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martes, 14 de febrero de 2012

PAU ALABAJOS I - UN "PREVIO" NECESARIO Y UN RECLAMO AL GOZO Y AL DISFRUTE CON EL VALOR DE LA DIVERSIDAD

Lo que seguidamente voy a contar, por si alguien lo desconoce, no es "ciencia ficción", ni es algo que me lo hayan contado, fue un acontecimiento real en el que tuve la suerte de participar junto a más de 50.000 jóvenes.

Ocurrió el 9 de mayo de 1976 –yo tenía entonces treinta años–. Fue el llamado Festival de los Pueblos Ibéricos, celebrado en el Campus de la Universidad Autónoma de Madrid.

Aquel día, millares de jóvenes, convocados y unidos en torno a la "canción de autor", reivindicamos nuestro derecho a la libertad –en todas sus manifestaciones–; la defensa de la democracia y de los Derechos Humanos; y, sobre todo, la condena radical, por una parte, de todo lo que había supuesto para nuestras vidas la implacable y cruel dictadura del General Franco y, por otra, de las consecuencias que de ella podrían derivarse en el marco del "ceremonial postfranquista y represivo" que estaban dispuestos a liderar, en aquel momento, sus "acólitos seguidores".


Traigo a la memoria la celebración de aquel Festival –previamente a realizar la presentación del disco "Una amable, una trista, una petita patria", del cantautor valenciano PAU ALABAJOS–, para subrayar algo, muy importante, que ocurría entonces, con toda normalidad, en torno a la "canción de autor", y que hoy, lamentablemente, no suele producirse con demasiada frecuencia, o si se produce es de forma muy excepcional, y, por lo general, tras la superación de muchas dificultades.

Me explico: En el memorable Festitval de los Pueblos Ibéricos, y, en general, en la mayoría de conciertos colectivos y festivales que se celebraban durante los últimos años del "franquismo" y durante la "transición democrática" había algo que teníamos muy claro y que compartíamos la mayoría de la joven ciudadanía democrática; me refiero, a la valoración, al reconocimiento y al respeto sentido hacia las diversas nacionalidades y, en particular, hacia sus lenguas; hecho que considerábamos enriquecedor y que favorecía que fueran muy frecuentes los conciertos o festivales en los que intervenían "cantautores" gallegos, valencianos, catalanes, vascos, extremeño, andaluces, asturianos, canarios, castellanos, riojanos, aragoneses..., abordando su propia identidad y cantando –los que la tenían– en su propia lengua.

En el Festival de los Pueblos Ibéricos, 1976.
Raimon habla con Benedicto; y en primer plano Miro Casabella.
(Fotografía tomada del blog: "La Zamarra de Gustavo".

Aquella actitud social y cultural, "aglutinadoras de la diversidad" y símbolo de una unidad sólida y convencida en defensa de la libertad compartida, hoy en día, desde mi punto de vista, se ha perdido considerablemente. En la actualidad cantar, o promocionar un disco, o a un "cantautor", en catalán, en euskera, o en gallego, fuera de las comunidades en las que se hablan esas lenguas, es muy complicado, yo diría que casi imposible. Realidad que considero tremendamente empobrecedora y antidemocrática.

Es curioso, en un tiempo en el que tanto se habla de "multi", "pluri" e "interculturalidad", resulta que, en este país nuestro, lo de escuchar una canción en catalán, vasco o gallego fuera de sus lugares de origen, es algo que no solo no interesa, sino que incluso a veces llega a rechazarse... (Por supuesto, y por el contrario, si la canción se canta en "inglés"... ¡un respeto!... ¡eso ya es otra cosa!)... Es curioso y lamentable.

Pues bien, en contra de esa corriente, hoy quiero dedicarle este cuelgue a un "cantautor" valenciano que canta en su lengua propia; que considero otro de los mejores jóvenes "cantautores" que he conocido recientemente; y que se llama PAU ALABAJOS.

Pau Alabajos. (Fotografía de Luis Eduardo Guillén).

Voy a copiar el magnífico texto de una de sus canciones titulada "Utòpics, idealistes, ingenus"–con la que me siento plenamente identificado palabra a palabra, y latido a latido–, y luego hablaré de Pau.

