical, por una parte, de todo lo que había supuesto para nuestras vidas la implacable y cruel dictadura del General Franco y, por otra, de las consecuencias que de ella podrían derivarse en el marco del "ceremonial postfranquista y represivo" que estaban dispuestos a liderar, en aquel momento, sus "acólitos seguidores".


Traigo a la memoria la celebración de aquel Festival –previamente a realizar la presentación del disco "Una amable, una trista, una petita patria", del cantautor valenciano PAU ALABAJOS–, para subrayar algo, muy importante, que ocurría entonces, con toda normalidad, en torno a la "canción de autor", y que hoy, lamentablemente, no suele producirse con demasiada frecuencia, o si se produce es de forma muy excepcional, y, por lo general, tras la superación de muchas dificultades.

Me explico: En el memorable Festitval de los Pueblos Ibéricos, y, en general, en la mayoría de conciertos colectivos y festivales que se celebraban durante los últimos años del "franquismo" y durante la "transición democrática" había algo que teníamos muy claro y que compartíamos la mayoría de la joven ciudadanía democrática; me refiero, a la valoración, al reconocimiento y al respeto sentido hacia las diversas nacionalidades y, en particular, hacia sus lenguas; hecho que considerábamos enriquecedor y que favorecía que fueran muy frecuentes los conciertos o festivales en los que intervenían "cantautores" gallegos, valencianos, catalanes, vascos, extremeño, andaluces, asturianos, canarios, castellanos, riojanos, aragoneses..., abordando su propia identidad y cantando –los que la tenían– en su propia lengua.

En el Festival de los Pueblos Ibéricos, 1976.
Raimon habla con Benedicto; y en primer plano Miro Casabella.
(Fotografía tomada del blog: "La Zamarra de Gustavo".

Aquella actitud social y cultural, "aglutinadoras de la diversidad" y símbolo de una unidad sólida y convencida en defensa de la libertad compartida, hoy en día, desde mi punto de vista, se ha perdido considerablemente. En la actualidad cantar, o promocionar un disco, o a un "cantautor", en catalán, en euskera, o en gallego, fuera de las comunidades en las que se hablan esas lenguas, es muy complicado, yo diría que casi imposible. Realidad que considero tremendamente empobrecedora y antidemocrática.

Es curioso, en un tiempo en el que tanto se habla de "multi", "pluri" e "interculturalidad", resulta que, en este país nuestro, lo de escuchar una canción en catalán, vasco o gallego fuera de sus lugares de origen, es algo que no solo no interesa, sino que incluso a veces llega a rechazarse... (Por supuesto, y por el contrario, si la canción se canta en "inglés"... ¡un respeto!... ¡eso ya es otra cosa!)... Es curioso y lamentable.

Pues bien, en contra de esa corriente, hoy quiero dedicarle este cuelgue a un "cantautor" valenciano que canta en su lengua propia; que considero otro de los mejores jóvenes "cantautores" que he conocido recientemente; y que se llama PAU ALABAJOS.

Pau Alabajos. (Fotografía de Luis Eduardo Guillén).

Voy a copiar el magnífico texto de una de sus canciones titulada "Utòpics, idealistes, ingenus"–con la que me siento plenamente identificado palabra a palabra, y latido a latido–, y luego hablaré de Pau.

«D’acord, nosaltres som els utòpics,
idealistes, ingenus / que no fan més que somiar.
Però estem farts de creuar-nos de braços 
mentre la terra s’afona sota els nostres peus.
D’acord, sabem que no som perfectes,
tenim els nostres punts febles, 
però aprenem dels errors. 
Almenys vivim amb la consciència tranquil·la, 
perquè hem fet tot el possible per tal de canviar el món.
D’acord, nosaltres som els il·lusos 
guardians de causes perdudes, 
inconformistes tossuts. 
Però hem dit prou, ja no volem refugiar-nos 
darrere de les paraules, ara passem a l’acció. 
D’acord, ens falta molta experiència, 
convé sumar els esforços, 
i els càntics de tanta gent, 
però anem creixent, ens fem més forts cada dia, 
mai no perdem l’esperança i seguim avançant».

