Páginas vistas en total

jueves, 1 de marzo de 2012

SE NOS HA IDO "LUCIO DALLA"... ¡AMIGO, DONDE QUIERA QUE ESTÉS, UN ABRAZO! ¡GRANDES HOMBRES COMO TÚ NUNCA MUEREN! ¡NUNCA!

Acaba de llegarme la noticia del fallecimiento de uno de los compositores e intérpretes más brillantes y geniales de la música italiana e internacional...; se nos ha ido LUCIO DALLA... Ha fallecido tres días antes de cumplir 69 años... 

Personalmente tuve la suerte de conocerle en uno de sus últimos viajes a España y de entrevistarle con motivo de su participación en el disco «Neruda en el corazón», editado en el año 2004.

Lucio Dalla.

Para aligerar el dolor que me produce su ausencia, hoy deseo que Lucio Dalla esté entre nosotros "AQUÍ DONDE CANTAMOS COMO QUIEN RESPIRA"...; y va a estarlo evocando una de sus más bellas canciones, la titulada "Caruso"; canción que siempre me ha emocionado, y que nunca dejará de emocionarme.

Antes de copiar la letra de esa canción, y de recomendar un video en el que podremos escucharle cantándola con Luciano Pavarotti, permitidme que os narre brevemente la historia de ese magnífico tema:

Lucio Dalla, dedicó esta canción a Enrico Caruso –famoso cantante napolitano– y la empezó a componer en Sorrento. A Lucio se le estropeó el barco en el que tenía que viajar y tuvo que hacer noche en Sorrento donde solo encontró disponible un lujoso apartamento en el Grand Hotel Excelsior Vittoria, justo el mismo apartamento en el que Caruso vivió los dos últimos meses de su vida y donde se conservaban intactos sus libros, sus fotografías y su piano.

Fue allí donde Lucio conoció la historia de Enrico Caruso y donde nació la canción que lleva su nombre: «Caruso estaba enfermo de cáncer en la garganta y sabía que tenía los días contados pero eso no le impedía dar lecciones de canto a una joven de la cual estaba enamorado. Una noche de mucho calor no quiso renunciar a cantar para ella que lo miraba con admiración, así que, aún encontrándose mal, hizo llevar el piano a la terraza que daba al puerto y empezó a cantar una apasionada declaración de amor y sufrimiento. Su voz era potente y los pescadores, oyéndole, regresaron al puerto y se quedaron anclados bajo la terraza... Esa noche su estado empeoró. Dos días más tarde, el 2 de agosto de 1921, moría en Nápoles».



«Aquí donde el mar reluce y sopla fuerte el viento
sobre una vieja terraza mirando al golfo de Sorrento
un hombre abraza a una muchacha ahogado por el llanto
luego se aclara la voz y da comienzo al canto.

Te voglio bene assai
ma tanto tanto bene sai
é una catena ormai
che scioglie il sangue rinde bene sai.

Vió alguna luz dentro del mar, pensó en las noches de su América
pero era sólo algún reflejo y la blanca estela de un barco.
Sintió el dolor en esa música que arranca del piano
más cuando vió la luna salir trás una nube
no supo imaginar muerte más dulce.
Miró sus ojos de muchacha, ojos tan verdes como el mar
luego de improviso aquella lágrima y ya no pudo respirar.

Te voglio bene assai
ma tanto tanto bene sai
é una catena ormai
che scioglie il sangue rinde bene sai.

La fuerza de la lírica como un gran drama falso
y con un buen disfraz y con la mímica te arrastra sin embargo.
Pero dos ojos que te miran de cerca son tan ciertos,
te hacen recordar palabras, confunden pensamientos.
Así todo parece tan pequeño hasta las noches de su América
miras atrás y ves tu vida como la estela de un barco.
Lo sé la vida que se acaba no quiero ni pensarlo...
así se siente ya feliz para retomar su canto.

Te voglio bene assai
ma tanto tanto bene sai
é una catena ormai
che scioglie il sangue rinde bene sai».


El texto de la canción traducida que acabo de copiar está tomado de la versión que grabó Ana Belén, acompañada de Lucio Dalla, en su disco "Mírame" (1997).

Entre los muchos videos de la canción "Caruso" recomiendo que disfrutéis especialmente de éste en el que cantan en directo Lucio Dalla y Luciano Pavarotti:

http://www.youtube.com/watch?v=tRGuFM4DR2Y&feature=player_embedded

Y para concluir este "cuelgue" de  urgencia, con la emoción totalmente desbordada, decirle a Lucio: «Espérame en el cielo, corazón»...; es lo que me gusta decirle siempre a los seres queridos que se me van. 

3 comentarios:

  1. Fernando, gracias por compartir tus vivencias...

    ResponderEliminar
  2. Fernando, que contento debe estar Lucio con tus comentarios y con los de tantas personas que han demnostrado que lo querían tanto.
    Lo mismo digo con las personas que se van: !Hasta que nos veamos en el cielo,Lucio!

    ResponderEliminar