«D’acord, nosaltres som els utòpics,
idealistes, ingenus / que no fan més que somiar.
Però estem farts de creuar-nos de braços 
mentre la terra s’afona sota els nostres peus.
D’acord, sabem que no som perfectes,
tenim els nostres punts febles, 
però aprenem dels errors. 
Almenys vivim amb la consciència tranquil·la, 
perquè hem fet tot el possible per tal de canviar el món.
D’acord, nosaltres som els il·lusos 
guardians de causes perdudes, 
inconformistes tossuts. 
Però hem dit prou, ja no volem refugiar-nos 
darrere de les paraules, ara passem a l’acció. 
D’acord, ens falta molta experiència, 
convé sumar els esforços, 
i els càntics de tanta gent, 
però anem creixent, ens fem més forts cada dia, 
mai no perdem l’esperança i seguim avançant».

«De acuerdo, nosotros somos los utópicos, / idealistas, ingenuos, / que no hacemos más que soñar. / Pero estamos hartos de cruzarnos de brazos, / mientras la tierra se hunde bajo nuestros pies. / De acuerdo, sabemos que no somos perfectos, / tenemos nuestros puntos débiles, / pero aprendemos de los errores. / Al menos vivimos con la conciencia tranquila, / porque hemos hecho todo lo posible para cambiar este mundo. / De acuerdo, nosotros somos los ilusos, / guardianes de causas perdidas, inconformistas tozudos, / pero hemos dicho basta, / ya no queremos refugiarnos / detrás de las palabras, ahora pasamos a la acción. / De acuerdo, nos falta mucha experiencia, / conviene sumar los esfuerzos y los cantos de tanta gente. / Pero estamos creciendo, / nos hacemos más fuertes cada día, / nunca perdemos la esperanza y seguimos avanzando».

Pau Alabajos.

PAU ALABAJOS, nació en Torrent (Valencia), en 1982, y es, sin duda, un compositor de exquisita sensibilidad que ha optado, decididamente, por comprometerse con su arte en la construcción real y posible de ese "otro mundo mejor y más bello" en el que muchos soñamos. Su trabajo artístico ha sido  calificado como una "tierna revolución"; calificativo que, por supuesto subrayo y comparto, destacando en él dos cualidades que desarrollaré en el "cuelgue" de mañana: 

Por una parte, la calidad de sus composiciones musicales, que vienen a demostrar, una vez más –y en este caso con rotundidad–, que la muy buena música no está reñida con la "canción de autor"; y, por otra parte, el alto nivel de compromiso social y ético de sus textos, que confirma también que la belleza, la ternura y la sensibilidad pueden ser, y en su caso son, ingredientes sustanciales de la "poesía social".

Hoy, Luis Pastor empezará a rodar el videoclip de su canción "¿Qué fue de los cantautores?" –¡felicidades Luis!–... Pues bien, quien quiera saber qué fue de ellos, tomando como referencia el trabajo que están realizando las jóvenes generaciones –que son las que más necesitamos– que escuche a Pau Alabajos... Ahí tenemos un "cantautor" "de los pies a la cabeza" –pasando, por supuesto, por el corazón– que canta en su lengua para todos nosotros.... ¡como debe ser!... ¡como siempre hicieron los "cantautores"!

Mañana presentaré y comentaré el tercer disco publicado por Pau, titulado «Una amable, una trista, una petita patria" y hoy, para concluir, de momento, solo me queda citar sus dos discos anteriores:

5 comentarios:

  1. Como siempre, qué comentarios tan lúcidos! En cuatro líneas —y hablando de música— has resumido el porqué del tremendo auge de los movimientos independentistas en España.

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  2. ¡GRACIAS XAVIER!... Tus palabras siempre fortalecen mis ganas de seguir pa'lante cueste lo que cueste.

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  3. Buenas noches, Fernando. Esta noche que estoy un poco ocioso y medio viviendo el "Com un puny" de Raimon, trasteo un poco buscándome por internet (¡uy!), y he venido a dar aquí (no sé porqué no vi esta entrada) y ver que habías tomado una foto de mi sitio. Y me alegra mucho de que lo hayas hecho porque es una foto a la que la tengo mucho cariño:
    Hace un tiempo, cuando mantenía un contacto con Benedicto casi semanal a través de internet, le envié otra foto que encontré sobre uno de los participantes del festival a ver si él era capaz de reconocerle (finalmente, resultó ser Manuel Gerena, tapado por "Habichuela"); él opinaba que era Raimon, y para corroborarlo me envió este maravilloso documento.
    Un abrazo, amigo.

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