«De acuerdo, nosotros somos los utópicos, / idealistas, ingenuos, / que no hacemos más que soñar. / Pero estamos hartos de cruzarnos de brazos, / mientras la tierra se hunde bajo nuestros pies. / De acuerdo, sabemos que no somos perfectos, / tenemos nuestros puntos débiles, / pero aprendemos de los errores. / Al menos vivimos con la conciencia tranquila, / porque hemos hecho todo lo posible para cambiar este mundo. / De acuerdo, nosotros somos los ilusos, / guardianes de causas perdidas, inconformistas tozudos, / pero hemos dicho basta, / ya no queremos refugiarnos / detrás de las palabras, ahora pasamos a la acción. / De acuerdo, nos falta mucha experiencia, / conviene sumar los esfuerzos y los cantos de tanta gente. / Pero estamos creciendo, / nos hacemos más fuertes cada día, / nunca perdemos la esperanza y seguimos avanzando».

Pau Alabajos.

PAU ALABAJOS, nació en Torrent (Valencia), en 1982, y es, sin duda, un compositor de exquisita sensibilidad que ha optado, decididamente, por comprometerse con su arte en la construcción real y posible de ese "otro mundo mejor y más bello" en el que muchos soñamos. Su trabajo artístico ha sido  calificado como una "tierna revolución"; calificativo que, por supuesto subrayo y comparto, destacando en él dos cualidades que desarrollaré en el "cuelgue" de mañana: 

Por una parte, la calidad de sus composiciones musicales, que vienen a demostrar, una vez más –y en este caso con rotundidad–, que la muy buena música no está reñida con la "canción de autor"; y, por otra parte, el alto nivel de compromiso social y ético de sus textos, que confirma también que la belleza, la ternura y la sensibilidad pueden ser, y en su caso son, ingredientes sustanciales de la "poesía social".

Hoy, Luis Pastor empezará a rodar el videoclip de su canción "¿Qué fue de los cantautores?" –¡felicidades Luis!–... Pues bien, quien quiera saber qué fue de ellos, tomando como referencia el trabajo que están realizando las jóvenes generaciones –que son las que más necesitamos– que escuche a Pau Alabajos... Ahí tenemos un "cantautor" "de los pies a la cabeza" –pasando, por supuesto, por el corazón– que canta en su lengua para todos nosotros.... ¡como debe ser!... ¡como siempre hicieron los "cantautores"!

Mañana presentaré y comentaré el tercer disco publicado por Pau, titulado «Una amable, una trista, una petita patria" y hoy, para concluir, de momento, solo me queda citar sus dos discos anteriores:

domingo, 12 de febrero de 2012

CANTIJUEGO - «Y TU "MIRÁ" SE ME CLAVA EN LOS OJOS COMO UNA "ESPÁ"»

«Y tu "mirá"
se me clava en los ojos
como una "espá"
y mi tren de alegría se va, se va
y no tengo más sueño que tu "mirá",
y tun "mirá"
grillos de mis tormentos
rosas "tronchás"
cuando sueño tus ojos de "madrugá"
yo no puedo apartarme de tu "mirá"».
(Lole y Manuel. "Tu mirá")

Hoy nuestro "cantijuego" lo protagonizan 18 miradas que a mi me tienen "prendío" y "enganchao"... Son las miradas de 18 "cantautores y cantautoras" a las que admiro mucho... Observa estas miradas:



Y ahora, a "cantijugar"... ¿A quién pertenece cada una de esas 18 miradas?.... No es demasiado difícil, y lo que está muy claro es una cosa: 

Si contemplas esas miras y escuchas las canciones de estos y estas creadores y creadoras, ¡jamás se te olvidarán!... Te pasará, seguramente, como a Lole y Manuel –y como a mí mismo– esas «"mirás" se te quedarán "clavás como una espá"» y «no podrás apartarte mucho tiempo de ellas».

"Cantijugamos", si te apetece en el apartado de "comentarios".

sábado, 11 de febrero de 2012

¡GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS!

Ahora mismo está ya finalizando el día 11 de febrero; ahora mismo voy a empezar a vivir un año más; ahora mismo soy inmensamente feliz; ahora mismo quiero darle las gracias a la vida por el cariño, la solidaria y la ternura de los cientos de personas que hoy os habéis acordado de mi; ahora mismo quiero deciros algo que me sale del alma, son unos versos que se inician con el fragmento de una canción del grandísimo Georges Moustaki:


«Quiero, amigos y amigas, ofreceros en mi mesa
los mejores vinos, la mejor comida,
tabaco perfumado, hierba delicada,
y licores de colores embriagantes...
Quisiera prender velas silenciosas
que bailaran danzas amorosas....
Y compartir sueños, y vuelos solidarios, 
y "unicornios azules",
y "barredores de tristezas",
y Samarkandas, Albantas e Ítacas,
y "reparadores de sueños"...
y libertades compartidas,
y paz, y desarme, y justicia, y mucha solidaridad ¡mucha!,
y un derroche de ternura...
... y en fin, sentirnos vivos juntos y cantando,
como siempre... ¡COMO QUIEN RESPIRA!...
¡Gracias por estar ahí! ¡Gracias!».


MUERDO... Y LAS FLORES SIGUEN SURGIENDO ENTRE EL ACERO

En lo que llevamos de este mes de febrero he tenido la suerte de asistir a tres conciertos que me han impactado profundamente y en los que he disfrutado mucho –una auténtica "hartá"–; los tres se han celebrado dentro del ciclo "Madrid Presenta" que organiza y dirige –sé que con mucho entusiasmo– Antonio Peña, director de BUHO Management. (Felicidades Antonio, y felicidades también a Violeta Peña que está siempre ahí, aportando su impulso y su sensibilidad a todas las iniciativas que comparte con Antonio).

El primero de esos conciertos fue el de Jorge Drexler, en el teatro Coliseum. Fue, para mi, el concierto de la serenidad; de la maestría en el componer canciones y en el cantar; de la sencillez como la clave y la quintaesencia del arte; de la cercanía; de la austeridad como valor casi absoluto; de lo que serían las auténticas "canciones de amigo".

El segundo concierto que me resultó inesperadamente sorpresivo fue el que nos ofreció Maria de Medeiros en el teatro Bellas Artes. Aquel fue el concierto de la belleza; de la sensibilidad incontenible y atrapadora; de la música y de la canción como caricias, como besos, y, a fin de cuentas como puras pasiones –una María de irrestible atractivo–... Y además, como ya conté hace unos días, un concierto para agradecerle a la vida que nos ofrezca instantes de felicidad como pudo ser el escuchar y el conservar en la memoria canciones tan hermosas, tan solidarias, tan tiernas como "Aos nossos filhos" de Ivan Lins y Víctor Martins.

Y el tercer concierto ha sido el que pude vivir el pasado día 9 en la Sala Libertad; concierto de un joven amigo al que admiro mucho: Pascual Cantero "Muerdo". Allí pude disfrutar del desgarro que proyecta la autenticidad –sobre todo en los tiempos que corren–; de la fuerza; de la convicción; del rescate más auténtico y mas hermoso de la memoria; de la vida cantada –así tal cual es, como se siente–; de la esencia de la "canción de autor"; y, a fin de cuentas, de la esperanza. Voy a explicarme.

Muerdo (Paskual Kantero), en Libertad 8.

Uno, y me refiero a mí mismo –que hoy precisamente cumplo sesenta y seis años–, lleva en esto de la música más de cincuenta "febreros"; tiempo lleno de muchos miles de canciones y del nacimiento de cientos de "cantautores" –que es lo mío–; en consecuencia –es lo lógico– algo sé y siento de este tema...; pues bien cuando hace unos meses me llegó por correo el disco "Flores entre el acero", de Muerdo, me tocó fuerte, fuerte la sensibilidad, la emoción, la memoria y sobre todo la esperanza ilusionada en que la "canción de autor" seguía "viva y coleando"... Después supe que Muerdo tenía 22 años y a partir de ahí la esperanza se multiplicó... ¡Que gran futuro puede esperarle a este creador, y cuanto disfrute a los que seguimos queriendo y persiguiendo esto de la "cantautoría"!

Samuel Vidal y Muerdo.

En el concierto que ofreció Muerdo el pasado día 9 en la sala Libertad 8, acompañado de Samuel Vidal –magnífico guitarrista al que da gusto verle disfrutar en el escenario–, el joven compositor se reafirmó en lo que considero tres de sus cualidades artísticas más importantes.

Muerdo es un compositor capaz de crear unas muy hermosas melodías, a las que les inyecta su pasión por la vida y por vivir. La vida que Muerdo transmite y reivindica en sus canciones es intensa y muy veraz –por eso prende, por eso "muerde"–. Una vida en la que sabe –o ha aprendido– a rescatar armonía de las oscuridades y de las contradicciones; a generar belleza rearmando su corazón y militando en la esperanza como posibilidad y, un poco también, como locura... «Pero ahora –nos canta en "Me lo prometo" voy a saltar, borrar el miedo, / voy a juntar voluntad y deseo, / y voy a vivir, vivir creciendo [...]. / Hay que estar locos para ser / tan feliz, / para olvidar la oscuridad / y la muerte, / hay que ser fuerte para sobrevivir / en esta selva gris».

Por otra parte, Muerdo, que es una persona sencilla y muy tierna en la cotidianidad, cuando se sube al escenario se transforma; es como si se le adueñara, de repente, la fuerza y el desgarro de ese vivir deseado e intenso; y, como si al mismo tiempo le explotara una insumisión rotunda y clara ante todo lo que pueda joderle, o jodernos la vida. Y es ahí, en esos momentos, cuando surge el cantautor comprometido y rebelde; el que nunca debería faltar; el que él sabe rescatarnos con tanto respeto y con tanta dignidad.

Y en tercer lugar, y por último, Muerdo, pese a su juventud posee un maravilloso fondo de memoria colectiva; ama la "canción de autor" porque le interesa, la conoce, la disfruta y la investiga; y es desde ese amor desde donde le surge la capacidad de recrearla y de actualizarla engrandeciéndola y demostrando, con descaro, la belleza de canciones como el "Gallo rojo, gallo negro", de Chicho Sánchez Ferlosio; "La mala reputación", de Georges  Brassens; los "Ejes de mi carreta", de Yupanqui; o "Prefiero amar", de Aute... Y esto no es nada, ¡grandes sorpresas nos depara!

En fin, esta es la primera andadura de un creador que tiene un largo camino y una gran esperanza por delante... A mi me gustaría poder vivir todavía unos cuantos años más para poder disfrutar de su futuro artístico. 

Al margen de la amistad que nos une, me atrevo a decir, y sé que estoy técnicamente en lo cierto, que nos encontramos ante un "cantautor" que –si se lo propone y sigue caminando en la linea musical y literaria que ha emprendido–, nos va a proporcionar –no muy tarde – grandes y gratificantes sorpresas. ¡Me apuesto lo que sea!

En el concierto del día 9 en Libertad, acompañaron a Muerdo,
Samuel Vidal, Manu Clavijo y Esfumato.

viernes, 10 de febrero de 2012

CANTANDO LAS CUARENTA 1 - ¡QUE ALGUIEN ME EXPLIQUE QUÉ ESTO DE LA JUSTICIA!... YO NO LO ENTIENDO

Corren tiempos en que se impone hablar con claridad, aunque con ello se despierten los fantasmas y los riesgos de las "amenazas".... Si hace un año inicié en el blog una sección a la que llamé "¡MALDITAS GUERRAS!" –en la que ya han aparecido 236 "cuelgues", ¡y los que me quedan!–; hoy considero imprescindible iniciar otra sección nueva a la que voy a titular genéricamente "CANTANTO LAS CUARENTA", es decir, iniciar una sección dedicada a denunciar las actitudes y los comportamientos antidemocráticos que voy detectando a mi alrededor, y que me están produciendo un profundo "dolor"; actitudes y comportamientos que me traen a la memoria aquello que un buen día cantó Lluís Llach en su disco "El meu amic el mar" (1978), y que hoy vuelvo repetir, con su permiso: 

«No es esto compañeros, no es esto
por lo que murieron tantas flores,
por lo que lloramos tantos anhelos.
Quizás debamos ser valientes de nuevo
y decir no, amigos, no es esto».

«No era això, companys, no era això
pel que varen morir tantes flors,
pel que vàrem plorar tants anhels.
Potser cal ser valents altre cop
i dir no, amics meus, no és això».
("Companys, no es aixo")

Lluis Llach. (Foto Isaac Sibecas)

Presentada la nueva sección del blog, hoy, como ya anunciaba ayer, voy a CANTARLE LAS CUARENTA a la "justicia española"; o mejor, para ser más exacto, a eso que se llama el "poder judicial" que aunque nos quieren convencer de que es independiente, no lo es, y en muchos casos se encuentra vilmente sometido a todo tipo de influencias y de manipulaciones políticas, por no hablar de corrupciones ideológicas.

Pero vayamos al grano. Me voy a limitar a relatar dos hechos que, confrontados, hablan por si solos:

Vitoria, 3 de marzo de 1976

Fue un viernes trágico en el que se produjo quizá uno de los acontecimientos más lamentables acaecidos tras la muerte de Franco. Aquel día, con motivo de una huelga general, más de cinco mil trabajadores se reunieron, a las cinco de la tarde, en la Iglesia de San Francisco, de Vitoria, para celebrar una asamblea; la policía, que rodeaba la iglesia, ordenó y forzó el desalojo, por orden gubernamental, disparando, prácticamente a ciegas, contra los trabajadores y provocando tres muertes –tres despiadados asesinatos– y cientos de heridos, de entre los que fallecieron, poco tiempo después, otras tres víctimas. Hay que decir que, en aquel momento, el Ministro del Interior –responsable de las fuerzas de orden–, y en consecuencia claro responsable de aquella sangrienta crueldad fue Manuel Fraga Iribarne.



El compositor catalán Lluís Llach, en 1977, creó una "cantata" titulada "Campanades a mor", en la que denunció aquel sangriento acontecimiento de forma radical rebelde, dolorosa y apasionada. Obra que hoy quiero "rescatar de la memoria contra el olvido".

Lluis Llach. "Campanades a mort" (1977).
Ilustración de cubierta: Matías Quetgla
I
«Campanadas a muerto
lanzan un grito para la guerra
de los tres hijos que han perdido
las tres campanas negras.

Y el pueblo se recoge
cuando se acerca el lamento;
son ya tres penas más
para nuestra memoria.

Campanadas a muerto
por las tres bocas cerradas;
¡ay de aquel trovador
que olvidara las tres notas!

¿Quién segó el aliento
de aquellos cuerpos tan jóvenes
sin otro tesoro
que la razón de los que lloran?

Asesinos de razones y de vidas,
que nunca tengáis reposo a lo largo de vuestros días
y que en la muerte os persigan nuestras memorias».

II
«Abridme el vientre
para su reposo,
de mis jardines
traed las mejores flores.

Para estos hombres
cavadme hondo
y en mi cuerpo
grabad sus nombres.

Que ningún viento
perturbe el sueño
de quienes han muerto
sin humillar la cabeza».

III
«Diecisiete años, solo,
y tú tan viejo;
celoso de la luz de sus ojos
has querido cerrar sus párpados
pero no podrás, porque todos guardamos esta luz
y nuestros ojos serán relámpagos para tus noches.

Diecisiete años, solo,
y tú tan viejo;
envidioso de una belleza tan joven
has querido desgarrar sus miembros
pero no podrás, porque recordamos su cuerpo
y cada noche aprenderemos a amarlo.

Diecisiete años, solo,
y tú tan viejo;
impotente para el amor que él tenía
le has dado la muerte por compañera
pero no podrás, porque por todo aquello que él amó
nuestro cuerpo estará siempre en primavera.

Diecisiete años, solo,
y tú tan viejo;
envidioso de una belleza tan joven
has querido desgarrar sus miembros
pero no podrás, porque todos guardamos esta luz
y nuestros ojos serán relámpagos para tus noches».

IV
«La miseria se hizo poeta
y escribió en los campos
en forma de trincheras
y los hombres marcharon hacia ellas.
Cada uno fue una palabra
del victorioso poema».

I - «Campanades a morts / fan un crit per la guerra / dels tres fills que han perdut / les tres campanes negres. / I el poble es recull / quan el lament s'acosta, / ja són tres penes més / que hem de dur a la memòria. / Campanades a morts / per les tres boques closes, / ai d'aquell trobador / que oblidés les tres notes! / Qui ha tallat tot l'alè / d'aquests cossos tan joves, / sense cap més tresor / que la raó dels que ploren? / Assassins de raons, de vides, / que mai no tingueu repòs en cap dels vostres dies / i que en la mort us persegueixin les nostres memòries. / Campanades a morts fan un crit per la guerra / dels tres fills que han perdut / les tres campanes negres».

II - «Obriu-me el ventre / pel seu repòs, / dels meus jardins / porteu les millors flors. / Per aquests homes / caveu-me fons, / i en el meu cos / hi graveu el seu nom. / Que cap oratge / desvetllí el son / d'aquells que han mort / sense tenir el cap cot».

III - «Disset anys només / i tu tan vell; / gelós de la llum dels seus ulls, / has volgut tancar ses parpelles, / però no podràs, que tots guardem aquesta llum / i els nostres ulls seran llampecs per als teus vespres. / Disset anys només / i tu tan vell; / envejós de tan jove bellesa, / has volgut esquinçar els seus membres, / però no podràs, que del seu cos tenim record / i cada nit aprendrem a estimar-lo. / Disset anys només / i tu tan vell; / impotent per l'amor que ell tenia, / li has donat la mort per companya, / però no podràs, que per allò que ell va estimar, / el nostres cos sempre estarà en primavera. / Disset anys només / i tu tan vell; / envejós de tan jove bellesa, / has volgut esquinçar els seus membres, / però no podràs, que tots guardem aquesta llum / i els nostres ulls seran llampecs per als teus vespres».

IV - «La misèria esdevingué poeta / i escrigué en els camps / en forma de trinxeres, / i els homes anaren cap a elles. / Cadascú fou un mot / del victoriós poema».

Refiriéndose a Fraga y al acontecimiento del 3 de marzo de 1976, Lluís Llach formulaba, recientemente, las siguientes reflexiones en su blog: 
http://www.vilaweb.cat/opinio_contundent/3972045/lluis-llach-manuel-fraga-feixista.html

Lluís Llach.
(Fotografía de Juan Miguel Morales).
«Manuel Fraga Iribarne fue un fascista responsable, con su firma solidaria con los ministros de Franco, de unos cuantos asesinatos políticos por los que nunca pidió perdón, y por los cuales nunca le pidieron responsabilidades políticas ni penales.

En tiempos de la transición fue culpable directo de hechos tremendos como el de Vitoria (5 muertos y decenas de heridos en un ametrallamiento de obreros indefensos a la salida de una iglesia), por lo que tampoco pidió perdón ni se le pidió responsabilidad política o penal [...].

Seguramente su dios le debe haber pillado confesado y tampoco le pide ninguna responsabilidad. Injusticias difícilmente digeribles. Eso si, que descanse para siempre». (Traducción de Juan Miguel Morales).



9 de febrero de 2012

Ayer por la tarde conocíamos una de las sentencias del Tribunal Supremo sobre el juez Baltasar Garzón:

«El juez que destapó el caso Gürtel, que desarticuló una trama corrupta especializada en el saqueo de fondos públicos, y que sacó de la política a dos decenas de dirigentes del PP que colaboraron en el pillaje, ha sido expulsado de la carrera judicial. El magistrado Baltasar Garzón, titular del Juzgado de Instrucción Central número 5 de la Audiencia Nacional desde 1988, ha sido condenado a 11 años de inhabilitación y expulsado de la carrera judicial por el Tribunal Supremo a instancias de los cabecillas de la trama corrupta Gürtel,.

Garzón desarticuló esa red corrupta en los primeros meses de 2009 tras casi un año de investigación secreta. La sentencia arremete contra el juez con una dureza extraordinaria, tachando a Garzón de “arbitrario” y “totalitario”, y le acusa de “laminar derechos” y ordenar prácticas “propias de sistemas políticos ya superados” al intervenir las comunicaciones en la cárcel de los corruptos con sus abogados».

Una conclusión

Es una conclusión personal que sé que comparten conmigo muchas personas:

Comparando los dos hechos históricos anteriores llego a la conclusión que expresaba ayer por la tarde en mi muro de facebook: La justicia, cuando no se ejerce con planteamientos radicalmente democráticos –como está ocurriendo en este momento en nuestro país–, puede llegar a convertirse en una auténtica MIERDA.

jueves, 9 de febrero de 2012

LUIS ALBERTO SPINETTA: TE HAS IDO Y AHORA, «CUANDO TODO DUERMA TE ROBARÉ UN COLOR»

Luis Alberto Spinetta.
«Si no canto lo que siento
me voy a morir por dentro.
He de gritarle a los vientos hasta reventar
aunque solo quede tiempo en mi lugar».
("Barro tal vez". Canción e Spinetta
cantada con Mercedes Sosa).

Angentina, el universo del rock, y todos cuantos amamos la música, estamos de luto; estamos tristes porque Luis Alberto "El Flaco" se nos ha ido..., ¡uno más!... Era muy grande, uno de los grandes compositores e intérpretes del rock argentino y un gran poeta; un ser humano de extraordinaria sensibilidad que siempre supo dignificar la música y que siempre recibió el respeto y el cariño de  quienes nos relacionamos y amamos la canción de calidad, en cualquiera de sus géneros.

Luis Alberto Spinetta fue un creador con más de cuarenta discos en el mercado, al que le cantaron, entre otros, Charly García, Pedro Aznar, León Gieco, Andrés Calamaro, Mercedes Sosa, Fito Páez, Peteco Carabajal, o Palo Pandolfo.

Imposible olvidar canciones como ésta, que para siempre gozará del don de la inmortalidad:

Luis Alberto Spinetta.

«Muchacha ojos de papel, 
¿adónde vas? Quédate hasta el alba. 
Muchacha pequeños pies, 
no corras más. Quédate hasta el alba. 
Sueña un sueño despacito entre mis manos
hasta que por la ventana suba el sol. 
Muchacha piel de rayón, 
no corras más. Tu tiempo es hoy. 
Y no hables más, muchacha
corazón de tiza. 
Cuando todo duerma
te robare un color. 
Muchacha voz de gorrión, 
¿adonde vas? Quédate hasta el día. 
Muchacha pechos de miel, 
no corras más. Quédate hasta el día. 
Duerme un poco y yo entretanto construiré
un castillo con tu vientre hasta que el sol, 
muchacha, te haga reír
hasta llorar, hasta llorar. 
Y no hables más, muchacha
corazón de tiza. 
Cuando todo duerma
te robare un color».
("Muchacha [Ojos de papel]")

Sí, la ausencia de Spinetta me pone un poco triste, pero también es verdad que me lo imagino en el ¿cielo?...; o tal vez allá donde tiene su definitivo final el infinito...; o dónde quiera que esté –porque seres humanos como él no pueden morir para siempre–...; me lo imagino: Sara González le habrá preparado un buen arrocito blanco con frijoles, Mercedes Sosa un buen "asao" con cumichurri y, seguramente, hasta el mismísimo Carlos Cano le recibirá cantándole un tango o una habanera....; y él revolucionándolo todo con su música... ¡COMO SIEMPRE!... ¡Flaco, te lo juro, aquí abajo no estamos dispuestos a olvidarte!

miércoles, 8 de febrero de 2012

MARíA DE MEDEIROS: «DE COMO UNA CANCIÓN PUEDE AYUDARTE A VIVIR»

Hay días en que cuando llega la noche, y me dispongo a descansar, me entran unas tremendas ganas de darle las gracias a la vida por pequeñas cosas, por pequeños situaciones vividas a lo largo de la jornada, que me proporcionan –casi siempre inesperadamente– la oportunidad de sentirme muy feliz; son pequeños detalles, a veces insignificantes, pero que conforme pasan los años me resultan más imprescindibles.

Anoche viví uno de esos momentos mágicos.

Antes de acostarme sentí la necesidad urgente de darle las gracias a la vida por una canción; concretamente por la canción brasileña "Aos nossos filhos" ("A nuestros hijos") compuesta por Víctor Martins e Ivan Lins. Voy a explicarme.

Por la tarde asistí al concierto que dio en el Teatro Bellas Artes, de Madrid, MARIA DE MEDEIROS; precioso concierto que logró emocionarme.

María de Medeiros.

Hasta ayer había escuchado cantar a María en muy pocas ocasiones; recuerdo, por ejemplo, –cuando escribí mi libro sobre Miguel Hernández–, el tremendo impacto que me causó su versión de las "Nanas de la cebolla" incluía en el disco "Señoras: Ellas cantan a Serrat" (2010)... Permanecen también en mi memoria sus preciosas versiones de temas como "Te recuerdo Amanda", de Víctor Jara; "O que será" de Chico Buarque; o "A noite de meu bem", de Milton Nascimento... Pero nunca me había parado a escucharla y a sentirla tan relajadamente como ayer en el Teatro Bellas Artes.

Pues bien, a los pocos minutos de iniciado el concierto, María de Medeiros, con la sensibilidad y la belleza que le caracteriza, presentó y interpretó en castellano una de las canciones más hermosas y emocionantes que he escuchado a lo largo de toda mi vida, fue la canción de los compositores brasileños Víctor Martins e Ivan Lins, titulada "Aos nossos filhos" ("A nuestros hijos"), tema dedicado a todos los hijos de cualquier país del mundo que haya sufrido la crueldad y la violencia generada por cualquier dictadura.

«Perdonen la cara angustiada,
perdonen la falta de abrazo,
perdonen la falta de espacio,
los días eran así.

Perdonen por tantos peligros,
perdonen la falta de amigos,
perdonen la falta de abrigo,
los días eran así.

Perdonen la falta de hojas,
perdonen la falta de aire,
perdón si no pude elegir,
los días eran así.

Y cuando lo pasen en limpio,
y cuando desaten los lazos,
y cuando corten los cintos,
vivan la fiesta por mí.

Y cuando laven las heridas,
y cuando laven el alma,
y cuando laven el agua,
laven sus ojos por mí.

Y cuando broten las flores,
y cuando crezcan las plantas,
cuando recojan los frutos,
prueben el gusto por mí.

Que los días eran así».


Escuchar esta canción en la voz de María de Medeiros fue un auténtico regalo que anoche me lleno de vida...; fue el regalo de la sensibilidad, de la belleza en estado puro, del sentimiento desbordado, del amor y de la ternura...; en fin de todo ese conjunto de grandes-pequeñas cosas imprescindibles por las que hoy siento que merece la pena vivir... Pequeñas cosas que si me faltaran convertirían en un absurdo absoluto toda mi existencia.

¡Gracias María por la noche de ayer!

Esa misma canción "Aos nossos filhos", fue interpretada, por primera vez, por Ivan Lins, uno de sus autores, en el disco "Nos días de hoje" (1978).

Puede escucharse cantada en directo en: 
http://www.youtube.com/watch?v=C3SkZQrroNA


Posteriormente, esta misma canción interpretada en castellano, con el título de "A nuestros hijos", fue grabada por León Gieco –en el disco "Semillas del corazón" (1989)– y por Tania Libertad, acompañada de César Camargo –en el disco "Dúos".

CADA VEZ QUE CONTEMPLO UNA IMAGEN DEL DOLOR Y DE LA DESGARRADORA Y CRUEL INJUSTICIA QUE ESTA VIVIENDO "CUBA Y EL PUEBLO CUBANO" SE ME ROMPE EL ALMA...

... se me saltan las lágrimas, me desespero por la impotencia y siento un infrenable ODIO –¡sí! odio!- hacia el repugnante  Donald Trump y s...